Primicias de la Feria del Libro 2017

Por Rogelio Manuel Díaz Moreno

Imágenes de años anteriores en la Feria del Libro.

HAVANA TIMES — Mañana, la Feria Internacional del Libro de La Habana será inaugurada en esta capital. Esta será la edición 26 del ya tradicional evento, esperado con masiva alegría por el público lector y autores y autoras de muchas partes del mundo.

Las jornadas habaneras de la Feria transcurrirán del 9  al 19 del presente mes de febrero. Según lo acostumbrado, podrán seguir luego más actividades en ciudades y poblados del resto del país, aunque hay que ver cómo operan las restricciones económicas actuales.

Tenemos el gusto de ofrecer, en este comentario, algunos adelantos dentro de lo previsto, en la versión “previa y preliminar” del programa provisional.

La Feria estará dedicada al intelectual Armando Hart Dávalos, exministro de Cultura. El papel de país invitado de honor corresponderá, en esta ocasión, a Canadá. Los salones de la fortaleza –museo de La Cabaña también fungirán de marco para la entrega de numerosos galardones nacionales y de literatura en todas sus categorías.

Veremos al historiador de la ciudad de La Habana, Eusebio Leal Spengler, recoger el Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanísticas, otorgado el año pasado. Por su parte, Margarita Mateo Palmer recogerá el Premio Nacional de Literatura. Rinaldo Acosta se agenció el galardón de Edición y Ubaldo Ceballos, el de Diseño del Libro.

Si un día anda usted por el Vedado, y no tiene tiempo para llegar a La Cabaña, no se desespere. La Feria celebrará numerosas actividades en sedes secundarias, como el centro Dulce María Loynaz, la Casa del Alba Cultural y la Asociación Cubana de las Naciones Unidas.

El Pabellón Cuba, la sede de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba y la Universidad de La Habana también ofrecerán oportunidades de intercambios y enriquecimiento cultural. En La Habana Vieja, cuente con la llamada Calle de Madera, frente al Palacio de los Capitanes Generales, y la Casa de la Poesía ((Muralla no. 63 e/ Oficios e Inquisidor).

Lugar preeminente, en el programa de La Cabaña, ocupa un coloquio dedicado a la vida y obra del fallecido expresidente cubano, Fidel Castro. Esas sesiones transcurrirán en la sala Nicolás Guillén, y la prensa no olvidará cubrirlos meticulosamente. Los textos de las últimas leyes promulgadas en el país estarán disponibles en esa sala. Aquí también transcurrirá el tradicional Encuentro de Editores y Traductores Literarios. Irlanda, representada por importantes funcionarios y escritores, tiene prevista una jornada de lujo el día 16.

En general, todas las editoriales del país hacen su agosto en este mes de frentes fríos. La casa Nuevo Milenio presenta decenas de títulos, y la sala José Antonio Portuondo fungirá como sede preferida.

Lléguese por allá si le interesan los títulos de temática divulgativa, tanto de ciencias sociales como naturales. Un volumen para no dejar pasar, especialmente en los tiempos que corren, será La construcción socialista en Cuba (1961-1965), de Ernesto Guevara. La pasión deportiva nacional, el béisbol, tendrá un título de lujo con Del béisbol, casi todo, del técnico Franger Reinaldo Balbuena.

Además de Canadá, otro gigante nórdico tendrá una fuerte presencia. Rusia manda una gran delegación, con personajes destacados en las letras y otras manifestaciones artísticas y espirituales de tan extraordinaria cultura.

Moscú cultiva cuidadosamente sus relaciones con La Habana, no se puede negar. La sala Alejo Carpentier puede resultar pequeña para el entusiasmo de quienes tienen, ahora mismo, como 20 grados bajo cero allá en su tierra. Las editoriales Capitán San Luis y la de Arte y Literatura, harán uso frecuente de ese espacio para presentar sus novedades de novelas, policiacos, textos poéticos, etcétera.

La editorial Letras Cubanas celebra su 40 aniversario con un panel en la sala José Lezama Lima. Esta sala se instala en lo que fuera la capilla de la fortaleza, y servirá para el lanzamiento de numerosos volúmenes llenos de Letras. La casa Unión tendrá presencia en este espacio, al igual que en la sala Carpentier, con obras de Eliseo Altunaga, Roberto Fernandez Retamar y muchos más.

Si su afición por la literatura va pareja con el buen comer, trate de conseguir una invitación para las actividades del pabellón A-5, Degustando la palabra. El proyecto Cocina y Cultura lo espera con varias actividades. El espíritu de José Lezama Lima, ejemplar combinación de ambas manifestaciones, mira con beneplácito.

Gente Nueva, que tiene un protagonismo especial en todas las ediciones de la Feria, recibirá un panel-homenaje por sus “50 años al lado de los niños”. Y niñas, podríamos agregar.

Todas las casas editoriales provinciales aprovechan y se dan el salto a La Habana. Ediciones Matanzas, entre otros aciertos, se agenció al famoso artista Amaury Pérez Vidal y sus Destinatarios. Otro peso pesado de esta casa, si no se atraviesa algún imprevisto, será Leonardo Padura. Teniendo en cuenta las misteriosas desapariciones de los libros de este escritor, trate de estar presente en el lanzamiento de La novela de mi vida. La casa Ácana aporta, del mismo Padura, La cola de la serpiente.

Varios concursos aprovechan el marco de la Feria para presentar los ganadores y abrir las convocatorias de sus próximas ediciones. Veremos, entonces, a los ganadores y ganadoras de los premios Abril; el XX Premio Mundial de poesía Nósside; el XIV Pensar a Contracorriente; el Calendario 2017; los premios Uneac, y La Enorme Hoguera y Beca de Creación Sigifredo Álvarez Conesa.

