La informatización tiene que ser transparente e inclusiva

Por Barbara Maseda  (Juventud Técnica)

Foto: Elizabeth Piferrer
Foto: Elizabeth Piferrer

HAVANA TIMES — “La instituciones encargadas [de implementar el anunciado proceso de informatización de la sociedad cubana] deben consultar a expertos calificados de las universidades, centros de investigación, sociedades científicas y de la Academia de Ciencias de Cuba para obtener los mejores resultados en su gestión”, concordaron profesores y académicos cubanos en una reunión celebrada a finales de febrero en la Universidad de La Habana.

Miembros del Consejo Científico de ese centro de educación superior (CCUH) y colegas de la Sección de Ciencias Naturales y Exactas de la Academia de Ciencias de Cuba (ACC) se reunieron por propia iniciativa una semana después de celebrado el Primer Taller Nacional de Informatización y Ciberseguridad (18-20 de febrero de 2015) para discutir la política anunciada en ese evento y dar su opinión experta al respecto.

“El Taller no fue todo lo inclusivo que debió ser”, apunta el documento de relatoría recién divulgado que recoge el consenso de los reunidos sobre la organización del evento, al que hubiesen querido que asistieran más representantes de la ACC y la UH. En ese sentido, señalaron, por ejemplo, que no hubo participación de los expertos en información de la Facultad de Comunicación, ni de todos los especialistas posibles de la Facultad de Matemática y Computación. También consideraron negativo que se excluyera del debate a los grandes sectores de la sociedad que no tienen conexión.

De los tres días que duró el taller, solamente la sesión inaugural del 18 de febrero fue de acceso masivo. Para ello, se habilitó la transmisión de videoconferencias en varios puntos del país: cuatro en La Habana, dos en Cienfuegos, y uno en cada provincia restante (más la Isla de la Juventud) (ver lista detallada aquí). A partir de la asistencia a esas instalaciones, puramente contemplativa, fue que se calculó la participación reportada de más de 7500 personas (1). Incluso los audiovisuales proyectados allí fueron transmitidos íntegramente en el Noticiero Nacional de Televisión esa noche.

Sin embargo, las otras dos sesiones donde tuvo lugar el verdadero debate, celebradas el 19 y 20 de febrero en el Centro de Investigaciones de Tecnologías Integradas (CITI) del Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría (CUJAE), estuvieron limitadas a unos 260 expertos.

“Aunque el Taller pueda haber resultado muy positivo, por sí mismo no puede solucionar las grandes deficiencias acumuladas a nivel nacional que afectan el uso de la informática en beneficio del desarrollo del país y del pueblo cubano”, añadieron los participantes en la reunión de la UH, que como solución propusieron crear un consejo para asesorar al Partido (PCC) y al gobierno en la toma de decisiones de forma rápida y eficaz.

Dicho grupo estaría formado “por un número reducido pero representativo de los mejores expertos en diferentes ramas del conocimiento en todos los sectores que no solamente tenga integrantes en las tecnologías directamente vinculadas con la informatización sino que incluya suficientes en las ciencias sociales, económicas y humanidades”.

Ese último señalamiento tiene que ver con la composición del público convocado al Taller. Pocos días antes de su celebración en febrero, la vicerrectora de la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI), Ailyn Febles Estrada, dijo en una entrevista con CubaDebate que para la selección de los participantes se hizo “un levantamiento del potencial de recursos humanos de estas áreas, con la idea de que pudiera asistir la mayor cantidad de ellos (…) no solo informáticos, sino todos aquellos relacionados con la aplicación y desarrollo de las llamadas Nuevas Tecnologías”.

No obstante, el amplio cupo dado a administradores de red, programadores, ingenieros en telecomunicaciones, graduados de informática en general, inclinó la balanza de la asistencia hacia “el músculo” más inmediato del proceso y puso de relieve el enfoque tecnocéntrico adoptado por los promotores del proyecto.

La Universidad de La Habana, un nodo favorecido por la concurrencia de filósofos, economistas, comunicadores, sociólogos, historiadores, matemáticos, científicos de las más diversas disciplinas, es un tanque pensante que durante años ha prestado particular atención a la desconexión a Internet en Cuba. Su capacidad, y la de otras universidades del país, para abordar el tema desde una visión multidisciplinaria podría desplazar el actual foco de atención del aparataje tecnológico hacia una comprensión más orientada a lo social.

