¿Quién metió a la Iglesia en mi televisor?

Rogelio Manuel Díaz Moreno

Foto: http://pcealcaladehenares.blogspot.com
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HAVANA TIMES — Varias personas me habían comentado, en las últimas semanas, haber visto una película de tema bíblico, en un espacio de la televisión de los domingos. Justamente, el pasado domingo encendí mi televisor a tiempo de ver las escenas finales del largometraje, con Russel Crowe, que representa el mito del Arca de Noé.

Muchas personas se quejan de lo que pueden ver los menores de la familia en ciertos programas que reflejan realidades que no son de su agrado. Hagamos el ejercicio, para ver cómo se puede aplicar a esta película sobre el Diluvio.

La divinidad del Viejo Testamento se enfada porque las criaturas (que Él mismo hizo) se han comportado muy mal. Vamos a obviar la contradicción o inconsecuencia de que el Omnisapiente lo debía haber previsto, desde que zumbó a Adán y a Eva fuera del Edén. Entonces aplica un remedio ¿santo? Un verdadero planeticidio, con aquella inundación que no contempla niños, mujeres o ancianos. La película hace despliegue de un alto nivel de truculencia y efectos especiales, que trasmiten de lo más bien el mensaje traumático de que con Jehová el Exterminador no se juega.

Vamos a recapitular cuidadosamente este asunto. No pretendo con este escrito, en lo más mínimo, hacer una diatriba anticristiana ni nada de eso. Pero sí tengo mis razones para molestarme con los criterios de selección de esta programación.

La televisión cubana es oficial, es estatal, es pública, y es monopolio y responsabilidad del Estado. De un Estado laico, si vamos a creer todavía a la Constitución. Los artículos 8 y 55 establecen la separación de Iglesia y Estado; la igualdad de consideración para todas las creencias y religiones, y la libertad que tiene la ciudadanía cubana de profesar cualquiera de ellas, o ninguna.

Con este fundamento, se puede cuestionar que un funcionario del ICRT decida trasmitir, en un espacio regular, materiales parcializados con una doctrina específica. Esto constituye una violación de la libertad religiosa de las personas que no profesan esa fe en particular. Por cierto, que viola también la libertad de las personas que sí la profesan, aunque sea menos evidente, porque obra en detrimento del carácter neutro que debe conservar el espacio público, colectivo, plural.

Cuantas veces sea necesario, repetiré que no me motiva ningún sentimiento anticristiano o de censura. Defiendo que, quien lo desee, debe tener toda la libertad de consumir, producir y divulgar los materiales religiosos que estime convenientes, como individuo o como congregación de esa fe. Debido al origen de nuestra población y cultura, además, con frecuencia será difícil soslayar reales obras de arte que se despliegan a partir de un trasfondo compuesto de estos temas.

Por poner ejemplos simples y contundentes, los cuadros de los santos en los museos, la poesía de San Juan de la Cruz, los cantos gregorianos, un dulce Ave María… Estos constituyen patrimonios de la cultura que atesoramos, y esperamos trasmitir a las nuevas generaciones el fervor que nos despiertan a muchos.

Tampoco hay que cerrar la puerta a la posibilidad de que, en el futuro, una parte de los largometrajes religiosos u otras obras contemporáneas, se incorporen a esta relación por sus propios valores. Ahora bien, no hay que apresurarse a imponer en este espacio, obras explícitamente doctrinarias y a las cuales el tiempo no ha dotado aún de una respetable perdurabilidad en cuanto a la capacidad de movilizar los sentimientos humanos.

Foto: www.diariomasonico.com
Foto: www.diariomasonico.com

Vuélvase a notar la responsabilidad de un Estado Laico que debe tratar equitativamente todas las creencias. Nadie podrá negar la existencia de obras semejantes, pero relacionadas con las creencias del sincretismo cubano, las musulmanas, las de la Nueva Era, entre otras igualmente respetables que existen en nuestro patio. ¿O vamos a decir que, como algunas tienen mayor cantidad de practicantes, tienen más derechos que las otras?

Esta tendencia de los domingos se une ahora a las ocasiones en que han decidido trasmitir misas cristianas por los días de Navidad, igualmente por la televisión del Estado. Por este camino se naturaliza la discriminación de otras creencias y de las personas sencillamente ateas.

No olvidemos que una doctrina religiosa particular suele ser portadora de un paquete de conceptos morales y éticos que no concuerda en su totalidad con los paquetes de otras doctrinas o el de la persona que no tiene ninguna. Y que esos conceptos son exaltados, con no poca frecuencia en detrimento de los espacios y potestades de los demás. Es un deber ciudadano prevenir y oponerse a esta otra violación de nuestras libertades y derechos.

En resumen, que aplaudo a cualquier congregación religiosa que desee ejercer, sinceramente, su culto y su proselitismo por sus propios medios. Incluso, consciente de que puedo ser yo lo más insignificante ante sus ojos. Pero de la televisión del Estado, me sacan a la Iglesia.


34 thoughts on “¿Quién metió a la Iglesia en mi televisor?

  • el 2 octubre, 2014 a las 5:08 pm
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    Sr. Díaz Moreno
    Hace unos días leí su artículo publicado en el Havana Times, con fecha 4 de septiembre del presente año, bajo el título: “¿Quién metió a la Iglesia en mi televisor?”, y le confieso que, -con todo respeto al editor de esta publicación que debió revisar su trabajo-, concluida su lectura, no logré entender, ni aun entiendo, los motivos que usted esgrime como argumento para su manifiesto desacuerdo con la exposición de estos materiales por los medios de difusión del Estado.

    No sé nada de Ud., ni conozco cuáles han sido sus estudios, pero, evidentemente, de Derecho no son, y lo digo por lo que entiende por Estado Laico. Por otro lado, creo necesario partir por poner a su conocimiento que a diferencia de Ud., no le dedico mucho tiempo al televisor, pues cuando estoy aburrido y trato de entretenerme con este, lo único que logro es aburrirme más, principalmente los domingo, cuando dice que trasmitieron la película a la que se refiere. Así que, lamentablemente, no puedo expresar mi opinión sobre este material que desconozco.
    Sr. Díaz, para continuar, prefiero reservarme mi profesión religiosa, ni pienso que tampoco importe mucho al caso la suya, si es que tiene alguna, pero sí quisiera definir algunos conceptos que ha tratado en su trabajo que, evidentemente, están bastante movidos de lugar o mal interpretados.

    Usted en su artículo dice que “muchas personas se quejan de lo que pueden ver los menores de la familia en ciertos programas que reflejan realidades que no son de su agrado…” y propone el ejercicio, de “ver cómo se puede aplicar (esto) a esta película sobre el Diluvio”. Al final, termina asegurando haber captado el mensaje traumático (para los menores) del filme, de que: “con Jehová el Exterminador no se juega”. Y bien, eso fue lo que Ud. logró captar de la película, lo que no le critico en nada, hasta me resulta bastante interesante su punto de vista, que sería un buen tema, pero para otra carta.

    Ahora bien, haré una pausa aquí para explicar qué es el Estado Laico y sus diferencias con el Ateo y el Confesional, lo que Ud., a todas luces, no logra diferenciar. El Estado Laico es un Estado que no sufraga ni sostiene religión alguna o iglesia específica, no se declara a favor de ninguna pero tampoco las combate, lo que no debe entenderse como que las ignora. En otras palabras debe tratarlas a todas con la misma deferencia. Y aquí caemos en el punto complejo de la neutralidad.

    La Constitución de la República de Cuba, en su reforma de 1976, declaraba el Estado cubano como un Estado ateo, bajo la filosofía marxista; pero con la reforma de 1992, el Estado pasó a ser laico, o neutro, (Art. 8) como mejor lo entienda. Ya en su discurso el Estado no combatiría la religión, al menos en teoría, como lo hacía antes abiertamente en la educación cuando era ateo. A partir de este momento tendría, o debería tener, una posición vertical en cuestiones de religión, lo que no debe entenderse con que el Estado se opone a la religión, sino que no toma parte por ninguna de ellas, lo que sí haría un Estado Confesional.

    Por lo que, no es para nada una violación, como lo considera Ud., “a nuestra libertades y derechos”, -y cuando dice “nuestras” imagino que se refiere al derecho de los que no creen, derecho que Ud. trata con prioridad por encima del de los religiosos-, que se ocupe un espacio en los medios del Estado para televisar un acto de este tipo, sino todo lo contrario, y más en un Estado tan atípico como en nuestro, que dice ser laico pero que por momentos se comporta como ateo por la ideología marxista-materialista con la que se guía.

    En todo caso, es un ejercicio del derecho de los religiosos, ver una ceremonia de su fe, al menso por los medios del Estado que, consciente de que no permite que por sus propios recursos las religiones en Cuba posean sus canales de televisión, lo que sí permitiría un verdadero Estado Laico, al menos ahora permite que se trasmitan por los canales oficiales.

    Hace algo más de una década, cuando solo existían dos canales de televisión, el cinco y el seis, – si se acuerda-, y aquí hay mucha tela por donde cortar, cada vez que había un acto político, indigerible hasta para los estómagos más agresivos, no recuerdo haber tenido noticia de algún artículo suyo ni de nadie quejándose de que trasmitieran estos actos o discursos en cadena por estos dos tristes canales. Como tampoco recuerdo a nadie reclamando su derecho a ver lo que desea, al menos, por uno de estos. Los que no les interesaba la política o esa “programación” ¿qué hacían? No tenían opción.

    Hoy, y desde hace algunos años, ya podemos evadir la programación oficial. Primeramente, a mediados de los 90, gracias a los equipos de video que entraban al país los que podían viajar al exterior y que se vendían por cantidades de forma clandestina; y últimamente, gracias a las PC que algunos tienen en casa y a que, desde hace unos años, se permitió vender los equipos de reproducción de DVD, en las tiendas de recaudación de divisas, porque ya era estúpido que no permitieran vender estos y porque también era un negocio que el Estado se estaba perdiendo.

    Alguien que piense sinceramente en el bienestar y en los derechos de cada cubano, que desee defender verdaderamente nuestros derechos, -y cuando digo nuestro, específico que me refiero al derecho de todos los cubanos: los que creen y los que no, nadie es menos cubano ni patriota por eso-, debería sintonizar con las ideas de la democracia, las mismas de Martí que soñó crear una Patria CON TODOS Y PARA EL BIEN DE TODOS. Esa persona, debería tener una posición más positiva y utilizar más las palabras: integración, pluralismo y poner, en vez de: exclusión, monolitismo y quitar.

    Por lo que estoy totalmente de acuerdo con Ud. cuando dice que es una discriminación hacia las otras religiones televisar solo las misas católicas. Considero que también deberían televisarse los cultos de otras nominaciones cristianas como los bautistas, pentecostales, adventistas, etc., al igual que las otras religiones como las musulmanas, budistas, sincréticas, etc., que también tienen el mismo derecho.

    En fin, considero que alguien con una posición acorde y en pos de la defensa de los derechos de información, como se presenta Ud., lejos de quejarse de lo que ponen, debería quejarse mejor de que no haya variedad en la programación. Como mismo usted se queja de las películas cristianas de los domingo, así mismo otro pudiera felicitar al departamento de Programación del ICRT por esta nueva apertura a complacer la diversidad de gustos de la población. Seguro que Ud. estaría en desacuerdo con que alguien pida que quiten algo que a usted le gusta. Y la opinión de este individuo no pesará ni más ni menos que la suya, si se tuvieran en cuenta los argumentos en los que usted se basa.

    Una actitud similar a la suya, Sr. Moreno, fue la que nos ha arrebatado, por más de medio siglo, el derecho de los cubanos a elegir qué deseamos ver.

    Así que quisiera terminar mi trabajo, Sr. Díaz Moreno, con un “latiguillo” diferente al que Ud. utilizó para cierre de su artículo. (Así le llaman los escritores de oficio a esa frase final, lapidaria, a la que muchos escritores de manigua tienen que recurrir para poder levantar el final de un artículo).

    ¡Que me pongan en la televisión las misas del papa y las del patriarca de la iglesia ortodoxa, y todos los cultos de las nominaciones cristianas y no cristianas! ¡Que mantengan Telesur, pero que también me pongan la CNN, EFE, Reuters y todas las demás cadenas de noticias!

  • el 9 septiembre, 2014 a las 8:06 am
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    Al final es inconsecuente, mejor la opinion de Campos y en general, el estado es igualmente inconsecuente al respecto, pero una culpa no debe arrastrarnos hasta el otro extremo. Los filmes, las opbras de arte lo son en si mismas, independientemente de su inspiracion religiosa. He visto filmes de los musulmanes, de los cultos de origen africano, igualmente de las iglesias protestantes, disfruto su contenido y aprendo de sus mensajes mas alla de la creencia propia.
    No esta reñido esto con el estado laico, para nada.
    Otra cosa es el monopolio aunque tampoco niego la existencia y lo positivo de canales publicos. Hasta en EE.UU. existen y son apreciados.

  • el 7 septiembre, 2014 a las 8:43 am
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    No es realmente ateo aquel que no dude por ratos del ateismo, ni tampoco es un verdadero creyente quien no haya dudado de su fe, como puede haber pensamiento dialectico sin la duda. Hay cuatro pilares del pensamiento humano, ciencia y religion, moral y arte, ?por que renunciar ha alguna de ellas?. Al final , solo las grandes obras de arte, la ciencia , la honestidad , mezclado con un poco de fe , nos dara cierta comprension de quienes somos y porque estamos aqui.

  • el 6 septiembre, 2014 a las 5:55 pm
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    Cuba antes del 59 era un estado laico, pero un país muy religioso. Y había escuelas religiosas, algunas de las cuales tenían bien merecido prestigio por la excelencia de su enseñanza. La mayoría de los grandes próceres y pensadores de la Cuba anterior al 59 profesaban alguna creencia religiosa. lo del ateísmo a la fuerza, fue otra metedura de pata por imitar a los “hermanos soviéticos”. y los “revolucionarios” de ayer y de hoy, en un gran porciento, o eran cristianos (Con bastantes escapularios y medallas de Cachita que bajaron de la sierra); o caminaban o caminan la brujería como el más pinto (ambas inclusive) ¿Estamos? ¿O ya nadie se acuerda que Celia era santera; y que el líder tuvo sus conffrontaciones con babalawos de prestigio (Hasta en África, por más señas)por aquello de “resguardarse”) Vamos a no escupir para arriba que, en este sentido “aquí el que no tiene de congo, tiene de carabalí”. Que mucho oficial del MINNINT tiene un exvoto colgado en el Cobre.

    En definitiva, nada más cierto que ese dicho popular: “Aquí todo el mundo se acuerda de Santa Bárbara cuando truena

  • el 6 septiembre, 2014 a las 5:44 pm
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    Rogelio

    Realmente has formado un tremendo arroz con mango en que te contradices y vas de atras para alante, para al final, armar un texto que, en esencia, respira intolerancia por casi todas las letras, por más que afirmes lo contrario.. No veo cómo los “arreglos” que le hiciste aportan algo nuevo a la primera versión de esta diatriba que publicaste aquí..

    Déjame aclararte dos conceptos que, al parecer no tienes muy claros: El primero es el de “libertad religiosa”. Esta se entiende como el derecho a profesar la creencia religiosa que quieras, o a no profesar ninguna, sin que por esto (Y esto es clave) tengas que sufrir ningún tipo de ataque o discriminación.

    El segundo concepto que tienes bastante turbio, por no decir, torcido, es el de estado laico. Este término quiere decir que el estado no eleva a ninguna religión a religión oficial; ni hace proselitismo; ni impone ninguna religión a los ciudadanos; ni da preferencia a ninguna creencia religiosa sobre las otras que puedan profesar los ciudadanos; ni discrimina a los que no profesan religión alguna, puies todos son igualmente ciudadanos y gozan de los mismos derechos.. Y te digo que tienes bastante turbio el concepto, porque por tus palabras se desprende que para ti “estado laico” es sinónimo de estado ateo, o de estado antirreligioso, en lo cual estás en un grandísimo error, porque un estado laico, ni impone el ateísmo, ni ataca a ninguna religión, porque en este caso, estaría discriminando a una parte de la ciudadanía; y caería en lo mismo que supuestamente quiere evitar, pero al revés ¿Nos entendemos? En este sentido es acertadísima la afirmación que alguien (Curiosamente un papa), hizo ante el pueblo cubano: “Ningún estado moderno tiene derecho a hacer, ni del ateísmo, ni de la religión, uno de sus principios políticos”. (SS: Juan Pablo II, La Habana, 1998)

