Pelota cubana no cree en coronavirus

Por Ronal Quiñones

Foto: playoffmagazine.com

HAVANA TIMES – Quedé espantado cuando lo escuché. El Comisionado Nacional de Béisbol de Cuba, Ernesto Reynoso, dijo en las últimas horas que la postemporada cubana no se detendría si aparece un nuevo caso de jugadores infectados con el nuevo coronavirus.

Según sus palabras, si ocurre una desgracia como esa, el jugador implicado sale de la “burbuja” y su contacto más cercano (asumo que su compañero de cuarto) sería aislado. Sin embargo, el resto seguiría en competencia como si nada, violando cualquier regla elemental que dictan los protocolos de seguridad.

Me espantaron esas declaraciones, por el enorme riesgo que implican y la irresponsabilidad que están asumiendo los directivos de la pelota cubana. Es muy difícil que en un grupo que entrena junto, comparte los utensilios de entrenamiento, y cada dos por tres se saluda, se toca las nalgas y se abraza, no se vaya a trasmitir un virus como este, en menos de lo que canta un gallo.

Además, las pruebas las acabamos de tener, ya que en los equipos que sufrieron los embates de la pandemia directamente, nunca se trató de un solo pelotero, sino de varios, porque lógicamente antes de saberse infectados compartieron normalmente.

Sin un motivo deportivo aparente (Cuba no está apurada por la Serie del Caribe, pues no asistirá), todo parece indicar que es insostenible económicamente seguir posponiendo el campeonato, y eso se evitará, incluso a riesgo de eliminar a un equipo por COVID-19 y no por perder un cruce.

Si el objetivo era meter miedo a los entrenadores y jugadores, debieron decirlo en privado, porque hacerlo público denota irresponsabilidad y deseos de acabar a como dé lugar.

Previendo tímidamente algún fenómeno, se aumentó a 29 el número de jugadores inscritos oficialmente por cada plantel, y las altas y bajas solo serán autorizadas en caso de lesiones de gravedad, o la pandemia, por supuesto.

Las “burbujas” serán en Sancti Spíritus y Cienfuegos, dos de las provincias con mejor situación epidemiológica en el país. En la primera competirán Matanzas, Cienfuegos

Industriales y Granma, mientras que en la segunda buscarán el pase a semifinales Santiago de Cuba, Las Tunas, Sancti Spíritus y Pinar del Río.

De acuerdo con la ubicación en la fase regular, el campeón Matanzas jugará contra Cienfuegos, Industriales ante Granma, Santiago de Cuba frente a Las Tunas, y Sancti Spíritus chocará con Pinar del Río.

Es llamativo que, en el caso de los pinareños, fue evidente que intentaron quedar de últimos para enfrentar a los espirituanos, sin importar que hubieran sido el mejor plantel del campeonato. Evidentemente eso obedece a la manera en que encajan los estilos de juego, y los Vegueros se sienten más cómodos enfrentando a los Gallos.

Como se había anunciado, cienfuegueros y espirituanos no jugarán en sus estadios, para estar en igualdad de condiciones que el resto, y comenzarán su accionar el segundo día (27), para tener un poco más de tiempo de entrenamiento luego de que varios de sus integrantes fueran contagiados con la pandemia.

A diferencia de la fase regular, los encuentros se realizarán sin límite de tiempo y no se aplicará la regla IBAF para desempates. En caso de suspensión, por cualquier causa, el juego se sellará tal como esté, y se reanudará al día siguiente a las 10:00 am.

Recordemos que se trata de una serie de un máximo de cinco desafíos, y según se informó, la estructura de “burbuja” se mantendrá para la venidera instancia, pero no se sabe si serían una o dos sedes para los choques de semifinales, que comenzarían al tercer día de concluidos los cuartos de final.

Los cuatro refuerzos podrán solicitarse el día siguiente que concluyan los cuartos y pueden ser de cualquier conjunto eliminado, incluyendo los que no clasificaron para los play off.

En cuanto a las medidas aplicadas durante la Serie para abreviar el tiempo de juego, que lograron reducir considerablemente la duración de los partidos, se mantendrán tal como están.

En el caso de los contratados en Ligas de otros países, que se reincorporan, se aclaró que forman parte de la nómina de 29 jugadores de sus respectivas provincias, por lo que no son considerados refuerzos.

Contrario a lo que se había adelantado, no habrá choques nocturnos, y los horarios escogidos fueron los de las 10 de la mañana y la una de la tarde, como mismo se hizo en los últimos meses.

En lo puramente deportivo, hay un solo cruce en el cual se aprecia evidente favoritismo para uno de los implicados, y es el de Leones contra Alazanes, porque los capitalinos tienen un pitcheo demasiado endeble y los granmenses tendrán, además, el regreso de Guillermo Avilés y Alfredo Despaigne.

Los Cocodrilos también son bastante superiores a los Elefantes, pero la ofensiva de los cienfuegueros es más que respetable, y en una serie corta pueden dar la sorpresa. En este caso, la incógnita es cómo vendrán luego de la pausa por la pandemia, y a quiénes echarán de menos, porque alguno no habrá podido recuperarse a tiempo.

Similar panorama enfrentan los espirituanos, que deberán sumar el problema que representa el temible cuerpo de lanzadores de los pinareños, reforzado con los “japoneses” Liván Moinelo y Raidel Martínez.

Finalmente, Las Tunas luce favorito ante Santiago, pero el hecho de no poder contar con su principal abridor, Carlos Juan Viera (ya terminó su contrato en México, pero no se puede incorporar a tiempo para este cruce), abre las posibilidades para las Avispas, aunque los indómitos llevaban una década sin acudir a la postemporada, y muchos de ellos serán debutantes en estas instancias.

Es sobre el papel lo que muestran los cuartos de final, luego el terreno dirá la última palabra. Pero como se deduce de las palabras de Reynoso, ya esto no hay quien lo pare, y tendremos campeón a mediados de febrero.

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