Una nueva opción de trabajo en Cuba

Por Verónica Vega

Jubilado comprando los panes de la libreta. Foto: Caridad

HAVANA TIMES — En un diccionario anónimo “de lo increíble”, encontré esto: “En el siglo XV, los trabajadores de los molinos sustituían los granos de trigo por una mezcla indigesta de polvos minerales y cartílagos de sepias y calamares secos. Es uno de los primeros antecedentes conocidos de la adulteración”.

De verdad uno se asombra porque en nuestra arrogancia llegamos a creer que tanta imaginación para el engaño sólo se ha visto en Cuba y sobre todo, durante el período especial, cuando se llegó a reemplazar el queso para pizzas, con condones, y se vendió picadillo de “carne”, hecho con frazada de piso.

De todos modos, según afirmó el propio Einstein, toda crisis nos lleva a explotar al máximo nuestras potencialidades, y se me ocurrió que como mismo hay estafadores, ahora que revive el entusiasmo por la aventura cuentapropista, se podría instituir una plaza de “Detector de estafas”.

Quiero decir, un consejero a quien recurrir en el decisivo y delicado momento de una compra, alguien versado ampliamente en las infinitas variantes de adulteración que veo a diario en los productos gastronómicos, del agro, o en todo lo que se comercia oficial y extraoficialmente.

Sí, porque también las tiendas estatales están intoxicadas con estos productos “infiltrados”, y ya no se puede calcular a ciencia cierta el origen de muchas auténticas invenciones.

Por ejemplo:

Ya sé que los segmentos de calabaza (cortados no sólo con el objeto de facilitar su pesaje sino para despertar la confianza del cliente), los frotan con lija por el costado buscando que luzcan de un amarillo más intenso, y no se pueda calificar de “aguachenta”, al ejemplar de cucurbitácea.

Ir de compras puede dejar un sabor amargo. Foto: Caridad

Hace tiempo supe que la mantequilla que venden “por la izquierda”, se mezcla con agua y manteca, se bate en una lavadora y se congela en esas barras envueltas en papel plateado que hasta pueden seducirnos. Basta ponerlas en un recipiente y esperar unas horas para descubrir cuánto hay realmente de líquido y de sólido en el mejunje.

Las ya no tan deliciosas barras de maní molido, se mezclan hace tiempo con harina de trigo para ahorrar el precioso grano de maní, tan caro, y también con harina de trigo se fusiona el puré de tomate, lo que le concede un espesor falso. (Así vemos que mientras nuestros antepasados se las ingeniaban para adulterar el trigo, ahora éste en forma de harina, es fuente de ingeniosas adulteraciones).

Por cierto, el “tomate” en muchos purés, puede ser ají pimiento, remolacha, o hasta zanahoria. De ahí la variedad de matices en el color (y el sabor).

Los tamales se mezclan con harina de maíz ya procesada, lo que los torna secos al paladar y a la vista. Pero hay que considerar que también el maíz está bien caro.

Los “coquitos” (dulces de coco), llegaron a ser de papa rayada y las barras de “guayaba”, ¡Dios nos salve!, no quisiera ni indagar qué reemplaza a la tradicional fruta pero se conoce la falacia porque de tan duras y pegajosas cuesta separar una franja del cuchillo.

Una antigua vecina de mi madre mandaba a los muchachos del edificio a que le trajeran potes de helado vacíos, de esos que la gente adquiere en la shopping y tira luego en algún latón (o en el suelo). Ella compraba en el parque de diversiones de Alamar una tina de helado Guarina, rellenaba los potes y con un “contacto”, los introducía en un quiosco en divisas donde el inocente cliente los compraba por sus marcas: Nestlé, Alondra, Varadero… Por supuesto, al precio de los originales.

Más de una persona me ha referido con disgusto haber comprado un desodorante en la shopping y descubrir que: “parece relleno con agua, no me hace nada”. Así que el origen de las estafas parece estar alcanzando altos niveles en las redes de abastecimiento.

Un amigo nos comentaba de un familiar suyo, que trabaja en Coppelia, y cómo mientras él eleva su estándar de vida, visiblemente, el famoso helado es también visiblemente más inconsistente, (y desabrido). Según él, la causa hay que rastrearla hasta la misma fábrica, donde se multiplican los espesantes artificiales para crear esta burbuja de desilusión que todavía pretenden llamar helado.

Analizando esto, concluí que es urgente habilitar cursos para “Detectores de estafas”. Tal vez un experto pueda decirnos incluso la causa de esa falta de volumen en el pan de la libreta, esa exquisita volatilidad que tanto me hace pensar en los pintores impresionistas.

El problema real sería si estos guardianes de la probidad, en esta cacería sin freno que vivimos desde el período especial, (que no termina) no serán sobornables, como resultaron los inspectores y hasta los trabajadores sociales.

Pero mientras se encuentran estos entes idóneos, al menos se podrían poner a la venta tabloides con cursos “Antiestafa”, como parte del programa Universidad para Todos.


4 thoughts on “Una nueva opción de trabajo en Cuba

  • el 2 octubre, 2012 a las 6:38 am
    Permalink

    Cuando el hambre entra por la puerta la moral y el amor escapan por la ventana ……

  • el 1 octubre, 2012 a las 3:11 pm
    Permalink

    A donde ha llegado la Robolucion. Sin duda Fidel ha costruido una nueva sociedad, una sociedad de ladrones, delincuentes y prostitutas. Acaso el sistema no sera un reflejo de su creador, no olvidemos que fue Castro el que empezo robandole al pueblo, entre otras cosas en los pesos y medidas, por no decir en los precios, me acuerdo que cuando era niño, ya venia la botella de leche del estado de un litro faltandole 100 ml, osea en realidad la botella era de 900 ml, Por otra parte el precio de los productos de las tiendas en divisa, estan hasta triplicados, correspecto a lo que valen esos productos en cualquier parte del mundo, que por otra parte son de infima calidad. Los helados que se venden en divisa, cuando se descongelan son una espuma, si os leeis los ingredientes, dice entre otras cosas que estan hecho con suero de leche, el suero es lo que queda de la leche cuando se corta y ya le han sacado el queso, y el requeson, osea que en realidad estan hechos casi que con agua. La ultima vez que fui a Cuba, a la malta bucanero le faltaba dulce, asi que seguramente le estaran hechando menos azucar, y asi la lista es interminable del robo y la adulteracion en Cuba, tanto por parte del gobierno como de la gente comun.

  • el 30 septiembre, 2012 a las 4:53 pm
    Permalink

    bueno yo les diria a los cubanos que tienen que tener una entidad legal que fiscalice a todos los comerciantes, que estan vendiendo productos en mala calidad o adulterados, ya sea comestibles o de tocador, eso se denuncia en mi pais y les costaria cárcel y cierre de sus negocios, hay que unirse mucho y denunciar todo acto que vaya en contra del consumidor, por que de eso dependerá el futuro de la salud de cada cubano, ya que por ejemplo, los helados se pueden estar mezclando con manteca a granel, la baten bien y queda muy parecida a un helado y eso a la larga, el pobre pueblo terminara con las arteria taponeadas, o con diabetes, enfermedades al corazón y eso es un costo para la salud…..mucho cuidado !!!

  • el 30 septiembre, 2012 a las 10:54 am
    Permalink

    Enumerare algunas formas mas de estafa que me gustaria publicaran en la prensa nacional.
    Al picadillo de res en los mercados en cuc le adicionan agua ,lo ponen en el freezer un buen tiempo para que se ponga duro y despues lo pesan y empaquetan y pesa mas.
    Los pollos cogelados de importacion que dicen por el fabricante que pesan por ejemplo 1200 gramos ,siempre te los encontraras cubiertos con una cantidad de nylon retractil cuando ellos viene originalmente cerrados en su nylon y el peso es mayor pues lo rellenan con agua y los congelan nuevamente.
    Las bandejas de pollo troceado o muslos las llenan de agua y las congelan lo que hace que su peso aumente.
    Las pesas en los mercados agropecuarios la mayoria estan adulteradas.
    Se ha puesto de moda venderte los platanos con un pedazo de tallo,que no se lo comen ni los puercos.
    Los productos liquidos de aseo y limpieza en las tiendas en cuc a todos les falta una parte del producto y en otras les adicinan agua.
    En muchas tiendas no te entregan el comprobante de pago y cuando lo reclamas o se ponen bravos o te dicen que ese producto no pasa por la caja.
    En las gasolineras los choferes de los carros estatales le venden la gasolina a los pisteros a 1 cuc y los pisteros la venden al precio oficial al igual que con el petroleo.
    Cuando vas a pagar en algunos mercados debes revisar muy bien lo que compras pues te adicionan productos de mas , ejemplo compras 5 bolsitas de detergente y te cobran 6.
    En algunas cafeterias en cuc que venden jugos naturales que deben venir empacados en sus embases originales lo que sucede es que le compran a los vendedores el jugo que fabrican en sus casa y a saber la calidad e higiene del mismo.
    Bueno me imagino que seguiran aportando mas comentarios y espero que algun dia acaben con este tipo de estafa.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *