Socializar la producción de la medicina en Cuba

Por Pedro Campos

Médicos cubanos. foto: tvcamaguey.blogspot.com

HAVANA TIMES, 16 abr — El sistema de salud pública ha sufrido deterioro debido a la crisis estructural del actual modelo, reconocida, en parte por el gobierno/partido, el cual decidió emprender recortes de personal y presupuesto que afectan, del mismo modo, al sector.

Faltan insumos, medicamentos y medios de diagnósticos. Algunos van al mercado negro. Los centros asistenciales que atienden a la población (no los destinados a dirigentes y extranjeros) no satisfacen todas las necesidades de los pacientes o lo hacen con deficiencias, a pesar del enorme sacrificio y el esfuerzo de los trabajadores del ramo.

Estos obreros asalariados del estado –aunque profesionales-, mal pagados, mal alimentados, sin las adecuadas condiciones para realizar su labor humanitaria, son objeto de exigencias por burócratas y pueblo; pero no son bien apreciados, como se puso de manifiesto en un amplio intercambio de  correos electrónicos  en la red de Infomed, poco divulgado por la prensa oficial.

Buena parte de los profesionales de la medicina se van en misiones internacionalistas –que separan familias y crean problemas sociales- procurando las ventajas materiales que oferta el estado. Se ha sentido la falta de especialistas dentro por priorizar programas internacionales.

Muchos trabajadores de la salud, abandonan definitivamente el país, como los profesionales de otras ramas, a pesar de las restricciones especiales para ellos, buscando su realización personal. Conozco de un curso de 32 graduados de estomatología, de los cuales solo quedan tres en Cuba.

Al mismo tiempo, se ha ido generando una forma de retribución en especie o en dinero por el servicio médico prestado, generalmente no concertada ni demandada. Los bajos salarios en el sector, hacen muy difícil rechazar tal práctica. Recientemente un médico que pidió aumento de salario fue suspendido y estuvo en huelga de hambre hasta que el MINSAP le restituyó su derecho a ejercer.

Médicos cubanos en Venezuela. Foto: Caridad

Ninguna de las medidas de la “actualización,” de la economía podrá solventar tales problemas que tienen causas sistémicas. Solo se resolverían con cambios en el modo en que se produce, se genera el servicio médico, actualmente en la forma estatal-asalariada-centralizada.

Lo que se puede hacer

Lo que se necesita es avanzar en un proceso de socialización y democratización, desburocratización y desestatización de la dirección, administración, la gestión y la retribución en las estructuras del subsistema-salud y en  los centros asistenciales, donde confluyan los intereses profesionales y gremiales, los intereses científicos de la salud y la medicina, los administrativos y de los colectivos laborales y sociales.

Habría que contemplar otras formas de ingreso, además de la actual asignación presupuestaria estatal-central-burocratizada, con estimados que no reflejan la realidad en cada lugar, siempre cambiante. Se destinan recursos insuficientes o sobrantes a los centros de salud. Los raquíticos fondos salariales son inamovibles.

Parte primordial de la solución estaría en abrir otras posibilidades de ingresos al presupuesto médico, que permita mantener la salud gratis universalmente, y desarrollar otras opciones como el movimiento mutualista de sindicatos y asociaciones de profesionales.

Igualmente podría estudiarse una política impositiva justa, dirigida a continuar subvencionando los gastos de salud, por ejemplo a artículos de lujo y productos que generan enfermedades como el alcohol o el tabaco.

Con el presupuesto que incluya la recaudación de tales impuestos y por cientos específicos de los ingresos que generen la atención a extranjeros en Cuba y en el extranjero, seguridad social debería pagar a cada unidad sanitaria por los servicios precisos que presten a la población, de manera que con esos ingresos, cada entidad médica pueda manejar y financiar autónomamente sus gastos y mejorar las entradas de sus trabajadores según los resultados de su labor. Ha trascendido que se esta realizando un trabajo contable que pudiera servir de base.

No se trata de “vender” el servicio médico, sino de buscar la manera de retribuir mejor a los trabajadores de la medicina, hacer el servicio menos gravoso para el presupuesto estatal y más eficiente para todos por igual.

