El Partido Comunista de Cuba debate cambios políticos

Fernando Ravsberg

El intelectual comunista Aurelio Alonso sostiene que el partido no debe estar por encima del estado. Foto: Raquel Pérez

HAVANA TIMES, 28 ene — Poco y nada se conoce del debate que tendrán los comunistas en la Conferencia Nacional que se celebra este fin de semana, entre otras cosas porque los medios de difusión le dan más espacio a la serie nacional de beisbol que a la reunión.

Sin embargo, en pocos países las resoluciones de una organización política son tan importantes como en Cuba, donde la Constitución de la Republica define que el Partido Comunista (PCC) “es la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado”.

De esta forma cualquier medida que se adopte en la Conferencia repercutirá en la vida de todos los cubanos. El propio Raúl Castro aseguraba el pasado año que para lograr seguir avanzando en los cambios es necesario transformar al PCC.

“Para alcanzar el éxito, lo primero que estamos obligados a modificar en la vida del Partido es la mentalidad, que como barrera psicológica es lo que más trabajo nos llevará superar, al estar atada durante largos años a dogmas y criterios obsoletos”, dijo el mandatario.

Lo que se proponen cambiar

Desde su fundación el PCC se convirtió en poder estatal, sus dirigentes ocupaban los principales cargos del gobierno y de la administración pública, practicante era imprescindible ser militante para poder desempeñar puestos de dirección en cualquier esfera.

Algunos cubanos, más que una ideología afín, vieron en el carnet la llave que les permitiría escalar profesional, social y políticamente. Así una parte de la actual militancia llegó al partido buscando satisfacer sus propios intereses más que a “servir al pueblo”.

La dualidad política y estatal, una estructura social vertical, la eterna permanencia en el cargo y la no rendición de cuentas llevó a muchos a la corrupción. No es casual que la mayoría de los detenidos por este delito durante los últimos años fueran militantes del PCC.

Para el disidente Oscar Espinosa los cambios propuestos en la conferencia del partido son pura cosmética. Foto: Raquel Pérez

Ahora la Conferencia propone que cualquier ciudadano pueda optar por cargos públicos, que estos se ocupen por un máximo de 2 periodos de 5 años, que se tienda a separar las funciones del Estado y el Partido y que se eliminen la discriminación por raza, genero, religión y diversidad sexual.

“La fuerza dirigente superior”

El intelectual comunista Aurelio Alonso cree que “el Partido debe trasladar su poder de la esfera política a la de la ética” y cuestiona el papel hegemónico que le da la Constitución porque “solo el pueblo puede estar por encima del Estado”.

Nos explicó que “hay que mejorar los mecanismo de Poder Popular creados desde 1975 para que el pueblo se sienta responsable y sea parte de la toma de decisiones. No es posible seguir con una sociedad donde todo se resuelve verticalmente”.

En un debate de una revista católica, el educador Ariel Dacal expresaba que en esta Conferencia el PCC “ratifica a su interior el método verticalista de control de las instancias superiores sobre las bases (…) y obvia la relación con el resto de la sociedad”.

En este sentido, Julio Cesar Guanche, -intelectual independiente de izquierda- propone revitalizar la sociedad civil, conceder autonomía a las organizaciones populares, darles un funcionamiento democrático y establecer una relación política con el Partido.

“Soy poco optimista”, nos dice el opositor Oscar Espinoza y explica que “van a perder la oportunidad de reformar el partido y convertirlo en un verdadero partido socialista”. Asegura que hubieran podido hacerlo porque “dentro hay mucha gente valiosa”.

Agrega el economista que “para transformarse (el PCC) debería comenzar por reconocer los errores que ha cometido”, sin embargo, “cuando ves los documentos te das cuenta de que es más de lo mismo, que solo son cambios cosméticos”.

La apuesta de Raúl Castro

Sin dudas el PCC no es hoy una organización políticamente muy eficiente, nació bajo un poderoso “liderazgo carismático” que le restó poder desde el primer día al punto de suspenderse varias veces sus congresos, interrumpiendo así el debate democrático interno.

