Empresa de muebles cubana lucha su futuro

Por Lázaro González

Trabajadores en la fabrica de Muebles Imperio.

HAVANA TIMES, 1 julio — Por el incesante ajetreo, sus talleres bien pudieran compararse con una enorme colonia de termitas.  Aquí la madera también se reduce en un santiamén, pero constructivamente.  Esta empresa de Guantánamo (la más oriental de las provincias cubanas) hace pocos años estuvo a punto de quebrar.  Hoy los trabajadores ven renacer el sol nuevamente, poco a poco; aunque no exentos del asedio de algunas sombras.

“A mediados de la década pasada Muebles Imperio era una entidad descapitalizada, con deudas, casi sin mercados, incumplidora de sus compromisos productivos.  Estuvo prácticamente paralizada –cuenta Enrique Delgado, el director general–.  Llegamos al 2006 con pérdidas.”

Ese año el Ministerio de la Industria Ligera pagó las deudas a los proveedores y al siguiente recibieron un crédito del Ministerio de Economía y Planificación.  “A partir de entonces todo cambió.  Nos encargamos de incrementar ese pequeño capital de trabajo.  Resurgimos de las cenizas.  Actualmente tenemos una entidad fortalecida, eficiente, con buenos resultados productivos, un recio control interno y en perfeccionamiento empresarial[I].” señala el directivo.

Lijar incongruencias

Fundada en 1988, Muebles Imperio posee dos centros productivos.  Uno encargado fundamentalmente de la fabricación de cunas y la tapicería.  El otro vinculado al programa inversionista del territorio y las contrataciones en divisas.  Precisamente una de las tablas salvadoras fue su inserción desde 2007 en el Programa de Desarrollo Local[II].

Aunque son especialistas en sillería, en su amplia cartera de surtidos sobresalen mobiliarios para hoteles, restaurantes, complejos recreativos, oficinas, establecimientos gastronómicos, de servicios, educacionales y de la Salud.  “Hemos contribuido a particularizar la identidad de esas instalaciones.  Las dotamos de elegantes y confortables muebles.  En cada caso con un estilo singular.  La mayoría diseñados por nuestros especialistas.” asegura Delgado.

Las sillas de respaldo alto y sillones salomónicos son sus productos insignes.  Además fabrican cabos para palas, rastrillos, entre otros instrumentos de trabajo.

Productos de Muebles Imperio

El año pasado estos “castores” consolidaron el dique económico.  Alcanzaron un récord histórico de producción mercantil y productividad.  En cambio, no pudieron cumplir los planes específicos de producción para las tiendas recaudadoras de divisas, el turismo y la exportación.  “Montamos el plan en base a la capacidad productiva.  Pero durante los últimos años la demanda de la Empresa Comercial Dujo es muy baja.  Realmente los planes no juegan con la realidad.” dice Delgado.

Muebles Imperio puede amueblar más de 700 habitaciones al año.  En contraste, en 2010 solo recibió el encargo de habilitar 35 del Hotel Punta Arena, en Varadero.  Quizás por el fatalismo geográfico de distar casi 1 000 kilómetros de La Habana.  Por tal motivo la dirección de la entidad reclamó a la Unión del Mueble más acceso a los contratos en divisas.

En lo que va de 2011 la situación ha mejorado.  Ya firmaron contratos para amueblar otras 190 habitaciones del Hotel Punta Arena, el Jagua (Cienfuegos) y el Sierra Maestra, de Santiago de Cuba.  Demanda todavía alejada de su capacidad.

Delgado tampoco entiende por qué en la actualidad Cuba importa muebles desde Brasil y Vietnam, destinados a los hoteles.  Y se pregunta: “¿Acaso Guantánamo está más lejana de cualquier provincia cubana que esos países? Exigimos que nos tengan presente como una empresa con grandes posibilidades de sustituir importaciones.”

Proveedores nacionales e importaciones

El veleidoso abastecimiento de madera (en su mayoría importada) ensombrece también el quehacer del colectivo.  La poca surtida por la Empresa Forestal Local “a veces llega con problemas: húmeda, verde o rajada.  Ocasiona muchos rechazos.” advierte el fundador Jorge Planes, jefe de la brigada de ensamblaje.

Productos de Muebles Imperio

Alberto Salas, carpintero del área de maquinaria, explica que la dependencia de las importaciones los obliga a trabajar casi siempre contra la pared.  No cuentan con un stock de materias primas para garantizar los máximos ritmos productivos.  “El año anterior hubo muchos baches.  Elaboramos el 60 por ciento del plan de cunas entre noviembre y diciembre, trabajando doble turno.  Se nos abarrotaron los almacenes.”

Muebles Imperio es la mayor productora de cunas del país.  Fabrica anualmente un tercio del total nacional, casi todas asignadas al Plan Turquino[III].  Esa producción, por ejemplo, consumió en 2010 unos 350 metros cúbicos de pino, importado a más de 300 dólares el metro cúbico.  “Fuera muy diferente si hubiéramos operado con pino de producción nacional, que no sobrepasa los 150 pesos convertibles el metro cúbico.  Pero la Agricultura no satisface la demanda de esta industria.  Continuamos pagando la madera en el exterior al doble que la extraída en nuestros bosques, con grandes reservas forestales.” afirma Delgado.

