Estado cubano reconoce legalmente que Paulo tiene dos madres

Por Q de Cuir  (El Toque) 

Foto cortesía de las madres. Tomadas de Q de Cuir

HAVANA TIMES – Casi un año después de que iniciaran desde Estados Unidos el proceso para inscribir a su hijo en el Registro del Estado Civil cubano, Dachelys Valdés Moreno y Hope Bastian finalmente obtuvieron este 18 de junio, en La Habana, su certificado de nacimiento en el que ambas figuran como madres.

Paulo nació en la Florida, de donde es originaria su mamá Hope y donde lograron acceder al servicio de reproducción asistida, después de comprobar que en Cuba cualquier procedimiento de ese tipo era imposible para una pareja de mujeres.

En ese estado, además, cuando una mujer casada pare, los hijos son legalmente reconocidos como de la pareja, por lo que en el Registro Civil de la Florida, tanto Dachelys como Hope son reconocidas como madres.

Antes de regresar a la Isla, donde la familia reside de manera permanente, iniciaron el proceso para inscribir a Paulo como hijo de una ciudadana cubana nacido fuera del país, un trámite que comienza en la embajada de Cuba, en el país de nacimiento.

Este trámite relativamente sencillo en el caso de las configuraciones heterosexuales de familia, para ellas implicó esperar a que el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Justicia (Minjus) encontraran una manera de asentar el certificado de nacimiento de Paulo, con sus dos madres, en el Registro del Estado Civil de Actos y Hechos de Cubanos en el Exterior. Eso significaba reconocer legalmente a una familia lesbomaternal, en un país en el cual no existe el matrimonio entre dos mujeres.

Dachelys comenta que la situación se resolvió por un dictamen del Minjus en el que, sin reconocer el matrimonio entre ambas, el ministerio aprobó que se emitieran certificaciones en las que en lugar de “madre y padre” figurara la configuración “madre y madre”, como en la inscripción de nacimiento original emitida en el hospital de la Florida donde nació.

“Según el dictamen, la filiación es un elemento jurídico basado en la biología, y nuestras leyes no reconocen a un hijo de dos madres, pero al mismo tiempo admitía que la Ley de Registro Civil cubana data de hace más de 30 años, por lo que no está acorde con las dinámicas familiares actuales”, explica en un ejercicio de memoria, pues el ministerio no les ha entregado el dictamen oficialmente.

Al decir de ambas, el documento ratificaba que las leyes actúan en el interés superior del niño, que la Constitución cubana protege el hecho de que las personas formen sus familias como quieran y que no se les puede discriminar por ninguna razón.

El propio certificado de nacimiento que obtuvieron en La Habana establece que “la inscripción se practica en virtud de ambas madres al tratarse de un caso de doble maternidad, con apoyatura legal en el artículo 7 de la Constitución de la República de Cuba, que reconoce, además, el derecho a formar una familia, cualquiera que sea su forma de organización y vela por el interés superior del niño y su derecho a ser inscrito”.

La jurista Amaya Álvarez González advierte que ya en otras ocasiones el Ministerio de Justicia ha resuelto por dictámenes de la dirección de este organismo situaciones en las que no existía una normativa específica como, por ejemplo, el primer grupo de personas trans que obtuvieron el cambio de nombre a finales de los 90.

Comenta que, desde el optimismo del Derecho, los juristas siempre han visto cómo [esos procesos] empiezan por la cúspide, pero abren el camino para que luego comiencen a descentralizarse y se vayan creando los procederes para que no todo tenga que ser generado desde la instancia, en este caso, con mayor jerarquía.

Al decir de la jurista, es una suerte que se dé un caso como este y que se conozca, porque contribuye a que los profesionales de esta rama se eduquen. A la misma vez, les estimula a que piensen en otras situaciones similares que puedan darse en el futuro, sobre todo, a quienes tienen que ver con cualquiera de las estructuras que de algún modo se vinculan con el estado civil de las personas, como es el servicio de Emigración y extranjería.

Para Hope, este “es un paso muy importante, porque es la primera vez que el Estado cubano reconoce que puede haber niños con dos mamás. Hoy el Estado reconoce que las familias cubanas tienen muchas formas diferentes de configurarse, que son legítimas y legales”.
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*Este texto fue publicado originalmente en la revista Q de Cuir.

 

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