Que el mundo lo cambien otros

Por Verónica Vega

HAVANA TIMES — Hace unos días, un encuentro casual me hizo escuchar unas palabras que me sacudieron.

El conocido de un amigo hablaba de su novia, hija de un miembro del MININT.

Al decir esto aclaró, casi como una disculpa: “Ella no cree en esto, no hay quién le haga un cuento, mucha de esa gente está muy desencantada.”

Y añadió: “Ellos tienen lo que les da la gana, mi novia a veces anda con 200 (CUC) en la cartera. Estudia por puro formalismo pues ya tiene asegurado un trabajo en turismo. Lo que sí le exigen es ser miembro del DTI (Departamento de investigación de la policía).”

Pensé que el comentario vendría seguido por una crítica, una protesta… Pero sólo dijo:

“Yo le dije que lo aceptara porque ¡total…!- y completó la frase con un encogimiento de hombros.”

No pude evitar intervenir: “¿Pero no dices que ella no cree en esto?”

El joven hizo un gesto que significaba: “Sí, pero imagínate…”

Sin embargo, lo más desconcertante fue que enseguida, y como ante un atisbo de esperanza, dijo: “Vamos a ver cuando cambia esto…”

Una respuesta subió a mi boca pero la detuve sólo por cortesía.

Mientras mi amigo se despedía y nos alejábamos, veía circular en mi mente, una y otra vez, las palabras calladas:

Nunca mientras sólo ayudemos a enmarañar más la urdimbre para que sean otros los que la zafen.

Nunca mientras nos beneficiemos de la mentira y esperemos que sean otros los que defiendan la verdad incómoda, la que nos expone, la que nos hace iguales.

Nunca mientras creamos que el mundo cambia por sí solo mientras arreciamos la inercia del inmovilismo, mientras nos colgamos con todo nuestro peso y ponemos a salvo nuestro pedacito de la podredumbre. (Como si esto fuera posible).

Yoko Ono una vez dijo: “todos estamos casados” en este mundo.

Los que tienen los 200 CUC en la cartera, y los que no los tienen. Los vigilantes y los vigilados. Los que callan, los que mienten, los que se exponen… y los que esperan cómodamente.

 

 


9 thoughts on “Que el mundo lo cambien otros

  • el 9 mayo, 2012 a las 4:39 am
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    Esto me recuerda la famosa película alemana “La vida de los otros.” El agente que vigilaba a un disidente termina solidarizándose con el disidente y protegiéndole de la represión.

    En toda dictadura aparecen personas buenas que simulan formar parte de los cuerpos represivos para proteger a los perseguidos. En Cuba está sucediendo ahora mismo, pero, naturalmente, no se pueden dar nombres.

    Por eso no conviene juzgar a nadie precipitadamente.

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