Al imperialismo, nada; al pueblo, todo

Por Pedro Campos

Foto: Don Morrison

“¿Haremos los cubanos una revolución por el derecho, por la persona del hombre y su derecho total, que es lo único que justifica el sacrificio a que se convida a todo un pueblo y negaremos, al día siguiente del triunfo, los derechos porque hemos batallado?” -José Martí

HAVANA TIMES, 15 nov. — El partido/gobierno dedica muchos recursos y amplios espacios en sus medios a recordarle al pueblo de Cuba, constantemente, el rosario interminable de las agresiones del imperialismo y del terrorismo de la extrema derecha, en lo que concentra su batalla de ideas.

Es verdad que desde el mismo 1959, comenzaron tales acciones, para tratar de revertir el proceso revolucionario en marcha.

El recuento sería interminable. Existen gruesos tomos que recopilan, quizás sin abarcar todas, las agresiones de que ha sido víctima el pueblo cubano en estos años.

Pero recordemos algunos hechos muy significativos: la invasión de Girón en 1961, financiada y organizada por EE.UU.; el apoyo logístico a los grupos de alzados en los primeros años; los cientos, tal vez miles, de ataques armados a objetivos económicos y poblaciones y el terrible sabotaje, en puerto habanero, al vapor La Coubre, cargado de armas.

Y cómo olvidar el horrendo crimen de Barbados; los múltiples atentados contra el personal y las misiones diplomáticas y comerciales de Cuba en el extranjero que cegaron vidas; los cientos de intentos de asesinato de dirigentes cubanos, neutralizados por heroicos combatientes anónimos de la Inteligencia y la Contra Inteligencia; la guerra bacteriológica que afectó personas, plantas y animales y las injustas condenas a nuestros 5 compañeros antiterroristas.

Especialmente, hay que mencionar el criminal e injustificable bloqueo económico y financiero impuesto a nuestro país desde 1962, que nos ha dejado, y sigue ocasionando, pérdidas por miles de millones de dólares a la economía nacional, secuelas en todas las esferas de la vida nacional y, más que todo, ha servido para intentar justificar el bloqueo interno impuesto al pueblo de Cuba y todas las aberraciones económicas y políticas de eso que el intelectual revolucionario Alfredo Guevara ha llamado: “disparate.”

Ese bloqueo externo del imperialismo y el bloqueo interno del modelo neoestalinista y sus controles de todo tipo, tratan de justificarse mutuamente, compiten en vileza y aplastan entre ellos al pueblo cubano al que convierten en víctima por partida doble.
Es habitual en el discurso justificativo, maniqueo y beriano de la burocracia, expresar que no es posible conceder al pueblo de Cuba las libertades y derechos reconocidos por todos los revolucionarios de todas las épocas, porque “No podemos permitir democracia y libertad, mientras el imperialismo esté ahí, agrediendo.” ¡Como si el imperialismo se fuera a acabar mañana, como si el pueblo tuviera la culpa de su existencia, como si castigar al pueblo fuera castigar al imperialismo!

Se trata de la justificación histórica del estalinismo para controlar absolutamente la vida económica y política de los ciudadanos: “el proletariado necesita su dictadura para defender su poder revolucionario.” Por eso ha tenido tanta gente en contra y por eso la oposición crece.

Pero en fin, ninguna, ni todas esas agresiones juntas, ni ninguno de los planes reales o supuestos del imperialismo justifican que, 52 años después del triunfo de una revolución popular “de los humildes, por los humildes y para los humildes,” que derrocó a una tiranía, precisamente por violar la institucionalidad democrática, no tengamos aún un sistema político sustentado en una verdadera democracia participativa y directa que haga efectivo el poder de los trabajadores y el pueblo, como correspondería a la pretensión de una nueva sociedad sin explotadores ni explotados, sin hegemonismos, sin enajenaciones, libre, justa e independiente.

Esas agresiones no justifican que en Cuba no se reconozcan plenamente todos los derechos contemplados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos; que no se hayan ratificado los ya firmados tratados de derechos civiles y políticos y de derechos sociales, económicos y culturales y que los mismos no estén –todos- debidamente contemplados en nuestra legislación y en el código de procedimiento penal.

Foto: Don Morrison

Y para las dudas: muchos revolucionarios cubanos hemos luchado, desde dentro, por esos derechos y libertades, bastante antes que la mayoría de sus actuales defensores en la oposición y no ha sido poco el costo pagado, capítulo desconocido de esta historia.

Nada justifica que no exista libertad plena de expresión, prensa y asociación, que se criminalicen las diferencias políticas, se reprima e impida la difusión del pensamiento político diferente, que se obstaculice el pleno acceso a Internet.

Ninguna agresión justifica que en Cuba, el estado todo poseedor y decisor monopolice la economía y obstaculice el trabajo libre, la libre asociación de productores, la plena liberación del trabajo por cuenta propia de todas las profesiones y oficios, con decretos y legislaciones sesgadas, abusivas, omisas, absurdas y corruptoras.

Sesgadas, porque no son integrales y solo abordan los problemas parcial y deficientemente. Abusivas, porque el estado confisca la mayor parte de los salarios en divisa de los cubanos que trabajan en firmas extranjeras aquí y fuera del país. Omisas, porque todavía no hay una ley de cooperativas para la industria y los servicios. Absurdas, como la ley de impuestos, según la cual, luego de 2,400 dólares/CUC de ingresos -60 mil pesos cubanos- hay que pagar el 50 % del ingreso, al fisco. Corruptoras porque que obligan a su violación, con un ejército de inspectores y funcionarios exigiendo lo que saben imposible y buscando coimas.

No hay justificación alguna al cercenamiento de la libertad de movimiento dentro del país y al derecho de todo ciudadano a viajar libremente sin irracionales y anti-populares regulaciones migratorias –ya ni las menciono porque dan pena- que, reitero, más parecen un negocio privado del aparato burocrático, que facilidades a los ciudadanos para visitar familiares, conocer otros mundos, buscar mejores posibilidades de vida permanentes o transitorias, etc.

Ninguna, ni todas esas agresiones juntas, justifican que en nuestro país sigan existiendo formas de discriminación por el color de la piel, el sexo y la preferencia sexual, creencias religiosas, ideologías, origen regional, edad, procedencia política o extracción social, o por no pertenecer o responder a las Fuerzas Armadas, etc., y que no existan leyes para penalizarlas.

Nada, absolutamente nada, justifica que no exista transparencia en las finanzas del estado cubano, que el pueblo no decida sobre presupuestos participativos y nunca sepa a dónde va a parar cada dólar que ingresa al país, ni cómo se gasta.

La causa real que lleva a todas esas restricciones no está en el peligro imperialista; sino en que el desviado modelo neo-estalinista, capitalista monopolista de estado, implantado en nombre del “proletariado, del socialismo y la revolución,” ha generado una burocracia que ha concentrado y centralizado el poder político y económico, del cual se ha apropiado, para sí, y teme, con tales libertades, perder su hegemonía, su dominación sobre la sociedad.

El capitalismo nunca se ha ido de Cuba, se transformó de privado en estatal. Y ahora esa burocracia, la nueva clase “imprevista” de allí surgida, ya casi convertida en buro-burguesía, se está encargando ella misma de sepultar el estatalismo centralizado y organiza, a hurtadillas, el regreso al capitalismo privado, pero bajo su control, no el de los antiguos dueños.

Pues sepan: ni los antiguos ni los pretendidos nuevos dueños. La revolución se hizo para empoderar económica y políticamente al pueblo, o no sería tal.

Ciertamente, tanto daño ha hecho el neoestalinismo en nombre de la revolución y el socialismo, y tanto odio y sed de venganza se acumula en unos pocos extremistas de derecha, que algunos desean terminar esta pesadilla en un baño de sangre. Pero creer que la democratización y socialización del poder económico y político llevaría al control de la extrema derecha, sería, cuando menos, subestimar los propios valores humanistas, solidarios y revolucionarios adquiridos por el pueblo cubano en estos años.

Las libertades, derechos y poderes que demandamos, no son para soltar las manos en Cuba a la extrema derecha y a sus terroristas, ni para que retornen al poder el capital norteamericano y el de la oligarquía criolla, reciclada en Miami; sino, y precisamente, para que esto nunca sea posible, no por el capricho de nadie, ni por el interés de los aspirantes a burgueses, sino porque sean el pueblo y los trabajadores quienes decidan, se puedan defender de todos los hegemonismos y se auto gobiernen.

La burocracia, que en su seno se desdienta por fracciones de poderío, intenta presentar un frente común ante las demandas populares que rechaza, y le da al pueblo la “libertad de escoger” entre “nosotros (la revolución) o ellos (la contrarrevolución pro-imperialista).”

Obnubilada por su poder, la burocracia no acaba de reparar en el discurso del nuevo Presidente abierto a la diversidad, y no se percata de que su modelo político-económico jerárquico y asalariado ha fomentado un “ellos” y un “nosotros,” que no tiene nada que ver con ese otro que nos ponen a escoger y que no divide al pueblo entre revolucionarios y contrarrevolucionarios, entre izquierda y derecha, sino entre los que mandan y los mandados, entre los poseedores y los desposeídos, entre los que tienen derechos y los sin-derechos, entre la burocracia explotadora y los trabajadores mal pagados, entre los de “arriba” y los de “abajo.”

Y los de abajo, que son mayoría, ya se están cansados de tanto capitalismo estatal disfrazado de socialismo y quieren el poder para ellos, no para la burocracia ni para los ricos de la extrema derecha pro-imperialista.

Foto: Don Morrison

La extrema izquierda neo-estalinista cubana tampoco entiende que cuanto mayor es su resistencia a compartir el poder con el pueblo y los trabajadores, peores pueden ser las consecuencias para ella misma. No han aprendido nada de la historia reciente del “socialismo real.”…”Es que soy así y no puedo cambiar, dijo el alacrán en medio del río, enterrando su ponzoña en la cabeza de la ranita que le estaba haciendo el favor de cruzarla a la otra orilla.”

Es verdad que al imperialismo no hay que hacerle ninguna concesión. ¿Quién habla de hacer concesiones al imperialismo y quién las hace? No hay que negociar nada con él, si no es en condiciones de igualdad y no hay que pedirle nada, ni suplicarle, como se la pasan algunos, para que nos compre, nos venda y para que invierta sus capitales en Cuba: esa “lucha contra el bloqueo” que tantos trasfondos y oportunismos trata de esconder.

Tampoco hay que permitirle que se apropie de ninguno de nuestros recursos naturales, ni que -nunca más- vuelva a explotar a nuestros trabajadores, concesiones ¡muy peligrosas! que sí le hace la burocracia en sus afanes por mantenerse en el poder y por conseguir dinero, financiamiento y “ayuda” del capital internacional, con quien sí parece dispuesta a compartir el poder económico y la explotación de nuestra fuerza de trabajo.

Al imperialismo no hay que darle, “ni tantico así, nada.” Pero al pueblo, a ese pueblo, que sí lo ha dado todo por esta revolución… ¡al pueblo hay que dárselo todo!, ¡todo el poder económico! y ¡todo el poder político!

Y se lo digo alto y claro a la alta dirección del partido/gobierno, a la cual no necesito dar más pruebas de mis consideraciones: si antes de desaparecer físicamente, no concretan ese poder para los trabajadores y el pueblo, “su revolución” pasará a la historia como una impostura.

Para contactar con Pedro Campos: perucho1949@yahoo.es

8 thoughts on “Al imperialismo, nada; al pueblo, todo

  • yo con el granma tengo bastante para leerme esto. pero quisiera resaltar una parte:

    “Es verdad que al imperialismo no hay que hacerle ninguna concesión. ¿Quién habla de hacer concesiones al imperialismo y quién las hace? No hay que negociar nada con él, si no es en condiciones de igualdad y no hay que pedirle nada, ni suplicarle, como se la pasan algunos, para que nos compre, nos venda y para que invierta sus capitales en Cuba: esa “lucha contra el bloqueo…”

    bla bla bla bla . ven aca mijo, quien redacto esto? el ideólogo del comite central? ademas te voy a hacer una aclaracion, el imperio como tu lo llamas -porque es un imperio- hace lo q le da la gana cuando le da la gana, y al que proteste le manda la otan. yo no se si es justo o no, es mas, para mi la justicia es el cosmos de los olimpicos, pero por que tu digas que esta mal o que si no s en igualdad etc.etc. ellos no van a ceder. ademas cuando exiges que no exijan -ellos- no estas exigiendo tu? cayendo en lo que criticas.

    ademas no hablemos de imperialismo socio, o tienes memoria de elefante cuando te conviene. vamos a ver, acuerdate de las incursiones militares de cuba en ultramar? no es eso imperialismo? a que cuando es por causa “Revolucionaria” esta bien. bueno el yuma te diria que cuando es por causa “Democratica” esta bien.

    en fin, te veo embarcao socio.

  • hay que entender algo, en el tiempo en que la urss fue al cosmos y ee.uu llegó a la luna estaba la guerra fría. Si cualquiera de las dos potencias hubiera mentido la otra hubiérase encargado de desmentirla. CUando la urss llegó al cosmos usa no protestó, y cuando ésta a la luna, la otra tampoco. o bien se pusieron de acuerdo en mentir las dos, cosa bastante poco probable dado el contexto, o fue verdad. lo dudoso de esta misión fue que hace un tiempo surgió la polemica y la nasa dijo que habia borrado la cinta donde habia sido grabado el alunizaje. pero despues al parecer la encontraron. de todas formas hay que entender que al 100% no se puede creer ni en la cinematografía ni la historiografía, todo esto siempre lleva un grado de fe. por ejemplo, si nos guiamos por star wars, q esta tan bien hecha, existe de verdad entonces una guerra intergalactica. de forma q se puede dudar si se queire de muchisimas cosas. Por ejemplo, por que es verdad que el hombre ha ido al espacio? alguno de los de aqui presente ha estado en cabo cañaberal o en la guyana francesa viendo un despegue? asi todo puede ser un montaje, alguno ha estaddo en el cosmos? como sabemos q existen satelites de comunicaciones, o la estacion internacional espacial. en fin, todo esto se resume a un problema epistemologico: de qué manera me llega o produzco el conocimiento , y de que forma se deterimna lo verdadero y lo falso, desde que teorias de conocimiento yo entiendo el ser.

    en defintiva, que todo el contenido de esta discucion es contingente, ni es necesario -etimologicamente- que usa haya ido a la luna, ni tampoco imposible. queda en difnitiva a la ciencia de accidentes: la sofistica.

  • Traduccion de google.translate:

    Si el compañero Pedro cree que Cuba tiene un modo capitalista de producción económica, entonces él debe creer que el Estado cubano, que mantiene este modo es un estado capitalista.

    Si él cree que el Estado cubano es un estado capitalista, entonces, como un socialista revolucionario, debe ser a favor de su ser destrozado en pedazos, y un nuevo poder estatal socialista puso en su lugar.

    Pero no requiere la destrucción del Estado cubano actual. Él llama a este estado capitalista inferirse a cambiar su forma burocrática, no democrática, y para que pueda poner en práctica un modo de corregir, verdaderamente socialista de la producción con la democracia laboral.

    Esto puede tener sentido para Pedro y los demás, pero no tiene ningún sentido para mí.

    En mi opinión, el Estado cubano actual es socialista, es decir, un estado de las clases trabajadoras. El modo de producción que administra es socialista, pero socialista de una forma particular: monopolio del Estado. Esto viene de la concepción tradicional que ha existido dentro del movimiento socialista mundial desde la década de 1800 que la propiedad estatal sólo puede ser socialista, y que la propiedad del Estado sólo es socialista.

    Sinceramente recomiendo a Pedro que ofrecer al pueblo cubano y la decisión del PCC exactamente lo que nuestro pequeño movimiento de EE.UU. está ofreciendo al pueblo de EE.UU.: una república democrática en la que el Estado socialista silenciosamente copropietarios de los principales instrumentos de la producción con los que lo hacen el trabajo. Esto permitiría a los derechos de propiedad privada y las libertades democráticas para desempeñar su función natural, funcional, y apuntalar una nueva forma de socialismo cooperativo moderno.

  • Oye Guiraldilla.

    ¿Y crees que de verdad se cayó el Muro de Berlín?

    Lo pregunto porque puede ser un montaje.

  • lagiraldilla no se si realmente nunca hallan podido matar a un dirigente cubano, lo cual es algo que debe hacernos sentir feliz pues ningún ser humano merece morir de esa forma. Y si la seguridad cubana (y la suerte) hizo esto realidad pues que bueno!!!!!

    Por otro lado, puede ser que la primera misión Apolo halla sido una farsa, firmada en un estudio como muchos afirman, pero no fue solo una, fueron mas de 11 misiones a la luna entre los años 1969 y 1975, no creo que todas hallan sido una farsa. Si quieres informarte puede googlear un poco o revisar wikipedia. http://es.wikipedia.org/wiki/Programa_Apolo

    En cuanto al artículo me parece muy bueno, trata muchos puntos de interés. Uno de los los que más me motivan es el tema de las finanzas del estado y en que se invierte el dinero. Creo que el pueblo desconoce casi por completo este tema. Se han quitado muchas gratuidades y ese dinero en que se ha invertido??? Mientras el salario de los trabajadores sigue siendo el mismo.

    Porque hay dos tasa de cambios para el CUC:CUP, 1:1 para el exterior y 1:24 para el pueblo??
    http://www.bc.gov.cu/Espanol/tipo_cambio_METROPOLITANO.asp

    Se invirtieron millones en el cable de fibra óptica a Venezuela, funciona?? Para que sirve?? Quién explica esto??

    Creo que tenemos mucho por hacer los cubanos y es hora de ponernos manos a la obra.

  • Gabriel la verdad es que el 1er hombre en la luna fue toda una mentira, es mas que sabido que todo se filmo en un estudio cinematografico asi que no solo no han sido capaz de matar a un dirigente cubano no fueron capaz de mandar a nadie en la luna

  • ¿Cientos de intentos de atentados contra dirigentes cubanos?

    ¡Y no fueron capaz de matar a ni uno!

    Pues no se entiende como fueron capaces de poner a un hombre en la Luna. Lo digo porque esto último me parece muchísimo mas difícil que matar a un dirigente cubano.

  • Muy interesante articulo, me gusta la direccion que tiene y la claridad de las ideas con que se ha plasmado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *