Libro aporta claves para la gestión agroecológica de fincas

La metáfora del pozo. Proyecto agroecológico Finca Marta presenta aprendizajes y claves fundamentales de esta iniciativa.

El ingeniero agrónomo Fernando Funes muestra un pozo de biogás dónde se aprovechan las excretas del -ganado en la producción de gas para el consumo doméstico en La Finca Marta perteneciente a la cooperativa Crédito y Servicio Jesús Menéndez, municipio Caimito, provincia Artemisa, Cuba 08 de febrero de 2016. Foto: Jorge Luis Baños/IPS

HAVANA TIMES – Hijo de investigadores del Instituto de Ciencia Animal, graduado de Agronomía y con estudios de maestría y doctorado en estos temas, Fernando Funes cuenta la historia de Finca Marta en La metáfora del pozo. Proyecto agroecológico Finca Marta.

“En este libro llegarás a nuestra historia y a nuestros propósitos, a nuestros éxitos y vicisitudes, a nuestros aprendizajes y fracasos”, asegura el autor.

Este proyecto, que tiene casi nueve años de fundado, constituye una vuelta a la práctica para Funes, una oportunidad para aplicar lo aprendido y lo investigado desde un enfoque familiar y colectivo. La finca se encuentra ubicada a 38 kilómetros de La Habana, en la provincia de Artemisa, y constituye una notable experiencia de gestión agroecológica.

“Hacer agricultura no solo implica producir alimentos, sino desarrollar las fuerzas económicas, ecológicas y sociales que permitan una producción sustentable y una vida próspera para las poblaciones rurales y urbanas. A través de Finca Marta buscamos las metáforas que nos permitan desentrañar los dilemas que exige hacer una agricultura más pródiga y justa”, expone Funes en su texto.

Caminos que conforman un libro

Con un estilo marcadamente autobiográfico y la intención clara de contar en colectivo, el volumen plasma aprendizajes, obstáculos y prácticas esenciales en el desarrollo de la finca. En el apartado Motivaciones, el autor refiere las razones que los movieron a comenzar el proyecto.

Para exponer las funciones de los diferentes elementos naturales, en el apartado Entorno ecológico, cuenta historias sobre las abejas, el agua, la biodiversidad, los suelos, el ganado domesticado y los animales y plantas silvestres.

Una trabajadora agrícola siembra hortalizas en las terrazas de Finca Marta perteneciente a la cooperativa Crédito y Servicio Jesús Menéndez, municipio Caimito, provincia Artemisa, Cuba 08 de febrero de 2016. Foto: Jorge Luis Baños/IPS

En la sección Transformación explica el conjunto de acciones y cambios que llevaron a cabo para poner en marcha el diseño, la estructura y el funcionamiento de la finca. Gestión multifuncional, por otro lado, trata las cuestiones económicas, organizativas y legales que funcionan como sustento del proyecto. Además, propone fases por las cuales podría transitar un emprendimiento agroecológico.

El libro también cuenta con un apartado –En Sociedad– para contar historias de la vida rural, visitas realizadas a la finca, así como reflexiones sobre las mejores maneras de cooperar. Las proyecciones para replicar los resultados del proyecto se mencionan en la sección Hacia el futuro, haciendo énfasis en las potencialidades de la agricultura orgánica y la agroecología.

Aprendizajes y claves para el debate

La construcción de un pozo, sus significados y retos, articulan la narración de Funes.

Aprendizajes y cuestionamientos sobre la agroecología, la necesidad de construir en colectivo, la autonomía y el protagonismo de cada persona, la perspectiva familiar, el machismo, el manejo de los desechos y las relaciones teoría-práctica otorgan valor al texto.

Pozo de 14 metros de profundidad escavado en la roca para el autoabastecimiento de agua en Finca Marta perteneciente a la cooperativa Crédito y Servicio Jesús Menéndez, municipio Caimito, provincia Artemisa, Cuba 08 de febrero de 2016. Foto: Jorge Luis Baños/IPS

Funes comenta sobre los principios y buenas prácticas que han determinado los resultados del proyecto:

“Cosechar lo que se siembra, se protege y atiende con amor, genera una satisfacción inmensa. Cada semilla o cada planta significa una nueva forma de vida que cumple funciones reproductivas de la naturaleza. Pero, creemos que es nuestro deber sembrar, y no solo para cosechar, sino para demostrar nuestro infinito respeto a la vida”.

“Finca Marta «nunca duerme» y en parte se debe a que hemos logrado un ciclo continuo de producción, beneficio, comercialización y consumo. La cosecha es un eslabón clave dentro de este entramado de relaciones y funciones a diferentes escalas. Nuestro sistema de distribución se basa en cuatro principios que siempre intentamos mantener: ajuste a la demanda, diversidad, calidad y estabilidad”.

Debatir sobre lo aprendido, replicar experiencias positivas y cuestionar siempre los caminos posibles son premisas para el autor de La metáfora del pozo. Finca Marta, su propuesta agroecológica y su proceso de crecimiento dibujan una ruta posible en el camino hacia la soberanía alimentaria en Cuba.

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