¡Vacaciones para cubanos!

Cuando escuchamos esta palabra, la asociamos a diversión, descanso, alegría. 

Por Gaby Rabassa

HAVANA TIMES — En muchos lugares, se regocija, aun el alma de los trabajadores en los últimos días de trabajo. Aumenta la producción, si es una empresa productora. Disminuyen las ausencias y las tardanzas. Se hacen hasta fiestas de despedida.

Ese “ritual”, por llamarlo de alguna manera, era tradición también para los cubanos, incluso todavía hay quienes festejan la llegada de las vacaciones. Pero la realidad para nosotros, las masas, la mayoría, es otra.

Cuando escuchamos la palabra ¡vacaciones!, no es un regocijo en el alma lo que experimentamos. Es preocupación.

Las vacaciones cubanas comienzan con el ahorro de electricidad y la reducción del personal en los centros de trabajo. Los ómnibus abarrotados y actualmente los taxis también. En los parques de diversiones pocas ofertas funcionan y los aparatos a los que podemos acceder están abarrotados también.

Culminan los estudiantes sus cursos, las madres deben recoger a sus niños de los círculos. Las calles se inundan de personas desesperadas que suplican un transporte y que no toque la mala suerte de llover.

El Sol que sí está veraneando y cada vez más, lejos de ser una satisfacción, una creación magnífica de la naturaleza, se convierte para el cubano en un suplicio, bajo la necesidad de un clima agradable que refresque todos nuestros problemas.

Las tiendas sin aire acondicionado y por tanto, las tenderas con malas formas. Los precios continúan aumentando y entre las dos monedas, cada quién le da al CUC, el valor que entienda en la moneda nacional (entre 23 y 25 pesos por un CUC), aunque legalmente tenga un equivalente fijo).

Por otro lado, el internet, donde lo hay, con pésima conexión.

Observamos desde nuestro balcón, los taxis pintaditos para turistas, los ómnibus Transtur repletos. Por la televisión, los hoteles construidos y los nuevos por construir que no podemos visitar la mayoría.

Entonces, estamos trabajando y de repente nos llegan las vacaciones y no, no las deseamos, porque aunque queremos descansar, y lo merecemos, está muy caro el petróleo, el transporte está malo y no hay una verdadera “oferta especial”. Las “ofertas de verano” ya no se sienten igual. Y el sudor de salitre y delincuencia, nadan libremente en nuestras playas.

Sin embargo…

Seguimos montando rumbas, asistiendo a los teatros y parques. Seguimos saliendo a las calles, porque no nos adaptamos a la idea de tener que pasar un verano caluroso dentro de las casas. Seguimos tomando helado, aunque nos fatigue la larga fila de Coppelia (sitio estatal donde se puede tomar la golosina por un precio módico). Seguimos comprando, porque no nos queda de otra. Seguimos “vacacionando” a nuestra manera.

Porque somos así, somos cubanos y además:

¡Llegó el verano!

2 thoughts on “¡Vacaciones para cubanos!

  • no es un pliego de quejas sino de realidades,es muy triste ,que ni siquiera se logre desconectar en los dias de vacaciones,que no haya lugares nuevos con un mínimo de comodidades, para llevar a tus hijos, que de solo pensar en cojer una guagua te de flojera y no quieras salir, todo se hace dificil ,las soluciones u alternativas algunas las mínimas no están en nuestras manos, pero lo que si no se puede es sentarnos a llorar miserias, hay que reinventarse,porque sino paras en Mazorra,al menos eso le digo a mi hija.

  • Parece un pliego de quejas. Cuales serian, a tu entender, unas buenas vacaciones? Que solucion o alternativas propones? Parece que el mensaje es “somos pobres” y no tenemos dinero para estar en un todo-incluido. Y entonces? Te sentaras tristemente en una esquina a llorar tus miserias?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *