Putin está desconectado de la realidad

Vladimir Putin. Foto: Mikhail Klimentyev/AP

Crecen dudas sobre estado mental del presidente ruso Vladimir Putin. ¿Hasta dónde llegará? ¿Realmente está tan mal de la cabeza?

Por Guillermo Cortés Domínguez (Confidencial)

HAVANA TIMES – No solo en América, Europa, Asia y África hay quienes creen que el presidente ruso, Vladimir Putin, ha perdido la razón o parte de ella, también en la misma Rusia algunas personas lo afirman hasta el punto que uno de los oligarcas de este país, Alex Konanykhin, lo considera capaz de cualquier cosa, incluso de poner en peligro a la humanidad, por lo cual, al estilo del viejo oeste norteamericano, ofrece una recompensa de un millón de dólares a los militares que lo capturen por delitos de lesa humanidad.

Existen varios análisis sobre la vida familiar de Putin cuyos padres sufrieron la crueldad de la II Guerra Mundial y sus dos hermanitos pasaron hambre. La familia quedó en la indigencia y tuvo que regalar al niño Vladimir para que tuviera un mejor futuro, y lo ha tenido, pero no puede saciar sus ambiciones, entre otros traumas derivados de este desastre familiar.

La sola impensable decisión de invadir en gran escala a Ucrania, pese a que el mundo le advirtió que no debía hacerlo, hace pensar que Putin no está en sus cabales, porque no le importó violar flagrantemente el sistema jurídico internacional y desoír los consejos de varios jefes de Estado y las advertencias sobre las terribles consecuencias para la población ucraniana y todo el mundo. Y para el mismo pueblo ruso.

Luego están los bombardeos a varias ciudades ucranianas que remiten a los tiempos de las hordas que no dejaban a su paso más que piedra sobre piedra, como decía el exministro de Justicia nicaragüense, Hernán Estrada, en alusión a lo que Daniel Ortega sería capaz de hacer en Nicaragua, si lo quisiera.

En un acto en homenaje al máximo patriota de Nicaragua, el general Sandino, por su defensa de la soberanía nacional ante la intervención en 1927 de tropas estadounidenses, contradictoriamente Ortega apoyó casi con entusiasmo la invasión rusa a Ucrania —uno de solo cuatro países en el mundo—.

Las dudas sobre el estado mental de Putin no son una actitud aislada de Alex Konanykhin, pues expertos de organismos de inteligencia de varios países, incluyendo Estados Unidos, han señalado un comportamiento errático e irracional por parte del presidente ruso y consideran que las decisiones que ha tomado durante los últimos días no son normales en relación a su comportamiento cotidiano.

Estas agencias especializadas, sobre todo de EE. UU. y Europa, laboran arduamente compilando y analizando toda la información posible sobre el estado actual de Putin y cómo le ha afectado mentalmente el paquete desanciones económicas que le han impuesto los países aliados en su apoyo a Ucrania.

La directora de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, Avril Haines, reveló que no tienen una buena percepción del estado anímico de Putin, según lo indicó un legislador que fue parte de una sesión informativa clasificada llevada a cabo hace unos días en Washington.

Recientemente causó hilaridad en la comunidad internacional la orden de Putin a su Gobierno, de que le elaboraran una lista con los países que a partir de la  invasión a Ucrania han tenido manifestaciones “inamistosas” contra Rusia, pues se trata a todas luces de una amenaza desde la perspectiva de quien tendría responder ante la justicia por su grave transgresión al derecho internacional. La lista fue “aprobada” el lunes 7.

Quizás lo que más ha preocupado en el mundo ha sido el irresponsable —y fuera de toda lógica— comportamiento de Putin al activar su dispositivo atómico, el segundo más poderoso del mundo. “Ordeno al ministro de Defensa y al jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas que pongan las fuerzas de disuasión del Ejército ruso en alerta”, dijo Putin en un discurso televisado. La “disuasión” incluye armas nucleares.

Todo lo anterior se encadena con el bombardeo del viernes 5 a la mayor central nuclear de Europa, en Zaporiyia, en el centro de Ucrania, que de haber hecho estallar los reactores hubiera causado una fuga de radiación que habría arrasado con Ucrania y otros países y alcanzado a toda Europa. Peor que Chernóbil en abril de 1986.

En la doctrina nuclear rusa aprobada en 2020 se establece que solo recurriría al arma atómica en uno de los cuatro casos siguientes: cuando se lanzaran misiles balísticos contra el territorio de Rusia o de un aliado, cuando un adversario utilizara armas nucleares, un ataque contra un emplazamiento de armas nucleares ruso o un ataque que amenazara la propia existencia del Estado ruso.

Ninguna de estas condiciones está presente, pero Putin y su canciller Sergey Lavrov, en varios momentos han aludido a la capacidad nuclear de Rusia, y expertos temen que la inestable la salud mental lance a Putin a una locura mayor que pondría en peligro a toda la humanidad.

Por otro lado, el senador republicano Marco Rubio, recientemente publicó en Twitter: “Puedo decir que es bastante obvio para muchos que algo anda mal con Putin”. El exembajador estadounidense en Rusia, Michael McFaul, fue más allá, pues afirmó que Putin había “cambiado” y sonaba “completamente desconectado de la realidad y desquiciado”.

Analistas en lenguaje corporal también han puesto en entredicho la salud mental del mandatario ruso, incluyendo algunos empresarios de su país que han señalado su incapacidad para sostener una relación de pareja estable, su frialdad, arrogancia, prepotencia, egocentrismo, narcisismo, crueldad, falta de empatía, megalomanía, y un pensamiento esencialmente paranoide, rasgos que indican un profundo trastorno de la personalidad de Vladimir Putin.

Por otro lado, el mandatario Vladimir Putin ha lanzado una intensa campaña de propaganda acusando “de nazis” al presidente Zelenskyy a su Gobierno, y presentándose a sí mismo como purificador y exterminador del fascismo en Ucrania, en un intento insólito de justificar su guerra.

El hecho de que Putin se lanzara a una aventura mayúscula contra el pueblo de Ucrania sin conocer el estado real del país que invadiría, también manifiesta una grave irresponsabilidad, con el resultado de que la guerra relámpago o su sencilla “operación militar” ya entró a su segunda semana con resultado de más de once mil rusos muertos y muchos equipos destruidos por los defensores ucranianos, entre tanques, carros de transporte de tropas y de artillería de todo tipo, etc.

Para Putin, el país llamado Ucrania, fue “inventado” por la Unión Soviética, sin embargo, su invasión ha sido contenida de una manera que indica por mucho el patriotismo y alta conciencia de sus pobladores sobre el estado nacional ucraniano. Mientras las tropas rusas comenzaron a desmoralizarse, las ucranianas combaten con el alma. ¿Hasta dónde llegará el presidente ruso? ¿Realmente está tan mal de la cabeza?

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