El congreso del partido debatió las reformas económicas, la conferencia deberá definir los cambios políticos. Foto: Raquel Pérez

La duplicidad de funciones partidistas y gubernamentales creo una mentalidad de ordeno y mando que se impuso sobre la labor de convencimiento político de las masas la cual, en teoría, debería ser la forma de relación entre el partido y la población.

El nivel de vida de algunos cuadros dirigentes contrasta con el de las bases y provoca visiones diferentes de la realidad. Mientras unos pueden darse el lujo de debatir años sobre la pureza ideológica de cada reforma a otros les urge un cambio que les permita llegar a fin de mes.

La apuesta de Raúl Castro parece ser transformar al PCC y convertirlo en una herramienta fundamental de la reforma pero para lograrlo la Conferencia tendrá que convencer, marginar o separar a los cuadros que, con “dogmas y criterios obsoletos”, están frenando el proceso.

4 thoughts on “El Partido Comunista de Cuba debate cambios políticos

  • Que curioso, ya se hizo ese plebicito para modificar la constitucion de la republica definiendo que no se puede cambiar el sistema socialista.

  • Alberto N.Jones, sólo te falto decir “pioneros por el c….seremos como el ch…” y fijate que ni termino las palabras, porque me producen unas nauseas incontenibles…el, final,el final es tan histéricamente castrista: “Doblegarnos, rendirnos, anexarnos bla, bla,bla….J A M A S!! que es precisamente lo que se espera escuchar en ese conciliabulo/soliloquio. Cuba en 53, no en 40, en 53, no ha experimentado ningún cambio real y beneficioso para su gente, …lo poco que se caminó al principio, muy al principio, y desde el mismo principio se detuvo…y no han hecho otra cosa que desvariar y dar tropiezos, unos tras otros…de eso estamos cansados, de esos discursos, de esas locuras, de ese interminable desvariar y de las “patrióticas” consignas. Una ideología parasitaria, que no nos ha reportado más que pobreza, inmoralidad y más de un tercio de los hijos de esa tierra, en la diáspora. ¡¿Hasta cuándo hay que soportarles?!. Cuánto más nos piden , otros 53 años, para demostrarnos qué…? No, yo digo que ya fué suficiente.

  • Autosuficiencias de esta naturaleza, son las que no contribuyen al avance, sino al atrincheramiento y petrificacion de las ideas de cambios. Si fuesemos honestos, sobre todo entre los criticos del estancamiento y perdida coherencia entre el Partido y el Pueblo, tendriamos que admitir, que despues de largos años de espera, frustracion e incluso rendimiento, los cambios que se han originado en los ultimos años a partir del cambio en la cupula del gobierno, trascienden lo que los mas optimistas podiamos haber anticipado.

    Claro esta, que dado el nivel de males acumulados en mas de 40 años, urge una intensificacion de dichos cambios e implementacion de las nuevas medidas.

    A fin de determinar objetivamente lo que estamos debatiendo, comparese el indice de cambios, medidas, soluciones, planes, proyectos, aperturas que han tenido lugar en Cuba y los de cualquier otro pais del mundo, en el mismo periodo?

    Para los que quieren a nuestro pais, desean salga victorioso de esta gran prueba, que nuestros hijos disfruten de los bienes materiales, libertades y movimientos que muchos demandan, sin comprometer un apice de los valores, principios y etica por lo que tantos han padecido y pagado el ultimo precio por defender, exijamos, demandemos, gritemos sin temor a los cuatro vientos, lo que nuestro pais necesita, para alcanzar el lugar cimero que le corresponde en nuestra region.

    Doblegarnos, rendirnos, anexarnos o volver a ser la hija predilecta de corona o el lugar de recreacion y corrupcion de nuestros ricos y poderosos vecinos que nos desprecian? J A M A S!!

  • Eso no es un debate, es soliloquio…son conciliabulos, entre ellos, no hay critica verdadera, sólo se señalan alguna que otra cosa, cargada con una tonelada de halagos y de ensalzas, por la obras de la revolución…¡No!, si quieren de verdad cambios, que convoquen a los cubanos del exilio, a los contestatarios, que convoquen a un plebiscito, que los cubanos ,de verdad decidamos si queremos Partido Comunista…ya saben la respuesta.

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