Más espaldarazos a la disidencia cubana

Por Patricia Grogg

Guillermo Fariñas, foto: wikipedia.org

HAVANA TIMES, 22 oct. (IPS) — El Consejo de Ministros de la Unión Europea (UE) analizará el lunes 25 su política hacia Cuba, sin consenso para cambiar el rumbo sostenido y bajo los efectos del Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia concedido al opositor cubano Guillermo Fariñas.

“Es una coincidencia de fechas no buscada, pero creo que lleva implícito un mensaje a la UE de que debe reconocer y apoyar a toda la sociedad cubana”, comentó a IPS el opositor moderado Manuel Cuesta Morúa, quien recordó que Fariñas “puso en peligro su propia vida para exigir la liberación de los presos políticos”.

El galardón anunciado el jueves 21 es el tercero que en siete años concede el Parlamento Europeo a disidentes cubanos. En 2002 recayó en Oswaldo Payá, del Movimiento Cristiano de Liberación, y en 2005, en las Damas de Blanco, grupo de  esposas y familiares de 75 opositores encarcelados en 2003.

La premiación reavivó la celebridad mediática de Fariñas, un psicólogo y periodista de 48 años que ha protagonizado 23 huelgas de hambre por demandas que van desde el libre acceso a Internet hasta la libertad de los presos por causas políticas, a quienes el gobierno cubano considera contrarrevolucionarios.

Su último ayuno, iniciado el 24 de febrero, tras la muerte del preso Orlando Zapata en una protesta similar de 83 días, finalizó el 8 de julio, luego del diálogo entre el arzobispo católico de La Habana, Jaime Ortega y el presidente Raúl Castro que dio lugar al compromiso de liberar a 52 disidentes encarcelados.

Pero en sus declaraciones de las últimas horas, Fariñas no descartó reiniciar su ayuno si no es autorizado a viajar a Francia para recibir el galardón el 15 de diciembre.

Solo Payá pudo ir a recibir el premio

De sus antecesores, solo Payá obtuvo permiso para viajar a Francia para recibir este premio, dotado de casi 70.000 dólares.

Los 52 opositores que el gobierno acordó liberar en las conversaciones de Castro con Ortega pertenecen al grupo de los 75 condenados, y eran los que aún permanecían encarcelados al momento de iniciado el diálogo, en mayo.

Los arrestos y juicios sumarios a ese grupo, entre marzo y abril de 2003, distanciaron durante algunos años a Cuba y la UE.

Elizardo Sánchez, presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, confirmó este viernes a IPS que continúan recluidos 13 de los 75 disidentes, que se niegan a aceptar, como los demás, la propuesta de viajar a España.

Sin embargo, el gobierno comenzó a liberar a otros prisioneros, condenados por delitos como piratería o terrorismo y no incluidos entre los presos de conciencia. Sánchez dijo estar de acuerdo con estas excarcelaciones, aunque culpó a las autoridades de intentar “sacar ventaja a cambio de casi nada”.

El activista consideró “difícil” que la UE decida cambiar su postura hacia Cuba en la cita del lunes, pues “la mayoría de sus miembros” creen que los pasos hacia el cambio dados por el gobierno cubano son “puramente cosméticos”.

Esa será la primera reunión comunitaria a la que asista Trinidad Jiménez, nueva canciller de España que reemplazó a Miguel Ángel Moratinos, quien durante sus más de de seis años en l cargo impulsó una política de diálogo con Cuba y se convirtió en interlocutor privilegiado del gobierno de esta nación caribeña.

“No me parece que la posición española cambie (con la nueva jefe de su

diplomacia)  pero será difícil lograr unanimidad europea para impulsar la apertura en Cuba”, dijo a IPS Pío Escudero, cubano residente en  Madrid, editor y profesor de español.

Fuentes diplomáticas en La Habana confirmaron que las opiniones están divididas sobre mantener o dar por terminada la “posición común”, que desde 1996 ordena la política del bloque hacia Cuba, pese a que este país la rechaza por injerencista y unilateral.

Este tipo de decisiones requiere la unanimidad de los 27 países del bloque, y Suecia, República Checa y Eslovaquia se negarían de plano a revisar la posición común.

Para Cuesta Morúa, se necesita una “política proactiva” de la UE, que implique reconocimiento y apoyo a toda la sociedad cubana, incluidos los sectores de oposición. “Acá vienen delegaciones europeas que se reúnen solo con el gobierno e ignoran a la oposición”, indicó.

El gobierno cubano considera a todos los opositores “mercenarios a sueldo”

de la política hostil de Estados Unidos y ve con desagrado el acercamiento de visitantes extranjeros a esos sectores, que carecen de reconocimiento legal.


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