EE.UU. retira cuota de azúcar para Nicaragua

Un mensaje a Daniel Ortega y los empresarios

Corte de la caña de azúcar en uno de los ingenios nacionales. Foto: Tomada de IP

Estados Unidos puede quitarnos acceso parcial o total al mercado, aplicando cláusula de seguridad

Por Iván Olivares (Confidencial)

HAVANA TIMES – La decisión de Estados Unidos de excluir a Nicaragua de la cuota azucarera del año fiscal 2023, precisamente un día después que Daniel Ortega rechazara en un discurso público la posibilidad de entablar un diálogo con ese país, muestra que “es mala idea pelearte con tu mejor cliente”, en opinión del abogado y analista político Eliseo Núñez Morales.

Este lunes se conoció una nota firmada por la consejera general de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, Greta Peisch, que incluye la lista de 39 naciones a las cuales se les comprará parte de la cuota anual, que es de 1.12 millones de toneladas métricas de valor bruto (MTRV, por sus siglas en inglés), en la que no aparece Nicaragua.

Aunque esta haya sido una decisión técnica, Núñez Morales asevera que “la lectura política está detrás de todo. Al pelearte con tu mejor cliente, te quedás sin capacidad de gestión y negociación. Cualquier tema técnico se convierte en algo muy complicado de resolver, porque no tenés un canal abierto para conversar.

Un economista y un consultor que conocen a profundidad el texto del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (CAFTA-DR, por sus siglas en inglés), coincidieron en que la potencia del norte está enviando un mensaje a la clase política y empresarial del país.

“Estados Unidos tiene la potestad de tomar cualquier decisión aplicando la cláusula de seguridad nacional y quitarnos el acceso total o parcial. Por lo pronto, creo que están enviando mensajes en los que advierten de esa amenaza, lo cual es una prerrogativa del Ejecutivo”, señaló el consultor.

Para el economista, “lo relevante es la señal, el mensaje que manda, y cómo [la Administración estadounidense] encontró forma de hacerlo como parte del Cafta, pese a que se decía que el Cafta estaba ‘sellado’ y no se podía tocar. Los especialistas argumentan que los tratados no tienen ‘candados perfectos’, así que los Gobiernos pueden hallar ‘llaves’ para acceder a posiciones convenientes. Los mecanismos de administración del Cafta son imperfectos y de poca utilidad”, aseveró.

El impacto en los cuatro ingenios azucareros

El anuncio estadounidense obligó a una reunión urgente del Comité Nacional de Productores de Azúcar (CNPA), quien recordó en una nota publicada al caer la noche, que el sector “produce anualmente un poco más de 17.7 millones de quintales de azúcar, de los cuales exporta más de 11.5 millones”.

Eso genera ingresos por más de 200 millones de dólares al año; contribuye con el 4% del producto interno bruto (PIB); y es fuente de empleos directos e indirectos para más de 150 000 personas en las zonas rurales del país, con lo que los ingenios y los productores privados se constituyen en “importantes generadores de bienestar en las comunidades donde operan”.

Adicionalmente, detallan que “esta cuota preferencial de exportación representaba unos 440 000 quintales, y generaba un beneficio adicional de aproximadamente 6.5 millones de dólares al año”, con lo que ahora tendrán que exportarla a otros mercados que la compran más barata, lo que afecta directamente a los cuatro ingenios del país y a los más de 800 productores independientes que aportan casi un 50% de la caña de azúcar que procesan esos ingenios.

El economista señala que las opciones que tienen las empresas azucareras del país para mantener su nivel de ingresos, es subir el precio del producto que se vende en el mercado nacional —que paga precios mayores al que se compra el producto en los mercados internacionales— o venderla en destinos alternativos.

“El azúcar nica ya se ha exportado a Corea, Rusia o Taiwán, que no pagan precios tan buenos como Estados Unidos”, además que hacer el cambio no es fácil, porque hay que comenzar a negociar contratos. En todo caso, a Europa no podrán entrar, porque el azúcar está protegida, y los europeos prefieren comprarle a sus antiguas colonias en África”, detalló.

De forma adicional, recordó que “Nicaragua puede demandar a Estados Unidos ante la OMC, pero ese proceso puede durar tres años o más, y tiene un alto costo”. Consultado, uno de los asistentes a la reunión urgente que tuvo el CNPA este miércoles, admitió que solo el Gobierno puede iniciar una demanda de ese tipo, porque “a quien Estados Unidos le asigna la cuota, es al Gobierno de Nicaragua”, no a los productores.

Los detalles del mensaje

Más allá del reacomodo del desempeño financiero de las empresas y los productores afectados, el otro elemento es la lectura política que se le puede dar a este anuncio de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos.

La pérdida de ingresos previstos, que el CNPA cifró en unos 6.5 millones de dólares “no es un gran monto, pero sí es significativo en términos porcentuales —alrededor del 3.25%— lo que no es despreciable”, dijo Núñez Morales.

Leído en clave política, dijo que este no es solo un mensaje para los empresarios, porque “no podés esperar que el sector privado sustituya a la oposición, pero sí les dice que no corran a arreglarse con Ortega a costa de cualquier cosa, y que no le presten facilidades más allá de lo que están obligados por ley”, argumentó.

El abogado dijo que se refiere a que los bancos no deben ayudar a los sancionados por Estados Unidos, a abrir cuentas en las instituciones financieras nacionales, reiterando que no se espera que el gran capital “deba hacer algo”, porque eso le corresponde a la oposición.

El economista citado antes también cree que este es un mensaje para los grandes empresarios, pero no solo los que están en el negocio del azúcar, sino de cualquier otro producto que Nicaragua exporta a Estados Unidos, contando con trato preferencial.

“Este es un golpe a los exportadores de azúcar, que verán reducir sus ganancias”, y una advertencia a los productores y exportadores de otras materias primas que también tienen trato preferencial, y piensan que están ‘blindados’ por operar al amparo del Cafta, aseveró.

“Esto demuestra que el Cafta tiene muchos poros, y si Estados Unidos quiere, puede dictar una norma fitosanitaria que imponga barreras para parar otros productos del sector agropecuario, o bien, normas técnicas que afecten a las empresas operando en régimen de zona franca”, explicó.

El gremio azucarero prometió “continuar trabajando y produciendo para mantener nuestra competitividad, las mejores prácticas laborales, sociales, ambientales y la ética empresarial que nos ha caracterizado a pesar de las condiciones adversas generadas por los altos precios de los fertilizantes, combustibles y la pérdida de mercados preferenciales”.

Lea más desde Nicaragua aquí en Havana Times

Seguir y compartir:
Pin Share


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.