Pedro Campos

carros en cuba
Casa de los Peugeot en La Habana. Foto: cubadebate.cu

HAVANA TIMES — Antes del 1 de enero de 1959, una efectista propagada anunciaba: “Usted también puede tener un Buick”. Y era difícil llegar a tener un Buick, para lo cual había que pagar una entrada de varios cientos de pesos cubanos, equivalentes al dólar y letras mensuales que oscilaban entre 100 y 500 pesos.

Y digo difícil, mas no imposible, pues muchos profesionales, maestros y asalariados fijos se las arreglaban para adquirir a plazos, sino un Buick, al menos un Chevrolet de 4 o 5 años de uso para  ir a los trabajos y pasear a la familia de vez en cuando.

Conozco el caso de una pareja, maestros ambos  de escuela primaria, -cuyos salarios unidos no llegaban a 300 pesos cubanos- que, con mucho esfuerzo, lograron dar una entrada en una concesionaria de autos usados para sacar un Chevrolet de 3 años de uso y pagar una letra mensual de 100 pesos cubanos, durante 2 o 3 años.

¿Cómo hacían? Alquilaban el auto a un chofer, de lunes a viernes, de 8 de la mañana a 5 de la tarde, quien lo trabajaba dando carreras a pueblecitos cercanos. Con esas carreras, se financiaban el carro y el chofer y los maestros tenían auto desde las 5 de la tarde hasta el otro día a las 8 de la mañana y los sábados y domingos.

Hoy, el generoso  gobierno “socialista”  todo poseedor y todo decisor que administra el capitalismo monopolista de estado cubano, anuncia el fin de la prohibición  de ventas de autos nuevos y usados a la población y nos espeta en la cara: Ahora Usted también puede comprar un Peugeot.

Este estado, principal empleador –hasta hace poco el único- que también proporciona salud y educación gratuita a sus asalariados para que puedan trabajar con alta productividad y en buen estado físico, paga salarios de miseria entre 300 y 1000 pesos cubanos mensuales, es decir entre 12 y 40 CUC, moneda más o menos equivalente al dólar.

Según se ha dado a conocer, un Peugeot del año, se ha puesto a la venta por el monopolio estatal, en algo más de un cuarto de millón de dólares, más menos un cuarto de millón de CUC, o lo que es lo mismo, más de 6 millones, 250 mil pesos cubanos (un CUC = 25 Pesos Cubanos).

Conozco un especialista en medicina que gana unos 700 pesos cubanos mensuales. La salud es uno de los sectores mejor pagados por el gobierno-empleador. Este profesional, tendría que trabajar  más de 8900 meses, sin gastar en más nada, para comprarse un Peugeot del año. De manera que trabajaría unos 714 años para terminar de pagar su carro.

Otras “ofertas”:

Un Geely del 2010, 26 500 CUC = 650 000 Pesos. 928 meses, o sea 77 años.

Un Kia Picanto 2011, 38,285 CUC = 957 125 Pesos. 1367 meses, o sea 113 años.

Un Hyundai Sonata 2009, 60 000 CUC = 1 500 000 Pesos. 2142 meses, o sea 178 años.

Y así por el estilo autos nuevos y de uso VW, Toyota, Renault y otras marcas.

La información hasta ahora conocida no precisa formas de pago, si es al contado, si habrá plazos, cuáles serán los intereses.

Los comentarios los dejo a los lectores. Me limito a exponer hechos y datos. Pero si me piden una opinión, simplemente diría: Sí, cae otra prohibición absurda más, de tantas que aún quedan; pero con contrafilo criminal, puesto que la economía popular está en crisis debido al modelo estado-centralista asalariado que el gobierno pretende “actualizar”, nunca cambiar.

Otra medida que no ataca las causas del desastre, tendente a buscar más dinero para la burocracia y a dar una imagen irreal de liberalización de la economía. Otra afrenta más al pueblo de Cuba, en nombre de un socialismo que nunca ha existido y de una revolución popular que ha sido traicionada.

35 thoughts on “Usted también puede comprar un Peugeot

  • Anastacio. Es verdad que el tal carles no es mas que un trol del equipo de desinformación del Dpto de Desideologización del CC, pero sus comentarios son importantes para conocer el pensamiento troglodita de los estalinistas cubanos, de los defensores de la Nueva Derecha Cubana en el Poder. Si no dejamos que hablen podremos caer en lo mismo que ellos. Que escriban y digan todo lo que piensan. Así vemos como amenazan, como tergiversan, como tratan de desviar la atención de lo que se plantea, como mienten, como distorsionan la historia, etc. Dejemos que sigan sus diatribas, así los conocemos mejor. Este tal Carles al menos pone su nombre verdadero, cosa que sabemos porque hay gente que lo conoce muy bien de atrás en la Escuela Lenin.

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