Triunfó Maduro, el político más habilidoso de Venezuela

Por Osmel Ramírez Álvarez

Nicolás Maduro. Foto: lapresidencia

HAVANA TIMES – En política 2 más 2 no siempre suman 4. A Maduro lo tildaron de Mas-burro, pero quienes lo han sido son sus adversarios. Sus habilidades políticas han quedado probadas en el último año en que la oposición Venezolana tuvo su gran oportunidad de llegar al poder y ser la protagónica principal en la solución a los problemas nacionales, pero no la supo aprovechar.

Comenzó hace dos años y medio con el triunfo rotundo en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre de 2015 y culminó este domingo 20 de mayo con las elecciones presidenciales en las que mayoritariamente decidieron no presentarse.

La estrategia opositora es un ejemplo clásico de torpeza política. Teniendo la posibilidad de ganar, eligieron perder, porque no participar ha sido exactamente eso. Con un camino electoral, no perfecto pero posible, apelan a rutas indirectas y poco promisorias en el contexto político internacional moderno, como la presión exterior, el bloqueo económico o la intervención armada.

Y estas elecciones, donde eran favoritos, sin duda, es probable que haya sido el último chance para llegar al poder y salvar la democracia venezolana. Al dejar el camino libre a Maduro le permiten legalizar otro mandato por seis años más y sacar de debajo de la manga una nueva constitución que le acomode mejor para reelegirse en lo adelante.

En realidad queda otra oportunidad: la nueva Carta Magna. Pero es previsible que los opositores nuevamente se nieguen a votar en el plebiscito, ya que esa ha sido su estrategia suicida y Maduro cuenta con ella. Tanto así que si los ve titubeando los provocará nuevamente con cualquier bobería y ellos caerán mansitos en su juego, mientras ingenuamente lo tildan de burro. Por eso es casi un hecho que con la Constitución quede más diezmada la democracia.

En este mundo no hay que tener doctorados en universidades famosas para saber que basta con que Rusia, China o EUA reconozcan un gobierno electo para saber que nadie lo quitará y al final la mayoría termina reconociéndolo o tolerándolo. Apostar a la ilegitimidad derivada de la no presentación de fuerzas políticas a comicios en donde no es obligatorio hacerlo, es la mayor estupidez del mundo.

En los tiempos actuales tampoco es viable (ni ético ni humano para mí) apelar al intervencionismo militar auxiliatorio, ni mucho menos cabe en el contexto latinoamericano moderno. Por eso esperanzarse de ello y desechar oportunidades reales en el plano electoral es la segunda mayor estupidez posible.

Cuando los opositores alcanzaron la victoria parlamentaria en 2015 debieron ser más realistas y saber que era la Asamblea la única institución del Estado dominada por ellos. Nunca debieron desafiar al Tribunal Supremo de Justicia, más si sabían de antemano que eran parciales a sus enemigos, evidente ya desde la declaración de “constitucionales” las claras violaciones hechas para la sucesión durante la agonía y muerte de Chávez. Jugaron el juego de Maduro, se creyeron con más fuerza de la que tenían y cayeron en desacato.

Cuando Maduro quiso parar las protestas con una Constituyente y así tener una Asamblea sustituta del Parlamento en desacato, luego de ser inevitable su elección por dudoso procedimiento, en vez de dejar el camino libre debió participar. Hoy tuvieran más del 50% de los constituyentes sentados allí y otro gallo cantaría. Y lo mismo con las elecciones estatales y municipales, donde cometieron el mismo error. Al final es legal cualquier elección, aunque la abstención sea alta.

Ahora presionaron con sus demandas en Santo Domingo y no fueron satisfechas, por eso no se presentaron. Henri Falcón se separó y lo hizo, seguramente con la esperanza de que rectificaran antes del día 20 y decidieran apoyarlo, única forma de ganar la presidencia de la república. Pero no sucedió, la oposición fue sectaria en vez de patriota y demócrata. Prefirieron a Maduro consolidado y a su propia muerte política antes que a Falcón, más hábil que ellos pero sin apoyos, como un presidente moderado que salvara la democracia.

Si una semana antes de las elecciones hubiesen pactado con Falcón, que hasta hace pocos meses estuvo en su agrupación y solo se separó porque creyó en la necesidad de no perder esta oportunidad, sus seguidores hubiesen marcado la diferencia. Solo alcanzando un 66,45% de participación, igual que en las parlamentarias del 2015, hubiesen votado 4.6 millones más de venezolanos, claramente opositores.

Falcón hubiese ganado ampliamente y Maduro fuera historia. El sistema electoral venezolano es evidentemente parcializado, pero funciona mejor que la media internacional. Existen irregularidades, pero no han sido significativas, es la verdad, lo demás es especulativo.

Maduro no triunfó por fraude, fue legalmente elegido por la parte del pueblo que quiso votar, como lo estipula la ley en Venezuela. Lo consiguió porque jugó fuerte y siendo minoría política actualmente, su estrategia fue sacar de la cancha por voluntad propia a sus adversarios más fuertes y ¡cayeron redonditos!

Yo, que no concuerdo con sus métodos autoritarios y antidemocráticos, ni me agrada su admiración y apoyo incondicional al sistema que en Cuba nos estrangula y no nos brinda el espacio democrático para mejorar nuestro país, LO FELICITO. Creo que su gobierno es legítimo, porque fue electo por la mayoría de su pueblo, por aquellos que quisieron votar. Los que no asistieron a las urnas o no se presentaron  le dieron su aprobación tácita, aunque digan lo contrario.

Ahora en vez de guerra lo que legalmente se puede hacer es participar en el referendo constitucional y no aprobar una constitución que no sea claramente democrática. Si se vuelven a abstener se pondrán la soga más cerca del cuello todavía. Y aprender de los errores mientras que llegue el 2024, que ahorita mismo está aquí, con elecciones intermedia donde podrían fortalecer sus posiciones.

Ojalá los cubanos tuviésemos la esperanza de poder elegir, al menos, en esa fecha, un gobierno propio entre varias opciones. Mientras quede un hálito de democracia en Venezuela debe ser aprovechada para salvar y acrecentar la propia democracia, lo otro es suicidio. Queda también la esperanza de que Maduro no aproveche la fuerza que le han regalado y preserve lo que queda del estado de derecho, apelando al ideal prístino del chavismo y de la izquierda democrática. Entonces merecería mis respetos.

 


13 thoughts on “Triunfó Maduro, el político más habilidoso de Venezuela

  • el 2 junio, 2018 a las 5:44 pm
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    Bueno, el sujeto ganó las elecciones haciendo trampa, a primera mucha gente podrá no darse cuenta, pero los métodos que utilizó el maduro son los típicos usado por dictadores corruptos. y para colmo el otro papagayo de la dictadura madre fue a felicitarlo personalmente.

    Que dios los acompañe, a venezolanos y a cubanos.

  • el 30 mayo, 2018 a las 2:09 pm
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    Pelea de Leon contra dos monos amarrados, que, encima, dividieron los votos opositores.

    ¿Henry Falcon se dejo coger de bobo o fue complice?

    Usaron el carnet de la patria, las bolsas CLAPS, los puntos rojos, el chantaje a los funcionarios del gobierno obligandolos a votar por Maduro. Ademas, este mismo sujeto desestimuló a que los opositores ejercieran el voto con su discurso. Dijo entre otras cosas, que si perdía tomaria las armas. ???
    Si es capaz de tomar las armas, es mas capaz aun de hacer un megafraude.

    Y como si todo esto fuera poco hay dudas del software y Tibisay sigue ahi para decir que ganó Maduro, que la tendencia es irreversible, llueve, truene o relampaguee.

    Que alguien me explique que sentido tiene participar en elecciones cuyos resultados ya se conocen.

  • el 28 mayo, 2018 a las 2:41 pm
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    Repatriado> interesante lo que explicas. Te digo que una cosa es la legitimidad moral, que es la que haces referencia, y otra es la legitimidad legal. Hay amigo, si analizamos las cosas así casi ningún sistema político es verdaderamente democrático, ninguno lo es 100%. Existen diferentes grados de democracia, por ejemplo en Cuba es mínimo, tan bajo que no es una democracia. En venezuela la democracia está diezmada, muy maltratada, muy disfuncional, a punto de morir, pero no ha muerto, está agonizando y mientras quede un suspiro se puede salvar. La estrategia no me gustó, fue eutanasia, y no minimizo mi criterio por el hecho de que no estoy en Venezuela y porque asumiría que los múltiples opositores son más calificados que yo. Fue una disyuntiva y era una cosa u otra, ellos optaron por no participar. Para mí errado. Ellos no saben de la misa ni la mitad. posiblemente nosotros sabemos más de Venezuela que ellos porque conocemos Cuba aquello es solo el embrión de esto. nuestra experiencia en el desastre es mayor y los errores de ellos son los mismos que cometieron nuestros abuelos dejando sus casas a los criados para regresar en unos meses o pocos años cuando los americanos tumbaran a Fidel. ya han pasado 60 años y murieron esperando eso. Claro que de Cuba asesoran, eso está claro. mi reconocimiento a la victoria de maduro no es sentimental, es que ganó porque fue más hábil. Y si sigue siendo más hábil que sus opositores pronto ni tendrá opositores ni habrá más chance de abstenerse o participar. Ahora mismo si se le arrebatara unas elecciones plurales a este sistema nuestro crees que las primeras serían ideales, 100% transparentes. A un régimen autoritario se le aprovecha todo, despreciar chances es de suicidas. es mi punto de vista amigo. un abrazo.

