Educación en Cuba: ¿una reforma en camino?

José Jasán Nieves y Alejandro Ulloa  (Progreso Semanal)

Foto: periodico Guerillero
Foto: Periodico Guerillero

HAVANA TIMES — Los recientes cambios anunciados por el Ministerio de Educación (MINED) para el curso escolar 2014-2015, describen otro giro de un sistema que, desde inicios de la década del 2000, anda corrigiendo su rumbo en la búsqueda de un modelo de enseñanza más efectivo.

A pesar de que los cursos en Cuba comienzan puntualmente cada septiembre y el Estado garantiza un pupitre, materiales escolares básicos, uniformes y maestros a los niños y jóvenes en edad escolar de forma gratuita, la educación en Cuba ha sufrido los embates de la crisis, y según parece, también de decisiones incorrectas que terminaron acumulando problemas no solo en las aulas.

Movimientos pendulares han caracterizado desde los ‘90s los ajustes al régimen docente en la enseñanza primaria y secundaria, en medio de una crisis social tan abarcadora como la que comenzó a vivir el país desde aquellos años: de la especialización de los maestros en materias específicas se fue al protagónico del llamado Profesor General Integral acompañado con las videoclases en el aula y el aburrimiento y desaprovechamiento masivo del tiempo escolar. De ahí, otra vez a la especialización por áreas de conocimiento o asignaturas, pero ahora sin haber resuelto el déficit numérico y formativo de maestros.

Las noticias recientes dan cuenta de la incorporación de más de 7 mil nuevos maestros a las aulas el próximo septiembre, aunque no se aclara si con ellos serán cubiertas o no los puestos docentes en las aulas. En cuanto a la calidad, no habrá quien dude que la falta de experiencia será un factor de peso.

Se trata de jóvenes graduados de las escuelas pedagógicas, recién restablecidas. Rolando Forneiro Rodríguez, viceministro de Educación, dijo que estos graduados recibieron “un amplio programa de estudio de contenido teórico – práctico, que incluyó impartir clases en los planteles con el apoyo de los tutores.”

Ahora, según afirman las autoridades, gran parte de las transformaciones que se van a introducir en los diversos niveles de enseñanza han sido consensuadas con padres y profesores y, según la propia ministra de Educación Ena Elsa Velázquez, forman parte de “estudios científicos para crear las bases teóricas y metodológicas de perfeccionamiento en el sistema pedagógico cubano”, que deberán concluir para el curso 2019-2020, con la implementación entonces de nuevos planes de estudio y bibliografía en toda la enseñanza general.

A pesar de ello, las promesas no consiguen desmontar el escepticismo y la insatisfacción entre algunos cubanos que se manifiestan preocupados también por los efectos que sobre la vida de los educandos actuales y el futuro de la sociedad genera demorar, otros cinco años, la clamada reforma de lo reformado.

Algunos cambios

Las medidas tomadas esta vez replantean métodos de evaluación además de conceder más flexibilidad a los horarios docentes y aliviar al maestro de parte del peso sobredimensionado que venía arrastrando desde los cambios implementados en la llamada “Batalla de Ideas”.

En la enseñanza primaria, por ejemplo, se extienden los horarios de exámenes hasta 4 horas; se concentran las asignaturas básicas en una de las jornadas (mañana o tarde), mientras para la sesión contraria quedan los especialistas –instructores de arte, profesores de educación física, inglés, computación–. Este nuevo orden permite aumentar de 2 a 8 horas la superación semanal para los maestros.

Foto: Periodico Guerillero
Foto: Periodico Guerillero

En el nivel de Secundaria Básica ya no será necesario permanecer desde las 7:45 am hasta las 4:30 pm en el centro escolar, pues se elimina la obligatoriedad de la “merienda escolar”: un pan con embutidos, queso fundido o masa cárnica frita y un vaso de yogourt de soya, caliente o con escaso frío. Todos los días.

En el nuevo curso, solo aquellos estudiantes que lo soliciten recibirán el refrigerio gratuito, cuya calidad no satisface a la mayoría de sus consumidores. Los que no lo deseen podrán ahora contar con un horario para ir a sus casas a almorzar o permanecer en la escuela y comer el alimento que lleven. De esta manera también bajará el presupuesto estatal destinado a este fin, que solo en la pequeña provincia de Cienfuegos sumaba unos 29 mil pesos diarios (unos 1450 USD, según la tasa cambiaria de CADECA).

