Deporte cubano post-pandemia

Por Ronald Quiñones

Foto de archivo: cubadebate.cu

HAVANA TIMES – Cuando la pandemia aparentemente afloja su azote mortal en Cuba, el país caribeño se alista para la vuelta gradual a la normalidad en todas sus esferas, y el deporte de alto rendimiento ya tiene previsto un calendario tentativo para el regreso a sus actividades.

Desde esta primera fase, en que nos encontramos, reabrieron los gimnasios, tanto estatales como particulares, aunque solamente con el 50 por ciento de su capacidad, y para el verano se trabaja en la confección de un plan para invitar a los cubanos a realizar los ejercicios físicos desde la casa o en las comunidades con atención directa de profesores. No obstante, los Juegos Escolares (el certamen deportivo nacional para niños) fueron suspendidos definitivamente.

El plato fuerte será, sin duda, la 60 Serie Nacional de Béisbol que, por desgracia, en su aniversario cerrado no podrá lucir todas sus galas. De acuerdo con lo informado por las autoridades, se iniciará el 12 de septiembre en Matanzas, con un duelo ante Camagüey, su rival por el cetro en la contienda pasada.

Esto lleva previamente un entrenamiento a puertas cerradas que comenzará en el mes de agosto con solo 45 atletas (parecen pocos), con una fuerte preparación física, por la inactividad obligada por la pandemia.

Durante estos meses han aparecido reportajes de peloteros preparándose desde sus casas con medios rústicos, bancos de pesas improvisados y algunas pelotas, pero ahora será cuando de verdad podrán ponerse en forma.

Se prohíbe la realización de entrenamientos en playas y otros lugares públicos, como era habitual en varios territorios, sobre todo, para aprovechar la resistencia del agua y la arena, y los topes serán los mínimos.

Una cosa que me extrañó fue que no se prohibió la entrada de público a los estadios, y solamente se habla de evitar el lleno completo, exigir que los aficionados cumplan con las normas de distanciamiento y el resto de las medidas orientadas por las autoridades de salud, pero parece una medida arriesgada. Es cierto que en casi todo el país no se reportan casos hace rato, pero no ha sido esa la práctica en el resto del mundo.

La lid prevé que los equipos efectúen 75 juegos en un sistema de todos contra todos, con subseries de ida y vuelta. Se jugará martes, miércoles, jueves, sábado y domingo, mientras que lunes y viernes serán los días de traslado y descanso. Eso implica 30 partidos más por cada conjunto, pues en la estructura anterior la mitad de los planteles quedaban eliminados en la primera vuelta y solamente algunos de sus efectivos se mantenían en juego si eran seleccionados como refuerzos.

Tras el cierre del calendario regular, previsto el 27 de diciembre, ocho planteles clasificarán para la postemporada, y se enfrentarán por el sistema cruzado (lugar 1 contra 8; 2 con 7; 3 con 6, y 4 con 5), en series de cinco juegos al mejor en tres.

Posteriormente se seleccionarán cuatro refuerzos para la final y semifinal, que se disputarían a siete choques, del 17 de enero al 5 de febrero. Nótese que esta última fecha coincide con la Serie del Caribe, de la cual Cuba fue excluida.

Como novedad de la venidera Serie, los uniformes de home club de los equipos emplearán los seudónimos de estos, relacionados con las mascotas que representan cada provincia. Hace unos días salieron las muestras por la televisión nacional, y realmente dejaban bastante que desear.

Si bien esta estructura era la prevista para solamente la primera vuelta, la realidad impone que al menos este año sea la única, Para el próximo seguramente se concentrará la calidad en menos equipos en una segunda vuelta, como ha sido en los últimos años, y se debe retomar la Serie sub 23, categoría que le aporta casi la mitad de los peloteros a la competición de elite.

Un aspecto del que no se habló fue del caso particular de La Habana, que sigue aportando casos confirmados diariamente y no estará en la misma fase que el resto de las provincias. Se supone que Industriales viaje a todas las provincias a celebrar sus encuentros, pero ¿habrá público en el estadio Latinoamericano?, ¿cómo se moverían los aficionados si el transporte sigue limitado?

En fin, estas interrogantes, al parecer, serán respondidas más adelante, y ojalá no haya que dar marcha atrás, porque se produzca algún evento de transmisión durante los entrenamientos, o ya en plena Serie.

Para una segunda fase están previstos otros certámenes, como el Torneo Nacional de Lucha, en la fecha que se defina, y en diciembre el Playa Girón de Boxeo, ambos en Santiago de Cuba.

En esa etapa se reinicia la culminación del curso escolar 2019-2020, aunque sigue la prohibición de desarrollar eventos internacionales o bases de entrenamiento con atletas extranjeros en el país.

Con respecto a los procesos de clasificación olímpica y paralímpica, todo dependerá de cómo se reprogramen sus eventos, pero se propone que se concentren para su preparación en esta segunda fase.

Las experiencias del regreso del deporte de alto nivel hasta el momento han sido buenas en Europa. Estados Unidos todavía no recupera ni el baloncesto ni el béisbol, aunque ya tienen fecha. En el caso de la NBA, desde el 30 de julio con menos equipos y una sede única, y en el de la MLB, a partir del 23 de julio con calendario reducido.

Todos estos experimentos servirán para tomar nota de lo que podrá hacerse o no, especialmente con respecto a la presencia de aficionados en las gradas. Al menos, es la parte que más nos preocupa.

2 comentarios sobre “Deporte cubano post-pandemia

  • Que podemos esperar de la pelota en cuba, antes era culpa del bloqueo, pues tienen el aliado alias pandemia, esto no hay quien lo respete

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