Por civismo me volví un socialista diferente

Por Osmel Ramírez Álvarez

Conversando
Conversando. Foto: Juan Suárez

HAVANA TIMES — Siempre encontramos en los medios cubanos una noticia alegórica al diferendo Cuba-EUA o el recordatorio de sabotajes y actos terroristas perpetrados por mercenarios pagados por la CIA o adversidades provocadas por el bloqueo. Aunque son hechos reales, históricos y presentes, están enfocados a mantener vivo un sentimiento anti-imperialista, anti-estadounidense y anti-capitalista.

Esos tres conceptos se han fusionado en un solo “paquete” sobre el cual hay que dirigir odio y lucha. Como complemento ponen unos videos horrorosos de niños africanos moribundos y famélicos, con moscas rondándoles el rostro (como quien dice: sin la Revolución miren lo que les espera) y detrás el discurso del Che donde exhorta que “al imperialismo no se le puede dar ni un tantico así”.

Mientras por el otro lado de la misma moneda, se pondera el sistema y se proyectan las deficiencias, como si las culpas fueran de las personas inconscientes, no del modelo socialista-radical. Todo lo bueno ha sido iniciativa del gran líder histórico y solo su hermano, lleno de méritos y de la misma estirpe heroica, puede resguardarnos del enemigo. De manera oportunista y aberrada también se han fusionado otros tres conceptos: Patria, socialismo y revolución. Se han convertido en el otro“paquete” sobre el cual hay que dirigir sacrificios, defensa y entrega incondicional.

Aquí en este medio en el que publico abundan las críticas al sistema cubano y este periodista, sin exagerar ni quitar mérito ni ocultar verdades, también lo hace. Para el gobierno cubano tan solo hay dos bandos: los que apoyan y alaban incondicionalmente su sistema y los que lo critican y combaten, sea como sea. Un socialista diferente, como yo, entra en el mismo saco.

Intentar defender una idea diferente y querer exponerla o someterla al juicio público aquí,  no solo es difícil por el monopolio mediático y el férreo control social que asusta al pueblo y lo hace cauteloso ante un discurso alternativo; también te satanizan desde el oficialismo, sutil o abiertamente, enfocándolo como una especie de pecado o crimen de lesa Patria.

Los cubanos “dignos” de pensar a Cuba y su destino, supuestamente nacieron en el “Belén cubano”, un pequeño y empobrecido barrio rural llamado Birán, muy cercano al lugar donde vivo. Por alguna extraña razón soy una persona que de forma innata tengo un profundo sentimiento cívico. Fui adoctrinado como el resto de mis coetáneos para no interesarme por “la cosa pública”, solo apoyar incondicionalmente a los héroes-gobernantes. Observo que con los que me rodean funcionó bastante bien esa estrategia anuladora, pero conmigo no. Me importa mi país, me importa si noto que el sistema político está mal, me importan todas las cosas que me parecen injustas o mejorables.

Workers
Workers.   Foto: Juan Suárez

Es terrible tener civismo en Cuba, porque sencillamente no encajas y quedas fuera del sistema. Caes en la lista negra y si no tienes bien definidas tus ideas llegas a convertirte en un reaccionario, en un extremista, y hasta en alguien lleno de odios. Fatalmente es lo que le sucede a la mayoría de los cubanos que disienten de la Revolución. Para mí es el daño mayor que le pueden hacer a un ser humano y a un pueblo,  a mi juicio, uno de los crímenes más grandes del sistema cubano: provocar odio y extremismo entre cubanos. Por suerte he logrado evadir tan nefastos sentimientos.

No se trata de un puñado de capitalistas resentidos porque la Revolución los despojó de sus riquezas ni de un grupito de supuestos vende-patrias que por oportunismo se pliegan al imperio. Esa retórica no encaja con la realidad cubana.Hay que ser tontos para creerlo. Son millones de cubanos dentro y fuera de Cuba que critican sin piedad a la Revolución, al sistema que imponen y a sus líderes. ¿Todos son capitalistas?, ¿todos están reclutados y pagados por la CIA? -¡Claro que no! Son en su inmensa mayoría trabajadores sacrificados que se oponen por pura convicción, porque tienen el alma lastimada.

