Havana Club, ¿marca usurpada o lío político?

Dariela Aquique

Havana Club comercializado por Pernod Ricard en acuerdo con Cubaexport.

HAVANA TIMES, 24 sep. — Hace ya unos años está en los juzgados y aún no se define quien tiene la propiedad. Cuba ha emplazado a Estados Unidos en más de una ocasión ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) a cuestión de la violación de los acuerdos adoptados en la institución respecto a la usurpación de marcas.

La delegación cubana, en la Misión Permanente de la isla en Ginebra, ha acentuado que “la única solución es la derogación íntegra de la legislación, conocida como Sección 211″, sección de ley aprobada por el Congreso y vigente en Estados Unidos desde 1998, según la cual se impide al titular cubano del ron Havana Club sancionar en tribunales la marca por la compañía Bacardí y su uso en ese territorio.

El Órgano de Solución de Diferencias (OSD) de la Organización Mundial del Comercio (OMC) consideró desde el 2002 inaceptable la Sección 211 de Washington que ampara a Bacardí.

Por otra parte el grupo francés de bebidas y licores Pernod Ricard, está también metido en la lucha, para según ellos: “… evitar la explotación indebida del nombre de Havana Club por parte de la firma Bacardí en Estados Unidos..

Ambas compañías durante más de una década han sufrido reveces y han tenido victorias en su larga batalla comercial y legal sobre los derechos del uso del nombre del ron ante los fallos de las Cortes.

Todo comenzó cuando en 1994, Bacardi inició la cruzada contra Havana Club con la irrupción en el mercado internacional de este ron, tras acuerdo de comercialización entre la empresa estatal cubana Cubaexport y la multinacional francesa Pernord Ricard, que se cristalizó en la creación de la asociación empresarial (joint venture) Havana Club Holding, S.A.

Barcardi, hecho en Puerto Rico.

Desde entonces, Bacardí, que conforma la poderosa antecámara empresarial de origen cubano en EE.UU, se ha enfrascado en defender sus intereses comerciales haciendo valer importantes conexiones con el poder político norteamericano.

La marca Havana Club había sido registrada en EE.UU desde 1974 por la empresa estatal cubana Cubaexport pero desde la implantación del bloqueo económico a comienzos de los años 60, el citado ron cubano no había podido ser comercializado en territorio estadounidense. Y arbitrariamente los EE.UU., negó en el 2006 a Cuba renovar la marca que pertenece.

En 1994, Bacardí solicitó una licencia para manejar la marca y sacó al mercado estadounidense un nuevo ron, fabricado en Puerto Rico, con el sello Havana Club. Vale aclarar que la marca originaria nunca les perteneció, sino a la sociedad José Arechabala, S.A. (JASA).

Estos ya en 1973 habían dejado expirar su marca registrada, perdiendo su derecho legal a ella, aún así la vendieron a Bacardí y fue en el año 1997 cuando los herederos de esta familia, llegaron a un acuerdo económico por el que, a partir de entonces, Bacardí litigaría en su beneficio por la firma.

Cuando los Arechabala, vendieron a Bacardí, la marca Havana Club, ya no eran los dueños, sin embargo los Bacardí no se sintieron estafados porque creyeron que con sus influencias en el gobierno, podrían manejar la situación a su antojo.

Los franceses resaltan que hace 15 años comercializan en más de 120 países del orbe, millones de cajas del ron cubano con el nombre  Havana Club por una joint venture de Pernod Ricard y la Corporación Cuba Ron fuera de Estados Unidos, territorio donde  no pueden vender en razón del embargo impuesto a la isla a todos los productos cubanos.

Según la fuente Cubainformación: proyecto comunicativo realizado desde el Movimiento de Solidaridad con Cuba, creado por el Área de Comunicación de EUSKADI-CUBA, la asociación de amistad con Cuba en el País Vasco -Euskadi o Euskal Herria-) las noticias más reciente son:

El Tribunal Supremo de España ha rechazado el recurso de casación interpuesto por Bacardi& Company, Ltd y los herederos de la familia Arechabala contra el fallo de la Audiencia Provincial de Madrid de 2007 que reconoció la propiedad de la marca Havana Club a Cubaexport, la joint venture formada entre el grupo francés de espirituosas y Cuba. El litigio entre Pernod Ricard y Bacardi en el mercado español se remota a 1999 cuando el hólding estadounidense presentó una demanda en la que reclamó la propiedad de la marca Havana Club. En 2005, el tribunal de primera instancia reconoció que Cubaexport es la propietaria legítima de la enseña. Bacardí apeló y en 2007, la Audiencia Provincial volvió a reconocer la propiedad de la marca, que ahora vuelve a ser ratificada con la decisión del Supremo. El otro campo de batalla por la enseña Havana Club es Estados Unidos y, en este mercado, las resoluciones judiciales han favorecido a Bacardi. En EEUU hay en marcha dos litigios iniciados por Cubaexport

