Cuba enfrenta un S.O.S. de pañales

Fernando Ravsberg*

Los pañales desechables son el mayor gasto que provoca un niño cubano en su primer año de vida. Foto: Raquel Pérez Díaz

HAVANA TIMES — “Presenté una solicitud para irme a trabajar a Ecuador”, me dice una profesora universitaria cubana y me explica que “no me queda más remedio porque mi madre se agravó y necesito más dinero para poder comprarle los pañales, tú no te imaginas el reguero que forma”.

Me cuenta que “nunca había pensado dejar Cuba, de vez en cuando doy conferencias en universidades de otros países y con eso equilibraba mi presupuesto pero ahora ya no tengo salida. Mi madre gasta 3 pañales diarios, por lo que necesito casi U$D 100 al mes solo para eso”.

Conocí a una joven cubana de 33 años que está intentando montar un negocio por cuenta propia para poder tener un hijo. “No voy a embarazarme hasta no disponer de un ingreso que me permita por lo menos comprarle los pañales desechables”, me dice.

“No estoy dispuesta a pasar meses usando pañales de tela, que hay que hervir, lavar, secar al sol y luego planchar. Por eso el regalo que más agradece una cubana recién parida son pañales desechables. Yo prefiero no tener hijos si no tengo una economía que me lo permita”.

Me vinieron a la cabeza estas dos conversaciones cuando vi en la Mesa Redonda de la TV cubana a funcionarios hablando de “políticas” y “estrategias” para aumentar la natalidad y atender a los ancianos. Loables generalidades con pocas respuestas prácticas.

El tema de los pañales desechables, por ejemplo, es un asunto muy serio en un país con baja natalidad y alta esperanza de vida, donde casi el 20% de la población pertenece a la tercera edad y muchísimas mujeres trabajan. Algo que las importadoras y la red comercial no parecen comprender.

Los pañales aparecen y desaparecen de las tiendas igual que muchos otros productos con la diferencia de que estos son de primera necesidad. Además su precio -hasta U$D 1 la unidad- es prohibitivo para cualquier persona que dependa de un salario normal.

Los pañales para adultos son aún más caros que los de bebés, cuestan alrededor de un dólar cada uno. Foto: Raquel Pérez Díaz

La realidad es que hoy hay que salir a buscarlos, recorriendo las tiendas porque no siempre aparecen en todos los tamaños y en ocasiones no hay de ningún tipo. Así que hace falta dinero también para acaparar, cuantos más mejor, cuando los encuentras.

Si el gobierno cubano pretende elevar la tasa de nacimientos y seguir aumentando la esperanza de vida de los ancianos, debería comprender que solucionar el asunto de los pañales resulta mucho más estratégico que las campañas publicitarias de televisión.

Una directriz gubernamental ordena “Aplicar políticas fiscales y de precios que favorezcan la natalidad y la atención de los adultos mayores”. Se podría entonces exonerar los pañales del impuesto del 240% que se aplica en las tiendas de divisas.

Incluso se podría entregar una cierta cantidad a precios de costo a las familias con ancianos o bebés que los necesiten, para lo cual sería muy útil acelerar las negociaciones con la empresa vietnamita que quiere montar una fábrica de pañales en Mariel.

Hay que pensar en que la esperanza de vida en la Cuba de hoy provoca que haya ancianos cuidando a sus padres ancianos. Estos hijos, que pueden rondar los 60 o 70 años, necesitan apoyo de la sociedad porque ellos mismos tienen limitaciones físicas.

Pero incluso viéndolo desde un punto de vista meramente económico se trata de un buen negocio. Conociendo lo unida que es la familia cubana, si se les diera mayores facilidades para la atención de sus mayores menos ancianos terminarían en los asilos.

Las jóvenes cubanas esperan tener mejores condiciones de vida antes de parir, cosa que demuestra la baja natalidad de Cuba. La situación lleva a la sociedad hacia un callejón sin salida, cada vez habrá menos trabajadores aportando y más jubilados cobrando.

El envejecimiento poblacional es tal que en el 2030 uno de cada 3 cubanos estará en la tercera edad.

Lograr que las cubanas paran más puede convertirse en un futuro próximo en un asunto vital para la economía. Pero esa meta no se alcanzará por apelar a la conciencia de las mujeres sino dándole a las madres facilidades acordes a estos tiempos.

Es cierto que hay muchos otros problemas que repercuten en la baja natalidad como la falta de viviendas o los bajos salarios. Sin embargo, el tema de los pañales no requiere de más dinero, sino de la voluntad de ganar un poco menos en la red comercial.

La socióloga cubana Mayra Espina cree que en las reformas económicas el aspecto “social no debe quedar para después sino que debe avanzar de una manera articulada. No se trata de tener un mayor gasto social sino de organizar un mejor gasto social”.

Es algo que se puede lograr con políticas que se anticipen a los problemas que los científicos van identificando, medidas concretas en función del bienestar de la gente, lo cual a largo plazo no está reñido con una economía próspera y sustentable, sino todo lo contrario.
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(*) Visita la página de Fernando Ravsberg.


