El Coronavirus se concentra en La Habana

Por Progreso Semanal

HAVANA TIMES –  De acuerdo a los especialistas que han comparecido en la televisión nacional, las autoridades comienzan a evaluar la declaración de la “fase de endemia” en el país, que se produce cuando la enfermedad es una presencia habitual en determinados territorios o grupos de población.

Este paso implica el avance cuidadoso y con cautela de algunas medidas de relajación respecto a las cuarentenas indicadas hasta el momento, pero también la asunción de protocolos sanitarios claros que, de forma permanente, regirán la vida en espacios públicos para evitar una nueva ola de Coronavirus. En palabras del presidente Miguel Díaz-Canel, la estrategia de recuperación “poscovid” no se comenzará a aplicar hasta que no exista la certeza de que la enfermedad está controlada.

Por eso es llamativo el comportamiento de las cifras de casos en la capital cubana durante los últimos días, provincia que se sitúa como el epicentro de contagios en la Isla, con 1090 casos confirmados hasta el momento.

De hecho, los especialistas hablan de proyecciones matemáticas en las que La Habana continuará reportando casos activos hasta la primera quincena de julio. De acuerdo al Dr. Durán, esto se debe a la concentración de población, la intensa actividad económica y dinámicas de vida propia de esta ciudad, en donde se ha apreciado el relajamiento de las medidas de control como el uso de nasobucos, la limpieza con cloros a la entrada de los locales y las grandes concentraciones en comercios para el abastecimiento de alimentos en un escenario de aguda escasez.

A comienzos de mayo ya en el municipio más poblado de La Habana, Centro Habana, y también en La Habana Vieja, se incrementaban las medidas de aislamiento, incluyendo la imposición de severas sanciones a quienes permanecen en las calles de forma injustificada e incumplan las normas de protección. El conflicto principal, como han opinado numerosos usuarios en plataformas sociales, es la búsqueda de alimentos y productos de aseo. Como en casi todo el resto del país, en la capital los precios de los alimentos han subido rápidamente, la escasez ya existente se acentúa, y las numerosas modalidades de pedidos a domicilio no están al alcance de la mayoría de los bolsillos.

También en mayo, Cuba apareció, junto a Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras y Nicaragua (entre otros), en una lista publicada por el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas de países en América Latina y el Caribe con presencia de hambre y estimaciones de una mayor cantidad de personas empujadas a esa situación a causa del impacto económico negativo del COVID-19.

El 24 de abril, día del pico de la enfermedad en el país —con 1337 casos confirmados en general y 52 solo en ese día—, el municipio Centro Habana pasaba a ser el de mayor riesgo en la ciudad. Más de un mes después, ese territorio sigue encabezando la lista del mayor número de contagios e irregularidades.

Desde el 5 de mayo el Ministerio de Salud Pública comenzó un estudio de seroprevalencia (presencia de anticuerpos) y prevalencia del COVID-19 en Cuba. Hasta el momento han sido seleccionados más de 4000 personas para una investigación sobre aspectos clínicos, biológicos y demográficos, con cuyos resultados se dispone de una mejor herramienta de pesquisaje para la detección del virus.

Esto, y las alentadoras noticias, al menos hasta el 20 de mayo, de que transcurriera una semana sin lamentar fallecimientos a causa de esta enfermedad en el país, ha contribuido a la disminución de la percepción de riesgo de la población y en el funcionamiento de las instituciones.

Los esfuerzos de la mayoría de la ciudadanía y las instituciones gubernamentales para contener el Coronavirus han sido mayormente elogiosos, incluso sin llegar a la comparación con ningún otro país. Las garantías salariales para las y los trabajadores y las exenciones tributarias fueron nuevamente aplazadas, ahora por el mes de junio. Se trabaja en la distribución más equitativa de las pocas reservas productivas del país, pero no es difícil notar que no es suficiente.

No obstante a la organización dispuesta y las medidas indicadas, el pasado 19 de mayo se reportó el primer caso de un brote de contagios ocurrido en la tienda La Época, ubicada en el municipio Centro Habana. De ese brote derivaron otros dos focos de infección, uno en el Laboratorio AICA (productor de medicamentos), y otro en una base de transporte del Ministerio de Comercio Interior.

En el programa Mesa Redonda del pasado 1ro de junio, se llamó la atención también sobre el relajamiento al cumplir las medidas sanitarias indicadas en instituciones estatales, así como en negocios cuentapropistas que retomaron sus actividades sin la autorización correspondiente. Este evento, el de mayor magnitud durante los más de 80 días que hemos pasado con el Coronavirus en Cuba, revirtió la tendencia de contagios hacia el incremento de casos en La Habana.

La capital, según reportó el diario Tribuna de La Habana, es prácticamente la única provincia donde existe transmisión con una alta prevalencia de personas asintomáticas. El presidente del Consejo de Defensa Provincial en esta ciudad, Luis Antonio Torres Iríbar, expresó que la provincia se encuentra en una recurva, lo cual obliga a tomar medidas más extremas y a trabajar con mayor responsabilidad.

El jefe de la Policía Nacional Revolucionaria capitalina, Coronel Frank Gimen Jiménez, dijo a propósito de esta situación, que se incrementarán las medidas contra quienes no usen el nasobuco correctamente, ingieran bebidas alcohólicas en espacios públicos, los taxistas que transporten personas en sus vehículos sin autorización, y aquellas personas que permanezcan en las calles siendo de grupos etarios de riesgo o se encuentren más vulnerables a la enfermedad.

Ante la urgencia del país de reanudar actividades económicas que son importantes fuentes de ingresos, comenzaron los rumores sobre la apertura de las fronteras y el reinicio de la actividad turística en la Isla en junio. El Ministerio de Turismo informó en televisión nacional que no existe la intención de activar los servicios del sector hasta que no sea indicado por el gobierno, por lo que no existen fechas previstas, sino que se observa detenidamente el comportamiento de la enfermedad en el país.

Según la Aduana cubana, las operaciones aéreas actuales se resumen al recibimiento de cubanos varados en el extranjero —quienes realizan el protocolo de vigilancia epidemiológica durante 14 días en las instalaciones habilitadas para ello antes de regresar a sus hogares—, y de las ayudas humanitarias que llegan al territorio nacional.

Al cierre de esta nota habían sido confirmados 15 casos nuevos de Coronavirus, para un total de 2107 cumulados en el país. De esos 15 nuevos casos todos son de La Habana y 13 se corresponden con el incidente de contagios ocurrido en los Laboratorios AICA.

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