Atribuyen baja cosecha de papa a la situación energética

Un camión cargado de papa abastece el agromercado de la avenida Camilo Cienfuegos, en Lawton, La Habana / 14ymedio

Por 14ymedio

HAVANA TIMES – La recogida de papa durante la campaña de este año en los campos de Artemisa ha sido un fracaso. Lo admite la prensa oficial, que informa que de las 5.600 toneladas del tubérculo proyectadas para la cosecha en los municipios de Güira de Melena, San Antonio de los Baños y Alquízar, apenas se obtuvieron 3.600.   

Según declaró al medio oficialista El Artemiseño Miguel Sánchez García, director general del Grupo Empresarial Agropecuario y Forestal de la provincia, el mayor problema de la cosecha fue que las 280 hectáreas sembradas, de las que se han recogido 270, no rindieron como se esperaba, y apenas se obtuvieron 14,5 toneladas por cada una. 

Las causas de este desastre, no obstante, el directivo las tiene claras: “Influyó notablemente no aplicar 16 riegos debido a continuas afectaciones eléctricas, justo cuando más lo necesitaba el cultivo; encima, las lluvias provocaron pudriciones”, dijo Sánchez, culpando a la situación energética del país. 

Aunque la papa cosechada a partir de semillas estatales cumplió con lo previsto, la siembra de semilla importada “no lo consigue aún, pues se frustraron ocho riegos por interrupciones eléctricas, en el momento clímax del ciclo vegetativo”, lamentó.

Las autoridades insistieron, no obstante las pérdidas evidentes, en que en muchos puntos de la provincia se superó, e incluso se duplicó, la media nacional de cosecha de papa, que no llega a 10 toneladas por hectárea. 

Con los tubérculos recogidos se ha garantizado “papa para la canasta familiar normada de la provincia, siete mercados de La Habana y la Empresa Frutas Selectas”, además de que,  “desde el inicio de la cosecha, se han distribuido ocho libras de papa a cada artemiseño”, celebra el diario local.

Durante esta temporada, en la que los cubanos persiguen y pagan la papa a precios escandalosos, los ojos de los clientes no solo han estado puestos en la cantidad de producto, sino en su calidad. En la capital cubana, por ejemplo, muchos se quejan de que el tubérculo no se ablanda correctamente y exige mucho tiempo de cocción para suavizarse. Según constató esta semana 14ymedio, en los mercados cubanos el precio de una libra de papa es de 180 pesos.

Codiciado por clientes, comerciantes y vendedores informales, el tubérculo también ha sido el móvil de varios delitos en la Isla. El ejemplo más reciente: el robo de 1.293 libras en el municipio habanero de Plaza de la Revolución el pasado marzo. Destinadas a los 431 residentes de la zona, las papas desaparecieron tras múltiples “violaciones”, que dejaron un notable faltante. 

El administrador del mercado donde se produjo el robo fue detenido y llevado a la estación de Zapata y C, según la página oficial del gobierno municipal, que aseguró que el hecho sería investigado. Tras una inspección en el local se encontró “una pesa adulterada” que servía para entregar a los clientes una cuota menor a la que les correspondía.

No obstante, las cifras ofrecidas por Sánchez García fueron mayores a las que publicó la página del Consejo y que fueron retomadas en una nota por Tribuna de La Habana. Según el conteo preliminar, dijo, faltaban 1.609 libras del tubérculo, destinadas a 536 consumidores. 

Otro artículo publicado en Tribuna semanas atrás, advertía sobre el robo de papas de los frigoríficos estatales, “donde se concentran los tubérculos seleccionados para semilla de cosechas posteriores o reservas que posibiliten la distribución normada”. La nota lamentaba que, con la desaparición de la Unión Soviética –que surtía a la Isla “durante todo el año”–, las papas han pasado de amontonarse “putrefactas en sacos frente a cualquier puesto de viandas”, a ser un alimento “estratégico”. 

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