La capital de TODOS… ¿los cubanos?

Yusimi Rodríguez

Trabajos dificiles.  Photo: Caridad
Trabajos dificiles. Photo: Caridad

HAVANA TIMES, 20 nov. — Soy nacida y criada en Ciudad de La Habana, la capital del país.  En algún momento de mi infancia o mi adolescencia aprendí que Cuba se reduce a la provincia Ciudad de La Habana y el resto es áreas verdes; que los que nacimos aquí somos los habaneros y los que vienen de otras provincias, principalmente de las provincias orientales, son los “palestinos,” una palabra que mete en el mismo saco a holguineros, camagüeyanos, tuneros, granmenses, etc.

Una vez pregunté por qué se les llamaba “palestinos” y alguien me dijo que era porque estaban buscando la tierra prometida. Aprendí también que estaban invadiendo La Habana con sus “llega y pon”; que  cuando llega uno detrás viene toda la parentela.  No es que yo recuerde haber tenido ninguna experiencia con los “palestinos,” pero no tenía por qué molestarme que alguien se refiriera a ellos en forma ofensiva, yo estaba en el bando “privilegiado” de las personas habaneras.

Oriental.  Photo: Caridad
Oriental. Photo: Caridad

Durante algunos años posé para un escultor y también serví de modelo para las clases que impartía a sus alumnos.  En una de esas clases, mientras ellos modelaban mi cabeza en barro, empecé a hablar de los “palestinos,” mal por supuesto.  Al cabo de varios minutos uno de los alumnos no aguantó más y me dijo en voz baja y con el tono más amable que encontró:  “Yusi, yo soy de Holguín.”

No voy a decir que en ese momento hice ninguna profunda reflexión al respecto. Además de que era mucho más joven que ahora lo único que pude sentir fue tremenda vergüenza. Había ofendido a un muchacho extremadamente correcto, que siempre me trataba a mí y a los demás con cortesía y respeto, sin ninguna distinción. ¿Cómo me hubiera sentido si alguien hubiese estado hablando en forma ofensiva de las personas negras?

A veces pienso que es inherente a los seres humanos aprovechar las situaciones en que nos encontramos en mayoría o algún tipo de ventaja para discriminar, humillar, maltratar… a otros seres humanos.

Los europeos cazaron a los negros africanos para traerlos a este continente, convertidos en esclavos.  Pero en África ya existían formas de esclavitud y muchos de esos negros habían sido dueños de sus semejantes en su tierra.  Aún después de abolida la esclavitud, las personas negras han tenido que enfrentar muchas formas de discriminación; sin embargo muchas y muchos, desde su posición universalmente aceptada y legitimada de heterosexuales, se han unido a la discriminación de quienes tienen una orientación sexual diferente.  Los judíos fueron sufrieron el exterminio en los campos de concentración a manos de los nazis durante la segunda guerra mundial.  Ahora el gobierno israelí comete genocidio contra los palestinos (de Palestina).

Constructor.  Photo: Caridad
Constructor. Photo: Caridad

Nuestra prensa nacional y nuestros programas informativos de televisión reproducen noticias sobre personas que llegan a Estados Unidos y Europa en forma ilegal, arriesgando sus vidas, y son detenidos y deportados a sus países de origen.  Siempre se contrastan estos hechos con el amparo ofrecido a los cubanos que emigran de forma ilegal a los Estados Unidos, para que nos quede claro que ese amparo es la excepción de una regla, y que esa excepcionalidad está condicionada a intereses políticos.

Los gobiernos europeos han tomado medidas que restringen la emigración ilegal hacia sus países desde el continente africano. Pero incluso los inmigrantes legales enfrentan prejuicios y discriminación; en muchos casos tienen que realizar los trabajos más duros y peor remunerados, que no quieren realizar los nativos.  (Ahora mismo siento que empleo las mismas palabras del discurso oficial sobre el tema).

Conocí a un nigeriano que me contó que a su padre no lo podían hacer jefe, en la fábrica que trabajaba, en Alemania, a pesar de su calificación como ingeniero, porque los nativos blancos no aceptaban estar subordinados a un hombre extranjero y negro.

En momentos de crisis económica, cuando aumentan los niveles de desempleo, las personas nativas de países que reciben grandes cantidades de emigrantes, se vuelven más temerosas de sus empleos, su nivel de vida, sus tradiciones; culpan a los emigrantes de la pobreza y los problemas sociales.

Vendedor de agro.  Photo: Caridad
Vendedor de agro. Photo: Caridad

A pesar de esto, la emigración desde países subdesarrollados continúa; las personas huyen de la miseria, se arriesgan a morir en el intento cuando ya no pueden imaginarse una situación peor que la que están viviendo.  Nadie quiere escapar del paraíso.

¿Cuál es la situación de los cubanos que viven en las provincias orientales del país?  ¿Cuáles son sus posibilidades allí, sus fuentes de empleo?  ¿Por qué salen corriendo para La Habana, La capital de todos los cubanos?  Durante los peores años del llamado Período Especial, los habaneros recibían cinco huevos al mes por la libreta de abastecimiento, era poco, la gente se quejaba.  Conocí a una mujer de Oriente que llevaba más de tres meses sin recibir un solo huevo.

Vi el documental “Buscándote Havana” de la directora Alina Rodríguez Abreu, en el Festival de Jóvenes Realizadores del año 2007.  El documental refleja la vida de los inmigrantes orientales en asentamientos ilegales en nuestra capital.  De esto no se habla en nuestros medios. Y tampoco nuestros medios han dado mucha cobertura a este documental. Hay una frase de una de las protagonistas que no voy a olvidar nunca: “Qué bueno es el picadillo de soya de La Habana, no tiene soya casimente.

Aquí la gente habla pestes de ese picadillo; lo mejor que he escuchado decir a alguien es: “casi no tiene peste.”  Hay quien lo compra para dárselo a los perros; hay quien no lo compra.  Los que no tienen más remedio que comérselo, tienen que hacer veinte mil inventos para digerirlo.

Solo hubo una cosa que le reproché al documental: no muestra la vida de las personas en sus provincias de origen. Alguien me contó que la directora filmó escenas de la vida en Guantánamo, pero la policía le confiscó la cámara con lo que había filmado.  Yo no puedo afirmar que eso sea cierto porque estaría especulando.

Lo más triste es ver que la policía le pide el carné a personas de otras provincias y les dice que están “ilegales,” en una parte del territorio de su propio país. A mi amigo W de Pinar del Río lo detuvo un policía aquí y le pidió el carné; cuando comprobó que no era de La Habana le puso una multa y lo mandó de regreso a Pinar del Río.  Parece que La Habana es la capital de todos los cubanos e, incluso, de los turistas, pero de ellos no.

Hace un par de años vi la película “Un día sin mexicanos” que comienza mostrando la discriminación que sufren los hispanos en los Estados Unidos; un día los ciudadanos norteamericanos se despiertan y todos los latinos han desaparecido.  De pronto todo es un desastre.  He llegado a imaginarme un día de nuestra vida en La Habana sin “palestinos.”  Lo primero que ocurriría es que perderíamos gran parte de nuestras fuerza policial, representantes de la ley; esos mismos que le piden el carné de identidad a los que, como ellos, no son de esta provincia.

Desaparecerían también muchos trabajadores de la construcción y maestros emergentes en las secundarias básicas.  Parece que he tocado la tecla equivocada y se ha abierto una ventana inoportuna:  la falta de maestros y profesores en nuestra capital, las medidas emergentes que se han tomado, que incluyen traer profesores de otras provincias, y la falta de efectividad de estas medidas en muchos casos, que han derivado en problemas más serios.

Pero no notaríamos oficialmente la desaparición de esos que refleja el documental “Buscándote Havana,” los “ilegales” en su propio país, porque esos no existen.  No están censados, no tienen una libreta de abastecimiento (que nosotros todavía “disfrutamos”).

El éxodo de personas de otras provincias hacia La Habana es solo otra de las formas en que se refleja la realidad del país, que no es sólo La Habana, aunque muchos piensen que La Habana es Cuba.

19 thoughts on “La capital de TODOS… ¿los cubanos?

  • Para relatividades se hizo la percepción. Creo que todas esas diferencias son la oportunidad de hallar un orden superior de cosas que nos saque de este Babel planetario que ahora vivimos. A más diferencia y respeto a ellas, más posibilidades de juntarnos y dar el salto, pero si no se tiene en mente ese fin ultimo, la diferencia solo generara mas diferencia, que en nuestra humanidad actual es sinónimo claro de desprecio y discriminación. Un subproducto común de esto es que los discriminados se tornan discriminadores y artificialmente afilan su distinción, repitiendo el ciclo y haciendo que lo “natural” de ser hetero/homosexual, negro/blanco/indio, citadino/provinciano, se convierta en pura pose sin raíces, sin nada que ver con defender una identidad sino una sensación de inferioridad que busca un puesto en la escala de las superioridades para continuar la saga de las discriminaciones, más dinero para Holywood.

  • Lo que decías del cantao de los mutuamente extranjeros, lo comprendí. Vivo en México y tengo esos accidentes “acentuales” todo el tiempo, no solo co mexicanos, también con otros hispanos, y creo que no perciben de los cubanos canto sino fuerza, demasiado énfasis, como si ladráramos. Algo parecido he escuchado sobre nuestro español capitalino, por parte de gente de otras provincias. Como disfruto de todos los acentos, aprendo mucho sobre mi y mi nación. Veo que por debajo de todos esos matices esta el mismo pensamiento que solo puede estar de dos maneras, o avanzando al futuro desde lo mas fluido del pasado, o ratificando para el futuro esa parte del pasado que condena con rigideces. Lo rígido solo puede discriminar, no tiene capacidad de unión. Lo fluido es como el agua, que aunque de susto naufragar tienes el chance de ver que se puede ser gota y océano al mismo tiempo y, !sorpresa!, no vivimos solos, hay otras gotas con la misma sensación de saberse idénticas en un mar de diferencias

  • Saludos Evelio, tambien agradezco tu respeto y atencion.Siguiendo con las concordancias, lo que se pueda hacer pasa por todas esos desarrollos que dices, pero creo que no serán posibles sin un simultáneo desarrollo (en el sentido de desenrollar) de los potenciales humanos de civilización. Toda la humanidad esta presa en ese rollo hace milenios. La discriminación a la que alude al articulo es de las menos complejas si, pero solo en Cuba y solo por ahora, quien sabe que traiga el futuro. Cuba esta absorbiendo aceleradamente muchos vicios humanos que se suman a los que ya tienen y pronto no tendrá diferencia con ningún país en cuanto a miserias y cinismo compartido. Por ejemplo, seria interesante saber cuantos cubanos hoy detectan realmente (sin el sermón aleccionador del gobierno) las insalvables incongruencias en el discurso guerrerista con piel de oveja de Obama en la entrega de su premio. Puede que ya no discriminen con la inteligencia tan bien como se discrimina con la ignorancia.

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