La Campaña

Organizaciones de solidaridad con la Isla y asociaciones de la emigración cubana en Europa han propuesto intensificar la campaña internacional de boicot a Ron Bacardí, denominada “Bacardí, un mal trago”. Entre ella se encuentran:

La Estrella de Cuba (Alemania), Amo esta Isla (Alemania), Asociación de Cubanos Residentes en Andorra, Cuba Va (Austria), Cuba Va (Croacia), Cuba Va (Checa), Asociación de Residentes Cubanos en Dinamarca, Asociación de Residentes Cubanos en Granada, Asociación Titán de Bronce (Andalucía), Asociación Cien x Cien Cubano (Asturias), Asociación de Cubanos en Cataluña, Asociación de Cubanos en Baleares, Asociación Sierra Maestra (Euskadi), Asociación de Cubanos en Galicia, Asociación de Cubanos “Caguairán” en Valencia, Asociación de Cubanos “Leonor Pérez” en Tenerife, Asociación de Cubanos “Cubanacan” en Canarias, Asociación Sierra Maestra (Madrid), Asociación Raíces Cubanas (Francia), Asociación Patria Cuba (Grecia), Asociación Siboney con Cuba (Italia), Asociación Tú por Cuba (Italia), Asociación de Residentes Cubanos en Portugal, Asociación de Cubanos Residentes en Rusia, Asociación Cubanos por Cuba, Suecia y Asociación Somos Cubanos, Suiza

A decir que:

Bacardi tiene vínculos directos con organizaciones de la extrema derecha cubano-americana de Miami, a las que financia, en especial con la poderosa Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), implicada en la organización de numerosos ataques terroristas en Cuba. (…) Llaman al boicot internacional a Ron Bacardi (…) Esta campaña propone que entidades de hostelería, distribuidoras y población consumidora rechacen los productos Bacardi, que son vendidos con una falsa imagen cubana, trata de sensibilizar a la población sobre la responsabilidad de esta firma en el bloqueo económico que sufre el pueblo cubano.

Reseña del Havana Club      

Por el 1935, el bisabuelo del actual patriarca, Ramón Arechabala, fue el fundador original de la receta y de la marca Havana Club en la capital cubana, esta compañía fue nacionalizada en el 60 por el gobierno revolucionario.

Los Arechabala como los Bacardí, y todos los grandes propietarios cubanos, no aceptaron la intervención y esto los forzó a abandonar sus instalaciones, marchando a EE.UU, a esperar la derrota del nuevo gobierno y regresar a la isla. Lo que hasta hoy no sucedió.

Cuando en 1993, el régimen de Fidel firmó un acuerdo con la empresa francesa, Pernod Ricard, para la producir y distribuir el ron bajo la marca original, Havana Club, los Arechabala que en esa ocasión no contaba con una economía solvente, quisieron proteger sus intereses y procedieron a vender la receta y la marca a Bacardi, con el que se identificaban por también haber sufrido las mismas intromisiones del estado castrista.

Por un lado, Cuba dice ser quien solo puede vender el verdadero Havana Club, fabricado en el país (que aunque, por el embargo, no se puede exportar a Estados Unidos) y la familia Arechabala dice que sólo ellos tienen la receta original del ron y la que la apropiación cubana no le concede derechos a la isla y que aunque se fabrique en Puerto Rico, sigue siendo ron cubano original.

Actualmente la marca “Havana Club”, se vende  por Pernod Ricard, fuera de los Estados Unidos y por Bacardí en el mercado estadounidense. Lo que ha provocado varias disputas judiciales, demostrando que no está claro quién tiene realmente la propiedad y que la protección sobre la marca ha caducado dando riendas sueltas al uso de la misma.

La historia de la Bacardí

Entre 1828 y 1832 llegan a Santiago de Cuba originarios de Sitges, Barcelona, los hermanos Bacardí. Uno de ellos Facundo se dedicó a la destilería de caña y puso todas sus energías a este negocio. Para el 1838 contrajo matrimonio con Lucía Victoria Moreau, joven de ascendencia francesa y natural del poblado El Caney, al este de la ciudad.

