Cuba continuará con un solo partido

Fernando Ravsberg

Las bases del Partido dieron la bendición política e ideológica a las reformas en su conjunto. Foto: Raquel Pérez

HAVANA TIMES, 29 ene — Cuba continuará en el futuro con un sistema socialista de partido único, según anunció el presidente Raúl Castro en la clausura de la Conferencia Nacional del Partido Comunista, PCC, celebrada este fin de semana en La Habana.

El también Primer Secretario de la organización comunista aseguró que habría que construir una sociedad más democrática, con una mejor relación entre el Partido y el pueblo y con una prensa profesionalmente más preparada.

Uno de los temas que tocó fue el de la corrupción, llamando a todos los ciudadanos, militantes o no a combatirla. Sin embargo, esta vez su discurso fue más optimista asegurando que Cuba tiene capacidad de acabar con los corruptos.

Un solo partido

El presidente Raúl Castro aseguró que “renunciar al principio de un solo partido equivaldría sencillamente a legalizar al partido o los partidos del imperialismo en suelo patrio”, en referencia a los grupos opositores apoyados económica y políticamente por EEUU.

Propone en cambio “promover la mayor democracia en nuestra sociedad, empezando por dar el ejemplo dentro de las filas del Partido”, con “el más amplio y sincero intercambio de opiniones” con la población y con una prensa de “mayor profesionalidad”.

Sin embargo, no explicó cuál sería la fórmula para avanzar en esa dirección, si el PCC establecería nuevos mecanismos para relacionarse con la sociedad civil o si relajaría al férreo control que ejerce sobre todos los medios de prensa nacionales.

El peor enemigo

En la Conferencia del Partido Raúl Castro aseguró que se le daría más información a la prensa pero que esta debería mejoras su calidad profesional. Foto: Raquel Pérez

Aseguró que “nuestro país puede ganar la batalla a la corrupción, primero frenarla y luego liquidarla sin contemplaciones de ningún tipo” pero reconoció que entre los implicados hay militantes que ingresaron al PCC para escalar socialmente.

Justamente uno de los temas en debate en la Conferencia Nacional fue terminar con la praxis de exigir la membrecía al PCC como requisito para poder alcanzar puestos de dirección en el Estado, el gobierno e incluso en las empresas nacionales.

Los cambios en el PCC

Sostuvo que en el futuro el PCC continuaría siendo la fuerza rectora de la sociedad pero agregó que “su fuerza es moral no jurídica”, abogó por terminar con el “mandonismo” y ejercer tareas de control político más que administrativas.

Esto requerirá un ejercicio completamente nuevo para la militancia, acostumbrada a mandar desde el control que ejercen sobre el aparato del Estado, el gobierno, el parlamento, las empresas públicas y la dirección de las organizaciones sociales.

Los dirigentes del partido en el futuro solo podrán mantenerse en el cargo por 2 periodos de 5 años. La medida pretende lograr una mayor rotación de cuadros, obligando a la creación de una cantera que permita esa renovación constante.

El Partido Comunista se mantiene como el único, con el control del Estado, el gobierno y la prensa. Foto: Raquel Pérez

En Cuba no solo los máximos dirigentes se han mantenido por décadas ocupando los mismos cargos, también algunos ministros, directores de empresas e incluso personajes de la cultura. La renovación generacional es un tema delicado en todos los sectores.

Hacia el nuevo modelo

Las transformaciones en el terreno político serán mínimas y no parecen pretender cambiar  las herramientas sino mejorar su eficiencia. Precisar el papel social del PCC, perfeccionar su relación con la población o dar un poco más de información a la prensa.

Sin embargo, es de esperar que las reformas económicas aceleren su ritmo en la medida en que las bases del partido dieron el visto bueno político e ideológico a la reforma en su conjunto, dificultando en el futuro la labor de los sectores “obstruccionistas”.



11 thoughts on “Cuba continuará con un solo partido

  • Entonces Cuba, serguirá…muy jo….

  • Todo cambió y…. todo sigue igual

  • Si nos atenemos a los patrones que cabe esperar de la realpolitik cubana, tal vez se pueda augurar, al menos, un baño democratizante para la sociedad de la Isla en general, que abarque desde las máximas instancias de gobierno a las bases, aun cuando se mantengan los parámetros monopartidistas. Si esto no ocurre, entonces lo que se puede predecir es que la caña se pondrá a tres trozos. La Cuba actual dista años luz de la que precedió a la caída del Muro de Berlín, y en consecuencia será preciso responder. Ya en 1991, el políticamente difunto Carlos Aldana andaba tanteando conciencias, jugueteando con la transformación eventual del PCC en algo así como Partido de La Nación Cubana, en cuyo seno estarían representadas todas las tendencias posibles, quizás con excepción del anexionismo, que por sí sólo se elimina de un proyecto de nación. No sé si el destino posterior del personaje tuvo algo que ver con que se le echara tierra y diera pisón a la idea (que de seguro no era suya, al menos en exclusiva), o si alguien le cogió miedo a la cabeza del pescado antes de comprarlo, pero no estaría mal que en esta hora el PCC defina pragmáticamente una mejor ubicación para los que no se definen como comunistas. Es momento de abrir puertas. Y de escuchar al otro…

  • De todas las ideas que se han planteado aqui,creo,Isidro que es la mas acertada,lo unico que difiero es del nombre..deberia seguir llamandose Partido Comunista De Cuba…cambiar el nombre resultaria…a muchos ojos..como el reconociminto y aceptacion de una derrota..que aunque no existiera realmente…se convertiria en una derrota tactica,como dijo Marti..con todos y para el bien de todos…viva la unidad y la democracia socialista..abajo los anexionistas y pitiyanquis!!!

