Los candidatos en Costa Rica sobre Nicaragua y sus migrantes

Los cinco candidatos con más preferencia para las elecciones presidenciales en Costa Rica este domingo 6 de febrero.

Candidatos presidenciales de Costa Rica prometen una política migratoria de brazos abiertos y una diplomacia defensora de derechos humanos y democracia

Por Cindy Regidor (Confidencial)

HAVANA TIMES – El domingo 6 de febrero, Costa Rica elegirá a su próximo presidente y a 57 diputados de la Asamblea Legislativa, tras una campaña electoral en la que han predominado temas como la reactivación económica, el combate contra la corrupción y la gestión de la pandemia.

Más de 3.5 millones de votantes están convocados a las urnas, aunque el 41% se encuentra aún indeciso sobre por quién votar, según la más reciente encuesta del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica (UCR), por lo que una segunda ronda (que ocurriría el 3 de abril) parece inminente, si ningún candidato logra el mínimo de un 40% de los votos válidos.

En el padrón electoral también hay unos 40 000 nicaragüenses con nacionalidad costarricense que podrán participar en los comicios, aunque en realidad la presencia y relevancia de la población nicaragüense en Costa Rica es mucho mayor, con al menos 350 000 nicas que residen en Costa Rica (la población extranjera más grande en el país) y que han emigrado durante décadas, así como decenas de miles que han solicitado refugio a partir de 2018, cuando estalló la crisis sociopolítica en Nicaragua.

El boletín Notas de Coyuntura Migratoria en Costa Rica destaca “la ausencia de referencias al tema migratorio en los debates presidenciales”, y en la mayoría de los planes de Gobierno hay escuetas referencias sobre el tema.

Contrario a las votaciones del 7 de noviembre, en Nicaragua, para las que Daniel Ortega y Rosario Murillo ordenaron encarcelar a líderes cívicos y políticos, empresarios, estudiantes, campesinos, periodistas y activistas, entre ellos siete precandidatos presidenciales, en Costa Rica habrá unas elecciones con competencia, aunque hay apatía e indecisión entre el electorado.

El equipo de Nicas Migrantes, de CONFIDENCIAL, indagó qué proponen en materia migratoria y de política exterior los cinco candidatos presidenciales que lideran las encuestas, en particular sus opiniones o posiciones sobre Nicaragua, su crisis y el régimen de Ortega y Murillo.

Entre los cinco candidatos no figura Welmer Ramos, del gobernante Partido Acción Ciudadana (PAC) cuya salida del poder parece inminente, porque no marca en las encuestas por encima del margen de error y ningún partido ha gobernado por más de dos períodos consecutivos en la historia del país, como es el caso de este partido que llegó al poder desde 2014.

José María Figueres

El expresidente de Costa Rica (1994-1998) e hijo del presidente José “Pepe” Figueres, quien abolió el Ejército en ese país, es el candidato que lidera las encuestas de intención de votos con un 15% de preferencia. El aspirante por el Partido Liberación Nacional (PLN) asegura en su plan de gobierno que la migración debe ser vista “como un tema integral, que incluye derechos humanos y la reactivación económica” del país.

Es el único candidato que hace una mención directa al Gobierno de Nicaragua, al que, de llegar a la Presidencia, asegura que propondrá “regulaciones obligatorias, apropiadas y necesarias en materia migratoria y laboral, así como de remesas al extranjero, como las que ya existen, por ejemplo, en el Mercosur y en la Unión Europea”.

José María Figueres. Foto: Taylor Davidson

Figueres propone dotar de mayores recursos a la Dirección de Migración y Extranjería de Costa Rica –ente encargado de todos los trámites de regularización migratoria– y asegura que facilitará la legalización de los trabajadores migrantes para integrarlos como contribuyentes tributarios y del sistema de salud público y para “protegerles sus derechos básicos laborales, de salud y otros”. Es la visión de país que corresponde, dice, “sin xenofobias”.

En política exterior, Figueres propone mantener la defensa y la promoción del sistema democrático y de los derechos humanos, como corresponde en la tradición diplomática costarricense. “No quiero quedarme indiferente ante las detenciones de líderes opositores al gob (sic) en Nicaragua. Costa Rica debe activar su diplomacia para defender la democracia. Que se liberen las personas detenidas y se den garantías de un libre proceso electoral”, publicó en Twitter en junio de 2021, en medio de la cacería de opositores desatada por el régimen de Ortega ante las votaciones del 7 de noviembre, en las cuales Ortega se proclamó ganador sin competencia ni mínimas garantías democráticas.

Lineth Saborío

Lineth Saborío, exvicepresidenta de Costa Rica (2002-2006), es la candidata a la Presidencia por el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), de centroderecha, y ocupa el segundo lugar en las encuestas con el 14% de intención de voto.

Saborío propone fortalecer el control de las fronteras para prevenir el narcotráfico, eliminar el contrabando y el tránsito ilegal de personas.

“La atención correcta y bien enfocada de la poblaciones inmigrantes, con respeto y sin discriminación, será parte integral de nuestra gestión”, dice en su plan de gobierno, en el que detalla que el país seguirá su “política histórica de recibir inmigrantes, particularmente aquellos que sean perseguidos por razones políticas, raciales o religiosas en sus naciones de origen”.

Lineth Saborío

La candidata hace énfasis en la migración nicaragüense y destaca que “es indispensable para ciertos sectores productivos del país como construcción, agricultura y servicio doméstico”, promete reducir la informalidad y mejorar la eficiencia y el trato hacia esta población.

