Presos cubanos: ¿Destierro voluntario?

Haroldo Dilla Alfonso

El presidente Raúl Castro y el cardenal Jaime Ortega.

HAVANA TIMES, 4 julio — El corresponsal de la BBC en La Habana –Fernando Ravsberg (FR)- es un analista polémico.  Con frecuencia los blogueros extremistas de ambas orillas cargan contra él afirmando que FR gusta de poner una a favor y otra en contra, como si se pasara el tiempo brincando una raya que estos condotieros del ciberespacio imaginan dividiendo al mundo en dos.

Pero en realidad Ravsberg no brinca raya alguna, sino que tiene sus propias coordenadas (como casi todos las tenemos) heredadas de su historia de militancia izquierdista y ahora de corresponsal de una gran agencia de noticias en un país en crisis que hace algunos lustros, cuando Ravsberg soñaba con cambiar el mundo, pudo haber sido una meta a alcanzar.

Y en ese puzle  de sueños vencidos, esperanzas positivas y regulaciones profesionales, FR hace su trabajo con una lucidez que sus lectores, estemos o no de acuerdo con él, le agradecemos.

Ahora me encuentro un artículo con el sugerente título “La conspiración católico comunista en Cuba” en la imprescindible Havana Times.  En él FR navega por el espinoso tema de la liberación de los prisioneros en Cuba y dice que lo hace para enfrentar una oleada crítica que pretende culpar a la iglesia católica de haber prohijado un acuerdo que lanzó al destierro obligatorio a decenas de presos políticos.

FR argumenta que no hubo tal destierro forzado, sino una real liberación, en la que las personas que emigraron lo hicieron voluntariamente.  Dado que algunos no emigraron, dice FR, “el resto de los encarcelados también podría haber permanecido en Cuba.” Para apoyar sus argumentos recure a los testimonios de dos personas, Laura Pollán, vocera de las Damas de Blanco y de un preso nombrado Orlando Fundora y que encontró “paseando libremente por la Madre Patria.” Ambos, según FR, coinciden en que la emigración fue voluntaria.

Y en ello FR tiene una parte de razón, pues fue así, diríamos que en términos lógico formales: emigrar no fue una imposición legal y condenar a la jerarquía eclesiástica por el resultado obtenido es solo un ejemplo de la pésima polarización que ha caracterizado a la política cubana, en la isla y en el exilio.  Ella hizo lo mejor que podía hacer –al menos hasta donde conozco- y el resultado de haber sacado de la cárcel a un centenar de personas es siempre loable.

No lo hizo de manera absolutamente desinteresada, pues con ello la iglesia católica recobró una presencia pública que había perdido medio siglo atrás.  Y la iglesia, no olvidemos, juega su política en plazos seculares, mientras los envejecidos jerarcas del gobierno cubano lo hacen en plazos quinquenales.  Pero lo hizo bien.

Pero si FR hubiera ido más allá de lo que le decían Pollán y Fundora hubiera encontrado otros ejes de análisis que conducirían a una conclusión más sustancial y muy diferente.

La salida de los presos políticos y sus familiares no fue una emigración decidida libremente.  Las personas que emigraron con sus familias (o al menos la mayoría de ellas) habían sufrido procesos judiciales irregulares, con pocas garantías, y condenadas a penas mastodónticas por escribir artículos favorables a un cambio de gobierno por vías pacíficas.

Nada indicaba que eso no volvería a suceder pues el sistema político y judicial era el mismo que cuando fueron encarcelados (lo sigue siendo hoy) y ese mismo sistema les continuaba llamando mercenarios antinacionales.  En este sentido la salida hacia España era para ellos una oportunidad de vida fuera de las cárceles, fuera de la persecución y de la denigración cotidiana por parte de un estado que controla la prensa, la provisión de empleos y casi toda la política, excepto aquel fragmento por el que fueron encarcelados una década atrás.  Y en este mundo de existencias finitas, una década preso significa una afectación personal y familiar irreparable.

Ello no omite que era también una oportunidad de vida en el primer mundo, aún cuando fuera en su periferia.  Y en particular una oportunidad de vida para los pelotones de familiares que acompañaron a cada preso.  Casi uno se ve tentado a elogiar al gobierno cubano por permitir salir de la isla –que a fines migratorios es una especie de jaula- a contingentes familiares.

Pero en verdad el gobierno cubano nunca ha sido muy dado a respetar las familias, y al contrario, ha usado las divisiones y separaciones como un arma de chantaje.  Estoy seguro que aquí también hubo un cálculo premeditado para promover el destierro tras el deseo de familiares y allegados de hacer lo que hacen Fundora y su esposa, según Ravsberg,: “…caminar libremente por la Madre Patria.”  Justo lo que no pueden hacer en la tierra en que nacieron.

Es cierto que hubo una parte que decidió permanecer en Cuba.  Pero esa docena de personas fueron los últimos en ser excarcelados, como una maniobra sicológica para obligarles a salir.  Hubo un momento en que la propia iglesia tuvo que recordar al gobierno que los plazos se habían vencido.  Sin lugar a dudas los que se negaron a ser expatriados tienen una madera especial que todos no tenemos, pero las grandezas de los que permanecieron no disminuyen ni un tanto a los que emigraron.

Luego sucede que esas personas que salieron no podrán volver a residir en la isla, en su patria, en el lugar en que nacieron.  Pues las prácticas migratorias cubanas –ni siquiera es posible hablar de una legalidad específica al respecto- condenan a estas personas al ostracismo.

Creo que no hay otra frase mejor para definir todo esto que destierro, y como tal, forzado.  Otra de las muchas maneras como el gobierno cubano secuestra los derechos de sus ciudadanos.  Nadie imagine que esto puede pasar y que es posible establecer un sistema democrático en Cuba.  O hay libertad y derechos para todos o no los habrá para nadie.


One thought on “Presos cubanos: ¿Destierro voluntario?

  • el 5 julio, 2011 a las 3:49 pm
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    Haroldo! lo que escribes!,es parte de una “realidad” pero no estoy de acuerdo en su “criterio” sobre la “familia”,porque con el “apoyo” de la Iglesia ,en los años 60 se “inicio la Operacion peter pan”
    Donde “sacaron” miles de niños hacia EEUU,muchos de ello crecieron sin padres!.con el “apoyo” de la Iglesia !
    Esos “presos” politicos,que mencionas “decidieron” salir a España…pensando? que esto es un “paraiso”
    Despues sucede,que se encuentran con “otra” realidad”? cruda y Dura?
    Lo de “Volver”? bueno te voy a decir…viaje a Cuba hace 3 años,mas o menos….y como emigre,estuve 1 año esperando el Pasaporte,creo que pague 130 euros,despues el “permiso” de entrada a mi pais…!

    Hace unos dias,leia las noticias,que los familiares de “los presos” politicos cubanos,hacian una “demostracion” frente a la Embajada cubana en Madrid,muchos de ellos quieren “regresar” !?
    Se encontraron con la “realidad”? desempleo,crisis economica,”nadie te mira,nadie te escucha!!
    Lo “diferente!” A Cuba!! ….de regresar? conoci a una familia! vivia en Canada,se quizo regresar!! se regreso!
    Cuando fueron,a buscarlos”Extranjeria” solo dijeron “nosotros nos nos vamos mas” Este es mi pais!
    Aqui me quedo!! ..Lindo!!

    Lo ultimo,vivo en Berlin,solo quise “salir” un dia “estuve preso” un año y dos meses “Salida Ilegal!
    Me pregunte! si habia que pedir” “Un Permiso” para vivir con Los Pinguinos!??……o donde quieras!?
    Pero lo “jodido” otros hacen las Leyes!!!! Un abrazo…con amor!!

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