Se dejaría atrás el desestimulante sistema de salarios fijos por categorías adquiridas, que no se corresponde con el aporte real. Además de las categorías adquiridas, se pagarían las guardias y  trabajos concretos de los profesionales en calidad y cantidad.

Ofrecer alternativas legales para generar más ingresos

Hospital Maternidad Obrera de La Habana . Foto: Caridad

Parte de la solución estaría en posibilitar, también, formas del cuentapropismo en salud pública por los jubilados o por los activos, una vez concluida la jornada en su centro asistencial. De manera que los profesionales de la medicina legalmente puedan consultar, curar enfermos y dar fisioterapia, en sus casas o a domicilio, impulsando estos servicios y sin criminalizar la retribución voluntaria de sus pacientes.

Esto mejoraría la economía de nuestros trabajadores de la salud y los liberaría de tener que aceptar “regalos,” buscarse “misiones” o arriesgarse a “trabajar por la izquierda.”

Los esquemáticos-inmovilistas contrarios a cualquier modificación al estatalismo asalariado neoestalinista,  pondrían el grito en el cielo: ¡”quieren privatizar la medicina”!: los mismos que cierran los ojos ante tales realidades y confunden estatizar con socializar, estado y sociedad.

Privatizar la medicina sería entregar hospitales, laboratorios, centros de investigación, de producción o  venta de medicamentos al capital privado para que explote asalariadamente a  científicos, médicos, personal-paramédico y enfermos.

Eso querrán los partidarios de la libre concurrencia de capitales. Pero no es eso lo que aquí se plantea ni lo que se necesita.

De lo que se trata es de liberar este sector de la tutela y explotación a las que lo somete el estado burocrático y socializar su producción, ponerla en manos directas de sus trabajadores, para autogestionar el servicio, mejorar la asistencia a la población y el bienestar de los laborantes de la salud.

Socialismo no es solo distribución

Aquí los “revolucionarios del estado” cometen el mismo error reformista que en el resto de los sectores: entender el socialismo como algo relativo a la esfera de la distribución, no a la de la producción. (1) y (2)

Los profesionales de la medicina, como los demás, tienen necesidades que el estado no puede sufragar según propia confesión y lo menos que pudiera hacer es permitirles que desarrollen vías autónomas, colectivas o individuales, para mejorar sus condiciones de vida.

De aplicarse esas propuestas, los trabajadores se sentirían más comprometidos con el servicio, cuidarían mas los recursos, los desvíos disminuirían o desaparecerían, la disciplina se asumiría conscientemente y la gente podría tratarse con el médico que desee y no con el que le “toca.”

Se resolverían infinidad de problemas primarios que hoy obligan a los pacientes a visitar policlínicos y hospitales, aflojando la presión sobre los centros asistenciales.

Si todo esto se hiciera, dijo alguien, muchos médicos no irían a cumplir misiones y se afectaría una de las primeras fuentes de divisas estatales. Es la visión estado-céntrica, enfocada al mercado exterior explotador del trabajador, que predomina en la medicina, el turismo, la biotecnología y otros sectores híper priorizados en las inversiones por sus réditos al estado.

Filosofía que ha frenado el desarrollo de otros segmentos de la economía y de regiones enteras del país hasta empobrecerlos y ha mercantilizado e impulsando a la emigración a su más importante fuerza productiva: los trabajadores especializados.

Esas modificaciones voltearían la orientación de la medicina, mas encaminada a resolver prioritariamente metas del estado burocrático, como obtener más divisas por el trabajo internacionalista y presentar buenas estadísticas relativas para la imagen pública; que a resolver los problemas sanitarios concretos definidos por la población misma y los especialistas que se sentirían mejor remunerados y, todos, mas involucrados en las soluciones.

-Sin esas divisas, no podríamos tener el sistema de salud que tenemos. Dirá el burócrata.

-Es verdad. Tendríamos otro, mejor, que también buscaría divisa; pero estaría menos orientado al lucro del estado. ¿Alguien pudiera informar con exactitud, cuánto dinero ha entrado a Cuba por esa vía y cómo y dónde se ha empleado? Los lineamientos 110 y 111 del VI Congreso abordan parcialmente el tema.