  • el 27 mayo, 2018 a las 6:47 pm
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    Yo siempre he estado a favor de que se presentaran a las votaciones por las mismas razones que tu aquí das, pero no puedo dejar de reconocer que mi análisis es totalmente teórico, en la practica quienes tomaron la decisión de no participar son personas que conocen aquello infinitamente más que yo, tienen mucho mayor motivación que yo para sacar a maduro del poder y tienen una experiencia en política de la cual yo carezco totalmente, por lo tanto aunque mi teoría se inclina a darte la razón y así lo defendí en esta misma página en otros artículos, no pierdo de vista que la oposición son muchas personas con todos esos atributos antes descritos y que muy difícilmente yo tenga razón y ellos estén equivocados, aunque puede ser.

    Lo que me indignó de tu escrito, y uso la palabra indignó con toda propiedad porque las ideas una vez en el aire son de todos para criticarlas, eso no me quita un ápice del afecto y el respeto que tu persona me merece, pero me indigna el reconocimiento a maduro de legitimidad basado en haber ganado las elecciones.

    Para mi maduro no es un presidente legítimo aun cuando hubiese ganado las elecciones limpiamente y con todos los participantes, aun cuando todos los venezolanos votasen por maduro para mi no tiene legitimidad pues la democracia ha de estar incluso por encima, resguardada, de las manipulaciones demagógicas de personajes como este imbécil q no es listo sino apenas un oportunista, usar la democracia para subvertir la democracia es un sin sentido.

    Maduro es un dictador totalitario, lo cual no niega q tiene apoyos, o que sean mayoritarios, pero la opinión de la mayoría no siempre es la correcta ni es la democracia un instrumento al servicio absoluto de una parte contra otra.

    Una democracia lo es solo cuando las instituciones funcionan, por lo tanto si coincides conmigo que las instituciones venezolanas no funcionan has de coincidir que en Venezuela no hay democracia, no habiendo democracia no se puede pretender que un instrumento democrático como una elección presidencial funcione en un país sin democracia, ergo aunque a maduro lo votara toda Venezuela esas elecciones son un fraude porque no se realizan en democracia y no legitiman a nadie.

    Esa es mi crítica a tu artículo, no el hecho de si la oposición se presentó o no.

    Por cierto estás desconociendo el papel de los castros en el asunto, cosa señalada en muchos análisis sobre la política venezolana de donde se concluiría que si alguien ha sido listos han sido los castros.

    Un abrazo hermano

  • el 27 mayo, 2018 a las 4:10 pm
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    Armando Chaguaceda: estoy seguro de que es así como dices, muy difícil tener todas las aristas en estos temas, no solo desde fuera de un país, incluso estando dentro. Estoy seguro de ello, por eso no creo tener la razón absoluta. Lo que expongo es mi punto de vista, mi criterio y los argumentos que tengo para creerlo así, tal vez mañana me convenza de otra cosa, hoy lo veo así y creo constructivo que se expongan y valores diferentes aristas. Sé de antemano que la matriz de opinión que predomina es precisamente la que critico, pero he tenido el valor de plantearlo y solo el tiempo dirá si fue acertada la estrategia de hacer como en el cuento del hombre que quería pedir un gato para cambiar el neumático de su auto. Seguro conoces el cuento. En política siempre hay diversas interpretaciones de la misma cosa, es normal. Yo, que estoy en contra del pensamiento único, encuentro normal estas discrepancias. Un abrazo estimado compatriota.