Con pocos recursos pero con mucha ilusión fundó el 4 de febrero de 1862 la primitiva fábrica. Una pequeña destilería con techo de hojalata, con un antiguo alambique de hierro fundido, algunos tanques de fermentación y barriles de añejamiento. Allí después de tanto experimentar con la destilación de rones, Facundo dio con la preciada fórmula.

En aquel lugar abundaban los murciélagos, cuando doña Lucía Victoria (para algunos Amalia), la esposa de Facundo, vio que en las vigas del techo vivía una colonia de los mamíferos alados propuso que fueran adoptados como emblema del naciente negocio. Ya que según  viejas leyendas de los aborígenes taínos (primitivos pobladores de Cuba), los murciélagos eran símbolo de sabiduría. Y la mitología popular local sostenía la creencia de que estos traían salud, fortuna y unidad familiar.

El murciélago se convertiría así en el ícono que llevaron las botellas de aquel estupendo ron, que adquirió pronta fama en el mercado de licores. Con el paso del tiempo, la inserción de nuevas tecnologías y mayor expansión comercial pasó de ser una arcaica destilería a una poderosa industria.

Ya en 1874, las mezclas añejadas en barriles de roble dieron a la luz el primer ron genuinamente cubano, más conocido como Bacardí 1873 o Extra Seco, exento de todo tipo de mezclas, y que en la Exposición Mundial de París de 1889 mereciera la medalla de oro y fuera admitido como la marca de los Reyes de España.

A la muerte de Facundo, sus hijos tendrían que mantener la “fórmula secreta”. De generación en generación se mantuvo el próspero negocio siempre con su destilería en Santiago de Cuba y otras sedes en el país, llegando a ser una de las familias más acaudaladas de las épocas que le tocaba vivir. Desde su creación el negocio permaneció como familiar y privado.

Después del triunfo de la Revolución y las nacionalizaciones del 60, los dueños de la compañía decidieron trasladarse a Puerto Rico, en donde desde 1936 habían establecido una destilería para evitar el pago de aranceles sobre el ron que enviaban a Estados Unidos.

Esta destilería, ubicada al otro lado de El Morro en el pueblo de Cataño, es considerada la mayor del mundo, produce unos 100 mil galones de ron por día y todavía hoy allí se centran la mayoría de sus operaciones.

Las instalaciones de la firma, hacen parte de las atracciones turísticas de Puerto Rico, la Casa Bacardí, un museo dedicado a la empresa, tiene visitas guiadas y en el lugar se puede aprender sobre la historia de la familia, la empresa, la producción y degustar los diferentes buqués del afamado licor.

Con oficinas en Miami y las centrales (y la sede social) de la corporación ubicada en las Bermudas donde se ha registrado como Bacardi Limited. En la actualidad su capital sobrepasa los varios miles de millones de dólares.

Logo de Havana Club comercializado por Pernod Ricard.

¿Marca usurpada o lío político?

Fabricar un buen ron, solo requiere de los ingredientes necesarios, empeño y paciencia. Hecho en Cuba o en Puerto Rico, si es usada la misma fórmula, será idéntico el resultado. Tanto es así y como se dice no hay nada oculto bajo el sol, en el año 1960, cuando se fueron los Bacardí, quedaron veteranos de la fábrica y debutó el ron Caney, los catadores no pudieron advertir la menor diferencia entre la archiconocida marca y la naciente, solo cambió su nombre y los envases. El Rey de los Rones o el Ron de los Reyes mantenía su inconfundible y particular buqué.

Solo posiciones y presiones políticas han convertido en una guerra de derechos a la comercialización a una de las más grandes creaciones de la isla su excelente ron.

One thought on “Havana Club, ¿marca usurpada o lío político?

