Récord de fugas en la pelota cubana

Casi la mitad de la selección sub-23 se quedaron en México

Bryan Chi ganó el juego contra Panamá y después dijo adios.  Foto: WBSC

Por Ronal Quiñones

HAVANA TIMES – Nunca una selección nacional de béisbol de Cuba tuvo tantas bajas en un mismo torneo como las sufridas por el sub-23 que terminó finalmente en el cuarto puesto en la Copa Mundial de la categoría. Casi la mitad de los jugadores no regresarán a Cuba.

Desde el mismo primer día comenzó la sangría, cuando todavía no habían saltado al terreno de juego para disputar su primer desafío en esta III Copa Mundial para peloteros menores de 24 años (se extendió un año más porque debió celebrase en 2020).

El lanzador Luis Dany Morales, de 18 años, fue quien rompió el hielo, y a él le siguieron en días sucesivos los también serpentineros Dariel Fernández, Yeiniel Zayas y Ubert Mejías, el jugador de cuadro Miguel Antonio González, el receptor Loidel Rodríguez y los jardineros Reynaldo Lazaga y Diasmany Palacios, hasta concluir con el principal lanzador del plantel, el capitalino Brayan Chi. Luego de finalizado el partido por el bronce se sumaron los patrulleros Loidel Chapellí y Yandy Yanes para sumar a once y ojo, hasta que no toquen tierra antillana podría aumentar la lista.

Precisamente Chi acababa de firmar su mejor actuación de la lid al actuar de relevo contra Panamá, en el duelo que les dio el pase a los cubanos para la discusión del tercer lugar contra Colombia.

De todos, el más sobresaliente es el as de la rotación, que a sus 22 años ya había mostrado credenciales con el plantel mayor en el preolímpico de la Florida y con Industriales, cuyos fanáticos se ilusionaban con él para buscar una corona que no disfrutan desde hace más de una década.

También se fueron con buen aval Chapellí (tiene experiencia en el Mundial Juvenil del 2017 y en dos Series Nacionales dejó un promedio de ofensivo de 305, con 32 dobles, cuatro triples y siete cuadrangulares, más OBP de 419) y Morales (que tira más de 90 millas de manera sostenida y sentó cátedra en la categoría juvenil).

Hasta el momento, la máxima cantidad de abandonos juntando múltiples competencias en un año en el exterior para el béisbol de Cuba era de nueve, en 1996.

Desde la misma conformación del conjunto llamaron la atención las ausencias de los serpentineros Yunior Tour y Yosimar Cousin, evidentemente por el temor de que abandonaran la concentración.

A todas luces, no fue suficiente para evitar el escándalo, y parece claro que en el futuro la Seguridad del Estado ya no sabrá en quien confiar. El propio Lazaga, uno de los que se quedó, había sido incluido a última hora junto con otro pelotero por el jugador de cuadro Darlin Luis Jiménez y el jardinero Luis Enrique González, los que al parecer también eran “sospechosos”.

Los autoridades de Cuba culparon a Trump y Biden

Cuando se fueron los seis primeros, la Federación Cubana divulgó una declaración oficial en la que culpaba al gobierno de Donald Trump por anular el acuerdo firmado previamente con la MLB, y a Biden por no rescatarlo.

Independientemente de cómo les vaya de ahora en adelante a quienes se quedaron en México, creo que lo deportivo ha pasado a un segundo plano y estamos recogiendo los frutos del 11 de julio.

Sí, porque la represión desatada desde entonces (NO OLVIDAR QUE SIGUEN PERSONAS PRESAS) fue un golpe muy fuerte en la conciencia de los cubanos. Un claro de mensaje de “Estás con nosotros o no estás”, y eso es algo bien grave, mucho más cuando se trata de jóvenes con talento que creen poder imponerse a otro nivel.

En la propia concentración el ambiente fue terrible, según informaron fuentes cercanas desde la sede, viendo como casi diariamente aparecía uno menos a la hora del desayuno, y pudo haber sido otro desencadenante.

Desde el punto de vista deportivo, fue realmente notable lo que hicieron los muchachos en tales condiciones porque muchos pensaron que no podrían siquiera acceder a la Súper Ronda, más aún luego de haber sido apabullados por México en el desafío inicial.

La debilidad ofensiva fue evidente desde esa primera presentación, y de ella nunca se curaron, pero ganaron los juegos imprescindibles pese a dejar en base la gran mayoría de los corredores que encontraron.

Tuvieron un par de encuentros decididos en las postrimerías, contra China Taipéi y Panamá, que demostraron que tenían las condiciones para más.

Realmente la imagen dejada por esta selección de bisoños fue mucho mejor que las de todos los equipos Cuba de los últimos años, cuya entrega quedó en entredicho. Ahora se vio garra y deseos de jugar, a pesar de todas las condiciones adversas, porque no podemos dejar de lado que las bajas constituyeron un pesado fardo para la dirección encabezada por el ex receptor Eriel Sánchez.

Además del impacto sicológico evidente en el resto, en cuanto al juego añadieron un lastre importante, porque se traduce en menos variantes para utilizar la banca en cuanto a bateadores o corredores emergentes, y sobreuso de los lanzadores. Incluso, más de un pelotero tuvo que jugar en posiciones que no son las habituales; por eso no se les puede restar mérito a estos chicos. Aunque perdieron 5-3 en el partido por el bronce, fue bien peleado.

Los males que exhibieron son los mismos que vemos año por año en nuestras Series Nacionales y presentaciones internacionales: falta de oportunidad y débil pensamiento técnico-táctico en los lanzadores en momentos clave. Por suerte, la apatía no estuvo esta vez, y ya eso es para celebrar.

Recordemos también que desde antes de partir hacia suelo mexicano estos muchachos llevaban sobre sus hombros el peso de regresar con una buena actuación, porque estaba en juego el futuro del béisbol cubano.

Antes del certamen, la mayor de las Antillas ocupaba el lugar 11 en el ranking de la Federación Internacional, y quedar por debajo de ese puesto nos podría privar de acudir al evento cumbre de 2022, el Premier 12, al cual asiste la docena de vanguardia en el escalafón universal.

También podría provocar que por primera vez en la historia Cuba tuviera que buscar su clasificación para el venidero Clásico Mundial, y se trata de certámenes muy cortos donde se otorga un solo boleto. ¿Se imaginan que ni siquiera estemos en el Clásico de 2023?

Por suerte el equipo sacó la casta contra viento y marea, pero quedará en el aire el trabajo para las autoridades. A partir de ahora, ¿quién es confiable?

Lea más de Ronal Quiñones aquí en Havana Times.


2 thoughts on “Récord de fugas en la pelota cubana

  • el 5 octubre, 2021 a las 11:39 pm
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    Eso es un avance del éxodo que viene, todo el mundo quiere irse. La mitad de los que regresaron en una semana estarán arrepintiéndose.

  • el 3 octubre, 2021 a las 10:04 pm
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    Estas protestas de los pobres infelices cubanos que han dejado mas de 400 presos en las carceles chiquitas, que no se pueden llamar tecnicamente ni presos politicos (son presos pobres inocentes) y por los que nadie en el mundo se interesa, me recuerda a las mujeres casadas con hombres machistas y violentos que insisten en hacerlos cambiar, aun cuando todos las personas que las quieren les aconsejan la fuga, dejarlos, antes que esas mujeres terminen mal.

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