Reencuentro de África y Cuba en La Habana

Por Yusimí Rodríguez
Photos: Elio Delgado Valdés

Sergio Leyva y Alfredo Duquense en apertura de “Reencuentro” en La Casa de Africa, La Habana.

HAVANA TIMES — A finales del 2012, HT publicó los artículos Cubanos visitan el hogar de sus ancestros en Africa, de la Dra. Emma Christopher y Una vieja ruta de comercio de esclavos”, de Sergio Leyva. A través de ellos, los lectores entraron en contacto con la historia contada en el documental “Ellos son nosotros”, que desde mucho antes de su estreno ha transformado las vidas de muchas personas.

No creo exagerar al incluirme entre ellas. Haber tenido la oportunidad de ver gran parte de las imágenes del documental, y otras que no formarán parte de la versión final, y después el privilegio de entrevistar a la directora Emma Christopher y a su director de fotografía fija Sergio Leyva, no solo significó sumergirme en una historia fascinante sino preguntarme por la procedencia de mis propios antepasados en África.

Luego viajé a Perico, en Matanzas, para conocer de primera mano la experiencia vivida por mis compatriotas que viajaron a la comunidad de donde trajeron a sus ancestros africanos. Al final de aquella entrevista con Elvira Fumero y Alfredo Duquesne, anuncié una exposición de fotografías de Sergio Leyva y esculturas de Duquesne.

La muestra, bajo el título “Reencuentro”, quedó inaugurada el sábado 2 de noviembre a las dos de la tarde en la Casa de África. Alberto Granados, director de la institución pronunció las palabras de apertura y Sergio escribió las palabras de la invitación.

Escultura por Alredo Duquense

Las imágenes congeladas por él narran este reencuentro entre personas nacidas en continentes lejanos, que no se habían visto nunca ni hablan el mismo idioma, pero se sienten parte de una misma familia.

Logro conversar con Sergio Leyva a retazos. Muchos quieren que les firme la invitación; otros, fotografiarlo o fotografiarse con él junto a alguna foto.  El salón está lleno de fotógrafos de experiencia, que elogian su trabajo.

Cuando lo entrevisté en diciembre, conversamos sobre lo que había significado para él formar parte del equipo de realización de este documental, pero no tuve oportunidad de decir a los lectores que Sergio es en realidad graduado de ingeniería informática.

Sergio: No me gustaba. Me gradué porque debía graduarme de algo y por la presión familiar. Cuando empecé a trabajar tuve claro que aquello no era para mí. El problema es que en esa época tampoco sabía qué me gustaba, tenía una gran depresión.

Un día, mi socio Duglas que es fotógrafo aficionado y hace origamis, me dijo: “vamos a salir a hacer fotos”. Eso fue a finales del 2008. Comenzó así, como un hobby. Pero también estaba influido por el hecho de que todos mis amigos buscaron la vía artística, tuve una novia ilustradora.

Después pasé varios cursos de fotografía, incluyendo la Academia de Fotografía Cabrales del Valle y los talleres del chino Arcos, que para mí fueron los mejores.

La idea de esta exposición surgió en el viaje a Mukpangumba. Al principio, yo quería hacer dos muestras: una sobre Gangá Longobá en Perico y la otra sobre África, y dejar lo del reencuentro para el documental, solamente.

Pero después quise hacer una exposición que contara una historia. Luego, Emma me dijo: “¿por qué no incluimos las esculturas de Alfredo también?”. Me pareció genial porque Alfredo es un gran artista y sus esculturas tienen mucho de África y de lo que vivimos allí.

Sergio Leyva en la apertura de “Reencuentro”

Esta es la segunda exposición personal de Sergio Leyva, en apenas cuatro años dentro del mundo de la fotografía.

Sergio: Pienso que debía apurarme para recuperar el tiempo perdido.

Al mirar las imágenes, noto que todas las fotografías del grupo folklórico Gangá Longobá en Perico, Matanzas, son en blanco y negro, mientras las de Sierra Leona son un festín de color.

Sergio: Cuando tomé las fotos de Gangá Longobá no sabía nada de África, pero los cantos de ellos me resultaron más tristes que los cantos afrocubanos escuchados hasta entonces; estos eran como un lamento. Sentí que debía trabajar las imágenes en blanco y negro. Luego, al llegar a África, choqué con esa explosión de colores, pero además, fue allí donde los cubanos se reunieron con los habitantes de Mukpangumba; fue un momento de mucha alegría. Quería captarla, además del colorido de África.

El trabajo de Duquesne ha despertado tanto interés que apenas termina de conversar con alguien y pienso que es mi turno, aparece otra persona a preguntarle sobre su obra.  No me sorprende la influencia africana en sus piezas. La había notado cuando lo entrevisté meses atrás. Esa influencia ha estado presente en su obra desde antes de visitar Mukpangumba.

Duquesne: Cuando ellos vieron las fotos de mi trabajo en Mukpangumba, les sorprendió mucho que mis piezas tuvieran tanto de África. Yo aprendí mucho con ellos; sus esculturas son increíbles. Las piezas que expongo aquí pertenecen a una serie llamada “Huellas de África”, las terminé a mi regreso de Mukpangumba.

Pero a diferencia de ellos, que dejan sus piezas muy pulidas, quise dejar textura en parte de la superficie, hacer un contraste entre partes pulidas y textura. Allá vi mucho dolor, muchas heridas; me di cuenta de que para ellos, ese dolor es normal, viven con él y es como si no lo sintieran, como si no estuvieran conscientes de sus heridas, pero yo, al venir de fuera, no podía evitar notarlas. Las texturas que dejé en las piezas son esas heridas.

Cuando los cubanos visitaron a Mukpangumba.

A pesar de las heridas que muestran las esculturas de Alfredo Duquesne, hoy luce especialmente elegante y feliz; de Mukpangumba trajo también bellos recuerdos como una escultura obsequiada por una de las esposas del jefe de la aldea, y la camisa que lleva hoy, regalo de Baggy, a quien abraza en la foto que Sergio Leyva describe como su favorita, la que refleja el momento del reencuentro.

Duquesne: Baggy me dijo que yo era como ese hermano que no tenía.

No me sorprende la emoción que veo en los rostros de quienes observan las fotografías de Sergio y las esculturas de Duquesne. La experimenté al escuchar la historia contada por la Dra. Emma, Sergio, Elvira y Duquesne.

Una señora me cuenta que siempre ha querido visitar África y ahora más que nunca siente que debe hacerlo. Estas reacciones permiten imaginar la acogida que tendrá “Ellos son nosotros” cuando se estrene. Muchos de los presentes en la inauguración de “Reencuentro” no conocían sobre el documental; ahora lo esperan con avidez.

“Reencuentro” permanecerá en la Casa de África durante todo el mes de noviembre.

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One thought on “Reencuentro de África y Cuba en La Habana

  • Saludos a ustedes y muy buen trabajo. Nos vemos.

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