La enfermedad de Chávez y el futuro del proceso revolucionario cubano

Pedro Campos 

Hugo Chavez el 24 de febrero antes de viajar para Cuba. Foto: Gobierno de Venezuela

HAVANA TIMES, 27 feb — Se ha anunciado la segunda intervención quirúrgica al Presidente Chávez,  en La Habana. Deseamos ardientemente su pronta recuperación.

Si por alguna razón, esta operación implicara la posibilidad de que no pueda presentarse a las elecciones de Octubre, el gobierno de Cuba podría quedarse sin el determinante apoyo económico de Venezuela, pues gane o pierda el PSUV, tal respaldo sería incierto sin Chávez como Presidente.

Hace tiempo el gobierno-partido viene tratando de diversificar sus fuentes de ingresos e inversiones. Pero Brasil, Rusia y China juntos, no pueden llenar el vacío que dejaría la ayuda venezolana.

La colaboración con EE.UU. en cuestiones de narcotráfico, terrorismo, migración y tráfico de personas, le ha valido para aflojar algunas cintas del bloqueo, pero éste sigue en pié en lo fundamental. La Escarabeo 9 apenas acaba de comenzar sus excavaciones en la plataforma en busca de petróleo.

La “actualización” en busca de productividad e ingresos para beneficio del estado rentista, válido únicamente para EE:UU por ser el emisor de la moneda de cambio internacional,  optó por un divorcio con su propia clase obrera, al decidir la racionalización de millón y medio de puestos de trabajo y por una alianza con los capitalistas nacionales y extranjeros, antes que compartir el control de las empresas estatales con los trabajadores y avanzar en un proceso de cogestión y autogestión, que si bien no implicaría grandes ingresos al presupuesto central, fomentaría la producción, generaría beneficios directos para la población, aumentaría la responsabilidad material de los trabajadores y fortalecería el compromiso político de los mismos con el proceso revolucionario.

Esa fue nuestra propuesta ante al llamado democrático de Raúl al IV Congreso del PCC en1991. Su respuesta fue apartarnos. Fue nuestra sugerencia, mucho más argumentada,  en el 2006, enviada directamente a Fidel y a Raúl, en detalles, obviada, despreciada, ignorada.

La plataforma petrolera Scarabeo 9. Foto: cubadebate.cu

Fue lo que hicimos en el 2007, con las “15 propuestas concretas para revitalizar el socialismo en Cuba”.  Fue lo que planteamos con la presentación a todo el pueblo del documento Cuba necesita un socialismo participativo y democrático. Propuestas Programáticas, en el 2008.

Fue lo que presentamos en el 2011, con Propuestas para el avance al socialismo en Cuba al VI Congreso del PCC.

Siempre con la callada por respuesta y la represión silenciosa.

No lo hicimos para recibir algún reconocimiento, ni para un diplomado en la Universidad. Bien lo saben allá arriba: lo hicimos para ayudar a los trabajadores y a la transición socialista, para tratar de hacer avanzar la revolución, para comenzar el camino pendiente, de la socialización y la democratización del poder económico y político, estancado en la estatización, para evitar el desastre.

Ni los capitalistas nacionales, ni los extranjeros han podido auxiliar al gobierno de la “actualización”, con la prontitud y la eficiencia que éste necesita, mientras las políticas de aislamiento internacional han continuado. Es muy difícil, en el mundo moderno, apoyar un gobierno de control total, de corte neoestalinista.

Las medidas tomadas para estimular la agricultura y la industria, al seguir lastradas por el pecado original del estatalismo centralizado, no han logrado sacar el país del desabastecimiento y el gobierno ha tenido que seguir invirtiendo  cientos de millones de dólares en alimentos que podrían producirse aquí. La aniquilación de la industria azucarera dejó a Cuba sin su tradicional moneda de cambio internacional.

Los dos motores básicos de una eventual economía socialista, la auto y cogestión y el cooperativismo, siguen apagados.

Foto: Caridad

Sin el respaldo de Venezuela, el modelo económico político y social estado-céntrico tradicional, -que el partido-gobierno solo aspira a “actualizar”, no a cambiar-, puede sufrir su más grave recaída, desde la desaparición de la URSS y el “campo socialista”.

Podrían reeditarse en Cuba los peores momentos del Período Especial: los apagones, la disminución drástica del transporte público, la paralización de las plantas industriales que lograron mantenerse o arrancar gracias a la ayuda venezolana, la inestabilidad en  la entrega de los pocos productos alimenticios normados subsidiados por el estado y repartidos a través de la libreta de racionamiento, la drástica disminución de la calidad de los servicios turísticos y otros, a consecuencia de la falta de petróleo.