¿Acaso es correcto que una revolución socialista se imponga en contra de una parte significativa de su pueblo trabajador?; ¿acaso los enemigos del socialismo ortodoxo no deben ser tan solo los capitalistas?, ¿será que el PCC se considera la vanguardia en el poder de los trabajadores cubanos que viven en el exterior? –Deberían revisar sus doctrinas, porque según sus propios clásicos los comunistas no tienen fronteras, menos han de tenerlas con sus propios “correligionarios” nacionales, aun viviendo en el exilio.

Es por contradicciones como esta, (una de miles), que no puedo confraternizar con el socialismo radical. Creo en la justicia social viable, creo en los legítimos valores socialistas de equidad,  y creo en la verdadera democracia representativa y participativa. Pero no en la dictadura del proletariado (que nunca se ha logrado ni en la dictadura socialista de partido único (que se vistió de dictadura proletaria). En fin, que para mí “el fin no justifica los medios”.

Foto: Juan Suárez
Invencible.  Foto: Juan Suárez

Es por civismo que cuando disentí con el modelo oficial escribí lo que pienso y lo entregué al PCC de mi provincia, al funcionario que atiende la población. Era mi deber hacerlo y aunque no soy tonto para creer que ese mecanismo funciona, debía cumplir con ese protocolo. Cuando me visitó una comisión del PCC provincial integrada por el ideológico, el director de la escuela del Partido y un doctor en ciencias filosóficas, catedrático en la Universidad de Holguín, rápidamente capté su estrategia. Querían convencerme de que me dedicara a otra actividad y de que no pensara más en la cosa pública.

Intentaron asustarme intelectualmente con una disertación del doctor en temas ultra-abstractos de la filosofía contemporánea. Los atendí y les dije que, en efecto, no conocía nada de lo que habían hablado y le hice una pregunta simple: ¿eso resolverá los problemas actuales del socialismo, que son “solucionar el vacío democrático,  encontrar una vía de poder obrero sin dictadura  y conciliar la necesidad del mercado sin peligro de que retorne la dictadura del capital? –me dijeron que no. Entonces les contesté que yo estaba enfocado en lo urgente, no en la ultra-ciencia, como al parecer hacía el catedrático.

Al ver mi postura bien definida el ideológico me dijo sin rodeo de ningún tipo, “que por el momento el gobierno no se interesa por ideas revisionistas, porque pretende “probar” una vez más con las ortodoxas para buscar el éxito, qué tal vez dentro de diez años mis ideas serían bien recibidas, pero ahora no”.

Por supuesto que no voy a esperar diez años para que un grupito de ciudadanos, tan cubanos como yo, me den la orden de defender lo que pienso. Si pudiese hacer tal cosa entonces tendría talento para confraternizar con el sistema ortodoxo y vivir del cuento. Los cubanos y no cubanos que leen y respetan mis críticas al sistema lo hacen porque me apego a la realidad, sin ponderaciones indignas. No odio a mis adversarios ideológicos: bien sean fundamentalistas del capital o socialistas-radicales. Los respeto y lucho por ellos también, porque tengan derecho a su espacio en la nueva Cuba. Soy simplemente un socialista diferente, que disiente por civismo, y  solo quiero ayudar, desde mi modesta posición, a construir la Cuba mejor que todos necesitamos.


7 thoughts on “Por civismo me volví un socialista diferente

  • el 23 junio, 2016 a las 7:01 am
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    Osmel: cuando los cubanos se resistian a caer bajo el comunismo y dejaron miles de muertos,presos,desaparecidos,los izquierdosos de siempre decian que eran capitalistas peleles del Imperio,lumpen,escorias,bandidos,etc,etc…sin embargo,aunque perdieron la batalla ante tanto conspirador entrenado y tanto pueblo borracho de populismo,debemos decir: gloria a los que trataron de librar a Cuba del Comunismo,en medio de la borrachera populista,cuando nadie oia !!!Hoy,despues de 57 anos,con un pais en ruina,una masa de no-ciudadanos incoscientes de que tienen,deben tener derechos,todos los resortes del poder en sus manos egocetricas y totalitarias,el destino de cuba es incierto.Ojala se hagan realidad la profecia de la revolucion Noerteamericana : los hombres nacen con derechos naturales,inalienables :
    -A vivir
    -a ser libres
    -a perseguir la felicidad
    Al verte a ti,nacido esclavo,bajo un poder que posee hasta la “exclusiva” para escribir la Historia,al verte a ti,decia,luchando y tratando de encontrar esos derechos naturales,que Deben ser tuyos,me confirman en mis creencias…Gracias Osmel,por el esfuerzo.!!!

  • el 22 junio, 2016 a las 11:26 pm
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    No acaban de “interiorizarse” en sus cabezas que la matemática no falla. Quieren seguir insistiendo en vender una caja que nunca ha cuadrado, y que nunca va a cuadrar.

  • el 22 junio, 2016 a las 6:22 pm
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    En menos de 2 siglos el capitalismo invento la electricidad, la electronica , la computacion , el auto , el tren , el avion,y los cohetes espaciales, la radio , la television, la internet , las vacunas , las placas de rayos X, los analisis de sangre , y cuantos equipos medicos existen , miles de herramientas de todo tipo en casi todas las esferas de la vida . Y yo me pregunto , antes de inventar todo eso, los actuales paises subdesarrollados eran desarrollados y por culpa de todos estos inventos se convirtieron en subdesarrollados? . Es decir , cada vez que el capitalismo invente algo los paises subdesarrollados se atrasan mas tecnologicamente ; pero eso no los hacen mas pobres que hace 2 siglos . La Guatemala de hoy es 100 veces mas desarrollada que la Inglaterra del siglo 18; pero a la izquierda le gusta relativizar para crear un discurso sensacionalista y manipulador.

  • el 22 junio, 2016 a las 5:22 pm
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    Ahi esta la clave! Un porcentaje enorme de la poblacion cubana no conoce la democracia, algunos se la imaginan pero, como dices tu, no la han vivido vista no solo hace fe sino que le da forma a esas imagenes abstractas que nos hacemos de lo que no conocemos de primera mano. Yo sali de Cuba hace 15 años y vine a conocer realmente con profundidad su historia fuera de ella, cuando tuve acceso a la informacion sin censura y sin limites.

    Las ideologias extremistas -todas- tienen como estrategia fundamental polarizar a la sociedad, el divide y venceras es su divisa. En Cuba el asesinato de la reputacion de quienes se atreven a disentir es parte de esa diabolica estrategia, para que cunda el miedo y cortarle las alas a los revoltosos ideologicos.

  • el 22 junio, 2016 a las 1:27 pm
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    Lo irónico del socialismo fascistoide cubano es que ni siquiera permite que otras variantes socialistas puedan existir y darse a conocer entre el pueblo. Son solo ellos con derechos políticos y el resto son mercenarios del imperio, así de simple. Y si te resistes te mandan la Comisión de los guardianes de la fe para asustarte o la policía politica para reprimirte.

    En el malvado capitalismo he visto partidos de izquierda y hasta partidos comunistas coexistiendo con los partidos de centro y de derecha, todos con igualdad de oportunidades de comunicar sus ideologia y programas políticos al pueblo, todos con candidatos a todas las dignidades, desde concejal de municipio hasta presidente del pais. Esto es posible porque los ciudadanos tienen garantizados sus derechos políticos en la Constitución y los partidos en la oposición pueden funcionar y hasta realizar campañas para socavar la credibilidad del partido en el gobierno.

    Así es la democracia, cuando la conoces y la vives jamás permitirás que te la arrebaten. Y el mejor ejemplo es Venezuela, donde el chavismo supuestamente saco de la pobreza económica a millones de personas pero cuando suprimio los derechos y libertades, esos mismo pobres los van a revocar del poder. Los socialistas cubanos deberían estudiar seriamente el caso venezolano si alguna vez pretenden gobernar en una Cuba democratica.

  • el 22 junio, 2016 a las 8:43 am
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    Desgraciadamente esa tozudez del gobierno de verlo todo o negro o blanco es lo que ha traído la destrucción del pais, la muerte de las ideas por las que triunfo la revolución y la radicalización de aquellos que, queriendo mejorar lo existente, dentro de la revolución, han sido catalogados de contrarevolucionarios, traidores, vendepatrias. Ejemplos se sobran, desde Huber Matos pasando por aquel famoso grupo llamado “la microfracción”, ministros, militares, artistas, gente de pueblo cuyo único sueño era construir una sociedad mas justa para todos. Es ciego, ingenuo o maléfico el que hoy dia aun piensa que el árbol que se torció hace 50 años, va a enderezar su tronco después de Viejo.

  • el 22 junio, 2016 a las 7:18 am
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    Ufa! Parece que nem tudo está perdido em Cuba. Mais cubanos precisam sair desta apatia e se libertarem do jugo deste bando improdutivo encastelado no poder que exaure tudo que é produzido no país. Acorda Povo!

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