Restaurantes de Lujo y opinión pública en la prensa cubana

Vicente Morin Aguado

 (Sigo especialmente la sección del periódico Granma de los viernes, titulada Cartas a la dirección, de la cual tomo los fundamentos para el siguiente reportaje).

Un paladar (restaurante privado) en La Habana. Foto: Caridad

HAVANA TIMES — Un reportaje de entre muchos, publicado por Granma con fecha 13 de julio por Félix López, relacionado con la empresa de Restaurantes de la Habana, conocida como Restaurantes de Lujo, con el emblema RL, desató la controversia durante un mes en los viernes, expresando con elocuencia el sentir de los cubanos muy bien llamados “De a pié”:

Parece esto una batalla de respuestas. Estamos agradecidos por el trabajo complejo que realiza esta sección, pero, por favor, no permitan estas respuestas triunfalistas.”

Así habló el tres de agosto un lector llamado C.A. Hernández Moreno. La respuesta aludida fue expresada por el Director de la entidad el 27 de julio, de la cual entresacamos un párrafo:

“…somos un colectivo de dirección y de trabajo, claros de nuestro compromiso con los capitalinos y dispuestos bajo cualquier circunstancia a resolver estas dificultades, porque además soy de los que piensan que cuando el Estado hace bien las cosas, el cliente siempre lo preferirá al particular.” (Firma José Ramón Zorrilla Fernández de Lara)

El referido Director General de esta entidad estatal, adelantó una larga enumeración de premios y distinciones alcanzados por su empresa al paso de los años, de entre los cuales resalto “Que durante muchos años hemos obtenido la condición de Empresa Muy Destacada en la Emulación por el 26 de Julio.”

Podemos copiar varias respuestas de la población, indignada ante el discurso del director empresarial, cercano a las formas de decir de un popular programa humorístico de la TV, llamado “Deja que yo te cuente”, donde un sempiterno “Director”, llamado Lindoro Incapaz, hace reír a los televidentes. Muestro un ejemplo más de la opinión popular en nuestra prensa:

“Restaurantes de La Habana debería ser una vergüenza para la empresa socialista cubana: porque ni es eficiente, (sus establecimientos están vacíos, y si no vendes no eres eficiente) y mucho menos es eficaz porque tampoco cumple con los objetivos para los cuales se creó la empresa (dar un buen servicio al pueblo).”

“Granma, si quiere contribuir a que nuestro país y nuestra sociedad se encaminen por los senderos trazados en los Lineamientos aprobados en el Congreso del Partido, entonces debe colocarse a la cabeza de la batalla periodística contra la indolencia, el triunfalismo y la mentira.” (R. Álvarez Chang. 10 de agosto de 2012)

Sin embargo, doy loas a otro opinante que, de acuerdo en todo con lo anteriormente escrito, sin embargo muestra un matiz de excepcional importancia cuando se trata de permitir o no las opiniones: “Pienso que la función de esta sección es precisamente publicar y si la Empresa de Restaurantes es capaz de justificar lo injustificable, es una muestra más de los problemas que tenemos.” (E. Pérez. 17 de agosto de 2012)

En cuanto al reportaje, lo que en Cuba llamamos “La Tapa al pomo” vino unas semanas después, cuando otras personas visitaron un restaurante nombrado “La Terraza del Dragón”, dentro del conocido Parque Lenin de La Habana:

“…el arroz no tenía nada que ver con un arroz frito, y mucho menos especial, además frío, al igual que el referido pollo, sin sazón, la ensalada de habichuelas con pepinos no se podía comer, en fin, la mujer y la niña no pudieron comer. Decidimos pagar y marcharnos del lugar, después de recibir este servicio.” (A. Rodríguez Rodríguez. 31 de agosto de 2012.

Era un supuesto Pollo Tic Pan, ofrecido en un restaurante “De Lujo”. Les prometo publicar una Historia de Turistas donde abordaré otra experiencia sobre el asunto del lujo en nuestros establecimientos gastronómicos. De momento nos quedamos con la batalla de la prensa contra sí misma, mejor decir, contra sus actuales rectores al nivel del Partido Comunista de Cuba.

Como se puede apreciar, aquí sobran los indignados y las situaciones por las cuales molestarse. La prensa, a pesar de todo, alcanza a ser un reflejo de la realidad, es importante leer entre líneas. Subrayo la opinión de un lector antes citado: “Raúl ha dado misiones muy claras a la prensa. Pero con medias tintas no vamos a ninguna parte. Esta sección de cartas es para poner las cosas en su sitio no para que se burlen del pueblo.” (R. Álvarez Chang)

Como dice una tonada popular de la izquierda latinoamericana, al que le sirva el sayo, ¡caramba que se lo ponga!
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Vicente Morín Aguado –  [email protected]

 


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