Queriendo a Cuba en tiempos difíciles

Foto: Juan Suárez

Por Michael Wiggin*

HAVANA TIMES – Soy un canadiense que ha visitado Cuba muchas veces y ha llegado a amar a la Isla y a su pueblo. Me angustia ver el conflicto entre cubanos, entre el gobierno y el pueblo que protesta por las condiciones de vida o por la política gubernamental. A pesar de la deplorable economía y el castigo a la libertad de expresión, he encontrado mucho de querer de Cuba.

Caminar sin miedo a las 2:00 de la mañana por las calles mal iluminadas de Centro Habana; compartir la alegría de la gente que disfruta de un partido de béisbol en los asientos rotos de un estadio; escuchar el entusiasmo de muchos jóvenes por la Revolución me deja la impresión de que hay muchas cosas buenas sobre las que construir, y hay posibilidades para mejorar.

Durante los dos años transcurridos desde mi última visita, mientras la COVID-19 y el embargo estadounidense conspiran para crear condiciones inaceptables en Cuba, creo que el país ha llegado a una coyuntura crítica de su historia, un momento en el que hay que tomar muchas decisiones difíciles.

Por supuesto, hablo desde mi comodidad en Canadá y, un poco alejado del dolor actual del pueblo cubano, hago todo lo posible por ser constructivo.

Me parece que ha llegado la hora de revisar las prioridades, de pensar detenidamente en las cosas más importantes por lograr. ¿Lo mejor es una sociedad socialista pura? ¿O es mejor escuchar a Martí abogando por una sociedad “con todos y para el bien de todos”? Martí no especificó cuál era la estructura económica y la política adecuada para el pueblo cubano. Se centró en los principios u objetivos claves que deberían apuntalar el camino futuro de Cuba.

También podríamos fijarnos en el ejemplo del Che Guevara. Al tiempo que defendía la importancia de la “conciencia” y la necesidad del “hombre nuevo”, concedía relevancia a las habilidades gerenciales, por lo que le pidió a Julio Lobo, el Sugar King, que se quedara en Cuba para ayudar a supervisar la industria azucarera nacional. (Lobo declinó, pero la propuesta fue un reconocimiento a su labor y sus logros).

Más recientemente, el siempre pragmático Raúl Castro, enfatizó la importancia de la productividad y la necesidad de aprender “incluso de los capitalistas”.

En esta coyuntura crítica para Cuba, es necesario un nuevo pensamiento para estas nuevas condiciones.

No basta con echarle la culpa al embargo, se necesita un cambio interno. Martí vivió en los Estados Unidos durante muchos años, rechazó sus políticas centradas en el materialismo que fomentaban las desigualdades económicas, y destacó la necesidad de desarrollar un camino que fuera bueno para Cuba y los cubanos.

Foto: Juan Suárez

Tampoco es necesario ni beneficioso copiar el ejemplo de Estados Unidos. Muchos residentes de Estados Unidos añoran muchos de los derechos y servicios disponibles para los cubanos (cuando la economía lo permite), sin embargo, hay lecciones que aprender sobre la forma en que la economía funciona. Miremos los países nórdicos e incluso Canadá, donde elementos del socialismo y el capitalismo se han integrado por el bien del pueblo.

Todos los países con estructuras económicas y políticas inclusivas se enfrentan a críticas y manifestaciones, pero lo importante es escuchar y mejorar. Marx predijo que el capitalismo, al permitir o alentar la desigualdad extrema, colapsaría y daría paso al socialismo. Sin embargo, no vio que las protestas o críticas, seguidas de la reflexión, la consulta y el posible cambio podrían, democráticamente, modificar el capitalismo, incluyendo la incorporación de políticas socialistas, y mejorar en beneficio del pueblo. No existe una solución pura, sino la necesidad de considerar la combinación adecuada de políticas y comportamiento económico “para beneficio de todos”.

Para terminar, Estados Unidos debe tener en cuenta que su financiamiento encubierto con el objetivo de un cambio de régimen solo da una razón, a menudo correcta, de que algunas críticas u oposición son causadas por el apoyo de un gobierno extranjero. Pero, de alguna manera, esto debe ser controlado y no ser motivo de temor o rechazo a las críticas de las muchas personas que aman a Cuba y creen que el cambio es posible.

Todos sabemos que Estados Unidos apoyó al régimen de Batista y que la mafia estadounidense que controlaba gran parte de La Habana necesitaba ser derrocada. Pero, cuando un gobierno opresor, explotador o extractivo es reemplazado, siempre deja su huella. El odio y el disgusto por los años de Batista ha llevado al rechazo de todas las características de esa época, incluidas las estructuras económicas potencialmente útiles. Es hora de no manchar las decisiones de hoy con el disgusto por el gobierno y la sociedad de esos años, donde la corrupción imperaba, y de encontrar las partes que sí funcionaban para mejorar a Cuba hoy, sin perder los muchos aspectos que hacen a Cuba tan especial. Es hora de centrar más en Martí y menos en Marx.

* El escritor invitado Michael Wiggin es de Ottawa, Canadá.

Foto: Juan Suarez

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One thought on “Queriendo a Cuba en tiempos difíciles

  • el 22 octubre, 2021 a las 1:55 am
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    El cantante y compositor Emilio Frías, conocido artísticamente como “El Niño” escribio “Ni somos cultos ni somos libres, solo somos un pueblo ‘alfabetizado’ que sabe leer y escribir y no somos colonia de ninguna otra nación, pero eso no nos hace cultos y menos libres, no se dejen engañar”.
    Esto lo dice El Nino inspirado en la frase de Marti “Ser cultos para ser libres”
    Cuando en Europa termino la 2da guerra mundial habia una parte de la poblacion analfabeta y otra semi analfabeta, pero las elites tenian la cultura universal y estas fueron las que llevaron con sus ideas y principios universales a la libertad y la democracia de todo el pueblo.
    En mi opinion el pueblo cubano tiene una cultura general superior a los pueblos europeos cuando termino la segunda guerra como una tambien a muchos pueblos latinoamericanos que gozan de libertad y democracia, digamos que el pueblo cubano es un analfabeto democratico y politico. Y lo principal, que la elite intelectual y academica carece de una amplia cultura universal y de una rica cultura politica.
    Repito la frase de mis abuelos: “los ninos son seres pensantes, casi seres humanos”
    Los primates pueden aprender antes que un nino (esta probado cientificamente), pero solo el nino “ser pensante” es capaz de crear ideas, es capaz de imaginar, esta es la razon por la que el hombre esta en la cima animal.
    Un ejemplo simple: el delito tiene diferentes fases: la primera es la ideacion, la segunda los actos preparatorios…
    Esto “ideacion” solo esta en el hombre.

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