9 thoughts on “Cuba enfrenta un S.O.S. de pañales

  • el 6 febrero, 2015 a las 3:35 pm
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    uno de los panelistas, se refirio a las protestas de las mujeres, y organizaciones femeninas por la falta de pañales en ……………….chhhiiiipre.

  • el 5 febrero, 2015 a las 10:53 pm
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    De eso puedo dar fe, en este capitalismo tercermundista centroamericano si tu le pones al bebe un culero de gasa te miran como bicho raro.

    Es tan elemental que hasta las mamás más humildes los compran.

    Por cierto, con mi gorda compre los de tela modernos, nada de alfileres ni cambiadora seguida. No se sale el orine. Y cero tota pelada. Pero sí, no son un lujo pero son costosos. Hay que lavarlos, tener agua y jabón suave de bebe..

  • el 5 febrero, 2015 a las 2:56 pm
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    Así es gusana, ese grupo que mas emigra y en el también hay muchos profesionales y obreros calificados con expereriencia. Si continua la tendencia en una década el daño al desarrollo del país sera durisimo de enmendar. Tremendo el legado que le dejan a los futuros gobiernos, los hermanos de Biran.

  • el 5 febrero, 2015 a las 2:34 pm
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    Si Señor, muy triste la situación de las cubanas con los pampers desechables, con los de tela, porque no hay Agua y jabón para lavarlos, con la fórmula de bebés, y con todo lo demás, porque en realidad en Cuba hay necesidad de todo.

    Pero como la recia filosofía-socialista dice que el capitalismo es el causante de este desbarajuste, pues ahí tienen su socialismo Castrista, a ver si hacen elecciones libres para ver si es verdad que las mamás y a los papás, y los viejos escogen seguir con el sistema tan “justo” que les han obligado a vivir.

    By the way Fernando tu sabes que en esos países tercermundistas que dicen estar peor que en Cuba, usar pampers no es un lujo sino una necesidad básica para todas las mamás.

    Con respecto a los viejos, yo creía que en Cuba los viejos no terminaban en asilos, como se ha criticado aquí en HT que se hace aquí en los usa.

  • el 5 febrero, 2015 a las 11:40 am
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    Miren en la grafica como se contrae bruscamente el rango de gente en edad reproductiva, o sea los llamados a tener hijos hoy.

    La repoblación de Cuba debe pasar por un mejoramiento económico y social fuerte que favorezca la entrada a la pirámide de gente joven y estoy pensando en inmigrantes que no duden en reproducirse porque culturalmente los cubanos tenemos muy arraigado el pensarnoslo.

    Cuando le dices a alguien de Cuba que estas embarazada no te felicita sino que te pregunta que va a hacer ahora.

  • el 5 febrero, 2015 a las 10:14 am
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    Fernando, los pañales son una tarea responsabilidad de los cubanos emigrados en los lineamientos económicos del PCC. El gobierno que se encargue de la intimas (almohadillas sanitarias) que es otro serio problema de las mujeres cubanas.

    Siento vergüenza ajena leyendo estas incompetencias de un gobierno que se dice alternativa del capitalismo y que muchos tontos útiles en HT defienden ciegamente.

  • el 5 febrero, 2015 a las 10:02 am
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    Ravsberg: estan pidiendo peras al olmo. Los demagogos de la Mesa Redonda pueden desbarrar de las preocupaciones del gobierno con los ancianos; pero, su nemesis en el terreno practico es la Resolucion 548 del Ministerio de Finanzas y Precios del 2014, que establece el cobro de $180 pesos mensuales para Las Casas de los Abuelos y $400 pesos para los Asilos de Ancianos. Para tener una idea de lo que esto significara en la practica considere, por ejemplo, un cubano con el salario Medio, de $475 pesos mensuales, si pagara los $180 por un familiar en la Casa de Buelos, podra trabajar por la diferencia de $295, o en el peor de los casos, si tiene un familiar que requiera de asilo, podra trabajar por $75 pesos mensuales?. Esto mas que un chiste parece un sarcarmo, y, por supuesto, no hablemos de pañales y siquiera de papel sanitario.

  • el 5 febrero, 2015 a las 9:35 am
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    Este post me recuerda la clase por televisión de Fidel Castro de cómo se tenía que bañar uno para ahorrar agua. Abre la ducha…. y de pronto toda la teleaudiencia grita desde sus hogares pero si no tenemos agua en la ducha!!!!!!!!! pero el mandatario no se entera y sigue su clase para síndromes de down cuando su teleaudiencia tiene doce grado y apenas tiene un cubo de agua y un jarrito para bañarse si bien le va.
    Es lo mismo este post, un grito por los pañales desechables, hablando de un eslabón de la cadena pero ni siquiera de toda la cadena y mucho menos del mono.
    Gracias Fernando, pero te recuerdo que los ciudadanos cubanos no somos síndromes de down.

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