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Un futuro para la democracia en Cuba

Foto por Elio Delgado tomada en 2009.

HAVANA TIMES – El intelectual Norberto Bobbio escribió en su libro que se titula El futuro de la democracia que: “para un régimen democrático estar en transformación es el estado natural; la democracia es dinámica, el despotismo es estático y siempre igual a sí mismo”.

En efecto, todos sabemos, al menos por experiencia, que todos los sistemas totalitarios consisten en  un grupo de fanáticos que toman el poder y lo ejercen por largo tiempo, empobreciendo a los pueblos y disponiendo la vida de sus ciudadanos con mano de hierro y según el capricho del momento. En cambio, la democracia tiene relación con la libertad como autonomía, la economía de libre concurrencia y el predominio de los derechos humanos o fundamentales sobre la acción del Estado.

Cuba es un país ensombrecido por una dictadurde larga duración. La dictadura del gobierno cubano ha sobrevivido por más de 66 años a pesar de las crisis económicas severas por las que ha transitado y las sanciones de Estados Unidos. Es posible que la dictadura cubana ingrese en el Libro Guinness de los records como la más longeva del mundo y de todos los tiempos.

Sin embargo, los apagones que ocurren en la actualidad pueden llevar al colapso del sistema y la transformación a una democracia. Esto es sólo una teoría, pero no descartable. La dictadura cubana no goza de buena salud. Lo bueno es que después que la democracia se arraigue en Cuba ya no se convertirá jamás en otro despotismo, teniendo en cuenta el dolor, la miseria y desigualdad que ha ocasionado.

Lo novedoso siempre causa miedo al inicio, es una reacción natural del ser humano. Los cubanos tienen miedo al cambio. No es fácil la transición a otro régimen después de crear un hábito de 65 años de autoritarismo, ordeno–mando y sin libertad de expresión, además de persecuciones a los disidentes, vigilancias de la seguridad del Estado, adoctrinamiento, demonización del capitalismo, culto a la personalidad, colectivismo forzoso y muchas más cosas terroríficas.

La existencia de la dinastía Castro y la falta de elecciones libres por tiempo determinado es lo que provoca que no se pueda realizar un proceso en el cual los votantes de unas elecciones eligen directamente entre candidatos a un cargo público y puedan reemplazar a un presidente que haya culminado su mandato o lo haya realizado con irregularidades, ineptitud e impericia. 

Pero, según Norberto Bobbio, si se pudiera encontrar un equilibrio entre los grupos de poder que se alternan mediante elecciones libres que permanecen como la única forma en la que la democracia ha encontrado su realización concreta, entonces se puede lograr la toma de decisiones colectivas, donde está prevista y propiciada la más amplia participación posible de los ciudadanos.

El paso de una seguridad social solo para algunos, a una seguridad social para todos los ciudadanos, marca la aparición del Estado de Bienestar.

Con la severa crisis económica y los apagones, es el momento propicio para una transformación. Depende del pueblo cubano y sus intelectuales elegir lo mejor para el país. La democracia debe aparecer como la primera opción en el punto de mira si se desea no volver a pasar por el mismo sufrimiento y si se quiere obtener el progreso económico soñado. 

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