En cuanto a política exterior, la candidata promete mantener los principios de la política exterior costarricense con enfoque en los derechos humanos, y retomar el acercamiento bilateral con los países miembros del organismo (SICA), que incluye Nicaragua, pero no menciona nada en particular sobre la crisis sociopolítica que persiste desde 2018 ni cómo se acercaría a un Gobierno surgido de una votación que no fue reconocida por Costa Rica y la mayoría de países de América y Europa.

Sin embargo, en redes sociales Saborío ha condenado directamente a Daniel Ortega. “Es un dictador. Los resultados del proceso fraudulento que realizó el régimen el día de ayer, en nuestro país hermano de #Nicaragua son ilegítimos. ¡Exigimos la liberación inmediata de los presos políticos!”, publicó en Twitter el 8 de noviembre pasado.

Fabricio Alvarado

El periodista y pastor evangélico es el candidato de Nueva República, un partido de derecha conservadora que surgió en 2019, luego de disputar la Presidencia en la elección anterior, bajo otro partido, y pasar a segunda vuelta para ser derrotado por el actual presidente Carlos Alvarado, del Partido Acción Ciudadana (PAC). Fue una elección polarizada por la postura de Fabricio Alvarado, en contra del matrimonio igualitario, quien proponía inclusive sacar a Costa Rica de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte-IDH) como una manera de impedir que se permitiera en Costa Rica el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Alvarado, quien se ubica en el tercer lugar de preferencia del electorado con un 11%, explica en su propuesta de Gobierno que la migración “debe abordarse con respuestas diferenciadas, mas no excluyentes”. En políticas de asistencia social, Alvarado también menciona la posibilidad de dar subsidios a las familias migrantes con condición migratoria regular, para incentivar que quienes estén en una situación migratoria irregular legalicen su situación.

Fabricio Alvarado

En política exterior, el partido Nueva República propone una “estrategia latinoamericana por la gobernanza y fortalecimiento de la democracia”, pero advierte que debe ser fiel “al respeto del principio de autodeterminación de los pueblos”.

Este 25 de enero, Alvarado tuiteó que “cualquier persona que tenga vocación democrática no puede apoyar a partidos tan amigos de regímenes totalitarios como Venezuela, Cuba o Nicaragua. En esta elección, tenemos que apuntarle al desarrollo, y no exponer a CR (sic) al camino que recorren esos países”. El mensaje puede interpretarse como parte de una táctica dentro de su estrategia electoral: atacar a uno de sus contendientes, José María Villalta, cuyo partido Frente Amplio fue, en el pasado, cercano al FSLN.

José María Villalta

Actual diputado por el partido de izquierda Frente Amplio, José María Villalta se ubica en el cuarto lugar en las encuestas con un 8%. En el plan de Villalta no hay un acápite particular sobre políticas migratorias, sino que integra a la población migrante en las propuestas para los distintos sectores.

Entre las que sobresalen están fomentar el derecho a la pensión de la población migrante, nacional e internacional, que haya aportado al sistema de pensiones; eliminar la prohibición que impide a trabajadores migrantes que laboran en Costa Rica participar en órganos directivos de sindicatos para defender sus derechos laborales; y promover que se sancione como delitos “ciertas infracciones muy graves a los derechos humanos de las personas trabajadoras, como la explotación laboral de personas migrantes y en condición vulnerable”.

En cuanto a política exterior, promete “ejercer un liderazgo internacional coherente con la defensa de los derechos humanos”.

José María Villalta

El partido Frente Amplio ha sido criticado por su cercanía y simpatía en el pasado con regímenes autoritarios que se autodenominan de izquierda, como el de Hugo Chávez, en Venezuela; el de Fidel Castro, en Cuba, y el de Daniel Ortega, en Nicaragua. Sin embargo, en los últimos años, Villalta ha condenado la deriva autoritaria de Ortega.

“Unas elecciones donde el Gobierno de turno persigue y encarcela a sus opositores de distintas ideologías, que violenta la libertad de expresión y persigue las oenegés, a estudiantes y campesinos, no puede ser un Gobierno legítimo ni pueden reconocerse esas elecciones como válidas”, señaló el 7 de noviembre, cuando se realizaron las votaciones de Nicaragua no reconocidas por la comunidad internacional, en las que Ortega se declaró ganador.

Rodrigo Chaves

El candidato del Partido Progreso Social Democrático, de tendencia socialdemócrata, es exfuncionario del Banco Mundial sancionado por esa entidad por un “patrón de comportamiento inapropiado no deseado” y “de carácter sexual”, y fue ministro de Hacienda del actual Gobierno por seis meses. Se encuentra en el quinto lugar de preferencia entre el electorado, con un 6%.

Aunque no aparece en su plan de Gobierno ningún acápite sobre migración ni política exterior, Chaves contestó las preguntas enviadas por CONFIDENCIAL.

Asegura que darán “un beneficio” a la inmigración de nicaragüenses para que se regularicen, sin puntualizar cuál sería ese beneficio.

Rodrigo Chaves

En cuanto a su opinión sobre Daniel Ortega y Rosario Murillo, lamenta que el pueblo nicaragüense no pueda elegir en democracia, sin manipulación, a sus gobernantes.

De llegar a la Presidencia, Chaves asegura que buscará “una actitud de respeto con el pueblo de Nicaragua, aunque reconozcamos que el régimen que los gobierna no fue electo democráticamente”. Además aseguró que mantendrá el apoyo de Costa Rica en foros internacionales para que Nicaragua retorne a la democracia.

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