Médico cubano en Venezuela.

Y sigo: Habría menos oportunidades al “robo de cerebros,” muchos jóvenes profesionales no se irían, con mejores condiciones de vida tendrían aquí sus hijos y nuestra población no seguiría decreciendo y envejeciendo: el más grave problema estratégico de salud que tenemos, -si vemos la salud en su concepción más amplia, mas allá de pastillas, inyecciones, operaciones, ejercicios físicos, higiene y alimentación- porque implica la paulatina extinción de la población cubana, que el estado soslaya en esas raíces, por razones obvias.

El estado reduce las prestaciones sociales y, arriba, se sigue quedando con la gran parte de los miles de millones que pagan los gobiernos y negocios extranjeros por el trabajo de nuestros médicos y demás profesionales, músicos, artistas y deportistas Si no se les brinda a todos por igual, otras posibilidades de desarrollar sus iniciativas y ganarse decentemente la vida, continuaran las deserciones, las “traiciones,”  los desvíos de recursos, la división de las familias  y en general otros problemas sociales.

De manera que también a los trabajadores de la salud pública, y a todos los demás profesionales, se les debe reducir los altos impuestos que se les imponen por prestar servicios en el extranjero y  permitirles asociarse libremente para producir o ejercer por cuenta propia.

Ética y calidad

La ética médica está en la calidad y el humanismo del servicio que se presta, no en lo que el médico cobre o deje de cobrar por su trabajo. Si en Cuba es “gratis” una operación que cuesta  diez mil dólares en EE.UU., esto se debe a la baja paga a todo el personal médico y a la devaluación a la que ha sido sometida la moneda nacional, precisamente por la exigua retribución a la fuerza de trabajo, que es la que agrega valor a las mercancías y a los servicios.

Mientras la fuerza de trabajo sea mal retribuida, no habrá productos abundantes y de calidad.

Y esta ley económica es válida para los frijoles y para los servicios médicos también.

Asuma el estado los cambios necesarios, consecuente e integralmente. Acabe de resolver el problema de la doble moneda. Respete el valor de la fuerza de trabajo (el primer derecho del trabajador, que los “sindicatos” han olvidado). Y libere de toda traba, sin más inercia, papeleo, ni burocratismo, al cuentapropismo y al cooperativismo en todas las esferas.

El paso de jicotea en los cambios y su falta de integralidad, solo benefician al inmovilismo y a la plena restauración capitalista privada, los extremos que se apoyan mutuamente y que hacen todo lo posible por evitar el verdadero avance socialista en Cuba.
—–

1-, Marx. Crítica al Programa de Gotha,  O.E,  en tres Tomos, T-III, Editorial Progreso, Moscú 1974. “El socialismo vulgar ha aprendido de los economistas burgueses a considerar y a tratar la distribución como algo independiente del modo de producción, y, por tanto, a exponer el socialismo como una doctrina que gira principalmente en torno a la distribución.”

2- Marx. El Capital. Tomo III. Capítulo LI, Relaciones  de distribución y relaciones de producción. “…las relaciones de distribución son esencialmente idénticas a estas relaciones de producción, el reverso de ellas, pues ambas presentan el mismo carácter histórico transitorio…..Las llamadas relaciones de distribución responden, pues, a formas históricamente determinadas y específicamente sociales del proceso de producción, de las que brotan, y a las relaciones que  los hombres contraen entre sí en el proceso de reproducción de su vida humana.  El carácter histórico de estas relaciones de distribución, es el carácter histórico de las relaciones de producción, de las que aquellas solo expresan un aspecto.”

