Quedan seis en la pelota cubana

Por Ronal Quiñones

serie-nacional-de-beisbolHAVANA TIMES — Tras la celebración, por primera vez, de duelos de comodines, ya quedó todo listo para la etapa final de la Serie Nacional de Béisbol de Cuba en su edición 56, que ahora tendrá solamente seis equipos en pugna, y no ocho como en años recientes.

Camagüey y Holguín dispusieron dos juegos por uno de Las Tunas e Isla de la Juventud, respectivamente, en desafíos que como era de esperar, atrajeron mayor cantidad de espectadores a los estadios, pero sufrieron de los mismos problemas técnicos de los restantes.

De esa manera, los vencedores se unieron a Matanzas, Granma, Villa Clara y Ciego de Ávila, como los planteles todavía con opciones de llevarse el título.

De esta primera fase, lo más llamativo es el récord de victorias de los matanceros, que perdieron solamente tres de sus 45 desafíos.

Si algo no necesitaba la pelota cubana, ya depauperada bastante en esta década con tantas pifias en la Comisión Nacional, pérdida de talentos y ,sobre todo, de credibilidad, era que un equipo se fuera de esa manera por encima de otros, como para refrendar el mal estado del deporte de las bolas y los strikes.

Jamás se pudo obtener en Cuba ni en otro béisbol organizado, que tengamos conocimiento, un promedio de más de .900 en ganados y perdidos. Hay ligas y ligas, pero ni siquiera en las callejeras se ve un dominio tan absoluto de un conjunto por encima del resto, y lo peor es que no se debe a que ese lo haga todo perfecto, sino que los demás juegan demasiado mal, y se impone el menos malo.

Sí, aunque Matanzas merece todo el respeto por lo logrado, no se puede obviar que cuenta con buena parte de los mejores peloteros que todavía viven y juegan en Cuba, ni que aprovecha, sobre todo, los errores de los demás. Esto último, lejos de ser un defecto, es una virtud, pero sirve para entender lo sucedido en esta campaña.

Para la segunda vuelta, los yumurinos podrán respirar tranquilos si no quieren imponer una marca de otra galaxia que sí iría a los libros (esta fue solamente de una primera fase y no cuenta como tal), pues ya se pueden dar por incluidos en la semifinal. Si no bastara con este alivio, dos de los tres conjuntos que les derrotaron en esta primera ronda (Industriales y Pinar del Río) quedaron fuera, así que no tendrían que volver a verlos frente a frente.

La deuda es levantar el trofeo, pero se les ha limpiado bastante el camino, pues salvo Villa Clara y Ciego, de los otros sobrevivientes ninguno se ha coronado en torneos domésticos, salvo aquellos sorprendentes holguineros de 2002.

Otro elemento que sorprendió de esta primera mitad fue precisamente la eliminación temprana de capitalinos y pinareños, escuadras con gran tradición en el deporte nacional de Cuba.

A los citadinos les pesó bastante la ausencia en las primeras subseries de varias de sus principales figuras, que jugaban fuera gracias a contratos con otros clubes, pero así y todo pudieran haber clasificado si no llegan a firmar un cierre tan funesto, pues perdieron sus dos últimas subseries, cuando estaban en el sexto puesto.

Lo de los pinareños es ya tradición: luego de un año bueno, viene otro malo, aunque nunca lo fue tanto como ahora, que se ubicaron más allá de la décima posición.

Camaguey esta entre los seis sobrevivientes. Foto: notideporte.cu
Camaguey esta entre los seis sobrevivientes. Foto: notideporte.cu

En ambos casos, deben servir de cantera para la elección de los refuerzos de cara a la segunda fase, que se celebrará el próximo viernes en Matanzas, donde también el fin de semana tendrá lugar el Juego de las Estrellas.

Ha sido la tónica en los últimos años y debe volver a serlo ahora: de esas dos horas dependerá mucho el resultado final de un equipo, pues además de escoger lo que cada quien necesita, es preciso, también, tener una dosis de suerte, para ver cómo encajan las nuevas piezas en cada plantel, si no hay lesiones, si rinden como lo hicieron en la primera mitad, etc.

Serán en esta ocasión cinco refuerzos, escogidos como es tradición del sexto lugar hacia el primero, luego en orden inverso, y los últimos tres por sorteo. Según se ha explicado con anterioridad, antes de las semifinales se podrían pedir dos refuerzos más, de los dos equipos que quedarán fuera en esta instancia.

Sobre los refuerzos, se extrañará la presencia del receptor tunero Yosvany Alarcón, quien fue sancionado duramente por la Comisión Nacional por buscar pleito con un lanzador matancero. Parece demasiado este castigo cuando se trata de un enfrentamiento hombre a hombre, sin bate de por medio, pero se supone que a partir de ahora ese será el rigor que prime. Ojalá luego no veamos situaciones peores, con castigos más flojos.

Lo cierto es que esta vez se afecta no solamente Las Tunas, sino también la selección nacional, que en marzo próximo enfrentará el IV Clásico Mundial, y Alarcón se perfilaba como el enmascarado titular. Al no estar en la segunda fase, ya no es elegible para integrar la preselección, al menos así se dijo hace unos meses. Dejamos la puerta abierta porque en nuestra pelota nunca se sabe, y a veces dos más dos no suman cuatro.

En estos meses han sido menos los talentos que decidieron emigrar, y los más notables no estaban jugando en Cuba, como el patrullero José Adolis García y el lanzador Héctor Mendoza, quienes se desempañaban en la Liga japonesa y cambiaron de vuelo en el trayecto que los traería de regreso a la Mayor de las Antillas. Así las cosas, en una liga seria (y a través del Instituto cubano de Deportes) solamente nos queda el jardinero Alfredo Despaigne, quien se incorporará para la segunda mitad a su equipo de Granma.

La mitad del trayecto ha sido recorrido, veremos qué nos depara esta 56 Serie Nacional en su segundo tramo.

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