Citas en Telegram: una moda entre cubanos


 

Por Glenda Boza Ibarra  (El Toque)

HAVANA TIMES – La participación en grupos de citas en Telegram ha comenzado a hacerse común entre los usuarios que usan esta red social desde Cuba, luego de que en diciembre de 2018 ETECSA activara el acceso a Internet desde los teléfonos móviles.

Debido a las condiciones de privacidad que ofrece (uso de alias, número de teléfono no visible, autodestrucción de mensajes) y al ahorro de megas que permite, los cubanos la utilizan como un canal de comunicación económico desde el cual contactar a otros y entablar conexión romántica y/o sexual.

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RN sube fotos desnudo en un grupo cubano de personas LGBTI de Telegram. Cuida siempre que no salga su rostro pero muchas veces aparecen totalmente descubiertos sus genitales. Aunque niega que es cubano, una de las fotos con la imagen del televisor ATEC-Panda al fondo delata su procedencia.

“Me gusta poner fotos mías”, cuenta por mensaje privado. “Nadie sabe mi nombre verdadero ni conoce mi cara. Es imposible reconocerme por la calle”.

RN no cree que está mal publicar fotos eróticas o explícitas. En el grupo pocos lo critican, algunos lo celebran y otros, simplemente, evitan cualquier comentario al respecto.

A veces, en las noches, solo hay fotos y más fotos de RN en el grupo. Como si un instinto narcisista lo obligara a exponerse a sí mismo, en cueros.

“Me han escrito mujeres y hombres para conocerme, pero hasta ahora nadie me interesa. Pongo mis fotos en el grupo de Telegram y me divierto con las reacciones de la gente”, afirma.

“No tengo miedo a ser descubierto. Las personas solo pueden ver mi alias”, agrega RN.

Aunque el registro en Telegram se realiza a través de un número telefónico, ninguno de los miembros de un grupo, a menos que esté entre los contactos del usuario, puede ver la información del resto de los miembros.

Un buen lugar para encontrar pareja

Alejandro y Hansel son novios. Viven en La Habana y se conocieron por Telegram. Es la primera vez que uno de ellos, Alejandro, sale con un hombre y agradece a esta red social el haber tenido valor suficiente para reconocer su verdadera orientación sexual. Ya no se esconde.

“Un día estaba aburrido y entré a un grupo de Telegram a interactuar con los muchachos. Empecé a bromear con Hansel y, sin darnos cuenta, ya estábamos hablando por privado. Así estuvimos unos días”, recuerda Alejandro.

Lo que vino después son las reacciones típicas de una relación que pasa de lo virtual a lo físico. Conocerse, hablar, pasar tiempo juntos, averiguar si en la vida real también hay química… ¡y la hubo!

“Empezamos a salir juntos y todo ha fluido muy bien. A pesar de conocernos desde hace poco tiempo, tenemos muy buena comunicación, mucha confianza. Adoro Telegram”, dice Alejandro.

En el grupo donde él y Hansel se conocieron la mayoría de los miembros son cubanos. También hay mexicanos, venezolanos, españoles, pero en menor cuantía. Mientras algunas relaciones pasan de lo virtual a lo real, a algunos usuarios solo les interesa mantenerse escondidos tras las cortinas seguras de Telegram. La seducción también puede ser un juego.

“Solo me interesan parejas virtuales. No creo que sea posible nada serio cuando dos personas no viven en el mismo lugar”, cuenta René José.

El usuario bajo el alias Thanos comparte esa idea: “En uno de los grupos donde estoy hay una camagüeyana y un holguinero que están juntos, pero esa relación yo la veo bastante difícil”.

Entre Sonia y Thiago podía sentirse la tensión sexual y erótica en los mensajes públicos. Luego “la cosa se puso más seria”, asegura Thanos.

“Yo soy amigo de Thiago y lo veo ilusionado, pero sigo sin creer en las relaciones virtuales”, concluye.

Ramiro tiene una experiencia distinta. Él es de Guanabacoa, en La Habana, y gracias a un grupo en Telegram tiene ahora un novio de Santa Clara. Hace tiempo se comunican, se envían fotos, se gustan, hacen planes juntos. Se quieren pero nunca se han visto.

“Creé un grupo en WhastApp y luego lo trasladé a Telegram. En esta aplicación tengo más opciones de administración y ahorro datos, así que es mejor para muchos cubanos”, comenta Ramiro.

Apenas abrió el grupo conoció a “el loco” que es hoy su novio virtual. “Por algún motivo comenzamos a hablar por privado y sentimos atracción el uno por el otro. Hoy día tenemos planes de alquilarnos, vivir juntos aquí en La Habana y luchar por lo nuestro”, confiesa.

Como cualquier pareja que comienza su relación tras una pantalla, Ramiro y su novio están conscientes de los riesgos.

“Sin embargo, —explica— hoy sorprenderse es más difícil, porque a través de Telegram se pueden hacer llamadas, enviar videos, fotos, hablar como si tuvieras a la otra persona delante de ti”.

Entre los grupos creados en Cuba —recogidos en el canal @grupos_cu— una treintena están clasificados como “sociales” y agrupados por orientación sexual, provincia u otras subcategorías. Estos grupos no son propiamente de citas, sin embargo, muchos usuarios los utilizan con ese fin.

¿Acoso virtual?

No todas las experiencias en Telegram salen de maravillas. Dalila tuvo que cambiar su “sexy” foto de perfil porque las notificaciones cargadas de proposiciones “amorosas” no se detenían.

“Recibía muchos mensajes diciéndome que ‘estaba buena’, que si quería un novio y esas cosas”, relata.

Recuerda que cada vez que entraba a un grupo alguien le escribía por privado. “Puse de perfil una imagen de unas banderitas y disminuyeron un poco”.

“Si entras a algún grupo de tecnología, por ejemplo, donde la mayoría son hombres, no pasará mucho tiempo para que alguno haga alusión a lo linda que eres o a lo bueno de ‘tener a una mujer aquí’ y esas boberías”, explica a partir de su experiencia Mary Tere. “Otros irán más al grano preguntando por tu edad y lugar de residencia”, asegura.

Foto: AP

Al no permitir la visualización pública del número telefónico ni de otros datos personales, muchas personas tienen en Telegram cuentas falsas.

“Algunos usan dos cuentas para ‘joder’ a la gente por ahí. Yo tengo una cuenta falsa en la que soy un hombre y con esa estoy metida en varios grupos de tecnología y de gamers, porque de otra forma no me toman en serio”, comenta XXX.

También explica que “la gente sube hasta pornografía”.

“Yo tengo una amiga que cogió al marido suscrito a varios canales y grupos de ese tipo. Es una locura esta red. A veces parece que no hay reglas”, dice XXX.

Aunque no es una tendencia exclusiva de Telegram, las múltiples herramientas para asegurar la privacidad de los usuarios hacen que sea una aplicación atractiva para buscar pareja. Y hacerlo discretamente.

Un artículo en Infobae lo calificaba como el chat elegido por hombres y mujeres infieles, por permitir desaparecer los mensajes enviados, sin dejar rastros en los celulares ni en la nube.

Esto se debe a que la plataforma permite crear chats secretos, en los cuales se puede programar la autodestrucción de los mensajes según el tiempo que determine el creador.

“A mí me escribió un loco preguntándome si yo creía en el sexo sicológico —cuenta Angela1203. Los mensajes se autodestruían a los ocho segundos y yo no podía ni hacerles captura de pantalla. Al principio le seguí la corriente, pero luego me asusté. Tuve que reportarlo como spam porque seguía escribiéndome”.

¿Libre albedrío?

Con sus más de 200 millones de usuarios en activo a nivel mundial —y en aumento—, Telegram ha ganado popularidad en Cuba.

Grupos para personas de diversa orientación sexual, para conocer gente de toda la Isla o por provincias, o con nombres bien explícitos —“foyankele”, por ejemplo— pueden encontrarse en la comunidad nacional.