  • El PCC no puede abrir puertas ni abrir al otro, por que es sus bases programáticas estás prohibidas las fracciones. Con una estructura monolítica, como acoger la diversidad? Si a fin de cuentas, y según nos cuentan una y otra vez, el PCC no es un partido electoral, qué de malo hay en otras organizaciones políticas o sociales, que no tendrían más influencia en las elecciones que la misma que supuestamente tiene ahora el PCC. Lo que se está jugando aquí es el derecho de asociación y el derecho de expresión. Se le niega el derecho de asociación, no sólo a los múltiples proyectos de la derecha, sino también a los múltiples proyectos de la izquierda.
    Como pedir democratizar la sociedad, si toda voz disidente puede ser llamada al orden dentro del “centralismo” del PCC? Todo una farsa, ellos quieren una “democracia” embridada, donde las personas señalen sin miedo al corrupto pero no puedan señalar al sistema que lo genera. Donde se va a poder denunciar, en el mejor de los casos, que no vino la pipa de agua, pero nunca que la policía está dando tonfa. Y por supuesto, donde los trabajadores serán libres de echar el bofe trabajando para la empresa y resolviendo sus problemas, pero nunca para decidir en su gestión o distribuir sus ganancias. La libertad de ser esclavos.

  • Es lógico.

    No van a dejar mas partidos, porque si lo hiciesen el PCC podría perder las elecciones.

    En realidad exactamente ese peligro lo expresó Raúl.

  • “La libertad de ser esclavos”, es…genial esta definición de lo que Cuba es realmente , con su PCC, no hay que darle tanta vuelta a la tortilla, ya está cocinada, los hermanos Castro, no tienen ni la menor intención de “democratizar” verdaderamente a Cuba. Quieren maquillar su fracaso de 53 años, con pequeños coqueteos con ” los cambios”, una cínica forma de seguir perpetuandose en el poder que los aferra, a sus creencias de lo que Cuba debe ser, y no de lo que Cuba quiere ser…No habrá ningún cambio , mientras “ellos” sigan siendo moderadores y capataces, habrá sí, como siempre, un par de chivos expiatorios, que serán necesarios ofrendar, para calmar al pueblo, en su sed de justicia…y luego, como siempre, todo seguirá igual.
    Y citaré al Apóstol,
    “Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras: el de las lecturas extranjerizantes confusas e incompletas, y el de la soberbia y la rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en que alzarse, frenéticos defensores de los desamparados.”
    Ellos, los hermanos, se seguirán presentando, como eso, como defensores frenéticos de los desamparados, …

  • Traduccion de google.translate:

    Una vez que el poder del Estado capitalista ha sido suplantado por el poder del Estado socialista, como ocurrió en Cuba en 1959 – o quizás más correctamente, en 1961, después de la invasión de Bahía de Cochinos – el problema es la implementación de un plan estratégico (máximo) del programa de desarrollo económico y social transformación. Este programa debe resolver los problemas más urgentes heredadas del viejo orden, sino también tender a la mayor, la sociedad más ideal en el futuro.

    El programa implementado en Cuba después del triunfo inicial fue de un solo partido político, y esp. en 1968 la nacionalización de todas – o casi todos – la propiedad productiva por parte del gobierno socialista. Esto funcionó un poco al principio, pero no ha funcionado bien en el largo plazo.

    El problema político de la implementación de un programa estratégico viable socialista ha sido complicado, por supuesto, por la hostilidad y la agresión de la que aún existe estados capitalistas. En caso de no ser por la hostilidad y la agresión, los países en los que había sido el poder del Estado socialista establecido es casi seguro que habría tenido una historia diferente y más democrática.

    Aún así, creo que la historia demuestra que el estado socialista necesita al menos dos partidos políticos gobernantes para desarrollar y perfeccionar el programa socialista estratégico. Lo que se necesita en Cuba no es un ajuste periódico de la PCC, sino una organización jurídico, político leal a través del cual el nuevo programa podría ser conceptualizado y propuestas ante la sociedad. Esto sería muy probablemente un segundo partido político socialista, pero también podría ser una tendencia política legal dentro del PCC – si tal cosa es posible.

  • Muy Bueno lo que dices. Pero no olvidar que el Marxismo sigue teniendo completa vigencia y es aun la base cientifica que tiene nuestro proyecto. El partido que guie la politica de nuestra nacion debe regirse por bases cientificas.

  • Por suerte la Revolucion cumplio lo que prometio Marti, demostrando que es la continuidad natural de su pensamiento y no cualquier otra que ahora pretende ser Martiana.

  • Si aceptas críticas, permítime con respeto, decirte que no has leído a Martí. Si lo hubieras hecho, nada más con comenzar a leer sus obras completas, te hubieras dado cuenta que la Cuba de hoy (a mi modo de ver), dista mucho de la Cuba que quizo Martí, una Cuba que no fuera de nadie y que cada uno y es muy importante esto CADA UNO de los cubanos tuviera su espacio y se respetara su opinión. Si me permitieras darte un consejo te diría que leyeras a Martí, sin ningún tipo de prejuicio político para que te construyas, acercándote así a la grandeza del Martí de TODOS los cubanos.

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