8 thoughts on “Socializar la producción de la medicina en Cuba

  • Hola, Grady:
    A decir verdad, no sé si capté bien lo que Ud. me quiso decir, pues veo que se trata de una traducción de Google, y sé por experiencia propia (me ayuda mucho en mi trabajo, pero es sólo un apoyo), que esas traducciones pueden dejar lugar a muchos malentendidos.
    So, I’ll try to explain myself in English. First, in my view there’s no much use in juggling with the original meaning of words. In Spanish, in most instances, the lay person will understand capital as a synonym for money (m. Hacienda, caudal, patrimonio: esto es todo mi capital. Quote from Diccionario de la Lengua Española), and it is in this sense that I’ve used it here. But if you still don’t agree with it, I can always rephrase my question, asking then, instead: Where on earth is money-strapped Cuba going to get fresh cash to keep alive its humongous Public Health System? Look, here I am not taking any positions in favor or against it. Of course, as I Cuban, I do relish all the benefits of my cradle-to-grave services. But I just need (and hope there will be) someone to answer this simple question. I’ll give you an example of why I ask. In 2010, I got kind of a cold sore in one leg. I went to see my doctor at the local “Policlínico” in Vedado, Havana. She looked carefully at the lesion, gave it some thoughts, asked a few questions and said: “Well, we need to have a second look later. But in the meantime, all I can prescribe is fresh water compresses.” There was nothing else she could do! No medicines available! I had to wait till I returned to China, where I live now, to get some real treatment. Fortunately, I got better in the end.
    So, again. While I wish my country could enjoy this system for ever, one needs to be realistic, seeing the many changes and economical transformations lying ahead for Cuba. Therefore, I do need to find out what the future has in store for us in this regard. Hope you get the message this time.

  • Traduccion de google.translate:

    Isidro, uno se pregunta “¿dónde está el capital”? El verdadero “capital” es el personal médico que existen en abundancia en Cuba.

    Usted ve, es un burgués y marxista una cortina de humo que se ve “capital” como el dinero que es propiedad de alguien o alguna entidad estatal. El término “capital” viene de los días antiguos, cuando la esclavitud o era la norma para el trabajo humano, y esclavos en propiedad fueron contados por la “cabeza”, o en América, la “capital”.

    El capital no es el dinero o de la planta física. Es vivir, respirar, seres humanos productivos. La pregunta “¿dónde está el capital?” por lo tanto, se basa en una concepción errónea de lo que es capital.

    Original, cooperativas, pre-marxista el socialismo iba a redefinir la “capital” como lo que realmente es, y tienen un sistema de dinero, la banca y el crédito en base a esta realidad verdadera. El marxismo llegó y se inyecta la definición burguesa y el socialismo ha sufrido desde entonces.

  • Soy asiduo lector de este sitio, también de los artículos de Pedro Campos (a secas, no me lo imagino como el tipo de gente que prefiera ser llamado de señor). Normalmente no comento demasiado pero comentarios como el suyo logran irritarme lo suficiente como para hacerlo. Primeramente por el tono poco conciliador y respetuoso que emplea, además de la vulgaridad del lenguaje y el atropello de la ortografía que hace usted en su comentario.

    Creo que la salud es sin dudas junto a la educación los dos puntos más polémicos sobre cualquier cambio en Cuba. Pero al mismo tiempo los cambios son imprescindibles porque el sistema de salud está muy desgastado y poco tiene ya que ver con una “potencia médica” como dijimos durante mucho tiempo. Sin embargo soy como usted, totalmente contrario a la introducción aún de manera parcial variantes en las que el ciudadano tenga que pagar un céntimo de manera directa (que no por impuestos) a nadie por un servicio médico o de educación.

    Los sistemas de salud son muy diversos en el mundo entero, entre los peores, los de corte pro-norteamericano como el imperante en gran parte de Latinoamérica. Sin embargo, y salvando las enormes distancias socio-económicas con Cuba, los sistemas europeos en distinto grado, logran asistencia universal de salud gratuitas o con costes perfectamente asumibles por su población.

    Soy contrario a la presencia de opciones privadas (sean jubilados o no) porque marca el inicio de la grupos de fuerza de caras a la privatización. Sin embargo, es imprescindible la subida de salarios a los médicos (y al resto de trabajadores, también coincido con usted en este punto) aunque los médicos lo tienen bastante más difícil y no se trata de “lástima”. Sabe usted por ejemplo que no cobran por sus guardias o por las horas que pasan en el hospital?

    La manera de financiarlo puede ser bien diversa y multidisciplinaria, coincido con Isidro en que es el meollo de la cuestión. Desde impuestos a tabaco y alcohol o gestión descentralizada del presupuesto o lo que creo la mas importante: ha explicado el gobierno cubano que hará con los impuestos de la actividad privada? se estimaba que este año aún siendo el primero, incrementaría significativamente la recaudación estatal. Si un jubilado quiere ganarse algo extra, pues que haga consultas en el hospital y se le pagan debidamente, pero del dinero público resultado de una política fiscal seria, no del bolsillo del paciente (lo mismo con las repasadoras y la educación, lo cual me parece que atenta francamente contra la calidad en las aulas).

    Sobre el resto de su comentario, poco que decir. Anécdotas sobre disfuncionalidades de la salud privada podremos estar comentando todo el tiempo.
    Sobre sus comentarios respecto a Pedro Campos solo demuestran su falta de conocimiento. Se está refiriendo usted a un intelectual cubano que desde Cuba hace propuestas MUY SERIAS sobre cómo dar una salida a nuestro problema por la izquierda, y aunque muchas perspectivas no las compartimos, hay que admitir que se trata de una persona MUY BIEN INFORMADA a diferencia de la imagen que transmite su comentario. Vivir fuera de Cuba no significa haber visto mundo.

    Cuba necesita que discrepemos y sobre todo que hablemos, que digamos todos nuestras opiniones pero desde el más estricto cumplimiento de la ética, dispuestos a intercambiar propuestas y respetar las más diversas posiciones pero únicamente esto es posible si lo hacemos en un clima de respeto mutuo. De cualquier manera gracias por su participación, refleja seguramente el sentir de grandes grupos de cubanos.

  • El meollo de todo esto es ¿de dónde saldrá el capital para mantener un sector que tantos insumos requiere, en un país cuyas arcas quedan cada vez más vacías? ¿Estamos ante un nuevo éxodo de personal médico, como a principios de la Revolución, sólo que ahora se van en misión autorizada, por unos meses, o años? Hay mucho que cavilar…

  • Traduccion de google.translate:

    El camarada Pedro Campos vuelve a demostrar que no hay más fina mente teórica en Cuba que la suya. Se ve claramente que la propiedad estatal plena de los instrumentos de producción y distribución resultados en 1) la preservación de un sistema de trabajo asalariado y el salario en el que el estado, al igual que los capitalistas antes de él, es el empleador de todo el mundo, y 2) que este salario y sistema de sueldos de la mano de obra es un error inviable que no se puede construir el puente socialista a una sociedad sin clases.

    Teórico obstáculo de Pedro, el impedimento que le impide desentrañar el nudo burocrático cubano, es seguir creyendo que los derechos privados de propiedad productivas son la esencia del capitalismo, y por tanto son incompatibles con el poder del Estado socialista y la sociedad socialista.

    Si no tiene este obstáculo en su camino teórico, se puede ver que la esencia del capitalismo no es derechos de propiedad privada productiva, en absoluto, pero la realidad sobre el terreno de “quién es el dueño” la propiedad privada productiva, los capitalistas , por un lado, o aquellos que hacen la labor de la sociedad y crear valores de uso, por el otro.

    Lo que se necesita en Cuba con respecto a la salud es precisamente lo que se necesita en los Estados Unidos. Los profesionales médicos, de los enfermeros a los médicos a los administradores, es necesario poseer las “unidades de atención médica”, como su propiedad empresarial de la cooperativa – en el modelo de Mondragón – y el contrato con el Estado socialista de prestación de servicios, necesarios para la personas. El estado administra una agencia de seguros de pagador único que cubriría a todos por completo, y la cuenta fuera del país los beneficiarios de los servicios de salud, según proceda.

    Pero mientras Pedro se aferra a la noción utópica, moralista que los derechos privados de producción son iguales al capitalismo y la explotación humana – una noción que es totalmente falso – que no será capaz de dar ese paso extra y teórico convertido en una moderna república de cooperación socialista.

  • Yo vivo en un pais del Primer Mundo donde existe un sistema de salud publica muy bueno y accesible para todos los ciudadanos. Tambien existe, paralelamente, clinicas privadas. Sin embargo, los hospitales publicos, en la mayoria de los casos, cuentan con mas recursos y personal que las clinicas privadas. Si un paciente sufre un accidente o un infarto, o requiere una operacion de urgencia, es recibido y tratado en el hospital publico inmediatamente. Mas, sin embargo, si se trata de cirugia electiva, pues en ese caso le toca esperar su turno, que pueden ser semanas o meses. Sin embargo, en la clinica privada puede resolver su problema mucho mas rapido.
    Justo es decir que es uno de los paises donde sus ciudadanos pagan altos impuestos, sin embargo, yo personalmente me siento satisfecho en general de la forma en que esos recursos se revierten en la sociedad, con mejor infraestructura, carreteras y servicios.
    El autor del articulo toca muchos puntos validos y la descapitalizacion de las instalaciones, incluyendo los hospitales y la emigracion de personal calificado a pesar de las trabas migratorias, no lo han podido evitar. El autor tambien muestra un vinculo con otros problemas sociales tales como el envejecimieto y la disminucion de la poblacion, que definitivamente es un problema estrategico y a mi modo de ver, elevando la edad de jubilacion no es la solucion.
    El deterioro del sistema de salud en Cuba es un hecho, pues depende fuertemente de recursos que cada vez son mas escasos o que son la administrados. A pesar de que se graduan muchos medicos, muchos optan por tratar de enganchar una mision o emigrar, ante las posibilidades que le ofrece el pais a jovenes profesionales. Creo que las reformas economicas tambien deben hacerse sentir en ese sector tan sensible y aunque la salud del ser humano no es mercancia, sin embargo, los medicos son seres humanos con necesidades y no estan exentos de las penurias que sufren el resto de los ciudadanos, asi que cualquier cosa que les permita un beneficio personal y economico debe ser seriamente considerado.