    Ahora, el estado cubano, más que laico, fue ateísta (y trato de imponerse en este sentido) y antirreligioso por décadas. Ahora que te quejas por haber visto una película de tema bíblico, cabría preguntarte si alguna vez protestaste cando se pasaba una película que atacara a la religión (es), de las no pocas que se pasaron por la tv cubana; o si sentiste que con eso se discriminaba a la no pequeña parte de los cubanos que profesan creencias religiosas ¿Protestaste alguna vez? Eso daría cierta coherencia a lo que dices ahora (Aunque no te dé la razón), pero yo apostaría a que nunca lo hiciste. ¿Nunca pensaste que esos ciudadanos religiosos eran tan cubanos y tan ciudadanos c omo tú, que tenían los mismos derechos, y que se podrían sentir discriminados? ¿O me equivoco? Hay prejuicias que no se quitan muy fácil, Rogelio, sobre todo cuando se ha vivido años con ellos, y más si se defienden en consonancia con el poder establecido.

    Excepto en los países donde, desgraciadamente el estado sí impone una religión a sus ciudadanos, las televisoras publicas y privadas pasan de todo tipo de filmes, religiosos y ateos, y nadie de la ciudadanía protesta por ello, ni se le ocurre; y menos todavía se sienten discriminados, ni alarmados por ello. Sencillamente cada cual ve lo que le da su gana. Y punto. La Misa de Gallo en el Vaticano se ve en casi todo el planeta y nadie se ofende. El feriado de navidad existió en Cuba desde la colonia, y anadie se le ocurrió quitarlo hasta que llegó el desastre que convirtió a cuba en el único país en el hemisferio occidental en que no se celebraba la Navidad. asimismo, muchas festividades religiosas con siglos de tradición fueron eliminadas, prohibidas o despojadas de este componente. ¿Esto es lo que prefieres?, pero, vuelvo a la pregunta: ¿Y los demás . qué?

    En Cuba el estado es el dueño de casi todo, tv incluida. No hay televisoras privadas ¿Entonces según tú la población religiosa no puede ver una película de tema bíblico o religioso? ¿Por qué razón? ¿Entonces las que critican o atacan la religión son las que deberían pasarse? ¿Por qué razón, porque son las que a ti te gustarían? ¿Y los demás no tienen los mismos derechos que tú?

    Lo único más o menos salvable de todo este mamotreto que has “arreglado” es donde dices que deberían pasarse filmes donde se vean los puntos de vista o las características de otras religiones. Eso también ocurre en el mundo normal. Y nadie brinca tampoco por eso.

    Por tanto, no me queda otra que repetirte el sano consejo que tantos ya te dieron: Si no te gusta, cambia el canal, o apaga la tele; Y en paz

  • el 6 septiembre, 2014 a las 5:30 pm
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    …el problema mio con esa pelicula no tiene nada que ver con religion…es que no me gusta la costumbre del cine de hollywood de cambiar las historias conocidas segun su conveniencia y comercializacion….segun tengo entendido en el arca iban noe y su esposa y creo que 3 hijos con sus esposas…toda esa historia del polizon en el arca me parece un agregado para darle emocion y aventura a la pelicula…si consideraramos la pelicula solamente sin el antecedente del noe y el arca biblicos seria una buena pelicula de accion…igual me pasa con aquella version de troya donde cambian todo el sentido de lo escrito por homero para darle lucimiento al aquiles de brad pitt….esos cambios son los que me hacen considerar esas peliculas como mediocres…

  • el 6 septiembre, 2014 a las 4:05 pm
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    Que bueno, Roge hablando nos entendemos.
    Gracias

  • el 6 septiembre, 2014 a las 10:28 am
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    Eduardo, más o menos has usado el mismo argumento de los que censuraron la película por no ajustarse a lo convencional.
    Sin embargo, el director, judío, dio una explicación que me parece convincente: no era una época linda, era una época dura donde se acostaban hermanos con hermanas.

    Y ojo, que es muy diferente el dios de Moisés, dios iracundo y castigador; al dios de Jesús amoroso y perdonador.

  • el 6 septiembre, 2014 a las 9:56 am
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    Algunos de los comentarios vertidos aquí me han hecho meditar sobre aspectos de mi material que podrían ser mejor enfocados. He realizado algunas modificaciones en el texto que creo que lo mejoran en ese sentido, la nueva versión puede verse ahora en el sitio del Observatorio Crítico donde también publico. Agradezco a los comentaristas que han hecho las observaciones constructivas que me han permitido esto.

  • el 6 septiembre, 2014 a las 7:47 am
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    eduardo,yo creo que mejor sistema que el que hay en cuba es cualquiera,tu no lo cambiarias?? si repondes que no,es que tu no vives en cuba,sencillamente.En todos los paises aunque sea hay opciones,en cuba estan pensando como le dan algunas a las masas,despues de 60 anos de total secuestro y esas opciones se referirian solo a irse del pais y vender chucherias,vaya eduardo,despiertate!!

  • el 5 septiembre, 2014 a las 8:15 pm
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    …..yo solo le pregunte para que nos ilustrara…se permiten los fraudes en la democracia???…es legal cambiar votos por dinero o productos???…si el esta tan preocupado y triste por cuba nos deberia enseñar como funciona la democracia en su pais….

  • el 5 septiembre, 2014 a las 6:59 pm
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    No me molesta una película, total, no veo diferencias entre una película basada en un tema bíblico y una de Steven Seagal. La tv cubana no es muy selectiva ni criterios a con lo mediocre y lo contradictorio. No creo que afecte el sentido laico, ni una película que trate el tema del diluvio como una que trate la vida de Cristo según cualquiera de sus evangelios, o una película que trate sobre Mahoma, Buda, etc.

    Otra cosa es que se Televise una misa en directo. Cuba es un estado laico y como debería mantenerse como tal.

    Yo no estoy de acuerdo con una iglesia intermediaria ni con protagonismo político.

    Si bien creo en la libertad y la democracia y en la necesidad de espacios y partidos políticos de todos los signo, tambien creo que ninguno debería llevar el adjetivo de cristiano, porque excluye a quienes no nos consideramos cristianos, porque si llegasen al poder, en virtud de juicios y prejuicios me impondría normas con la que no comulgo.

    Esta fe que se impuso hace 55 años no debería ser sustituida por la fe milenarista y funesta que representa la Iglesia.

    Cuba ha de ser un país laico como lo fue antes del 59, sin fe castrita y sin fe católica en los espacios público y educativo.

  • el 5 septiembre, 2014 a las 6:07 pm
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    Estoy de acuerdo con la mayoría. Tienes la elección de apagar el tv o cambiar el canal si no te gusta lo que ponen. En mi casa lo hacíamos cuando nos ponian uno de esos discursos de Fidel. El tv se apagaba de inmediato. :-)

  • el 5 septiembre, 2014 a las 4:46 pm
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    Alejandro ha hecho una corta relacion de libertades que existen en Mexico y no existen en Cuba….. eso se llama argumentar…. tu podrias rebatirle con argumentos….. si puedes…… y no con sarcasmos que no te dan ninguna credibilidad en definitiva.

  • el 5 septiembre, 2014 a las 4:35 pm
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    A Eduardo lo veo familiarizado con la filmografia del enemigo

  • el 5 septiembre, 2014 a las 1:25 pm
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    Es que es insólito, incoherente y absurdo que se baje con esta “ofensa” que le ha causado la televisión del estado, cuando si ahora a fidel le saliera en un registro darle un tambor a Shango todos los domingos por la TV, no se lo iban a tener que meter sin nadie chistar.

