Nicaragua: maltrato a familiares de presos políticos

Los desnudaron y obligaron a hacer sentadillas antes de que pudieran ver a sus parientes en El Chipote, después de 85 días de aislamiento

Por PxMolina / Confidencial

Por Confidencial

HAVANA TIMES – Los familiares de los presos políticos enfrentaron este fin de semana más que la angustia acumulada durante 85 días en que el régimen de Daniel Ortega no permitió visitas en la prisión policial El Chipote. Sufrieron humillaciones y tratos degradantes antes de ver a sus seres queridos, a quienes encontraron más delgados y con problemas de salud.

Dos testimonios recabados por el programa de televisión Esta Semana, publicados este domingo 20 de noviembre, confirmaron que los parientes de reos de conciencia fueron desnudados y obligados a hacer sentadillas por las autoridades para verificar supuestamente si no “llevaban nada de afuera”.

Cristopher Mendoza, sobrino del cronista Miguel Mendoza—condenado por difundir supuestas noticias falsas y “conspirar” contra la integridad nacional— relató que la esposa de su tío, Margine Pozo, fue desnudada y revisada por una funcionaria, lo que fue “muy duro para ella”.

“Su ropa interior tuvo que retirarla, revisan su cuerpo. Mi tío se siente triste por eso. Algunas expresiones que le dijo a ella, cuando la vio, fueron: perdón amor, porque esta situación te ha puesto en estas condiciones”, afirmó.

Renata Holmann, hija del preso político Juan Lorenzo Holmann— gerente del diario La Prensa y condenado por un caso fabricado de lavado de dinero—, informó sobre vejámenes a su progenitora, a quien también obligaron a que se quitara toda la ropa e hiciera sentadillas.

“A mi abuela de 95 años la trataron con un poquito más de respeto, pero todavía la registraron de manera extensiva. La experiencia de mi familia no es única. Este abuso es generalizado hacia todos los familiares de presos políticos y realmente ha incrementado el mismo con cada visita. Es una falta de respeto y un intento más de humillar y violentar a los familiares que solo quieren visitar a los presos políticos”, dijo Holmann en el programa televisivo.

La semana pasada, los familiares de más de 40 presos políticos encarcelados en El Chipote demandaron en una carta pública “una prueba de vida”, tras la falta de autorización de visitas de parte de las autoridades policiales, los que los mantuvo en incertidumbre y les hizo temer un empeoramiento de la situación.

Gonzalo Carrión, coordinador del colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca +, explicó desde el exilio que la tortura realizada por la dictadura contra los presos políticos la han hecho extensiva también a sus familiares.

Carrión recordó que han recabado, desde la fundación del colectivo, 170 testimonios que dan cuenta sobre el horror y métodos de tortura en El Chipote, una prisión policial que es un centro de referencia en la región para este tipo de abusos, lo que hace parte de un sistema que es extensivo a las celdas policiales y los sistemas penitenciarios.

En diversos testimonios se ha mencionado diversos métodos que atentan contra la integridad de los reos de conciencia como los interrogatorios continuos a los que son sometidos, la privación de sueño—sea por exposición a luz en la noche, o por la ausencia total de la misma—, aislamiento, la negativa a la visita de hijos menores de edad y hasta al permiso de leer.

“Esta forma de casi tres meses sin contacto con la familia, es parte del sufrimiento al que someten a las personas privadas de libertad y también extensiva a la familia, porque no saben cómo están. Es un sufrimiento de doble vía”, agregó el defensor de derechos humanos.

“La dictadura los está matando lentamente”

Los familiares confirmaron también que sigue el deterioro físico de los presos de la dictadura, a causa de una alimentación malísima.  Alfredo Mairena, hermano del líder campesino Medardo Mairena, informó que el reo político ha perdido 80 libras desde que empezó su encierro el seis de julio de 2021.

“La dictadura los está matando lentamente. La condición física es preocupante. Los que conocemos a Medardo no es él. Dice mi hermana que está peor: se ve más afectado, delgado”, contó este hombre, quien agregó que el líder campesino también sufre problemas de circulación sanguínea.

Mairena explicó que su hermano logró con una huelga de hambre de tres días que lo trasladaran de una celda de castigo a otro lugar, pero siguen sin sacarlo al sol, lo que considera “preocupante”.

Cristopher Mendoza agregó que su tío Miguel Mendoza fue engañado por funcionarios policiales. Llegaron preguntando entre los presos políticos quiénes tenían hijos pequeños, lo que el cronista deportivo creyó que era una promesa de que le permitirían ver a su hija. Al final no lo hicieron.

Añadió que Miguel Mendoza sigue perdiendo peso, lo que les preocupa porque son más de 30 libras las que perdió durante su encierro. Aunque refleja un buen estado de ánimo, Cristopher insistió en que el deterioro de su tío es evidente.

Por su parte, Holmann contó que también encontraron más delgado a su padre. Aunque su presión es más estable, asegura, no le han dado la atención médica que necesita por sus problemas cardíacos. También tiene un problema con una hernia que no le han atendido y eso hace que tenga dificultades para caminar.

“En cuanto a su salud mental, se encuentra firme, convencido que la verdad va a ganar tarde o temprano. Está bien y Dios le está dando la fuerza para seguir adelante y sobrevivir a los abusos que está pasando”, añadió.

La hija de Irving Larios, otro de los presos políticos y a quien el régimen exhibió macilento en septiembre pasado en los juzgados de Managua, se quejó también de la alimentación, la que afirma es “deplorable”.

Relató que la comida que siempre le dan a su padre es “arroz masoso” y un poco de frijoles. Otras veces huevo cocido y chayote. Es de mala calidad. Tan grande es la pérdida de peso de Larios—ella calcula 40 libras menos desde su secuestro— que sus orejas y dientes los ve “desproporcionados”.

También tiene problemas para levantar un brazo, donde le salió una “pelota”. Tampoco le han dado la atención médica necesaria. “Tiene problemas en la cabeza, no se sabe si es un hongo, está pidiendo un shampoo en la cabeza. Es como una gran picazón, no solo él, sino hay otras personas con el mismo padecimiento”, denunció.

La joven también confirmó que su padre suspendió la huelga de hambre, emocionalmente se encuentra fuerte, y está lúcido y coherente.

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