Las caras ocultas del recibo médico cubano

Por Pedro Campos

Captura de la TV cubana.

HAVANA TIMES — Es bochornoso lo que está haciendo el gobierno cubano al pasarle factura a los ciudadanos por atenciones médicas, en un país donde el gobierno se apropia de la mayor parte del salario real de los trabajadores y los premia con sueldos de miseria más educación y salud “gratis”, que todo el mundo sabe que no llegan del aire, porque el Estado no produce nada, sino que proviene del sudor, de la  superexplotación a la que están sometidos los asalariados cubanos por estado dizque socialista.

Aunque en realidad  el socialismo no tendría nada que ver con explotación asalariada. “La clase obrera debería luchar por la abolición del trabajo asalariado y  la nueva sociedad sería la de los trabajadores libres asociados”.  Eso lo escribió un tal Karl Marx, pero como los “marxistas” que mandan en la Isla, nunca leyeron esa parte, pues no se les puede pedir que entiendan qué son las relaciones de producción, distribución y consumo, fuera de su esquema estatalista.

Así que usaremos un lenguaje más mundano. La cuota de superexplotación de los trabajadores cubanos es difícil de calcular en los asalariados estatales, porque en verdad no hay manera de saber cuánto cuesta la fuerza de trabajo ni qué cantidad de plusvalía estos producen. Pero se puede identificar con toda nitidez en la retención que hace el Estado, del 70 al 90 %, en los sueldos que pagan las naciones extranjeras por los médicos internacionalistas “alquilados”, en el pago a  los trabajadores en el puerto de El Mariel y, en general, en lo que se queda de lo que pagan las empresas extranjeras por los empleados cubanos contratados a través del Estado.

Así, que bien podríamos calcular que, más-menos, también se apropia del 70-90 % del resto de los salarios paga a sus empleados. ¿Alguien querría o podría sacar cuenta de cuánto dinero se apropia el Estado cubano de sus trabajadores, descontando los arriba mencionados? ¿Cuánto, en verdad, va por diferentes vías para satisfacer los intereses estrechos de la alta burocracia? ¿Cuánto para la reproducción ampliada de las empresas? ¿Cuánto se pierde en la centrífuga que va de la alta a la baja burocracia?

¿En qué país del mundo, los trabajadores tienen que pagar un sistema de salud y educación de por vida, de por lo menos el  50 % de su salario, considerando que el otro 20-40 (para llegar al 70-90) se emplea en otros gastos? La respuesta es obvia.

Estas son caras ocultas del recibito médico, comprobante de nada, como lo es también la otra intención de chantajear a los que ya despiertan del “largo sueño embrutecedor” estatal-socialista y les quieren hacer creer que estamos ante el país más humano y sensible de la historia de la humanidad porque da “medicina integral gratis”. ¿Quién les va a creer el cuento a estas alturas?

Pero vayamos a  “la otra cara oculta de la luna”, esa que ni se imaginan los “magos” que inventaron estos cálculos, esa menos visible que no pusieron en la factura y es el significado que puede tener este intento de sobornar al pueblo con este “recibo”, cuyos números necesariamente tendrán que ser dudosos, como todo lo que ofrece el capitalismo monopolista de estado disfrazado de socialismo a sus asalariados.

Pues bien, como todo lo que hace este sistema enrevesado,  este “pase de factura médica” puede terminar virándose como punta de lanza contra el engendro estatalista. Simple: Ahora la gente se va a preguntar ¿Y de dónde sacan dinero para esto? ¿Y por qué esos y no otros precios? ¿Serán verdaderos esos costos, con lo poco que se paga de salario a los médicos, aun siendo estos los más altos de todos?

¿El pago por salario a los profesionales de la medicina estará bien considerado? Y cuando las sábanas y la comida hay que llevarlas  a los enfermos, por la mala calidad de los servicios hospitalarios ¿también hay que seguir pagando por ellos? ¿Y se suspenden las meriendas y regalitos a los médicos, pues sus honorarios van incluidos en la facturita?

¿Y qué se pretende con estas facturas? ¿Estarán preparando el camino para cobrar la medicina?  ¿Cómo dudarlo si están poniendo impuestos a los salarios miserables de todos? ¿Y qué piensan los médicos de esta medida? ¿Y de dónde va a salir el dinero para pagar los papelitos? ¿Van a recaudar también el importe de las facturas (papel, tinta, empleados)?

¿Querrán cobrar los servicios médicos a los cuentapropistas? ¿Van a pasar factura por la educación también? ¿O por el subsidio a la libreta?

En fin esto va a traer muchas preguntas y preocupaciones que ya se escuchan en la calle.  Una idiotez más de la “dirigencia histórica” que llevará a la gente a preguntarse al final: ¿Y por qué si ese es el costo, los servicios son tan deficientes? ¿Y qué factura vamos a pasarle al Gobierno por tantos años robándonos nuestros salarios en nombre de la Revolución, el socialismo, la salud y la educación?  Y así por estilo.

Algo así solo podría haber sido hecho después de haber subido los salarios, eliminado la doble moneda, liberado el mercado interno, el trabajo por cuenta propia, el cooperativismo y la inversión cubana de afuera y extranjera, de todas sus actuales trabajas.

Pero sería mucho pedir. Nada, que el boomerang les viene encima, inevitablemente. Aparte de marrulleros  y despreciar la capacidad del pueblo, son brutos.


26 thoughts on “Las caras ocultas del recibo médico cubano

  • el 29 marzo, 2017 a las 6:17 am
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    Pagaran tambien las reclamaciones por “mala practica “…..

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