  • el 5 septiembre, 2014 a las 9:41 am
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    ….la pasion me parece buena…benhur,los diez mandamientos y todas las parecidas como el manto sagrado y etc me parecen excelentes….tambien excelente me parece el principe de egipto la de animacion….la de noe me parece mediocre porque le da un giro a la historia conocida para hacerla mas comercial y de accion….y te aclaro que yo soy ateo por la gracia de dios…..

  • el 5 septiembre, 2014 a las 8:29 am
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    Cuéntanos Eduardo, ¿por qué es mediocre esa película ?
    ¿Por que Anthony Hopkins aceptaría trabajar en ella?

    Y de paso, ¿qué opinión te merece La Pasión?

    ¿Y la multi oscarizada Ben Hur?

  • el 5 septiembre, 2014 a las 1:44 am
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    Amen Miranda!
    Lo que pasa es, que este señor solammente se molesta, cuando la doctrina que se divulga no es la que él personalmente profesa. Cuando es la suya propia, a él le parece todo muy bien.
    Tremenda inconsecuencia!!!…. Será que ni se dan cuenta?

  • el 4 septiembre, 2014 a las 11:33 pm
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    Evidentemente Rogelio nunca leyó la “Epopeya de Gilgamesh”, que está úblicada en Cuba; ni el Diluvio de Deucalión; ni las Leyes de Manu, ni el Popol Vuh, también publicado en Cuba.

  • el 4 septiembre, 2014 a las 9:41 pm
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    La película fue muy polémica en su momento porque los religiosos decían que cambiaba el relato bíblico.
    Peor aun porque el director es judío. (El mismo de Pi que es muy buena)
    Tiene un buen elenco y narra una buena historia.

    La verdad, yo le veo mas pepeletas a favor que en contra.

    Y sobre las religiones en los medios cubanos, es lo mismo cuando hablan de brujeria, que a un minton de gente jo nos gusta ni nos interesa.

  • el 4 septiembre, 2014 a las 9:23 pm
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    Rogelio siempre me gustan tus escritos, pero en aras de mejorar un poco tu cultura general deberias aprovechar la película. Quizas comprenderias que la historia de Noé que pertenece al viejo testamento es anterior al cristianismo y no es la Iglesia por lo que hablar de ellos solo por Noé es un error.

    Te recomiendo abrir tu mente a películas como Ben Hur, Moisés y Los diez mandamientos. Aparte de que son de aquellas grandes producciones que ya no vienen cuentan historias muy interesantes.

  • el 4 septiembre, 2014 a las 7:15 pm
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    La intolerancia, madre de todas las dictaduras

  • el 4 septiembre, 2014 a las 4:44 pm
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    Rogelio,

    Si no te gusta la película apagas la tele.

  • el 4 septiembre, 2014 a las 2:34 pm
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    …y hay mucha democracia en mexico alejandro???….de cual democracia hablas..de la de televisa ???…

  • el 4 septiembre, 2014 a las 2:31 pm
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    …..y en definitiva toda la bronca es por la pelicula NOE que es una version de aventuras y accion de la historia biblica del arca….la pelicula es mediocre y es solo otra cinta comercial …ponerse a dar gritos por eso es una exageracion y un extremismo infantil….

  • el 4 septiembre, 2014 a las 1:46 pm
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    Este artículo tiene que ser un intento fallido de broma, si no no me lo explico.

    ¡Gracias Fidel!

  • el 4 septiembre, 2014 a las 1:00 pm
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    Alejandro, es que no se pueden sacar el fidelito de adentro, perdonalo que estan enfermos de esa maldita ideología.

    Ven lo que se les dice? Ustedes mismos se ha encargado de todo. Quienes mejor que uds? A nosotros nos dirían que son calumnias por no estar de acuerdo con el sistema. Mientras no pidan primero democracia, no se les tomará en cuenta el resto de lo que pidan y tendrán dictadura para siempre.

  • el 4 septiembre, 2014 a las 12:32 pm
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    Que tristeza me da leer este articulo. Me gusta mucho leer los artículos de este sitio. Soy Mexicano y he viajado a Cuba. Lo que he visto es la total falta de democracia, y esa es una de las cosas que la mayoría de los que escriben en este blog buscan que se haga realidad en Cuba. Democracia significa no solo elegir en lo político, sino en otras áreas de la sociedad. Poder elegir que ver, que escuchar, que vestir, que estudiar, que leer, son de las cosas que disfruto de vivir en un país libre. Enciendo la TV y decido que ver, no me ofende que algunas opciones vayan en contra de lo que pienso y creo. Con todo respeto Rogelio Manuel, creo que el pedir a tu gobierno que quite de la TV esos programas, estas precisamente dando permiso al gobierno de que no de opciones diferentes a los telespectadores que ver. En México existe también la separación Iglesia estado, y eso no evita que canales oficiales incluyan en su programación documentales y películas de corte religioso. Al final quien debe decidir que ver o no ver es la persona, no quien lo gobierna. Las opciones deben de estar alli(no solo una corriente de pensamiento) La pluralidad es un buen signo de democracias.

  • el 4 septiembre, 2014 a las 11:36 am
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    todo eso esta muy lindo en un pais donde hay un canal publico y los demas son privados; pero en Cuba ? que todos son estatales, por una razon u otra no veran nada, mejor cambie de canal , o su televisor no tiene selector de canales?, Claro , el dia que hable el comandante para adoctrinarte, te jodiste , apagalo ; porque te lo tiran por todos los canales.

  • el 4 septiembre, 2014 a las 11:11 am
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    Con tantas cosas para criticar, venir a decir que es una imposición una película. Aqui, porq el Estado es el dueño de la TV. Y allá? También te imponen lo que quieren y la visión que les da la gana y hasta legalizan una doctrina (creacionista o evolucionista) y eso que son un Estado Laico también. Oiga compay, no se insulte por una película y hágalo por cosas más contundentes.

  • el 4 septiembre, 2014 a las 10:27 am
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    Que insolencia!!!, primero por aceptar darle la television al estado, el Unico que puede imponerle a los ciudadanos lo que mejor le parezca. Porque si vivieran en democracia y con un estado de derecho, la TV fuera privada y con el derecho de televisar los programas que quisieran, y el televidente escoger lo que les diera la gana ver.
    Que cinismo estar reclamando que le saquen de la TV , tal o más cual programa cuando nunca han tenido la valentía de demandar que le sacaran a un loco-endemoniado dando discursos de un día entero, y se me antoja preguntarle si fuera capaz de reclamar que le saquen a Mariela un programita de lesbians, gays y transexuales, porque para muchos, y hay que aceptarlo, no concuerdan y va en detrimento con la moral y creencias de ellos.

    Más importante aún, ha demandado que en las escuelas no se les adoctrine a sus hijos? O alguna vez se levantó y se salió del aula cuando le metieron el marxismo-leninismo?.

    Para tomar en serio esa pregunta, tiene que empezar por preguntarse quien le ha dado el derecho al estado a meterse no sólo en su televisión, sino en todo lo demás, que sin derecho, se ha metido.

  • el 4 septiembre, 2014 a las 9:30 am
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    Estimado Roglio comprendo tus argumentos. Sin embargo el problema de base está en el monopolio que tiene el estado sobre la tv, como sobre la economía, la educación, la pelota y las caninas. Ese es el gran problema que tenemos, la base de todos los otros. Una tv indepediente, como una prensa independiente, entidades economicas verdaderamente independientes en una economía libre que permita el trabajo libre asociado o individual sin todas esas trabas actuales, así como elecciones libres, municipios autonomos, cooperativas autónomas que puedan comprar y vender libremente, recibir créditos, es el camino a la solución de nuestros problemas. Cuando haya televisoras independientes o si la Iglesia quiere tener una, o los cristianos quierene tener otra y las religiones de origen afro puedan tener los medios que quieran, pues que transmitan por allí todos los programas que quieran. El problema es un asunto de libertad, el que tenemos. Libertad es la palabra, creo yo, modestamente.

  • el 4 septiembre, 2014 a las 9:26 am
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    Mas que sacar a la iglesia de la tele deberia pedir que sacasen la vulgaridad, la chabacaneria y el mal gusto. Esas si afectan la educacion de todos

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