Capital internacional para salvar el capitalismo del estado cubano

A propósito de la nueva ley de inversiones extrajeras que prepara el gobierno del General Raúl Castro

Pedro Campos  

Después del trabajo.  Foto: Juan Suárez
Después del trabajo. Foto: Juan Suárez

HAVANA TIMES — Se ha anunciado oficialmente una sesión especial del parlamento cubano, para discutir a fines del presente mes de marzo una nueva ley de inversiones extranjeras.

La mayor parte de la legislación sobre la actualización, está formada por decretos presidenciales. Por su significado estratégico para el futuro de la nación, ahora se quiere que sea el parlamento el que discuta y apruebe esta nueva ley de inversiones. Interesante.

Pero no es ocioso recordar que a ese parlamento se llega a propuesta de la dirección del PCC o sus organizaciones subordinadas, según la vigente anticonstitucional ley electoral, por lo cual es cuestionable su carácter legal, de órgano supremo y representativo de la soberanía nacional, según establece la Constitución (Art. 69). A buen entendedor…

De acuerdo con las distintas informaciones que se han publicado, la ley estará dirigida esencialmente  a tratar de promover dichas inversiones en la Zona Especial de Desarrollo de El Mariel, donde se pretende una especie de “zona libre”. Allí, los grandes capitales extranjeros podrían instalar sus maquiladoras para actuar libre de impuestos y explotar a su antojo la barata mano de obra cubana. Cualquier parecido con las Zonas Económicas Especiales en China, no es pura coincidencia. Copiar ha sido tradición entre los gobernantes cubanos.

Pero también, según Granma, los extranjeros podrían invertir en casi todos los sectores de la economía. Indica ese órgano, citando al Ministro de Comercio Exterior Rodrigo Malmierca, que el proyecto legislativo “lejos de significar un retroceso, ofrece mayores garantías e incentivos a la inversión extranjera y asegura que la atracción de capital contribuya de manera eficaz a los objetivos del desarrollo sostenible y a la recuperación de la economía nacional”.

Y todos ya sabemos que los términos “economía nacional” y “desarrollo sostenible”, para el gobierno del General  Raúl Castro, están referidos a impulsar a las empresas estatales, no a las de la economía popular, pues como él mismo precisó recientemente: “Nunca debemos olvidar que el sistema económico que prevalecerá en la Cuba socialista, independiente y soberana, continuará basándose en la propiedad de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción y que la empresa estatal es y será la forma principal en la economía nacional, de cuyos resultados dependerá la construcción de nuestro socialismo”.

De manera que no hay duda: la nueva ley de inversiones extranjeras buscará salvar de su crisis terminal a la economía  del capitalismo monopolista de estado cubano. Esa mogolla que nos han querido vender por socialismo, donde la gran mayoría de las empresas pertenecen al estado, los trabajadores son asalariados y mal pagados, sin instancias independientes para defender sus derechos laborales, sin posibilidad alguna de influir en la dirección y gestión de las entidades y donde una elite burocrática vitalicia, nunca sometida al voto directo y secreto del pueblo, toma todas las decisiones económicas y políticas.

Industria.  Foto: Juan Suárez
Industria. Foto: Juan Suárez

El capitalismo monopolista de estado que ha fracasado en todas partes donde se intentó, en nombre del “socialismo”, pretende ahora en Cuba que el capital internacional venga a sacarle las castañas del fuego, después de haber dilapidado todo el capital expropiado a las empresas extranjeras; a las nacionales, grandes, medianas y pequeñas y hasta de las cooperativas y mutuales que existían al triunfo de la revolución política de 1959 que cambio el gobierno dictatorial, sin restaurar la democracia y convirtió el capitalismo privado que existía en estatal.

Lo que debió conducir a un proceso de socialización de aquellos capitales, donde los trabajadores fueran participando cada vez más en la propiedad, la dirección, la gestión y las utilidades de aquellas empresas “nacionalizadas”, se fue convirtiendo en un mecanismo de centralización absoluta de la propiedad y las ganancias para ser manejadas en función de los intereses y decisiones de una pequeña elite que ha mandado en Cuba por más de medio siglo a base de una combinación de políticas populistas y represivas, denigrando los vocablos socialista y comunista.

Por el mal manejo burocrático de la economía de parte de los gobiernos de Fidel y Raúl Castro, toda la enorme ayuda multimillonaria de la ex URSS, todo el gran esfuerzo de los trabajadores cubanos en medio siglo y los grandes ingresos provenientes de la colaboración con Venezuela, no les han bastado para despilfarrar. Ahora quieren enamorar al capital extranjero, especialmente el norteamericano, del cual se divorciaron violentamente, ofreciendo seguridades y beneficios con plenas garantías.

Veremos cómo la ley se las arregla, para garantizar a los millonarios extranjeros que sus inversiones no serán de nuevo expropiadas, dilapidadas o no revertidas y al mismo tiempo “no hacer concesiones y no vender el país”. No hay nada como un día tras otro.

Sería una extraordinaria ingeniería de alquimia de los gobernantes cubanos, digna de aparecer en el museo a donde pondrán la vaca de mármol erigida en memoria de la célebre Ubre Blanca, aunque el litro de leche prometido por Raúl Castro, espere tiempos mejores.

Pero sobre todo, sería prodigioso que logren convertir el Mariel en el “crucero del mundo, donde las naciones respetuosas derraman las riquezas que a su paso han de crear”, sin que se levante el bloqueo imperialista, o ¿van a aceptar respetar todos los derechos humanos del pueblo cubano?

Un escrito de julio de 2008, recordaba (1) que el economista ruso E. Preobrazhenski, en su trabajo “Perspectivas de la Nueva Política Económica”  sentenció: “La alianza contra natura entre el estado socialista y el gran capital extranjero fracasa y es reemplazada por una alianza natural entre este último y todas las fuerzas burguesas de Rusia.” La Historia le dio la razón años después.

¿Fue simbolismo o ilusionismo que la rada del puerto de El Mariel fuera inaugurada con el atraque de un buque que traía un cargamento de pollo congelado, proveniente de EEUU para el monopolio comercial estatal-militar cubano?

Mientras tanto, la débil, limitada, maltratada y maniatada área verdaderamente socialista de la economía, las cooperativas y el trabajo por cuenta propia, no parece que vaya a recibir beneficios tangibles de esta nueva ley de inversiones.

Trabajo en progreso en el puerto de Mariel, 50 kilometros al oeste de La Habana. Foto/archivo por Raquel Perez.

Los cubanos ya estamos cansados de los mega-planes del gobierno “revolucionario” a costa de nuestro sudor. La deuda impagable de las próximas generaciones seguirá creciendo. El trabajo libre asociado seguirá encadenado. La burocracia político-militar, sus descendientes y más fieles seguidores seguirán viviendo la “dolce vita”.

Los combatientes de las FAR y el MININT tendrán que seguir custodiando el patrimonio de la burocracia, en lugar de defender los intereses del pueblo y la nación cubana. La democratización de la sociedad seguirá siendo un sueño. La represión del pensamiento diferente, de la oposición y la disidencia, seguirán a la orden del día.  Los desposeídos se harán más pobres cada vez y la acumulación de insatisfacciones en todos los sectores seguirá creciendo… hasta un día. Y luego se culpará a la penetración imperialista.

El capitalismo monopolista de estado no tiene ninguna posibilidad objetiva de funcionar en el mundo moderno. Se ha demostrado. Pero el brillo del oro ciega. Quien no aprende de la Historia, está condenado a repetir sus errores…y desastres. Sigan, pero no en nombre del socialismo, no en nuestro nombre.
—–
(1)   P. Campos. Stalin previno la restauración capitalista. Pero se equivocó en el análisis de las causas.

Pedro Campos: [email protected]

 


27 thoughts on “Capital internacional para salvar el capitalismo del estado cubano

  • el 25 marzo, 2014 a las 1:25 pm
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    “La persona natural o jurídica, con domicilio en el extranjero y capital extranjero”

    Esto no se refiere a los cubanos americanos. Se refiere a cubanos que no han perdido su residencia en Cuba y que viven en el extranjero. Los cubanos-americanos no se le considera, (hasta ahora), como residentes legales de Cuba. Entiendo que la cosa es confusa, pero tienes que seguir la definición de lo que Cuba considera “cubano” y “con domicilio en el extranjero”. Por ejemplo una mujer cubana que se caso con un Español y vive en España, puede invertir, ya que seria una persona que no ha perdido su “residencia legal” en Cuba. Pero un cubano-americano que salio hace 20 años no estaría en esa categoría. Habría que ver como se interpreta esto con la nueva ley de emigración y quienes pueden acogerse a ella. Aun aquellos solo se refiere a empresas mixtas con el estado, no a empresas privadas por muy pequeña que sean. No se si me explico bien.

  • el 25 marzo, 2014 a las 11:02 am
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    Claro que los cubano-americanos podéis invertir en Cuba. Por favor, léete la famosa ley 88 en la Gaceta Oficial:

    http://www.gacetaoficial.cu/html/leyinversionextranjera.html

    Capítulo II: glosario

    m) Inversionista extranjero:
    La persona natural o jurídica, con domicilio en el extranjero y capital extranjero, que se convierte en accionista de una empresa mixta, o participa en una empresa de capital totalmente extranjero, o que figura como parte en los contratos de asociación económica internacional.
    n) Inversionista nacional:
    Empresa o entidad estatal con personalidad jurídica, sociedad anónima u otra persona jurídica, de nacionalidad cubana, con domicilio en el territorio nacional, que Se convierte en accionista de una empresa mixta o figura como parte en los contratos de asociación económica internacional.

    Para esa ley un inversionista extranjero es una persona natural o jurídica con domicilio en el extranjero. Es decir, puede ser un cubano residente en el extranjero. Sin embargo, un inversionista nacional se limita a una persona jurídica, excluyéndose las personas naturales.

  • el 25 marzo, 2014 a las 10:03 am
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    La memoria me esta fallando un poco , Pedro , pero me parece recordar que China y Viet Nam fueron naciones declaradas “favorecidas” por EUA; creo tambien recordar que el capital y la tecnologia Norteamericana jugaron un papel muy importante en el desarrollo de Japon , Corea del Sur y Taiwan . Cuba empieza ese camino siendo todo lo contrario , desfavorecida por EUA, y por otro lado los paises que la apoyan , arrastran problemas cronicos de pobreza . La tienen dificil Pedro.

  • el 25 marzo, 2014 a las 9:16 am
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    Pedro, ya casi han pasado 30 años que el pueblo ruso y los del ex campo socialista se quitaron el yugo de los partidos comunistas y estos jamas han podido volver a gobernar a pesar que participan con candidatos en las elecciones democraticas. El voto de castigo ha sido grande y lo mismo sera en Cuba, Vietnam, Corea del Norte y China, el dia que sus pueblos tengan la oportunidad.

  • el 25 marzo, 2014 a las 8:53 am
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    Isidro, los chinos jamas van a volver al socialismo y decir que estan haciendo una pausa socialista para desarrollar el pais con el capitalismo y despues reanudar, es una burla que solo se sostiene con el miedo de los tanques de Tiananmen aplastando chinos como si fueran cucarachas.

    Ya no es un secreto que los nuevos ricos chinos estan sacando su capital del pais a pesar de que existen leyes rigurosas para impedirlo. Me imagino que lo hacen para cuando regresen al socialismo otra vez, tener a buen recaudo lo logrado en la pausa capitalista.

    ¿Se habla en China de la lista de altos funcionarios del pcc-estado que tienen fortunas en los paraisos fiscales? Me imagino que un tema de corrupcion de esa magnitud no se toca en la democracia china.