Luis Manuel Viquillón, director general de la Empresa Forestal Baracoa[IV], confirma las serias dificultades que afrontan para extraer de la montaña la madera rolliza (en bolos) y luego aserrarla.  “El estado tecnológico es desfavorable.  Los equipos son muy viejos.  Hace casi un año tenemos problemas con los motores de los tractores.  Por eso, no podemos abrir los caminos hacia la madera dura.”

Según el director general de Muebles Imperio, la importación de tableros dispara las fichas de costo: “Mientras esta industria no se proteja con madera criolla, seguiremos perdiendo el mercado nacional.” Similar sucede con los productos de exportación pues, al encarecerse, disminuyen su competitividad.  El año pasado, por no disponer de majagua nacional, dejaron de confeccionar sillones salomónicos exportables.

El embalaje plástico de burbuja suele ser otro de los atolladeros ocasionado por los déficits de suministros, casi todos también importados.  “Con el resto: pegamentos, lijas, pinturas, tornillería, herrajes…, no tenemos problemas.  Aunque tampoco disponemos de grandes inventarios –indica Delgado–.  A veces enfrentamos situaciones complejas.  El año pasado estuvimos todo un semestre sin espuma de goma para la tapicería, eso afectó las ventas en divisas.”

Los nudos del relevo

La principal carta de triunfo en el mercado de la “moneda dura” es la calidad.  Esa premisa la tienen incorporada hasta la última ranura los ebanistas del Guaso, quienes actualmente implementan un sistema de gestión de la calidad, basado en la norma internacional ISO 9 000.

Productos de Muebles Imperio

Mayra Fuentes, administradora del restaurante Venus y Roilán Ribeaux, gerente del Hotel Guantánamo, ambos de la cabecera provincial, coinciden en el elogio a la excelencia de las producciones de Muebles Imperio.  “Estos tienen cinco años de explotación y parecieran estar intactos –dice Ribeaux señalando un vistoso juego de living–.  Son muy funcionales, consistentes, confortables y agradan a los clientes.

Como todo en la vida, la carpintería y ebanistería corren peligro de extinción en estos lares, si no comienzan a sembrarse pronto las simientes del mañana.  “La industria está envejeciendo.  Urge renovar la fuerza de trabajo.” alerta el veterano Eugenio Martínez, ensamblador hace 36 años.

Delgado agrega: “Recientemente nos orientaron iniciar el proceso de reducción de la plantilla.  En mi opinión eso es un error.  Nuestros índices de eficiencia y productividad por trabajador son altos.  Nuestra mayor necesidad es implementar un segundo turno de trabajo, para aumentar la producción.”

Bajo las inclemencias de estos oscuros nimbos, las benignas termitas de Muebles Imperio se empeñan en expandir y afianzar su reinado.  Dirigido a quienes todavía no aterrizan la premisa de la sustitución de importaciones, cada producto final porta grabado un mensaje: ¿Es sostenible siempre botar el sofá?


[I] Sistema de gestión empresarial que promueve una relativa autonomía directiva y financiera, un riguroso control interno, y una alta eficiencia en base al pago por los resultados individuales y colectivos. Fue creado por las Fuerzas Armadas de la Revolución en 1997 y luego extendido a otras entidades estatales con buenos índices productivos.

[II] Esquema financiero estatal dirigido a elevar el nivel de vida de los guantanameros, muy deprimido durante años en comparación con otras provincias.

[III] Programa estatal de atención a los pobladores de las serranías cubanas.

[IV] Este municipio, el segundo más importante de la provincia de Guantánamo, constituye una de las primeras reservas forestales de Cuba y la mayor de maderas preciosas.


3 thoughts on “Empresa de muebles cubana lucha su futuro

  • el 3 octubre, 2017 a las 10:21 am
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    soy tapicero tuve empresa 20 años en Madrid España y trabaje en la habana Cuba con Profiel Unión del Mueble artesanía y cerámica en cangrejera en arroyo de arena tengo 40 años de experiencia posible mente unos de los mejores tapiceros del mundo busco alguna fabrica para trabajar en la habana

  • el 26 agosto, 2016 a las 6:14 am
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    Regrese’ hace poco desde Cuba y me interesa este mercado. Fasco es un fabricante italiano de clavadoras y grapadoras neumaticas utilizadas para fabricar muebles , sillas , sofas , cajas de madera para embalaje , tarimas y palets . WWW:FASCO-TOOLS.COM es nuestra pagina web . Como hacemos para contactar fabricantes cubanos de muebles , sillas , sofas , cajas de madera para embalaje , tarimas y palets ? En internet non encuentran informes .

  • el 21 junio, 2016 a las 12:30 am
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    Todo me resulta muy novedoso e importante para mi provincia pero digame una página comercial,donde aparezcan los catálogos de venta y precios para solicitar algunos,así creo serán más rentables y a mi me resulta mucho más fácil que adquirirlos en la habana

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