El domingo 19 cerrará la vigésimo sexta Feria Internacional del Libro de La Habana. En esos días, el sitio Havana Times ofrecerá algunos reportajes que seguro resultarán de su interés. Para una información pormenorizada y diaria, la página web de Cubaliteraria le resultará de gran utilidad, con cobertura sistemática de numerosas actividades en todas las sedes.

Si se llega por esas fechas a La Cabaña, podrá recoger gratuitamente el tabloide El Cañonazo, diario de la Feria, con las noticias de la jornada anterior y el calendario de la corriente. Y si se tropieza con usted un atolondrado, con credencial de fotorreportero, con un pedazo de sándwich en una mano y bolígrafo y libreta en la otra, que sale de una sala de presentaciones y corre hacia otra, me disculpo por adelantado. Sea clemente conmigo, ¡es el espíritu de la Feria!


One thought on “Primicias de la Feria del Libro 2017

  • el 3 abril, 2017 a las 8:55 am
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    FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE LA HABANA , UNA DECEPCION CRECIENTE
    Soy una lectora empedernida. No me lo pienso dos veces para gastar mi dinero en un libro que llame mi atención, ya sea por el título, el autor o el tema de que se trate. Pero cada vez que visito una librería encuentro un local con aspecto deprimente. No me refiero al estado constructivo sino a las estanterías en su interior. La mayoría dan la visión de lugares abandonados. Creo que los restos de la incendiada biblioteca de Alejandría, de existir, lucirían muy parecido a la mayoría de las librerías de la capital habanera. Por todas partes exhiben libros sucios, empolvados, con telarañas, envejecidos, de portada descolorida, páginas amarillentas y olor a moho. Así permanecen durante nueve meses del año, hasta que la llegada de Febrero, con el evento de la Feria Internacional del Libro hace que aparezcan como por arte de magia en esas mismas estanterías, montones de libros recién salidos de las imprentas muchos de ellos y otros no tan recientes pero aún conservando su brillo y frescura. Y es que de no ser por este evento anual creo que no existirían libros en ninguna época del año. Además de que para muchos la lectura es un lujo que no se pueden dar. Los precios de los libros de mejor calidad y temáticas más interesantes para un lector promedio, son muy elevados para el bolsillo o el monedero de ese lector. Llega entonces el momento en que el lector tiene que elegir entre la cultura o la subsistencia. La elección está clara. No es posible alimentar el cerebro con el estómago vacío. Además de que existen precios y ofertas diferenciadas según el tipo de moneda. Si los libros en moneda nacional se mosquean en las librerías, los que tienen precios en moneda convertible duermen el sueño eterno en sus inmaculadas estanterías. A veces he visitado esas librerías por curiosidad, para ver que ofertas hay. He entrado varias veces a una misma librería en intervalos de tiempo bastante distanciados, entiéndase un mes o varios y cuando vuelvo a ir todavía están allí los mismos títulos de la última vez. En ese momento no sé si reírme, llorar o enfadarme, “todavía están aquí” y no sé si son ellos los que lloran, se enfadan o se ríen de mí: “¿todavía no puedes comprarnos?” Desgraciadamente soy una ávida lectora que tiene que subsistir. Hace unos años atrás disfrutaba asistir a la sede principal de la feria del libro: la fortaleza de La Cabaña. Pero cada vez lo disfruto menos. Bueno, el tema del poder adquisitivo lo resuelvo ahorrando una parte de mi sueldo durante unos seis meses antes de la cita anual literaria y así puedo comprar algunos libros que entre mis preferencias debo escoger, ya que por la cantidad de ofertas corro el riesgo de que no me alcance el presupuesto. Pero ya desde hace unos cuatro años atrás aproximadamente, más bien me va sobrando el dinero designado para ese uso. Recuerdo que solía irme del lugar cargando entre siete y diez libros. Eso ha cambiado. El año pasado solo compré tres. No soy la única que va a la feria buscando lectura interesante y atrayente y se regresa a casa con las expectativas hechas trizas. Las ofertas ya no atraen. Creo que las editoriales cubanas están completamente ajenas a los gustos y preferencias de los lectores del patio. Se emplean recursos en editar e imprimir libros que no son del interés de la mayoría. No existe variedad de temáticas, ni libros que puedan motivar a comprarlos ni siquiera por el nombre de su autor. Usualmente se dedica la feria a una o dos personalidades de las letras cubanas y a la literatura de un país invitado de honor. Pero muchas veces ni se pueden encontrar títulos de unos ni de otros. Uno asiste motivado por la promoción que lanzan los medios, pero de la promoción a la realidad hay un abismo. Para contrastar están presentes allí muchas editoriales de otros países, pero estas ofertas son en moneda convertible y desde la más mediocre hasta la más culta de las ofertas tienen precios que compiten por alcanzar la altura de las nubes del cielo. Además ya las ofertas colaterales (entiéndase gastronómicas y artesanales) superan en número y en popularidad a las esenciales de papel y cartulina. Porque cada vez hay más personas que van allí buscando no precisamente alimento para su intelecto. La feria del libro poco a poco va perdiendo su esencia. Las ofertas banales y mediocres son cada vez más consumidas. La buena literatura cada vez se aleja más de los que saben apreciarla y de los que no llegan a conocerla. Este año decidí no ahorrar para la feria del libro, ni tampoco asistir (suspiro). Simplemente he perdido el deseo de participar de una actividad que no me produce ningún beneficio. Yane G

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