La “actualización política” en Cuba, una cuestión interna

Por Isaac Risco

Raul Castro en el Congreso del PCC en abril pasado. Foto: Jorge Luis Baños

HAVANA TIMES, 26 ene (dpa) — Cuba celebra este fin de semana un inédito cónclave de su cúpula política, sumida en un profundo programa de reformas económicas. Vista con escepticismo e indiferencia generales, la cita del Partido Comunista de Cuba (PCC) causa también ciertas expectativas por la esperanza de una “actualización política” en la isla.

Oficialmente, el debate en el seno del único partido autorizado en la nación caribeña está destinado a poner a la militancia a la altura del nuevo modelo de “actualización” económica del régimen de Raúl Castro.

Pero la Primera Conferencia Nacional del PCC es también un evento desconocido tras más de 50 años de castrismo. Aunque prevista como instrumento de gobierno en la Constitución, la cita del 28 y el 29 se celebra por primera vez en la historia de la Cuba socialista.

Fiel a su tradicional hermetismo, el régimen de La Habana no ha dado aún muchas pistas al respecto. Y en un país que carece de las clásicas formas de opinión pública, el cónclave ha levantado expectativas difíciles de descifrar en la sociedad cubana.

Mientras importantes actores sociales como la Iglesia Católica piden cambios políticos, el debate en torno a la Conferencia parece pasar desapercibido para el ciudadano común.

El escepticismo es habitual en una sociedad que ha vivido en varias ocasiones aparentes cambios y la posterior marcha atrás, como durante el proceso de “Rectificación de errores” del ex presidente Fidel Castro en los 80.

Su hermano Raúl restó recientemente importancia a posibles esperanzas de un anuncio de cambios políticos.

“No hay que hacerse tantas ilusiones con la Conferencia, que ha levantado tantas expectativas”, dijo el actual presidente cubano al margen de la visita en La Habana de su homólogo iraní, Mahmud Ahmadineyad.

En el Congreso del PCC. Foto: Jorge Luis Baños

El menor de los Castro apuntó al VI Congreso del PCC celebrado en abril de 2011, que institucionalizó el programa de apertura económica de la “actualización”. “El Congreso es lo definitivo”, agregó, la Conferencia es sólo una “cuestión interna del Partido”.

Los temores de sectores opositores apuntan también en ese sentido. El llamado Documento base preparado para la Conferencia no contiene indicios de la “actualización política” que piden por ejemplo representantes religiosos.

Convertida en un importante actor social y el principal interlocutor del régimen en los últimos tiempos, la Iglesia Católica aboga por cambios políticos de mayor calado que permitan la pluralidad democrática.

Pese a las esperanzas de algunos observadores en medio del proceso de reformas, la Conferencia representa para otros lo que consideran los viejos mecanismos de poder del castrismo. El debate no parece haber llegado a la sociedad.

Encapsulado en el habitual lenguaje burocrático del PCC, el Documento base no causa confianza entre los sectores opositores marginados de la vida política.

“Ni siquiera en la televisión estatal se percibe entusiasmo por el evento”, señalaba recientemente también la bloguera Yoani Sánchez, una de las caras más conocidas y críticas de la disidencia. Otros, sin embargo, creen que en la madurez de las actuales circunstancias.

La Conferencia “constituye la última oportunidad para la generación histórica de la Revolución cubana de acometer reformas profundas y duraderas”, apuntaba Lenier González, vice-editor de la revista “Espacio Laical”, cercana a la Iglesia.

El propio Raúl Castro reconoció en el VI Congreso la necesidad de preparar el relevo generacional en las altas cúpulas de poder. “No somos los perfectos los que estamos ahí, pero es lo que podemos hacer por ahora”, dijo en abril de 2011 tras presentar sólo tres nuevas caras en el Buró Político.

El presidente, de 80 años, ha declarado la renovación de las filas del PCC como una de las tareas prioritarias.

El régimen no ha despejado hasta el final las incógnitas sobre la Conferencia. “La renovación es indispensable en todo”, dijo únicamente el presidente del Parlamento, Ricardo Alarcón, hace unos días.

El veterano político de 74 años no dio sin embargo detalles sobre posibles avances en la agenda del cónclave.

5 thoughts on “La “actualización política” en Cuba, una cuestión interna

  • Sigue siendo todo una mentira, la más falaz, la más descarnadamente falsa…mientras no haya pluripartidismo y se convoquen a elecciones libre, supervisadas por los organismos de derechos humanos internacionales, y la disidencia actual, tenga “voz y voto”…No habrán verdaderos cambios politicos y prosperidad para el pueblo cubano. No es posible que el poder siga en manos de los hermanos Castros y sus adheridos…no es posible, estos cambios son puro maquillaje y mascarada, porque no se va a fondo, todo queda en la superficie, es…”darle una manita de gato , al descarapelado totalitarismo” para seguir al son de la misma música, para no renunciar a su violencia de antaño.

    “El totalitarismo no puede renunciar a la violencia. Si lo hiciera, perecería. La eterna, ininterrumpida violencia, directa o enmascarada, es la base del totalitarismo.”

    Vasili Grossman

  • el partido no va a firmar su propia sentencia de muerte.

  • No la de ellos , no la firmarán, la del resto sí…eso me queda claro, son 53 años (1959-2012), de vivir bajo las mismas botas, o no?…

  • Traduccion de google.translate:

    El problema con el “profundo programa de reforma económica” es que no ha sido acompañado por un “profundo proceso de rectificación teórica”. A menos que el fundamento teórico del modelo de la propiedad estatal de edad se corrige, el Partido le recordará a ciegas con respecto a su programa de ajustes económicos estratégicos de la transformación socialista.

    Nuestro movimiento república cooperativa en los EE.UU. ha rectificado los objetivos estratégicos (el máximo) del programa, el cambio de la propiedad estatal viejo lleno de todo lo productivo (monopolio estatal), al estado de co-propiedad de una importante industria, cooperativas y el comercio. Esperamos que esto nos permitirá ganar a la gente dentro de una década y alcanzar el poder del Estado en un proceso electoral democrático y constitucional. La conferencia interna PCC tratado en este artículo indica que el conocimiento teórico socialista en Cuba está en hibernación, como lo es en la izquierda socialista mundial.

  • Traduccion de google.translate:

    El problema con el “profundo programa de reforma económica” es que no ha sido acompañado por un “profundo proceso de rectificación teórica”. A menos que el fundamento teórico del modelo de la propiedad estatal de edad se corrige, el Partido le recordará a ciegas con respecto a su programa de ajustes económicos estratégicos de la transformación socialista.

    Nuestro movimiento república cooperativa en los EE.UU. ha rectificado los objetivos estratégicos (el máximo) del programa, el cambio de la propiedad estatal viejo lleno de todo lo productivo (monopolio estatal), al estado de co-propiedad de una importante industria, cooperativas y el comercio. Esperamos que esto nos permitirá ganar a la gente dentro de una década y alcanzar el poder del Estado en un proceso electoral democrático y constitucional.

    La conferencia interna PCC tratado en este artículo indica que el conocimiento teórico socialista en Cuba está en hibernación, como lo es en la izquierda socialista mundial.

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