Hay escuelas


21 thoughts on “Hay escuelas

  • el 6 septiembre, 2015 a las 9:29 am
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    Ok, ok…no hay problemas…diferimos la celebración entonces…hasta nuevo aviso…

  • el 6 septiembre, 2015 a las 7:41 am
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    Isidro, yo respeto tu opinión y aunque estoy en desacuerdo con la forma en que tu valoras ciertas cosas por sobre otras, respeto tu opinión. Es ahora después de varios intercambios que finalmente admites que yo también tengo razón en lo que digo.
    Como vez a mi no me da trabajo admitir que la revolución a tenido cosas buenas pero el costo a nosotros mismos ha sido demasiado alto. Si pesáramos lo bueno y lo malo en mi caso creo personalmente que no estoy dispuesto a dar mi libertad a cambio de nada.
    No creo que ningún ser humano este dispuesto ha hacerlo tampoco. La historia mundial habla por sí sola en este respecto. Las tiranías no son para siempre.
    Lo que si es eterno es el deseo y an idea de libertad de cada individuo. Cuba pasara de la esclavitud a la libertad un día.

  • el 6 septiembre, 2015 a las 7:32 am
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    Isidro, no no he ganado.
    Ganare el día que u estudiante universitario pueda expresar lo que quiera sin ser amenazado o temer la expulsión de la universidad. Ganare cuando cada cubano en Cuba tenga las mismas libertades que hoy tengo.
    Simplemente de expresar lo que quiera.
    Cuando llegue ese día y estoy seguro que llegara. Entonces si podrás decir que ganaste.

  • el 5 septiembre, 2015 a las 8:57 pm
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    Pues Julio, para tu satisfacción te puedo informar que la historia se ha encargado de refrendar aquel pensamiento que expresaste en alta voz en Cuba y que causó tanto revuelo. Hoy puedes decirles a los que te cuestionaron que les tocó perder en la apuesta, pues no hay funcionario de la Isla que pase por este país y no diga gracias en español, chino y hasta en mongol. Ya ves, ¡ganaste!

  • el 5 septiembre, 2015 a las 8:53 pm
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    ¿Avestruz?…Uhmmm….hace unos días reconocías en otro comentario que suelo mantener cierto equilibrio entre lo criticable y la loa merecida. Espero que este intercambio no te haga variar de opinión tan fácilmente. Es que por naturaleza me niego a ver el mundo en blanco y negro. Yo también reconozco que suceden situaciones como las que tú describes, que son condenables, y las condeno. Yo mismo fui víctima de alguna en mis años de estudiante. Pero no por ello cierro los ojos y circusncribo el mundo al marco estrecho de mi pequeña tragedia.

    Respeto tus puntos de vista con el mismo empeño con el cual espero que tu hagas otro tanto a mi favor. Nada más.

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