  • el 25 marzo, 2014 a las 7:44 am
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    Tony y Pedro:

    Desde luego que somos muy diferentes de los chinos y para nada estoy sugiriendo imitaciones, que en eso de calco ya tuvimos bastante con la malhadada luna de miel con el CAME. Pero sí hay temas universales que se pueden aplicar en muchas partes, como es fomentar el trabajo por cuenta propia y atraer el capital foráneo, que si bien de inmediato no contempla a los cubanos, nada dice que esa particularidad no pueda cambiar en un futuro mediato. Por algo le están dando tantas vueltas a la dichosa Ley de Inversiones. Eso sí, el Estado deberá hacerse un harakiri profundo y comenzar a soltar prenda si realmente quiere que los cambios avancen. Yo sé que Pedro piensa ante todo en las cooperativas, pero dicha modalidad no es para nada una varita mágica, que de la noche a la mañana nos resolverá las tres varas de hambre acumuladas que tenemos. Si no hay un mínimo de capital, de productividad y de recursos acumulados en el país para estimularlas, seguiremos en las mismas hasta las calendas griegas.

    Pedro, y a propósito de los chinos explotados, ya aquí está fenenciendo el denominado “dividendo demográfico”, que propiciaba la explotación de millones de labriegos, por muchos factores que resultaría agotador enumerar. China se está preparando para entrar en la etapa de “valor agregado” y de crecimienrto de las zonas urbanas. Esto supone un nuevo salto cualititivo en la reforma iniciada hace 35 años. Ya veremos.

  • el 25 marzo, 2014 a las 6:27 am
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    Las Zonas Especiales en China han logrado poner un plato de comida en el piso, no comen en mesa, de unos poquitos cientos de miles de chinos que viven en cuadrícolas de 2×2 m, con baños colectivos, donde cabe una estera para dormir y 2 cajones para guardar tres trapos. El nuevo capitalismo en China ha llegado como el viejo capitalismo, “chorreando sangre por todos los poros”. Si a eso se le llama desarrollo, pues entonces los negros esclavos cubanos vivian en desarrollo también. Además se ha hecho a costa de la represión politica salvaje de todo el movimiento de izquierda y libertario chino. Ya fuera de eso, los cubanos no somo chinos. No tenemos la misma idiosincracia, la misma cultura de aguante, etc. No por gusto se han ido millones de cubanos fuera del país y miles han preferido enfrentarse a los tiburones. Los chinos no tienen para donde irse. Allá se conforman con un plato de arroz con tres yerbas. Los cubanos nos las arreglamos de otra manera, hacemos negocios, “desviamos” recursos del estado que nos mal paga, trabajamos por la “izquierda”, un familiar se va del pais para ayudar a los otros y les manda remesas, muchos jovenes venden su sexo al mejor postor, a la ONat le informamos lo que nos da la gana y le damos 10 fulas por debajo de la mesa al inspector, los guajiro no le entregan a Acopio lo que les exigen, el bodeguero siempre tiene productos de 10 libretas para vender a su antojo, cachita a del Comité que chivatea a Mahoma, compra carne de res a 50 pesos la libra y no quieras saber de donde saca los 50 pesos, el Teniente Coronel de la esquina que es más fidelista que Fidel vende la gasolina especial de su carro estatal a 20 pesos el litro y el oficial de la seguridad que “atiende” el Ministerio x recibe regalitos de los jefecillos del Ministerio x, para que oculte sus barbaridades y robos. Porqué crees que Raul se queja de la corrupción y del “mal” comportamiento de los cubanos. No quieren aceptar ellos, ni muchos que viven fuera del potaje, que en Cuba hay una revolución silenciosa contra el gobierno hace muchos anos., que avanza a pasos agigantados y que poco poco está uniendo a todo el pueblo que va comprendiendo que el único culpable verdadero de todo el desastre actual es el modelo estatalista asalariado centralizado, burocrático y antidemocrático ondenado al fracaso. Los rusos estuvieron desde 1917 hasta 1989, 72 anos, para comprender el fenómeno y se lo sacudieron de arriba finalmente. En Cuba no creo que lleguemos a tanto. No tenemos nada que ver con los chinos y aquí los gatos ya no cazan ratones porque han acabado con ellos.

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