  • Lo que propone este Sr, destruiria el sistema de salud como lo conocemos, por ahi se empieza, que si cooperativas, que si mutualistas, que si trabajo por cuenta apropia, etc. Despues dira que los hospitales no son rentables, que los laboaratorios no sonrentables, y que hay que dar participacion privada en eso tambien , y asi. Lo que menciona de sistemas mutualistas que existen en sectores obreros y campesinos de varios paises, ya existe en cuba, pero con toda la sociedad, son asalariados de un gremio que dan un porcentaje pra un fondo de salud. Algo que ya existio en cuba antes de la Revolucion. Luego dira que hay que poner seguros de salud, que esa si es una dictadura que no conocen ene cuba, y es un super negocio y luego el Sr. Pedro Campos aparecera recibiendo un cheque de alguna farmaceutica o aseguradora, en elgun escandalo de corrupcion de la Cuba del futuro. Lo de permitir que hagan trabajo por cuenta propia fuera de sus horarios, cobrando por ello, provocaria un exodo peor que el de las misiones, No solo el exodo fisico, sino tambien de la calidad en el servicio, por que se atenderia mejor al que paga que al que no, algo que ya esta corroyendo el sector educativo. El Sr. Pedro Campos se muestra como un completo ingnorante al decir que lo que permite que se agratis un aoperacion son los bajos salarios, talves nunca ha sido operado o un familiar suyo intervenido quirugicamente y como jamas le han pasado un factura desglosada no sabe de que esta hablando. En lo unico que puedo estar de acuerdo es en el impuesto al alcohol y el tabaco, causantes de grandes males de salud y gastos medicos. El estado debe subir los salarios a los medicos, pero debe hacerlo tambien con todos los cubanos asalariados del sistema estatal, la mayoria. El paciente gana tan poco como el medico, puede que el doctor no necesite los servicios de un carpintero, o de un cartero, o de un maestro, pero todos necesitan ala medico, eso lo pone en ventaja para que se le coga lastima, y se diga hay el pobre dejame hacerle un regalito. Y yo me pregunto , quin le regala a los demas. Lo de cobrar pripinas ha sido un aplaga en la estomatologia, donde la corrupcion se ha extendido hasta el puento de que hay estomatologos que solo atienden a pacientes que los remuneran, y esto usando materiles del mercado negro o de la clinica estatal y usaldo el sillon y el local de la clinica. Son cientos estos casoso los directores de las clinicas se hacen la vista gorda para no tener problemas, que muchas veces son recien graduados y los corruptos son dentistas de experiencia y en muchos casoso sus propios profesores en la facultad.
    Gente como el Sr, Campos que no conocen el mundo, pueden hundir ese pais como nunca, ese Sr jamas ha ido a una farmacia como he visto y conocido personas y no poder comprar el medicamento habiandolo, por que el precio es su salario completo o mas y el seguro no se lo cubre.
    Pero ademas, en la medicina privada es donde mas se necesitan los amigos medicos, para que no te cobren de mas, se de casos que han hasta operado del corazon sin ser necesario solo para cobrarle.
    He estado ingresado en el pais donde vivo, Republica Dominicana, y la doctora que me atendio ese tiempo, ademas de cobrar su salario en la clinica, de las mejores por cierto, ademas todavia de que la factura que pague en efectivo y con parte de mi seguro tienen un 35 porciento que era para ella por honorarios medicos. aun asi me exigio el pago directo a sus manos de unos 200 dolares que tuvo el desparpajo de venir a cobrar a mi habitacion. ya lo habia anuanciado al ingresas para que supiera cuanto me iban a costar sus atenciones. Eso es lo que llamn en le sector medico, La Mordida. Por el Sr. Campos o los sanitarios cubanos creen que trabajan mucho, le pregunte a un enfermero que me atendia que cuanto ganaba y me dijo que para llegar a fin de mes , malamente o sea viviendo igual que en cuba, para que no se piense que los salarios son una maravilla, tienen que ir ha hacer un turno completo de día a un hospital y una guardia nocturna en otro o sea solo descansa en su casa algunas horas.
    El seguro medico es una esclavitud, para que no le vendan ninguna idea contraria, conozco personas y yo mismo que queriendo irse de su trabajo por que no les combienen ya o no les gusta y tienen mejores oportunidades no lo pueden hacer pior que perderian el seguro que les paga la empresa empleadora. Asi soportan explotacion , humillaciones y malos tratos con tal de tener cubierta parcialmente su salud o la de sus hijos.
    Para que sepa el Sr. Campos a donde nos pued ellevar con susu formulitas, conoci a un periodista dominicano, reconocido en su pais por ser la voz de un noticiero de gran audiencia, pero de recursos modestos, tuvo que operarse de la columna, ponerse unas protesis vertebrales, estuvo meses reuniendo el dinero, gracias a prestamos que lo endeudaron a el y su familia tambien humilde. Ademas de la cuantiosa suma que debia pagar por la intervencion, quirofano, honorarios medicos, etc. tuvo que comprar las protesis el mismo en un suplidora e importadora medica pues la clinica no se lo incluia en el servicio, solo las dos protesis que cabían en la palma de la mano le costaron 3000 dolares. Icluyendo impuestos que se le ponen a todo lo que se compra que en algunos paises se llama IVA y en otros ITBIS, o sea como si se hubiera comprado un refresco o una prenda de vestir. Lmantablemente el estado grave de su salud no le permitio sobrevirir la operacion y fallecio. Asi empreso otro calvario para su famila pues un funeral y entierro pueden costar facilmente otros 3000 dolares. La empresa de TV que producia el noticiero y que tanto provecho económico le saco a su trabajo vendiendo espacios publictarios se compadecio y asumio los gastos funerarios.
    A gente como el Sr. Pedro Campos , que trata de enganar con formulitas a los cubanos que no conocen el mundo, lamnetablemente la mayoria, es al tipo de gente que hay que decirlque que si no le gusta aquello que coja una a lancha y se vaya pa Miami pa que se las apliquen y pa que goce.

  • la salud y la educación es lo último que irá a cambiar si es que cambia en algún momento. yo no lo veo tan necesario. tengo entendido que en algunos países desarrollados existe salud pública y funciona muy bien. claro que en esos países todos los demás sectores como la industria, el comercio, construcción, todo lo otro es lo que impulsa al país y el estado tiene suficiente presupuesto para garantizar escuelas y hospitales para todos.
    vamos a empezar por lo fácil (liberar los demás sectores) que hay mucho por hacer primero.
    este tema de la salud y la educación es sin duda el tema más complejo que enfrenta cualquier gobierno ya que no se pueden tratar como simples negocios.

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