“Socialismo de Estado” en Cuba

Grady Ross Daugherty

HAVANA TIMES – En el post Cuba y la incapacidad del socialismo de Estado para cambiar y renovarse, Pedro Campos y Armando Chaguaceda alegan que el “socialismo de Estado” (cuando el estado socialista es dueño y administra todos los instrumentos de producción) es un sistema económico que surge principalmente en el cerebro y el carácter de José Stalin.

La adición de un solo partido político y un absolutismo social, en su terminología, trae como resultado el complejo fenómeno del “estalinismo”.

Cuba, según la opinión de ellos, es dirigida por una autocracia estalinista que ha asegurado el “capitalismo de Estado, bajo el nombre del socialismo” en contra de la población.

Esto es una acusación que merece la respuesta de un camarada.

Vayamos a la literatura marxista clásica, e intentemos identificar el origen de este “socialismo de Estado”.

En su fórmula original, de la que conocemos en la historia por primera vez, puede encontrarse en la penúltima página del segundo capítulo del Manifiesto Comunista:

“. . . El primer paso que debe seguir el proletariado en su revolución es elevarse a la posición de clase dominante. . .
. . . [Entonces] usarán su supremacía política para arrancar gradualmente todo el capital a la burguesía, para concentrar todos los instrumentos de producción en manos del Estado [énfasis añadido]. . . y para aumentar el total de las fuerzas productivas tan rápidamente como sea posible”.

Esto es bastante sencillo. Poco a poco, el estado socialista debe concentrar todas las fuerzas productivas en sus manos.

Cuando se utiliza la palabra “todos”, debemos suponer que esto es una condición, bien considerada, en cuanto a qué instrumentos de producción deben ser nacionalizados. Esto incluye todo, desde hoteles y restaurantes, hasta las minas e ingenios azucareros.

Marx y Engels vivieron mucho después de 1848. Tuvieron tiempo de sobra para reflexionar sobre la condición central del 100% de propiedad estatal. Esto fue lo que dijeron en 1872 en el prefacio de la edición alemana del Manifiesto:

“. . . Por mucho que la declaración de las cosas pueda haber cambiado durante los últimos veinticinco años, los principios generales establecidos en el Manifiesto son, en general, tan correctos hoy, como lo serán siempre. “

Las dos citas anteriores se pueden verificar en casi todas las ediciones del Manifiesto Comunista publicadas hoy, o  en la red, en el Archivo Marx / Engels.

Si el lector no está seguro de que las citas anteriores reflejen la auténtica receta marxista del “socialismo de estado”, pasemos entonces al último capítulo del panfleto Socialismo de Engels de 1880: Científico y utópico (compuesto por tres capítulos de su anti-Dühring).

Este panfleto fue publicado por primera vez en francés, en 1880, casi un tercio de siglo después del Manifiesto Comunista. En su tercer y último capítulo, Engels se refiere en numerosas ocasiones al hecho de que, bajo el socialismo, el Estado es dueño de todo lo productivo. He aquí lo que dice seis páginas antes del final:

“. . . El proletariado toma el poder político y convierte los medios de producción en propiedad del Estado. “[Su énfasis]

Luego, en el antepenúltimo párrafo del folleto:

“III. Revolución Proletaria-solución de las contradicciones.

“El proletariado toma el poder público, y a través de esto transforma los medios de producción socializados, sacándolos de las manos de la burguesía y convirtiéndolos en propiedad pública”.

Y así, parece indiscutible que los padres del marxismo presentaron, en 1848, el principio básico fundamental del socialismo de Estado, y lo reafirmaron en 1872 y 1880.

Además, los líderes del movimiento comunista mundial, incluyendo a Kautsky, Lenin, Bujarin, Trotsky, Stalin, Mao, Ho, Kim, Fidel y Raúl, sostenían o sostienen que el “socialismo de Estado” es el principio fundamental del socialismo “real”. Ideológicamente y programáticamente todos estos hombres eran, o son “socialistas de Estado.”

Basado en todo lo anterior, los compañeros Pedro y Armando parecen haber cometido un gran error al atribuir el “socialismo de Estado” principalmente a José Stalin.

Los crímenes de Stalin son bien conocidos, pero él no inventó el principio básico económico y social del que surgió su autocracia criminal.

Es razonable pensar, entonces, que alguna forma de estalinismo, en el país que sea, es el resultado inexorable del principio marxista fundamental del socialismo de Estado. Al parecer, una tarea primordial de la izquierda es averiguar por qué…..


18 thoughts on ““Socialismo de Estado” en Cuba

  • el 26 mayo, 2013 a las 11:27 pm
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    Pedro, lo que Nelson Valdes propone no es que tengamos que hacer lo que dicen los americanos, ¿ En que momento dice eso? Simplemente hace preguntas sobre de que tipo de socialismo se habla y que condiciones se requiere para llevarlo a cabo. Preguntar no es afirmar nada. Propone un intercambio de ideas.
    Marlene le dice que las condiciones para un socialismo democrático en Cuba ya están dadas, pero que el gobierno no tiene la voluntad de permitirlo. Parece ser que Valdes quiere discutir mas “el como hacerlo” y no tanto el tipo de socialismo. Me imagino que tendrá sus ideas al respecto. Hay que aterrizar mas en esta cuestión. ¿Tiene el gobierno la voluntad de cambio suficiente para cualquier tipo de socialismo “posible” que no sea el actual?

  • el 25 mayo, 2013 a las 7:34 pm
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    Sr Valdés, yo creo que existen las condiciones materiales. sociales, culturales y políticas para tener ese socialismo justo, productivo y democrático. Lo que no existe es la voluntad política del gobierno cubano para permitirlo Y/O aplicarlo.

  • el 25 mayo, 2013 a las 11:34 am
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    Sr. Valdés, ¿ Y quien le dijo a Ud. que los cubanos tenemos que hacer lo que dice la ley HB, o lo que le plazca al gobierno o al congreso de EEUU? Al menos a mi se me hace muy difícil intercambiar con alquilen que pretenda que los cubanos tengamos que compaginar lo que queremos con lo que quieren lo imperialistas. Eso Sr. es anexionismo disfrazado.

  • el 25 mayo, 2013 a las 10:36 am
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    Esta discusion – sobre socialismo de estado, socialismo cooperativista, socialismo democratico, socialismo aanarquista y los otros socialismos que quedan por ahi – confronta un problema: se basa en lo que es “deseable”. Por lo visto todo el mundo (o la mayoria) dice querer justicia social y “democracia” [que tiene tantas definiciones como libros hay en una biblioteca]. Pero lo que no se discute es si existen las condiciones materiales, sociales, culturales y politicas para tener ese socialismo justo, productivo y democratico.

    Sugiero comenza con una discusion realista de cuales son las condiciones NECESARIAS para el tipo de sistema social y politico que se dice desear? Y por ultimo existen esas condiciones en Cuba? Pueden las sociedades con un nivel material como el de Cuba producir tal sociedad? Que evidencia existe?

    Y por ultimo, y como se compagina todo esto con la ley helms Burton la cual establece que hay que volver al capitalismo?

  • el 23 mayo, 2013 a las 4:13 pm
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    No me malinterpretes!

    Una cosa es la discusión teórica sobre el planteamiento marxista, y otra muy distinta el buscar en Marx la respuesta a todos los problemas.

  • el 23 mayo, 2013 a las 2:49 am
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    Saludos, Batto, y gracias por su “diatriba”.

    Ahora es evidente que nada de lo que he dicho o puedo decir hará que usted y muchos otros se centran en la cuestión esencial que nos ocupa, es decir, una nueva hipótesis central razonable para la sociedad y el movimiento socialista revitalizado. Ustedes, camaradas, están en su propio pequeño mundo. Es una tragedia.

    Saludos.

  • el 22 mayo, 2013 a las 11:54 pm
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    Ufff!!!, esto es lo que no le gusta mucho a un pueblo sufrido y sin esperanzas, QUE APAREZCAN LOS TEORICISTAS, que por demas nunca van a querer situarse a su lado para luchar por anos el dia a dia, es rico emitir criterios debajo de una sombra, mientras un pueblo se quema el lomo tratando de salir adelante, sin ver la salida del tunel por anos, el dogmatismo es la practica usada por Uds., seguid con vuestras charlas, q la historia se encargara de Uds.!!!
    No entiendo q con tantos en Cuba q estudiaron desde Filosofia hasta Comunismo Cientifico, no se abra un debate nacional para discutir los problemas del socialismo en Cuba, la respuesta aparece en 1984, esa obra magistral q expresa la esencia del Comunismo. Mucho ron(o lo que toman la gente en la calle, “guasmol”) y poca comida, esa es la formula que funciona eficientemente!!!!!.

  • el 22 mayo, 2013 a las 3:14 pm
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    Yo estoy de acuerdo con Pedro.

    Para empezar, lo que no es tan simple es determinar qué significa ‘Estado’ dentro del pensamiento marxista. La parte sólida del marxismo es el análisis del capital y el materialismo, pero no el programa político, que fue algo a lo que no dieron demasiada importancia en cuanto a que el propio proceso histórico y sus condiciones serían los determinantes. Dieron algunos esbozos y opiniones, pero no un plan de acción y, mucho menos, una receta. No existen recetas dentro de una cosmovisión tan compleja como es la de Marx y Engels.

    Aún así, hay que ver el pensamiento marxista en conjunto.

    Para empezar, la cita completa que pones del prefacio de 1872 al manifiesto es así:

    “Aunque las condiciones hayan cambiado mucho en los últimos veinticinco años, los principios generales expuestos en este Manifiesto siguen siendo hoy, en su conjunto, enteramente acertados. Algunos puntos deberían ser retocados. El mismo Manifiesto explica que la aplicación práctica de estos principios dependerá siempre y en todas partes de las circunstancias históricas existentes, y que, por tanto, no se concede importancia exclusiva a las medidas revolucionarias enumeradas al final del capítulo II. Este pasaje tendría que ser redactado hoy de distinta manera, en más de un aspecto.”

    También en el Anti-Dühring hay especificaciones:

    “El primer acto por el cual se manifiesta el Estado realmente como representante de toda la sociedad, es decir, la toma de posesión de los medios de producción en nombre de la sociedad, es al mismo tiempo el último acto propio del Estado. La intervención del Estado en los asuntos sociales se hace progresivamente superflua y acaba por languidecer.”

    Esta visión del socialismo dista, obviamente, de los Estados totalitarios habituales del plantemiento leninista-estalinista.

    A eso hay que añadir: 1) Engels reconoce en el mismo panfleto que citas que la estatalización de medios de producción NO ES SUFICIENTE para considerarse algo como socialista. Un asalariado es igualmente asalariado para el Estado, y si se considera al Estado como estructura opresora, es tanto más opresora [email protected] más [email protected] tenga a su cargo. Se considera la apropiación estatal como la palanca o la herramienta para SOCIALIZAR los medios productivos y eliminar la intervención estatal en los aspectos cotidianos de la vida, hasta que cumpla una función simplemente administrativa. Habría que discutir, entonces, qué significa socializar, pero en ningún momento se plantea la estructura de socialismo estatal perdurable en el tiempo. 2) La famosa frase de Marx que cada cual entiende como le da la gana: “La clase obrera no debe limitarse simplemente a tomar posesión de la máquina del Estado tal como está, y a servirse de ella para sus propios fines.” Ningún Partido Comunista, llegado al poder, a cambiado realmente la estructura estatal en su esencia: la ha convertido en totalitaria, que no es lo mismo.

    No olvidemos tampoco, como dice Pedro, que la experiencia práctica que Marx suscribe y donde ve patrones de cómo debe ser el cambio es la Comuna de París, distante del modelo dictatorial ya conocido y apoyado, incluso, por los anarquistas.

    También se muestran contrarios a la intervención estatal en la vida social o en aspectos como, por ejemplo, la educación: “Lo que hay que hacer es más bien sustraer la escuela a toda influencia por parte del gobierno y de la Iglesia.”, algo claramente opuesto a la educación fuertemente adoctrinante que hay en Cuba (y en el casi todo el mundo, por cierto, aunque de forma más sutil).

    Además, dentro del propio análisis marxista de las clases sociales, se considera como una base material para una división en clases y para la explotación una situación en la que la mayoría de la sociedad tenga que dedicar su tiempo al trabajo y una minoría se encarga de los asuntos sociales (política, defensa, legislación, cultura, etc.), viviendo esta minoría del trabajo excedente del resto de la población y, por lo tanto, en situación de privilegio. La abolición de las clases sociales pasa por el reparto del trabajo y, ante todo, por la participación política REAL y consciente de la población en los asuntos que le incumben.

    Por último, aunque reconocen el Estado como ‘palanca’ de cambio durante el período revolucionario, también afirman que “tan pronto como pueda hablarse de libertad, el Estado desaparecerá”, ergo no existe el Estado libre ni el Estado popular, pues la propia estructura estatal es en sí misma represiva.

    Yo, personalmente, veo el problema no tanto en la teoría marxista, sino en el planteamiento y práctica de Lenin y los bolcheviques, exportado al resto del mundo como ‘praxis absoluta y real del marxismo’; aunque Marx y Lenin jamás se conocieron ni Marx lideró ni llegó a ver ninguno de los Estados erigidos en su nombre.

    Si eliminamos del pensamiento de Marx la forma de entender la sociedad, la complejidad, el dinamismo y los conceptos de enajenación y alienación, si eliminamos su propia evolución, sus dudas y ambigüedades, y nos quedamos solamente con el economicismo y los conceptos (apenas desarrollados) de ‘apropiación por el Estado’ y ‘dictadura del proletariado’ es lógico que salgan aberraciones como las que, tristemente, han recorrido el mundo.

    Un saludo y perdón por semejante parrafada.

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