Convenio Cuba-MLB: Renacen las esperanzas

Por Ronal Quiñones

Funcionarios de la administración de Donald Trump justificaron en Abril 2019 la cancelación del convenio, por ser la Federación Cubana de Béisbol una organización gubernamental. ¿Cambiará la política con Biden? Fotos: swingcompleto.com

HAVANA TIMES – La próxima salida de Donald Trump de la Casa Blanca abre las esperanzas para que se retome el preacuerdo logrado entre la Federación Cubana de Béisbol y las Grandes Ligas de Estados Unidos (MLB), con el interés de insertar talentos cubanos en el circuito de la “Gran Carpa”.

Hace un par de años se pensaba que esto iba a ser posible, e incluso acá se hizo un listado con los potenciales candidatos, tanto lanzadores como jugadores de posición. Sin embargo, el pacto fue desechado en abril de 2019 por el Ejecutivo de Trump, y quedó en saco roto.

El magnate justificó su decisión al considerar que la Federación Cubana es un ente gubernamental, y le tenía la guerra declarada a todo lo que pudiera implicar cualquier inyección económica por esa vía.

No es que le falte razón. Aquí en Cuba todo es gubernamental, salvo los negocios particulares, que son una cifra significativa, pero pudieran haber sido más si la política del todavía presidente norteño no hubiera sido tan agresiva. O sea, que, a la postre, nos parece que esa no es la vía para lograr el objetivo final que persiguen desde Washington, que es la llamada “libertad de Cuba”.

Los aficionados pierden cuando crucen el deporte y la política

Pero no quiero meterme demasiado en política, porque no debería mezclarse con el deporte. A lo largo de la historia esos dos asuntos se han cruzado unas cuantas veces, y al final quien paga los platos rotos es el aficionado.

Volviendo al tema de la pelota cubana, en los últimos 60 años quienes han querido demostrar sus condiciones, o simplemente buscar otros horizontes, han tenido que abandonar definitivamente la Isla, en muchos casos sin sus familiares, y con pocas esperanzas de volver a verlos, al menos, en un buen tiempo.

Fe de ellos pueden dar figuras reconocidas en la “Gran Carpa” como Luis Tiant, Orlando Hernández y Livan Hernández, por solamente mencionar a tres.

Como se sabe, esa difícil realidad no la viven los jugadores del resto del mundo, y a esto hay que sumar que muchas veces la salida de los peloteros es por la vía más insegura: la del mar, en el cual arriesgan su vida sin tener certeza de poder llegar a suelo estadounidense.

Pues bien, ese convenio buscaba eliminar esa situación, y llegar a una realidad un poco más cerca de la normalidad, en la que los cubanos puedan jugar en la mejor Liga del mundo, sin necesidad de abandonar completamente su país de origen.

Nuevas posibilidades con Biden

El triunfo de Biden en las elecciones reabre la posibilidad de retomar esos contactos, en buena medida porque se impuso en los comicios sin el apoyo de la Florida, donde radican los anticubanos más acérrimos, deseosos de cortar el agua y la luz a toda Cuba sin medir consecuencias.

Como no le debe nada a ese sector poderoso de la política norteña, Biden podría acercar posturas, como dejó entrever en más de una ocasión, cuando elogió las políticas implementadas por Barack Obama, de potenciar el emprendimiento individual en la Isla.

Por si acaso, recientemente el Comisionado nacional de béisbol de Cuba, Ernesto Reinoso, afirmó que la Isla está en disposición de reanudar el diálogo, en aras de reflotar ese acuerdo en el punto en que se quedó, es decir, muy cerca de concretarse.

Las repercusiones van más allá de la propia MLB, porque permitirían también a los cubanos tomar parte en las Ligas de la región afiliadas a ella. Estos incluyen las pertenecientes a la Confederación del Caribe, ya que actualmente no tienen acceso a las más prestigiosas, léase Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela, ni tampoco a la principal de México.

Los cubanos residentes en Cuba que han actuado en suelo mexicano en los últimos años lo han hecho en la Liga de verano, que no está sujeta al pacto de las Grandes Ligas, lo cual pudiera cambiar si se lleva el pacto a vías de hecho.

Muchos beneficios para los jugadores y sus familias

Cubanos que jugaron este año con las Medias Blancas de Chicago.

De esa manera se abrirían muchísimas más oportunidades para los peloteros cubanos, que, además de mejorar su economía familiar, como es lógico, también se probarían en torneos de mayor nivel y adquirirían experiencias importantes en sus respectivas carreras.

Sería colocar a los peloteros cubanos casi en las mismas condiciones que el resto de sus pares del Caribe, pues a todas luces es injusto que no tengan las mismas oportunidades que el resto.

Claro que eso implicaría una importante merma de calidad en la Serie Nacional de Cuba, porque estas otras Ligas coinciden en su celebración con la nuestra, pero a mi juicio es el mal menor, inevitable por demás.

La liga cubana tendrá que reinventarse

Nuestra Serie tendría que reinventarse con peloteros en plena formación y veteranos, quizás reducir calendario y equipos, lo cual todavía es una mala palabra para los directivos del béisbol, aunque  la calidad se lo resienta, en fin, tratar de sobrevivir en el nuevo panorama que imponen los tiempos.

Las contadas experiencias vividas en los últimos años con jugadores insertados en otras Ligas han demostrado que adquieren un crecimiento notable al chocar con otra filosofía de juego y entrenamiento, y empaparse de lo más moderno del béisbol mundial.

A la larga sería una ganancia total para la pelota cubana, y un verdadero dolor de cabeza para luego conformar los equipos nacionales. Sin embargo, ese tipo de dilemas son los más deseables, y los que añoramos en los últimos años, en los que la calidad no ha sobrado.

Habrá que esperar a ver cómo se desarrollan los acontecimientos con la venidera Administración estadounidense. Pero de momento en el Archipiélago ha renacido la esperanza entre peloteros y aficionados de poder cumplir el sueño de insertarse en las Grandes Ligas. Y esto sin tener que abandonar a los suyos.

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