El descontento ya existente se podría generalizar y las protestas callejeras se podrían hacer masivas. La represión y el uso de las fuerzas de respuesta rápida y antimotines, solo agravarían la situación. Las amenazas al pensamiento diferente, cada vez serían más contraproducentes.

Si se llegara a crear un clima de hostilidad y represión generalizada, podría ser el fin de proceso revolucionario y se abriría el camino a la plena restauración del viejo régimen. La posibilidad de una intervención directa del imperialismo se haría presente.

Foto: Caridad

Los únicos responsables serían los que se han resistido a dar participación real en el poder al pueblo y a los trabajadores y han preferido la represión al diálogo.

Ante la crisis que podría acercarse, la única forma en que el gobierno-partido podría ofrecer una solución nacional, sería compartiendo verdaderamente el poder con los trabajadores y el pueblo, en cada centro de producción o servicios, en cada barrio, región  o municipio.

Tendría que desarrollarse aceleradamente  el programa amplio de participación de los trabajadores en el control directo sobre la dirección, la gestión y las utilidades de las empresas, fomentar el cooperativismo aceleradamente y abrir todas las puertas al trabajo por cuenta propia. Eso demandaría un radical cambio en los cuadros principales y en los métodos de dirección.

Paralelamente, tendría que avanzarse en un proceso de democratización del modelo político actual, que posibilite la elección democrática directa de todos los cargos públicos, la realización de referendos para la aprobación de los presupuestos participativos y las nuevas leyes,  la plena libertad de expresión y asociación que facilite a las fuerzas de izquierda derrotar políticamente las tendencias burocráticas y pro-capitalistas dentro y fuera del estado y organizar a los trabajadores y al pueblo en formas democráticas directas para ejercer el poder en los barrios, los municipios, la nación.

Una vez creados los Consejos de Trabajadores que dirigirían las empresas estatales, de acuerdo con nuevas formas de autogestión y cogestión, los colectivos de trabajadores deberían tener la plena capacidad para defender sus intereses, política y materialmente.

En fin, desarrollar un programa económico, político y social verdaderamente socialista y democrático.

Foto: Caridad

Hay lecciones históricas de los acontecimientos en la URSS y el “campo socialista”, que deben recordarse: al no contemplar los intereses de los trabajadores, al no compartir con ellos el poder real, el económico, al no permitir que los trabajadores dejaran de ser asalariados, para convertirse en libres asociados, en la nueva clase revolucionaria, el poder burocrático terminó perdiendo el apoyo de sus propios asalariados y en el momento de su aislamiento, los obreros terminaron colaborando con las fuerzas de la oposición restauradora capitalista, por la sencilla razón de que los capitalistas privados, pagan mejor que los capitalistas del estado y dan más libertades formales.

Hoy todavía, los trabajadores cubanos,  cansados de ser culpados de la situación actual por “indisciplinados”, colmados de paciencia, podrían aceptar la oferta de compartir el poder; pero el estado todo-poseedor y todo-decisor, tendría que saber que sería el comienzo del fin verdadero del burocratismo y la corrupción sistémica, de las prebendas estatales, de los tiempos ilimitados en los cargos, de los grandes presupuestos militares y de seguridad, el fin de estatalismo centralizado, para el nacimiento, entonces sí, del proceso de democratización y socialización del poder económico y político, de la revolución social pendiente, de la Cuba con todos y para el bien de todos, democrática y libertaria, con la que soñó Martí.

Sin la ayuda venezolana, la única forma de evitar la restauración del viejo régimen, es hacer verdaderamente efectivo, sin subterfugio alguno, el poder económico y político de los trabajadores y el pueblo.

Aún, el gobierno-partido tiene donde escoger: con el pueblo y con los trabajadores, o el “precipicio que estamos bordeando”.

 


16 thoughts on “La enfermedad de Chávez y el futuro del proceso revolucionario cubano

  • el 28 febrero, 2012 a las 11:16 am
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    Es realmente bochornoso que el progreso de Cuba como nacion “soberana” este siempre,desde 1959 hasta hoy,dependiendo de la urss,el campo sicialista,ahora Venezuela,y todo porque existe un sistema que le corto las alas a sus ciudadanos,destruyo la creatividad y potencial individual,elimino de un tajo la antigua moneda fuerte con paridad al dollar,arruino por completo la ganaderia en la isla y muchos etc’s mas. Cuando tendremos una patria inclusiva con todos y para el bien de todos,sin falsos profetas a adorar o a identificar como Cuba??? Cuando un cubano llegado en vuelo internacional sera tratado como los demas pasajeros de cualquier otra nacionalidad,sin tratar de arruinarle la existencia antes de entrar a su propia patria,todo como castigo por haber abandonado el supuesto paraiso??? Hay muchas que cambiar antes de llegar a un consenso,a un entidimiento,mucho odio reprimido y no precisamente de los cubanos de afuera…….Saludos

  • el 28 febrero, 2012 a las 11:01 am
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    Ese es el gran problema,que los objetivos de eso que llaman revolucion no son los mismos del pueblo.Para esos que llaman lideres historicos de la revolucion,estos pasados 53 anios han sido de triunfo y victorias,sin embargo para ese sufrido pueblo, han sido de privaciones,carencias,prohibiciones y una marcada discriminacion hacia el nacional. El proceso vivido en estos 53 anios,nada tiene que ver con los principios manifestados por su lider en el programa del Moncada.Nadie debe ni puede obsecionarse con que un sistema social tenga obligadamente que llamarse de una forma o de otra,si no es lo que el pueblo quiere y necesita.Para tener buenos servicios de salud y educacion no necesaria y forzosamente hay que abrazar ideas ni principios fracasados,solo convenientes a los que ejercerian el poder indefinidamente y enturbian cualquier posible avance en materia de justicia.Solo por seguir hablando hostinadamente de socialismo,algo que el pueblo aborrece,cualquier intento de dialogar,de querer cambiar para bien-si este fuera el caso,que no lo es-estaria destinado al fracaso. El pueblo si quiere conservar conquistas,pero esta harto de que mientras peor esta se le sigue hablando de socialismo,algo que fuera de su conciencia ya asocian con falta de libertad,prohibiciones,intimidacion,represion,segregacionismo y antidemocracia. Si se quieren hacer las cosas bien,en proceso inclusivo,democratico,de justicia real y verdadera,debe dejarse de hablar de socialismos y capitalismos.Procesos progresistas que demuestren que no solo fueron para adueniarse del poder absoluto,disposicion real y plena de instaurar un verdadero sistema de justicia social,que nadie pueda cambiar la constitucion ni el codigo penal asi de un plumazo porque en determinado momento no le convino. Solo entonces se podra creer en una busqueda seria de soluciones para el grave problema cubano………..Saludos

  • el 28 febrero, 2012 a las 10:38 am
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    Pedro Campo, tu analisis de la situacion actual que atraviesa Cuba es muy correcta para mi, pero discrepo de tus posibles soluciones. Que experiencia tu tienes del pais donde ” El gobierno- partido comparte verdaderamente el poder con los trabajadores y el pueblo”, Pedro, esa es la utopia de Uds. los socialista. Los socialista no son mas, que los inconformes con el capitalismo. Cuantos paises socialistas quedan, de los tantos que habia?. Me diras, no aplicaron el socialismo como debe ser, y ese es el problema, creo recordar que titon dijo algo asi: el guion del socialismo es muy bonito, pero su puesta en escena es del carajo. Tu propones crear consejos de trabajo que dirijan las empresas estatales de acuerdo con nuevas formas de autogestion…. Pedro quizas en los 60s se pudo tratar de hacer, ahora no, no hay empresas, ni personal, pon los pies en la tierra, se acabo el tiempo de las utopia.

  • el 28 febrero, 2012 a las 7:52 am
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    en las elecciones de este año se juega mucho mas que el futuro de venezuela.
    Y cuba seria uno de los mas afectados. No se si aqui los de arriba siguen de cerca el proceso o si dan por sentado que chavez va a ganar; yo no lo veo tan facil. Lo cierto es que los cambios se han estancado desde finales de año pasado: no tienen prisa.

    A la gente que le he preguntado me dice que quiere que Chavez gane de nuevo porque sino la cosa se pondria “en candela” aqui. Por otro lado, la salida de Chavez del poder forzaria a Raul a agilizar los cambios o se arriesgaria a repetir otro periodo especial, y no creo que el pueblo aguante.

  • el 27 febrero, 2012 a las 10:54 pm
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    Pedro:
    ¡¿Casi 21 años haciendo propuestas que invariablemente resultan ninguneadas, sin siquiera discutirlas!? Algo huele mal, muy mal…

  • el 27 febrero, 2012 a las 9:54 pm
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    el camarada chavez saldra una vez mas victorioso y fortalecido,por algo se puso en manos de unos medicos que sientan catedra en sus especialidades,ademas la revolucion tambien seguira su paso victorioso y hacia la conquista de todos sus objetivos .

  • el 27 febrero, 2012 a las 7:30 pm
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    Pedro una pregunta. Tengo entendido que cualquiera puede crear negocios pequeños en Cuba. Por que no creas un negocio pequeño cooperativo? alguna ley prohíbe explicita mente eso? o lo que tu pides es que el estado de un manotazo y lo haga?

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