Sin embargo, estas tendencias no son exclusivas de Telegram ni de estos tiempos. Desde hace años, en los chats internos de varias universidades, los cubanos aprovechan para conocerse e iniciar relaciones amorosas o amistosas.

“Podías estudiar en la Universidad de Pinar de Río y terminar casada con un muchacho de la UCI o conocer a alguien nuevo cada noche” —cuenta una ingeniera. Conozco quienes llegaron a programar orgías. Muchas relaciones no pasaban del mero entretenimiento virtual. A veces se desvanecía el encanto cuando se pasaba de la computadora a la vida real”.

Además, con el acceso a Internet a través de las zonas públicas con conexión wifi, muchos cubanos instalaron aplicaciones para encontrar pareja como Lovoo, Badoo, Grindr o Tinder.

“Era muy fácil de usar porque solo deslizabas la foto de alguien que te gustara y ya le dabas match, cuenta Ernesto Raúl, un joven graduado de Cultura Física. “Es una aplicación buena para “ligar” a alguien que esté cerca de ti, pero a mí me interesaban más las extranjeras. Ya no la uso. Me cambié a Lovoo”.

En el último año, otras aplicaciones usadas por los cubanos, como ToDus o Sijú, también permiten crear grupos para personas con intereses comunes que vivan en la Isla. Existen comunidades donde se comparte contenido erótico y/o pornográfico, como las ilustraciones hentai (nombre que recibe el género del manga y el anime de contenido pornográfico).

Otros usuarios más arriesgados —o ingenuos— suelen compartir imágenes “calientes” en algún chat privado.

Telegram es una plataforma de mensajería con múltiples funcionalidades, no es una red social para citas, propiamente. “No proporciona algunas herramientas típicas de este tipo de servicio, como filtros para buscar personas por edades, localización geográfica, intereses, etc.”, explica Hugo, un ingeniero que usa Telegram desde hace años.

“Sin embargo, es una red muy útil para interactuar (permite hacer llamadas; enviar fotos, videos, audios) y en ese sentido supera los chats de las webs o aplicaciones de citas. Y, además, es razonablemente seguro en cuanto a la privacidad”.

Quizás sea esta última característica la que hace tan atractiva —y peligrosa— esta plataforma, de creciente uso en Cuba. A ello se suma que permite un ahorro considerable de los paquetes de Internet por datos móviles (una hora de intercambio de mensajes consume 0.42 MB).

“A veces puedes estar chateando con alguien menor de edad o con una mujer que en realidad es un hombre, o viceversa”, reconoce Hugo.

“Para registrarse en Telegram solo es preciso tener un número de teléfono y hoy los alumnos de secundaria ya tienen celular. Además, en Telegram si quieres no pones tu nombre, puedes optar por un nickname y ya está”, dice X-Men.

Como en cualquier plataforma, la interacción de sus usuarios debe estar basada en el respeto y la responsabilidad. La política de privacidad de esta red social asegura que los datos almacenados en la nube están fuertemente encriptados y que se pueden reportar conductas “inadecuadas” entre usuarios.

X-Men reconoce que en las redes sociales hay que ser cuidadoso. “Del uso que cada uno le dé a Telegram, dependerá su experiencia”.

Los cubanos, que a partir de diciembre de 2018 hacen un uso más extendido de Telegram, ya han comenzado a definirla como un canal de comunicación donde las citas, el sexo y el amor también tienen cabida.



Un comentario sobre “Citas en Telegram: una moda entre cubanos

  • En esta viña del señor hay de todo, las alternativas sexuales virtuales estan siendo opacadas por conocerse de manera normal, al azar, la tecnología puede ayudar pero también causar daños irreversibles, o crear dependencias. El modo tradicional esta siendo suplantado por lo virtual, cada dia se depende más de los celulares para hacer cualquier cosa. Este mundo va cabeza abajo, en cualquier momento no necesitaremos personas reales para tener sexo o relaciones de pareja o lo que sea.

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