Ineficiencia más que sequía en Cuba

Por Pilar Montes

Foto: voanews.com

HAVANA TIMES — Reinaldo y Estela son arrendadores en La Habana Vieja. Conversando con ellos sobre sus respectivos negocios, dijeron a Havana Times que su principal problema no es la falta de clientes, sino el problema del agua.

Reinaldo y Estela pidieron el anonimato debido a temores que las autoridades del municipio tomaran alguna medida contra ellos. Ambos tienen sus viviendas, él en San Ignacio y ella en la calle Luz.

“No es que no se abastezca de agua en este municipio, pero no lo suficiente. Si a esto se añade que parte de ella se va por salideros en las tuberías conductoras o dentro de los edificios, la falta del líquido se vuelve una lucha casi diaria”, señaló Reinaldo.

“Me molesta que en la prensa y los noticieros de radio y televisión, echen la culpa muchas veces a los ocupantes de las viviendas, cuando el negocio de los herrajes para arreglar los salideros hace muy difícil su adquisición y, cuando los hay, no concuerdan los altos precios con los bajos salarios de la población”, afirmó Estela.

En la reunión del Consejo de Ministros del pasado fin de semana, la presidenta del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, Inés María Chapman, admitió que la ineficiencia en la distribución del agua causa pérdidas anuales de 3,400 millones de metros cúbicos, que llegaron a ser más del 50 por ciento del agua bombeada y ahora se han reducido, supuestamente al 15 por ciento, según reportes oficiales.

Foto: Juan Suárez

Debido a las sequías que, según los meteorólogos, se han hecho más frecuentes y severas desde 1960, los embalses de todo el país, con capacidad de 4,800 millones de metros cúbicos, llegaron a estar este año por debajo del 30 por ciento.

Preguntados cómo resuelven la falta de agua los edificios de viviendas, sean propias o arrendadas, los entrevistados coincidieron en afirmar que “la solución más inmediata es localizar a un conductor de pipa o camión cisterna de agua.”

Reinaldo explicó que “los conductores acuden de inmediato a edificios públicos y organismos del Estado, pero la distribución del líquido a las viviendas tiene que estar en su hoja de ruta porque les está prohibida la gestión directa con los inquilinos y arrendadores sin orden de sus superiores.”

“Aunque lo nieguen, los encargados de controlar el servicio prestado por los conductores, seguramente se benefician de los ingresos no asentados en los registros contables”, agregó

“En realidad, añadió, la gestión directa con los necesitados es la vía más redituable para ellos, ya que cobran ‘por la izquierda’ entre 10 y 15 pesos convertibles (12.50 a 18.75 dólares), de acuerdo con el tamaño del camión,” precisó. “Por otra parte, los vecinos de un edificio, aunque sean uno o dos los que paguen, todos se benefician y nadie protesta ni denuncia al ‘pipero’.

Foto: Jorge Luis Baños/ipsnews.net

En cuanto a las quejas de la población con salideros en sus viviendas, los arrendatarios dijeron que “estas se basan en lo elevado de los precios de latiguillos, llaves de agua de diferentes medidas, llaves de paso, válvulas, herrajes de tanques de baños sanitarios; a los que personas con bajos ingresos no pueden acceder.”

“En el otro extremo, señalaron los entrevistados, están los acaparadores que compran para revender en tres y cuatro veces del precio de costo, lo mismo que sucede con los materiales de construcción”.

Un estudio sobre la distribución de agua a La Habana Vieja, titulado ‘Redes Hidrotécnicas del Centro Histórico’, de reciente publicación señala que “el abastecimiento de agua potable a casi la totalidad de los habitantes del Centro Histórico es mediante la red de Acueducto”. Este esfuerzo que persigue la modernización y ampliación de capacidades, se ve entorpecido por las roturas en conductoras y salideros al interior de las viviendas.


One thought on “Ineficiencia más que sequía en Cuba

  • el 26 diciembre, 2015 a las 9:43 pm
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    La infraestructura hidráulica en Cuba hace años sobrepasaron la vida util por lo cual están obsoletas, deterioradas y con una población de servicio que muchas veces duplica y triplica el número para la cual fueron diseñadas.

    El gobierno revolucionario se ha ocupado en financiar cuanta guerra y guerrilla hay en mundo y se ha olvidado de costear las inversiones y mantenimiento de los servicios básicos de la población. Después de 57 años estamos viendo el resultado de un sistema social fallido, dirigido por un grupo de aventureros ineptos que han destruido a nuestra isla.

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