Yadira Escobar (Progreso Semanal)

Lázaro Vargas habla con la prensa de Miami. Foto: Levi Escobar para Progreso Semanal
Lázaro Vargas habla con la prensa de Miami. Foto: Levi Escobar para Progreso Semanal

HAVANA TIMES – Llegué a las 7 de la noche del domingo (11 de agosto) al aeropuerto de Miami, y frente a las puertas de vuelos internacionales comencé a prepararme para ver de cerca al equipo de béisbol más famoso de Cuba. Fui la primera periodista en llegar, pero muy rápido aquello se llenó de mucha gente que esperaba con ansiedad a sus peloteros.

Se empezaron a ver gorritas azules y camisetas con el logo reconocible. Hubo rumores de que si venían antes o más tarde, de que si vendrían por otra puerta…estos rumores eran la ansiosa expresión del nerviosismo general. Sube escaleras, baja escaleras, averigua y corre pues nadie está seguro por dónde saldrán, ni siquiera los de cámaras pesadas de la prensa grande, que igual andaban revisando los anuncios de vuelos.

Fanáticos de toda la vida, nuevos fans y curiosos, niños y ancianos y un avión que no acababa de llegar. Cuando se espera algo el tiempo es más pesado y lento. Al fin poco a poco comenzaron a salir cubanos del mismo vuelo que se morían de la risa y de nerviosismo al ver tantas cámaras y luces apuntándoles y nos avisaban: Los azules ya vienen… les están revisando las maletas…¡viva Industriales! Paciencia, no se aprieten más a las puertas de cristal, ya vienen caminando juntos.

El primero de los miembros del grupo en salir (a las 10:57 pm) fue Capiró en su silla de ruedas, entonces estalló la gritería y la alegría. Pude palpar ese sentimiento hondo y nacional que nos une por encima de cualquier diferencia cuando comenzaron a llegar los otros y comenzaron los abrazos, el cubaneo, y la alegría contagiosa de un encuentro tan hermoso.

El béisbol nos recuerda que somos un solo pueblo y que no importa qué ciudadanía tengamos cuando podemos encontrarnos en el tiempo y el espacio como cubanos.

En medio del ruido y la alegría aparecieron algunos seudo-periodistas con preguntas malintencionadas, truquitos para dividir y zancadillas bajas para politizar un proyecto puramente deportivo, pero la gente y sus peloteros siguieron en lo suyo, que es ante todo celebrar el 50 aniversario a pesar de todos los obstáculos.

Pregunté más de una vez si estaban conscientes de las dificultades surgidas a última hora sobre el terreno donde jugar y me asombró la disposición totalmente emocional de jugar donde sea, con tal de satisfacer a sus fanáticos y simpatizantes.

El aeropuerto de Miami el domingo cuando esperaban los veteranos de Industriales.
El aeropuerto de Miami el domingo cuando esperaban los veteranos de Industriales. Foto: Levi Escobar por Progreso Semanal

Son gente sencilla y optimista como buenos cubanos que son, y sobre todo con un gran corazón hacia sus hermanos peloteros que ahora viven fuera de Cuba. La fraternidad estaba en el aire y pienso que todos tenemos mucho que aprender de estos encuentros tan saludables a la nación que somos.

Industriales acaba de llegar al sur de la Florida. Todos sabemos que la extrema derecha está muy irritada con su presencia porque une a los cubanos. Toda una política basada en la separación, en la crispación y en el rencor debe ahora mismo quedar en el pasado.

De nada sirve intentar bloquear el avance de Cuba hacia un futuro mejor y, aunque es verdad que a última hora golpearon al proyecto de “Somos Cuba” (los organizadores), suspendiendo el permiso para jugar en los terrenos de FIU, el entusiasmo de Industriales es enorme, y eso, ¡es suficiente!

20 thoughts on “Industriales en Miami, un encuentro por Cuba

  • Sin embargo, yo entiendo que el asunto no es poner un nombre u otro a la situación cubana, sino cómo hacerla evolucionar. El tema es cómo (no quién) se le pone el cascabel al gato.

  • Isidro>

    yo soy poco amigo de eufemismos, salvo en muy contadas excepciones> Aqu’i no estamos ante ning’un “nudo hist’orico”: estamos ante una dictadura de mas de medio siglo que ha hecho talco al país; y no hay que dar tantas vueltas para ponerle nombre. Por lo demás, aqui tienes algunos de los polvos que han traido estos barros. “Facta, non verba”, decían también los latinos:

    https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=bck9V09cUZc#at=17

  • Jorgealejandro:

    Bueno, en todo caso, errare humanum est, dicen que dijo Séneca, pero lo perverso, agregó el estoico romano, es persistir en el error:

    Para aclarar mi postura: la “unidad” no existe, porque cuando se consigue algo parecido, termina por resultar artificial. O al menos circunstancial. Lo que sí puede conseguirse es un espacio de diálogo (aquí estamos logrando uno) y, eventualmente, de cierta confianza. Por ahí tendremos que pasar.

    Tu exigencia de una urna no es descabellada. Es más, viéndolo en perspectiva resulta lo más lógico. Infiero, eso sí, que pides una urna que dirima una confrontación entre varias fuerzas políticas opuestas; no como se hace en la Isla ahora. Quizás allí llegaremos. Pero, pienso yo, – que me gusta jugar mucho con la imaginación – tendrían que ocurrir unas cuantas cosas para llegar a ese punto. Tendría que cambiar mucho el entorno. ¡Que se vayan los que están en el Gobierno ahora!, quizás digas. Pero eso no me parece tan sencillo tampoco. No es un “abracadabra”. Estamos ante un “nudo” histórico y dichosas las manos que tengan la virtud de deshacerlo con éxito.

    Incluso la palabra “urna” así, aislada, en lo personal no me suena a panacea. Creo que esa cajita, para que realmente complete su cometido, tiene que asentarse sobre un tejido social e institucional sólido. O de lo contrario será sinónimo de mascarada. Y eso ya nos pasó en Cuba. Y varias veces. Por eso insisto en lo de ir de abajo hacia arriba.

  • Isidro:

    Otra vez más errores:
    1- La cosa no ens nada complicada: Una urna plural, transparente y democrática, donde cada cual vote lo que considere mejor, y que gane la mayoría.

    2-Yo no confundo ni “persona”, ni “país”, con “gobierno”

    2- A Eduardo yo no le lanzo “fango”, nunca lo he tratado de ofender, ni se discriminar como persona. Yo critico a la tiranía cubana, pero no le tiro fango alguno: Con lo que ya se ha enfangado ella sola, perfectamente me puedo evitar el trabajo.

    3- Si tu concepto de “unidad” implica aceptar tácitamente al castrismo, no me interesa, si una urna, como la antes mencionada, no me demuestra que es la opción de la mayoría.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *