Un acercamiento crítico a Cuba

Por Sheyla Hirshon*

HAVANA TIMES, 5 feb — Comenzaré con una dispensa: si la revisión de un libro presupone alguna igualdad de conocimiento con el autor, entonces de ninguna manera estoy calificada para escribir esto.

Samuel Farber ha escrito una meticulosa investigación histórica y un análisis político, e incluso la más sucinta mirada al endoso de la contra cubierta, de profesores eméritos y otros expertos, afirma que estoy fuera de mi liga.

No tengo altas credenciales ni pretensiones académicas; me considero simplemente una persona que creció en el capitalismo y siente un profundo rechazo por este sistema. He sido testigo de sus formas más brutales, particularmente en Nicaragua, y para mí, igual a muchas otras personas, Cuba ha representado el sueño de un sistema mejor, más compasivo, más igualitario.

Esta ilusión, mientras pude mantenerla, ha sido desafiada por dos visitas a la Isla y la lectura periódica de Havana Times, principalmente los diarios. Ahí, los apasionados individuos y las viñetas elocuentes, me hablan de la gran distancia que existe entre mi ardiente deseo de creer en una sociedad mejor y la realidad cotidiana de miles de cubanos.

Está claro, además, que no toda la distancia se puede atribuir al muy pedregoso camino que la Isla se ha visto obligada a seguir.

Dado esto (y la insistencia del editor de HT de escribir la crítica de todas formas) me aproximé a “Cuba desde el 1959: Un acercamiento crítico” con dos interrogativas importantes: ¿es este libro asequible y útil para las y los que carecemos de una formación académica? Y ¿podemos confiar en Samuel Farber como maestro y guía en nuestro intento de comprender mejor el pasado y el futuro de Cuba?

Esta última pregunta, por supuesto, nunca surgiría si se tratara de una tema menos polémico – digamos por ejemplo la historia de Luxemburgo; sin embargo, se hace inevitable cuando lidiamos con esta Isla tan distorsionada por nuestro propio deseo de ver en ella un teatro de buenos y malos en lugar de un paisaje verdadero.

Claridad admirable

Para los que no han visto el libro o leído los sumarios de algunos capítulos, que se han presentado en Havana Times, cito al autor: “Mi objetivo político explícito es presentar una visión alternativa a dos perspectivas influyentes: primero, los puntos de vista de los que se oponen al sistema cubano al cual remplazarían con un régimen de mercado capitalista… y una reafirmación directa o indirecta, de la hegemonía estadounidense sobre Cuba; segundo, los argumentos de aquellos que abogan por perdonar todo dentro del sistema cubano…”

Él realiza su objetivo dividiendo los temas en siete capítulos, abarcando sucesivamente el sistema político cubano, los éxitos y fracasos económicos, la política exterior, los derechos de los trabajadores, la igualdad racial y finalmente una visión de las críticas desde la derecha y la izquierda.

La primera pregunta, si el libro resulta asequible para el lector común, se resuelve en las primeras páginas: Si, Samuel Farber es un excelente maestro, haciendo un resumen de sus principales conclusiones en una introducción, y desarrollando sus argumentos claramente con pocos desviaciones donde aborda asuntos de controversia entre los teóricos del marxismo.

Al inicio, me costó acostumbrarme a su estilo seco y objetivo, sin las historias ilustrativas y las presentaciones subjetivas que caracterizan la mayoría de los escritos modernos no académicos.  Sin embargo, rápidamente comencé a valorar la claridad y el cuidado con el cual el autor presenta y documenta sus opiniones. Encontré especialmente reveladora su sinopsis histórica de la sociedad cubana, recordándonos que Cuba no surgió del océano en 1959, sino que representa la continuidad de una historia muy propia.

La claridad del análisis se vuelve muy importante, ya que el libro nos ofrece un panorama sumamente decepcionante para las personas que hemos invertido en Cuba todas nuestras esperanzas colectivas. Farber traza muchas de las dificultades de Cuba en la decisión original de organizar el gobierno como un estado monolítico, que organizaría la producción y la distribución, y después controla sus frutos para ofrecer a las personas el regalo del bienestar social.

Él compara esto con formas más democráticas de socialismo, y después analiza detalladamente los muchos fracasos del sistema monopartidista: incluyendo desastrosos fracasos económicos;l oleadas periódicas de represión política y social; una política exterior que se alejó de los ideales de multiplicar la Revolución para terminar en una realpolitik a veces contradictoria; y un fracaso general en conseguir un mejor estándar de vida para los Cubanos.

El autor es cuidadoso en hacernos saber que es un firme opositor del bloqueo de los Estados Unidos y de cualquier intento de intervención en Cuba: “Cuba tiene un derecho inalienable de tomar sus propias decisiones y disfrutar relaciones normales”. Mantiene su distancia de la derecha también, afirmando en varios puntos claves que en ningún momento quiere dar a entender que la solución de los problemas de Cuba podría encontrarse en el mercado capitalista.

Sin embargo, ofrece repetitivas cadenas de análisis mostrando que los errores en el sistema cubano no fueron provocados por el embargo o las reacciones hostiles de los Estados Unidos, sino por problemas inherentes en la dirección escogida por los líderes.  Aunque en ocasiones resulta difícil leer su implacable recital de fracasos, logra que sea abundantemente claro a qué conclusiones llegó y porqué.

Así que, para responder mi primera pregunta: esto no es exactamente una lectura placentera, pero el libro Cuba Since the Revolution of 1959: A Critical Assessment es un excelente complemento a la lectura de Havana Times para los lectores que buscan comprender con más profundidad el mundo de qué nos hablan los autores de los diarios.

La inevitable pregunta de la confianza

Por supuesto, la segunda pregunta, surge inevitablemente cuando hablamos sobre Cuba, donde tantas personas fuera del país han coloreado la realidad con sus propias pasiones.

En esto, al finalizar el libro me encuentro humildemente agradeciéndole al autor muchas cosas, entre ellas su exhaustiva capacidad de investigación, y su compromiso implacable con la verdad, aún mientras él mismo nota que la última resulta un concepto resbaladizo: “Creo, contrario a la mayoría de las tendencias pos-modernistas, que existen los hechos, y que vale la pena presentar la realidad lo más honestamente posible. Pero …nadie puede ser simplemente un empírico, un compilador de nada más que datos. Se debe tener criterio.”

Él presenta claramente su propia perspectiva e intenciones: “Este libro… intenta ser una reflexión política de la historia y la búsqueda de un pasado útil, que con suerte apoyará las nuevas voces que están surgiendo en Cuba pidiendo una transición hacia una forma de socialismo revolucionario y democrático.”

Farber se mantiene fiel a esta perspectiva, construyendo su caso a través de las casi 300 páginas de detallado análisis. Personalmente, uno de los aspectos más novedosos es el seguimiento de los movimientos de género y el asunto racial a lo largo del siglo, recordándonos que esta revolución no surgió de un libro de texto, sino de una serie de perspectivas y realidades nacionales.

¿Algunas críticas? Personalmente, como educadora, me hubiera gustado ver más información relacionada con las teorías y las prácticas que han guiado al sistema educacional, pues creo que esto juega un papel fundamental en formar un pueblo crítico, o mantener una ciudadanía sumisa.

Segundo, como alguien que tiene fuertes lazos con Nicaragua, extrañé una consideración completa de los primeros años del sandinismo y sus repercusiones en la realidad cubana, y viceversa.

Finalmente, aceptando la evidencia de Farber que la decisión de desarrollar a Cuba conforme a un modelo “Estalinista” monopartidista y omnipotente fue una decisión unilateral de la dirigencia, me quedo con la pregunta de “¿Por qué?”

Esto, por supuesto, no se conoce, y Samuel Farber, fiel a su promesa de basarse en los hechos, no intenta responderlo.

El libro me dejó con una profunda preocupación por el futuro de Cuba.  Miro con renovado respeto y perspectiva a los escritores de HT que he venido a ver como colegas en la lucha muchas veces a ciegas, enfrentando los muchos fracasos e intentando moldearlos en algo mejor.

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*Sheyla Hirshon es la autora del libro “And Also Teach Them to Read” (y también enseñarles a leer) sobre la cruzada de alfabetización nicaragüense del año 1980.

CUBA SINCE THE REVOLUTION OF 1959
A Critical Assessment
Copyright Samuel Farber 2011.
(www.haymarketbooks.org)



5 comentarios sobre “Un acercamiento crítico a Cuba

  • Un excelente post, de los que se echan de menos ya que la autora desnuda su alma sin rehuir compromisos y frustraciones

    Respuesta
  • En mi opinión el planteamiento del libro está equivocado. Es el punto de vista de poner una balanza para ver que pesa mas, si la Cuba revolucionaria actual o una hipotética vuelta al capitalismo. Como si solo existiesen dos opciones. Como si la falta de libertades se pudiese compensar con algo.

    Frente a eso hay que tomar una postura intransigente: NADA puede justificar la falta de libertades que sufre el pueblo cubano. Ni siquiera la mejor educación y sanidad del mundo.

    Porque las libertades no son negociables.

    Respuesta
  • Gabriel, el libro de Farber no plantea esa cuestión.

    Respuesta
  • Me gusto mucho el articulo.. aun cuando leyendo los resumenes del libro publicados en HT no he estado de acuerdo con todo lo expuesto.. pero agradezco del libro la profundida con que se ven algunos temas.. y por supuesto las fuentes de donde han sido sacados los datos…

    Respuesta

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