“Aquí seguiremos como hasta ahora: el pequeño sale a las 12:30 del mediodía y retorna al aula a las 2:20 pm”, explica Magalys, subdirectora de una institución primaria ubicada en un barrio marginal de la ciudad de Cienfuegos. “Por las características de los padres en este lugar (muchos de ellos sin empleo conocido) los maestros tenemos siempre que estar pendientes del retorno a clases de los niños, pero lo hemos logrado y ahora no será diferente”, asegura.

“La única ventaja que le veo a los cambios anunciados es la posibilidad de que mi hija vaya a la casa a almorzar y salga un poco del hacinamiento y el calor; porque estar dentro de la escuela todo el día no ha garantizado mejor aprovechamiento de la enseñanza, alimentación adecuada o buen cuidado de su formación”, reflexiona por su parte Yusmila Padrón, madre de una estudiante de 8vo grado.

Para la enseñanza preuniversitaria, y luego de conocerse el nuevo fraude masivo durante las pruebas de ingreso a la Educación Superior, las autoridades anunciaron un novedoso y polémico cambio en el procedimiento para esos exámenes: no habrá cuestionarios secretos, sino que los alumnos podrán conocer de antemano cien preguntas, que abarcarán los contenidos de las tres asignaturas — Matemática, Español e Historia— pero los 5 temas de cada examen se tomarán al azar.

“Las formas de evaluar se han modificado varias veces desde que en 2009 aprobaran la Resolución 120”, afirma Irma Morales, subdirectora de la escuela primaria José de la Luz y Caballero, en Morón, al norte de la provincia Ciego de Ávila. “Es un librito de unas pocas páginas pero cada año le suman más precisiones. Habrá que ver si la anunciada ahora resulta efectiva”, comenta.

El cascabel y el gato

La decisión de asumir la educación general gratis como una garantía del sistema social cubano es punto neurálgico para cualquier cambio o análisis que se haga al respecto. Desde hace décadas el continuo déficit de profesores, los bajos salarios y las difíciles condiciones de trabajo y estudio han generado al sistema un perenne estado de contingencia.

“Una educación masiva tiene que, de alguna forma, generar mecanismos para garantizar la calidad, aunque masividad y calidad aparenten no ser compatibles”, comenta la profesora Miriam García, con más de 40 años de experiencia en la enseñanza media y superior, y egresada de una de las primeras graduaciones del Instituto Superior Pedagógico “Enrique José Varona”.

“Por eso creo que le ponen tanto énfasis a los métodos de evaluación centralizados, homogeneizados, para poder controlar desde arriba lo que puede irse de las manos debajo por la falta de rigor”, agrega.

García considera que las oportunidades de formación y superación que ha dado el MINED son “gigantescas”, pero ha faltado vocación y rigor en parte del magisterio. “Aunque la carga docente ha afectado mucho también”, apunta. Y los salarios insuficientes, gravados, como para el resto de la sociedad, por las contradicciones de la dualidad monetaria y la devaluación sostenida, por décadas de la moneda nacional.

Maestros “emergentes”, personal docente no suficientemente calificado, falta de maestros, entre otras fueron acumulando en muchos aspectos endeblez a la enseñanza escolarizada sobre todo en el nivel de primaria y secundaria. “Mientras las familias como la mía necesiten acudir a los maestros pagados, para hacer un examen en específico o para acompañar el trabajo diario de la escuela; algo sigue mal”, sentencia la madre cienfueguera Yusmila Padrón.

“El fraude ocurre en primer lugar por un deterioro de los valores, pero también por el deterioro del aprendizaje, que no lo justifica, pero sí lo provoca, pues una enseñanza deficiente hace que los estudiantes se sientan inseguros”, expresó en julio ante el parlamento cubano el primer vicepresidente del país, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

“La educación no se trata solo de adquisición de conocimientos, sino de una formación integral”, sentencia la profesora García quien aprecia que el cambio cultural generado por una enseñanza deficiente representa un peligro para el proyecto social cubano.

El proceso educativo conocerá en septiembre una nueva etapa de modificaciones. Algunos lo ven solo como parches precisados por las circunstancias, pero las autoridades insisten en que se trata de una reforma integral, que como viene ocurriendo en otros sectores de la sociedad, no responde a apuros. Habrá que creer y observar.

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3 thoughts on “Educación en Cuba: ¿una reforma en camino?

