EE.UU. mantiene presión por democracia ante Ortega

Joe Biden, Rosario Murillo y Daniel Ortega. Fotos de archivo: infobae.com

Exdiplomáticos consideran que mensaje del Departamento de Estado define la “línea” que seguirá el Gobierno de Joe Biden

Por Juan Carlos Bow (Confidencial)

HAVANA TIMES – El cambio de Gobierno en Estados Unidos no supuso un cambio sustancial en la política hacia Nicaragua, es la lectura que hacen varios exdiplomáticos sobre un comunicado del portavoz del Departamento de Estado, Ned Price, que señala al régimen de Daniel Ortega de conducir al país hacia una “dictadura”.

“Esto aislará aún más a su régimen de la comunidad internacional. La Administración Biden está comprometida con apoyar al pueblo nicaragüense y su demanda de democracia”, reza el comunicado.

Para Mauricio Díaz, exembajador de Nicaragua, “la vieja guardia orteguista se va a quedar con la esperanza de que los Demócratas (partido del nuevo presidente Joe Biden) vendrían con el ramo de olivo en la mano”.

“La declaración del Departamento de Estado confirma que no hay un cambio sustantivo en la política norteamericana con el régimen de Nicaragua o eventualmente la llamada ‘Troika del Mal’, conformada por Venezuela, Cuba y Nicaragua”, añade el exdiplomático.

En una entrevista en el programa televisivo Esta Noche, Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano, adelantó que Biden tendría “una postura bastante firme y dura con respecto a las dictaduras de Venezuela, de Nicaragua y de Cuba”.

“Pero Biden tiene un estilo totalmente distinto al de (Donald) Trump.  Él concentra mucho más en esfuerzos diplomáticos y multilaterales, pero sin ser suave”, manifestó Shifter, en noviembre pasado.

Arturo Cruz, exembajador de Nicaragua en Estados Unidos, indica que el comunicado “tiene más peso institucional que un simple tweet”, y lo más “probable es que su redacción fue tema de discusión en los niveles superiores, definiendo la política exterior de la Administración Biden hacia Nicaragua”.

Retroceso democrático

El comunicado de Price añade que “Estados Unidos está profundamente preocupado por la creciente represión del Gobierno del presidente Daniel Ortega en Nicaragua”, y señala específicamente la Ley de Regulación de Agentes Extranjeros, que “forzaron el cierre la semana pasada de dos bastiones de la libertad de expresión: el capítulo nicaragüense de PEN Internacional y la Fundación Violeta Barrios de Chamorro”.

La Ley de Regulación de Agentes Extranjeros fue aprobada el 15 de octubre pasado por la mayoría sandinista en la Asamblea Nacional, y entró en vigencia la semana pasada.

Francisco Aguirre Sacasa, excanciller de Nicaragua, comentó que, con el Gobierno de Biden, los profesionales del Departamento de Estado han vuelto a cobrar “beligerancia”, y “están conscientes que hay una serie de acciones que está tomando el presidente Ortega, que ellos ven como problemáticos para la democracia de Nicaragua”.

“La Ley de Agentes Extranjeros es una medida que ha despertado, a nivel de los profesionales del Departamento de Estado, un retroceso (para la democracia nicaragüense)”, comenta.

El informe de Oacnudh

Diaz llama la atención de que la nota del funcionario estadounidense va “en consonancia con la última declaración de la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos —Oacnudh—, en donde reiteran que el camino para unas elecciones libres está siendo totalmente boicoteado, lo están llenando de más escollos, como dice la Oacnudh”.

En su último boletín referido a la situación de los derechos humanos en Nicaragua, sobre la base de 14 recomendaciones dadas a Ortega —extendidas desde hace 15 meses al Estado—, el organismo indicó que “la Oficina ha observado que el Gobierno ha implementado pocas medidas, sin mostrar, lamentablemente, avances notables hasta el momento”.

De acuerdo con el informe, el Gobierno orteguista no ha cumplido con el restablecimiento del diálogo para superar la crisis, ni con las “garantías para el ejercicio del derecho de reunión pacífica y de las libertades de expresión y asociación, y sanciones para quienes ataquen o intimiden a defensores de los derechos humanos”.

La Oacnudh advierte que el Estado nicaragüense únicamente ha cumplido, de forma “parcial”, con la recomendación de no realizar detenciones arbitrarias, y con liberar a las personas “aprehendidas en el contexto de la crisis”, no obstante, destacó que estas acciones continúan en Nicaragua.

Apoyo a organismos

En el comunicado, Price resalta que en el Departamento de Estado están “enfocados en empoderar a la sociedad civil y mejorar el respeto por los derechos humanos. Instamos al presidente Ortega a que cambie de rumbo ahora”.

Aguirre subraya que la Ley de Agentes Extranjeros “levanta” esa reacción en el Departamento de Estado porque afecta a instituciones nicaragüenses que tienen que ver con la comunidad de organizaciones internacionales, “Ambas instituciones (PEN Internacional Nicaragua y la Fundación Violeta Barrios de Chamorro) están muy bien enchufadas con el universo internacional de oenegés”, destaca.

Alerta que la ley “podría despertar una reacción en el Gobierno del presidente Biden, y en el Congreso norteamericano, donde hay personas que le están dando seguimiento de día a día a la situación de Nicaragua”.

Díaz apunta que los comunicados o pronunciamientos estadounidenses no “van a transformar la realidad” de Nicaragua, pero “son factores coadyuvantes en la presión internacional”.

“Tenemos que ver cómo se están alineando otras instancias internacionales como la Unión Europea, el Parlamento Europeo, y los organismos internacionales de Derechos Humanos”, agrega.

En una reciente entrevista en el programa Esta Noche, el politólogo, economista y exfuncionario estadounidense Richard Feinberg detalló que la política de Biden para Nicaragua será “más realista, no solo de amenazas o sanciones, sino envuelto en unas estrategias más realistas, pero también trabajando con países europeos y otros países de la región, entrando en negociaciones con el régimen y otras fuerzas vivas del país”.

Alexa Zamora, integrante del Consejo Político de la Unidad Nacional, comenta que el comunicado de EE.UU. se “corresponde” con las posiciones públicas del presidente Biden sobre “su compromiso con las causas de los ciudadanos nicaragüenses y el restablecimiento de la justicia y la democracia en Nicaragua”

“Como Unidad Nacional también tenemos un compromiso de trabajar con todos los Gobiernos democráticos que expresen su intención acompañarnos en este proceso”, añade.

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