  • Que quede claro que no tengo el gusto de conocer a los Bacardí ni a los Arechabala , que por cierto , a diferencia de lo que dice el texto , éstos últimos viven en España . Me quedo estupefacta ante el tono del artículo , dando por sentado que la dictadura castrista ( que lleva 52 años asolando la economía cubana ) tenía todo el derecho a confiscar propiedades de ciudadanos cubanos . ¿ En nombre de qué ? ¿ De una revolución socialista ? Puedo entender ese argumento en los años 60 , pero no ahora en que hasta Raúl Castro reconoce que su regimen está al borde del precipicio y pide ” racionalidad “· . Para carcajearse la cosa si ellos no hubieran sido los causantes del exilio de cerca de 2 millones de compatriotas y de llevar a la isla a la miseria , con unos índices económicos peores que antes de 1959 . He seguido algo el proceso de satanización de Bacardí ( ! que perversidad , ” no aceptar ” la confiscación de tus priopiedades ! señala el artículo ) y como los Bacardí y los Arechabala ” no aceptaron ” no tenían derecho a seguir produciendo su ron , en el caso Bacardí , que pudieron continuar con la producción por tener fábrica también fuera de la isla . Los Arechabala no tuvieron la suerte de haber diversificado sus negocios . No obstante , tenían registrada la marca Ron Arechabala en España , ya antes de 1959 . En todo el mundo civilizado , si uno ha registrado una marca , es suya . Hubo un pleito en España entre ellos y el gobierno castrista y reconozco que en una de esas decisiones a los que nos tienen por desgracia acostumbrados los tribunales de la Madre ( ? ) Patria , primaron los intereses de ciertos capitalistas españoles , interesados en tener a la isla como lugar de negocios , para ellos , pero nunca para los cubanos , aunque muchos de los negocios cubanos hubieran sido de origen español , como el caso de esas dos empresas . En esto , derecha e izquierda españolas han seguido la misma política : los que tienen el dinero son nuestros amigos , ésos son : los hoteleros , Repsol , Tabacalera Española ( antes de su venta a un grupo británico ) , etc. El gobierno castrista , aparte de sumir a nuestra patria en la miseria , siempre se ha quedado deslumbrado ante capitalistas extranjeros , ellos , los supuestos ” nacionalistas ” , y esto desde el mismo 1959 . Estos capitalistas ! oh ! son ” amigos de Cuba ! , se les conceden , por tanto , negocios en condiciones muy buenas . Recuerdo aquí que el Máximo Líder , en su discurso de 26 de Julio de 1991 ,para conmemorar su ataque armado al Cuartel Moncada , va y dice : ” hay que reconocer que nosotros no sabemos administrar un hotel ” , para justificar su entrega a grandes grupos españoles, como Meliá , Barceló , etc. Supongo que estos grandes holdings cantan La Internacional cuando sus accionistas y ejecutivos se levantan por la mañana … ¿ Qué pasa , Comandante , explique a nuestros compatriotas por qué los cubanos no sabemos administrar un hotel , después de …32 años de robolución en ese momento ? ¿ Es por incapacidad genética ? ¿ Cómo van Uds. a administrar un paisito , entonces , de 11 milllones de habitantes ? ¿ O es que Cubita la Bella es menos que un hotel ? Un caso sangrante ha sido la industria tabaquera cubana , que había hecho de la palabra ” habano ” sinónimo del mejor tabaco del mundo . Pues allá va el argentino Dr Guevara y le entrega a un especulador suizo , Sr Davidoff , la industria tabaquera , enterita , y no sólo eso , sino que además el tal ciudadano suizo puede crear una marca con su nombre . O sea , que las marcas tienen su importancia ¿ no ? Que conste que nunca mi familia tuvo intereses en estas industrias , pero como cubano me indigna que se confisquen empresas 100 % cubanas y se concedan a extranjeros . O , para terminar , el caso del chileno Marambio , ahora con un pleito judicial en Cuba por corrupción , que pasa , por su amistad con el Máximo Líder , de escolta de Allende, miltante de la lucha armada en Chile ( MIR ) , etc. a multimillonario casado con rica heredera chilena dueña de gran parte de Lanchile , gracias a su ” administración ” sabia de empresas cubanas , como , por ejemplo , entre otras , el conglomerado lácteo río Zaza . Vuelvo al artículo . ¿ ” Aceptaría ” el grupo francés Pernod Ricard que sus empresas fueran confiscadas por una ´nueva Revolución Francesa ? ¿ Aceptaría Meliá o Barcelo la confiscación de sus hoteles o querrían seguir lucrándose con los sueldos de esclavitud que pagan a sus empleados cubanos ? Si Los Castro consideran que hay que ir por la senda del ” socialismo real ” ( comunismo ) , que vayan , pero que sean coherentes . Si los capitalistas cubanos son maaaaaalos , también lo son los capitalistas españoles , franceses , brasileiros , etc. Pero la ley del embudo , ! no !

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