  • El problema de la educación en Cuba pasa por muchas aristas; y voy a tocar algunas que me parece que son neurálgicas:

    1- Los problemas pedagógicos tienen que ser tratados como tales; y no, como problemas políticos. esto ocasionó, entre otras cosas, el problema del promocionismo, que no es fue otra cosa que el fraude institucionalizado y apoyado por el MINED. Tener derecho a la educación, y obligatoriedad de que todo el mundo apruebe, son dos cosas completamente diferentes. Los problemas pedagógicos exigen soluciones pedagógicas

    2- La educación tienen que dirigirla pedagogos, no “compañeros”, ni funcionarios, algunos de los cuales nunca han sabido lo que es estar frente a un aula con una tiza en la mano, lo cual no es obstáculo para que le hagan un yogurt la vida a maestros de experiencia, si no siguen sus directrices generadas desde un buró.

    3- La carrera de magisterio no se puede seguir rifando, ni dándosele a los peores estudiantes, a falta de otra cosa. Hay que hacer un trabajo vocacional y de captación realmente efectivos. A la larga, es más efectivo captar 10 estudiantes de calidad y vocación, que 30 que no lo sean. La realidad lo ha demostrado con creces. Esto está pasando ya hasta con la carrera de medicina. El promedio necesario para cogerla este año que finalizó fue de ¡70 puntos! No me extraña entonces el fraude detectado en la escuela de medicina de Santiago de Cuba, que ha traído como consecuencia hasta la suspensión de una graduación, por haber alumnos implicados en fraude masivo en el examen de carácter terminal, y necesario para ejercer la carrera.

    4-Lo que se planea para las pruebas de ingreso, y que se presenta como novedoso, no es más que lo mismo que se hace para los exámenes orales en la universidad. Ahora, en el caso de la universidad hay un tribunal de examen ante el cual el alumno debe defender sus preguntas, y que puede, a su vez preguntar al estudiante para ver si realmente domina el conocimiento que está exponiendo. La nota se colegia en el tribunal. Y no son los exámenes más fáciles: todos los que los hemos pasado, lo sabemos bien. Si en la metodología para preuniversitario se prescinde del tribunal, no hicieron nada más que poner a recitar como papagayos a los educandos; y no se cumple el nivel de asimilación al que se debe evaluar en estos exámenes, que es el más alto: el de generalización. Si son solo exámenes escritos, van a estar evaluando a nivel de reproducción, el más simple de todos. Resultado: Tal vez aprueben más a costa de remacharse las preguntas en el cerebro, pero los problemas de adquisición real de habitos y habilidades, se quedarán donde están. los problemas seguirán siendo los mismos.

    5- Dada la cantidad de gente sin experiencia y hasta sin vocación que hay dando clases porque no queda ottro remedio, es elemental que hay que reforzar el trabajo metodológico (Desde la preparación en la cátedra, hasta los controles a clases), y el control en todos los niveles, desde el jefe de cátedra o de departamento, la subdirección docente y los metodólogos a nivel de municipio, provincia y nación. La evalucación profesoral tiene que se elaborada a partir de parametros científicos y realistas, y debe darle el peso necesario al trabajo metodológico, tanto de los maestros como de los cargos docentes. Y cosa importante: un departamento docente tiene que dirigirlo la persona más preparada para ello; no la que le caiga mejor al director o al secretario del PCC.

  • No hay que darle muchas vueltas al asunto. El problema de la calidad de la educacion en Cuba es el mismo del resto de los sectores de la economia. Los trabajadores en Cuba estan de brazos caidos. Es una huelga general sin convocatoria por las redes sociales. Bien explicado el asunto esta en el dicho “ellos hacen como que me pagan y yo hago como que trabajo”

  • La nueva reforma no resolverá los problemas de raíz que tiene la enseñanza en Cuba. Serán otros cambios cosméticos para decir que algo se hace. Esa parece ser la consigna de la actualización: lo importante no es resolver los problemas sino aparentar que hacemos algo y así no nos pueden decir que andamos de brazos cruzados. Esa parece ser la consigna de los burócratas del ministerio de educación en todos los niveles de enseñanza y la posición del gobierno.
    Mientras no se exija el nivel de los profesores-que el rigor de lo que se imparte sea la base de la elección para ser maestros- en todos los niveles y se mejoren sus salarios paupérrimos no va a mejorar la educación. Y nos tendrán entretenidos en medidas como las señaladas en este artículo que no resuelven nada, y posponen las soluciones reales del problema.

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