“Nuestro país cuenta en la actualidad con miles de profesionales universitarios formados por la Revolución que, en su mayor parte, han alcanzado un alto grado de especialización,” destaca en otro punto la relatoría. “Su responsabilidad social es contribuir al desarrollo de la sociedad cubana aportando soluciones a las necesidades y problemas que existen actualmente y están prestos a cumplir con ese compromiso.”

Los reunidos también insistieron en la necesidad de implementar el proyecto nacional en tiempo breve, mediante acciones concretas y con un calendario de dominio público, para que el país compense el atraso acumulado.

La importancia de este punto fue muy bien ilustrada por el Dr. Luis Alberto Montero, presidente del Consejo Científico de la UH, en una entrevista con Juventud Técnica a finales de enero pasado (cuando todavía el Taller no estaba en el horizonte público): “Nosotros tenemos alrededor de veinte años de retraso en el nivel de informatización de las personas, de sus actividades, de la gestión de las empresas, del Estado y el gobierno. Pero peor que esa situación es la lentitud de nuestra velocidad de recuperación, la cual nos continúa sumiendo en más y más atraso. Cuando uno está muy rezagado tiene que correr más [que los otros] para ponerse al día.”

La relatoría también alerta sobre la necesidad de actualizar las medidas de seguridad informática  sin impedir el libre acceso a la información: “Las plataformas de navegación deben diseñarse sobre la premisa del pleno acceso y sin restricción alguna, sin segregación entre las nacionales y las internacionales”.

Otra propuesta del documento, que también incluye criterios aportados a partir de la lista de correos del CCUH, está relacionada con los servicios de conectividad y su diversificación: “Las empresas estatales del sector de la informática y las telecomunicaciones deben brindar servicios de telefonía, Internet y otros de alta tecnología, similares a los que existen a nivel mundial, teniendo en cuenta la relación precio-salario, para posibilitar su acceso a los ciudadanos. Puede resultar conveniente que más de una empresa estatal o mixta proporcione esos servicios a la población y a la economía nacional, de forma que la concurrencia ayude a promover el progreso y facilitar los accesos con precios competitivos.”

Este punto se refiere a la gestión de ETECSA hasta el momento, en su capacidad de operador exclusivo de telecomunicaciones del país, que tiene limitado el servicio a poco más de dos millones novecientos mil usuarios de Internet, calculados a partir del uso colectivo de unas quinientas mil terminales (equivalente a 6 personas por máquina), según los últimos datos publicados por la ONEI (enero-diciembre 2013).

Estas propuestas, a las que sería bueno se sumaran las de otras universidades del resto del país, serían imprescindibles para lograr  el objetivo anunciado por el vicepresidente Díaz-Canel en su discurso de clausura del Taller de “enaltecer al pueblo de Cuba en su participación consciente para desarrollar un país socialista, próspero y sostenible”.

Notas

(1) Aunque antes de la celebración del taller se anunció la participación de once mil personas en 21 instalaciones (cifra que también se manejó en muchos reportes de prensa durante y después del taller), el dato (actualizado, suponemos) ofrecido por el Presidente del Comité Organizador, Viceministro del MINCOM Dr. Jorge Luis Perdomo en su discurso en el Palacio de las Convenciones del 18 de febrero fue de “más de siete mil quinientos participantes en 20 instalaciones”.

Nota general: La información entre corchetes son añadiduras de edición.

 


One thought on “La informatización tiene que ser transparente e inclusiva

  • el 9 abril, 2015 a las 12:20 pm
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    Seria lo ideal, que la Revolucion hiciera uso de todos sus profesionales y gente seria que están dispuestas y se sienten con la responsabilidad para contribuir al desarrollo de la sociedad cubana. Ya eso está pensado y lo han intentado otros, los que redactaron “La Patria es de Todos”, íntegramente formado por intelectuales, economistas, historiadores y fueron cubanos con el mismo ideal socialista conque se fundó la revolución, hasta de las mismas filas del Partido, y qué pasó?, que el PCC, no se deja asesorar por nadie que tenga lógica, ellos son los que asesoran y escogen a quienes son dignos de ser la sociedad civil que represente al país. Así de triste, pero es la realidad que tienen que aprender.

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