  • el 27 mayo, 2018 a las 9:03 am
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    Osmel
    Así como leer a Cuba sin conocer su contexto y condiciones es erróneo, simplificar la actitud mayoritaria de la población (no solo de la opositora) y sus razones en el escenario venezolano es naive. Tu texto tiene cosas interesantes pero no refleja el problema y sus soluciones. Un saludo
    A

  • el 26 mayo, 2018 a las 7:49 pm
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    Repatriado: es bueno que siempre no estemos de acuerdo, solo demuestra que no fuimos clonados. Ja ja ja. En política las cosas no son ideales, por eso comencé el artículo diciendo que no siempre 2 más 2 suman 4. Una cosa es lo que deseamos, lo que consideramos ético, lo que debería ser porque sería lo justo, y otra muy distinta es lamentablemente la realidad. Martí dijo algo así: “a pensamientos debemos ganar esta guerra porque a pensamientos se nos hace”. Maduro hizo todo para que la oposición no fuera a esas elecciones, mientras parecía querer que participaran. Y si llegaban a participar, que lo hicieran lo más divididos posible. Fue exactamente lo que sucedió. Quién salió beneficiado: maduro. Para mí cayeron en una trampa, desde antes vi como los chavistas cavaban el hueco, clavaron las estacas y cubrieron el área con yerba seca. Luego fue conducir el rebaño ciego por el sendero correcto, con una que otra ofensa, con promesas de acuerdos que a última hora eran más de lo mismo. Jugaron con ellos y lograron que asumieran la posición radical que necesitaban. Fíjate que Maduro estaba acorralado con las protestas y sacó la constituyente y luego de eso su posición comenzó a fortalecerse no porque la gente comenzara a quererlo más, sino porque la oposición comenzó a cederle el campo, a retirarse. Él le temía mucho a su participación completa, decidida, porque en las presidenciales por los pelos ganó, si es que realmente ganó, y en las parlamentarias perdió rotundamente. Por eso no quiso revocatorio y logró crear el clima propicio para ir a elecciones. Yo lo veo claro, no sé realmente por qué se ruborizan. Nada más lleva un análisis básico y no dejarse llevar por el discurso predominante, que ayudó mucho de hecho a que se dejaran meter el pie, en buen cubano.

  • el 26 mayo, 2018 a las 7:48 pm
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    Amigos: Cuando escribí este artículo sabía que los puntos de vista que manejo serían polémicos. La matriz de opinión prevaleciente es que lo mejor era suicidarse políticamente, que es el camino que eligió la oposición al no participar, cosa que viene sucediendo desde que no participaron en la constituyente descarada, pero está ahí.
    Estoy seguro que Maduro contaba con esa posición, porque era y fue su carta de triunfo más limpia, lo otro, si participaban, era sucio, muy sucio: era robarse las elecciones delante de observadores internacionales que hubiesen ido convocados por la oposición, o dar un golpe militar si perdía. Esas variantes que la oposición usó como justificante para no participar, más otras reales, políticamente eran mucho mejores para avanzar y salvar la democracia que la empleada de no participar, porque deslegitimaban más claramente, con hechos más concretos, mientras que los argumentos ahora son más especulativos y al final no era obligatorio que la oposición participara ni hubiese menos abstención para que fuera válida su elección.
    Si Falcón no participaba o los otros, fácilmente se separaba una de las agrupaciones de su coalición, tal vez la formada a última hora con Delsi Rodríguez al frente, y ya había otros candidatos. Por eso critiqué siempre en otros trabajo esta estrategia que considero pésima y veremos los pésimos resultados en lo adelante. Es mi criterio y lo estoy dando. Hay otros, y los respeto, pero no por eso dejo de considerarlos errados.

  • el 26 mayo, 2018 a las 4:23 pm
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    Tienes toda la razon, debieron pasar el balon a cancha contraria, es mas, debieron robarle Chavez a los chavistas, cinica y descaradamente, porque esa oposicion crecio de un porciento del chavismo que se les unio , y es que si nos guiamos por la experiencia todavia hay muchos aqui en Miami que por fuera son anticastristas pero sudan izquierdismo por todos los poros, asi que , que queda para los venezolanos

  • el 26 mayo, 2018 a las 12:37 pm
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    Repatriado y Marlene, queridos amigos. Todo lo que argumentan es cierto, pero mantengo esta posición porque sigo creyendo que se debió participar pues no hacerlo es y será peor. El tiempo lo dirá. Negar que Maduro ha sido habilidoso no lo sacará del poder. Si la oposición hubiera votado y participado, lo más probable es que hubiesen hecho un fraude burdo, que le pondría en situación de ilegitimidad más clara que simples pronósticos. La baja participación no ilegitima donde el voto no es obligatorio. Para mi fue una estrategia suicida y el tiempo lo dirá si tengo razón. Un abrazo a ambos.

  • el 26 mayo, 2018 a las 5:58 am
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    Quien quiera cambiar los destinos de un pais atravez de la politica ha de saber a que se esta enfrentando y que tactica usar para ello; el error de muchos es gritar a los cuatro vientos su verdad , creyendo ingenuamente que con ello se tumba a un gobierno ; olvidan que la realidad social es tan compleja que genera “verdades” que pueden sustentar posiciones diferentes y le da base social a las mismas. La oposicion calculo mal , pensaron que el hecho de recibir el poder emanado de la eleccion de ellos por el pueblo para ganar el parlamento les daria el poder moral que doblegaria a los chavistas ; pero se equivocaron , pensaron que los otros eran tan democratas como ellos , sin saber que la izquierda no necesita de los “prejuicios democratas” , ya ellos se consideran moralmente superior y de ahi emana su derecho. La oposicion debio de asegurarse de concentrar mas poderes y debilitar las bases militares y paramilitares del chavismo solapadamente antes de lanzarse al ataque frontal. Debieron haber actuado de la misma manera que actuan ellos , que niegan que son comunistas, que son democratas , hasta el dia en que tienen todos los poderes ,incluyendo el poder fisico y organizativo y eliminan la democracia . El chavismo no iba ha ser derrotado el dia que la oposicion gano el parlamento, ahi solo empezaba la cosa; pero solapadamente , sentar las bases para ir ganando cada eleccion siendo inclusive lo suficientemente cinico haciendose pasar por cuasichavistas , usar la misma jerigonza del difunto en contra de Maduro y su pandilla; el dia que sacaron los cuadros de Chavez dispararon las alarmas y truncaron la posibilidad de librarse de la lacra que gobierna Venezuela ; ahora, a esperar , al igual que Cuba , por algun milagro o el tiempo , que todo lo erosiona.

  • el 26 mayo, 2018 a las 5:33 am
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    Osmel, no coincido contigo en este post.Participar no era la opción desde el principio porque el que cuenta los votos, el CNE, está secuestrado por Maduro, lo cual si hubiera aumentado la participación electoral habría sido contado a favor de Mas burro con total impunidad. Nadie independiente al gobierno tiene control sobre el recuento de votos del CNE. Por lo tanto el fraude era un hecho antes de convocar las elecciones.Participar para la oposición era respaldar las elecciones sin condiciones democráticas: inhabilitación de políticos y partidos opositores, ausencia de control independiente sobre el órgano que hace el recuento de votos y una desigualdad abismal entre Maduro y sus adversarios para acceder a la opinión pública nacional. Lo que pasó con los puntos rojos y el carnet de la patria es escandaloso como clientelismo político sobre todo con el nivel de crisis humanitaria de alimentos y medicinas en el país. Si le quieres llamar astuto a un político que utiliza la fuerza para aplastar las demandas ciudadanas y secuestra los poderes independientes del gobierno como el parlamento y el sistema jurídico y electoral entonces no veo la astucia en ninguna parte porque se le ve “todas las costuras”.

  • el 25 mayo, 2018 a las 7:25 pm
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    Estimado osmel, estoy en total desacuerdo con cada una de tus
    afirmaciones en este post, pensar que lo que le da legitimidad a un
    gobierno es única y simplemente el voto popular es una simplificación
    excesiva.

    No se como estás tan seguro de que no hubo fraude, además de que te
    refieres al fraude aquel de falsear votos, pero los años que llevan
    maduro y antes chavez desarticulando la democracia y utilizando los
    recursos estatales para su propio beneficio no son fraudes???

    Amen de que la oposición haya cometido torpezas, de que esté dividida,
    porque tiene todo el derecho del mundo a estarlo, aun con eso, como
    iba a triunfar una oposición contra un gobierno que controla todos los
    poderes del estado y que cuando pierde uno sencillamente lo desconoce,
    lo torpedea y lo sustituye por un engendro???

    Hermano estoy de verdad ofuscado con tu interpretación de los hechos.
    Igualmente un gran abrazo y espero que la gran tragedia que ha sufrido
    cuba especialmente holguin no te haya tocado muy de cerca.

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