Política y promesas: la visita de Obama a Cuba

Por Beatrice Pignatelli

HAVANA TIMES – Llegó el momento. Han pasado más de 80 años desde que un presidente de los Estados Unidos pusiera pie en suelo cubano y, en una decisión que a muchos pudiera parecer que ha sucedido de la noche a la mañana, el presidente Obama y la primera dama Michelle han anunciado oficialmente una visita a la Isla durante el próximo mes de marzo, los días 21 y 22.

La noticia se filtró de la misma forma que se filtran todas noticias en la Isla. Primero fue transmitida en la noche del miércoles a través Telesur, sin mención anterior en el Noticiero informativo de la televisión cubana.

Durante los próximos días hubo un silencio, con muchos cubanos sin saber nada sobre la visita. Dos días después, la confirmación fue publicada en la portada del periódico Granma, acompañado con el titular “En Cuba, el presidente Obama será tratado con respeto y consideración”.

Según la declaración oficial de la cuenta de Twitter de Obama, el objetivo de esta breve visita es “avanzar en el progreso y los esfuerzos que puedan mejorar la vida de la población cubana”.

La postura de Granma se centra en la importancia de mejorar las relaciones bilaterales y dar al presidente Obama la oportunidad de “apreciar la realidad del país”. Granma subraya, además, que temas como el bloqueo y la ocupación de los Estados Unidos de la Base de Guantánamo permanecerán en la agenda de Cuba. Las prioridades de Obama, por el contrario, se centrarán en los derechos humanos.

La decisión es lógica y no sorprende a nadie. Hace 14 meses se anunció al mundo una nueva era en las relaciones diplomáticas entre las dos naciones. El proceso de normalización fue acogido por medios nacionales e internacionales como una marca en un nuevo capítulo de la política en la región; en realidad, ha ido a un ritmo más que gradual.

Ha sido visto por muchos cubanos como otro ejemplo de los políticos de boquilla para reformar con muy poco efecto. Las embajadas se abrieron, los vuelos han comenzado, se han levantado ciertas prohibiciones y la vida ha continuado con normalidad. Sin embargo, sin lugar a duda, las cosas han empezado ahora a acelerar.

Pero, ¿por qué ahora?

Al igual que con la reciente visita del patriarca Kirill y el papa Francisco, un momento histórico que en las calles de La Habana pasó desapercibido, es evidente que, entre otros motivos, el Gobierno cubano se está movilizando a sí mismo. La reunión de dos de las figuras más importantes del mundo cristiano resonó simbólica y políticamente ante una audiencia internacional.

Pero para los cubanos cuál será la verdadera repercusión de la visita de Obama, ¿cómo reaccionarán?

Cuando se pregunta, las respuestas y opiniones son, en general, positivas hacia los hechos recientes, pero mezcladas con pinceladas de expectación y temor. Como declaró una fuente esta mañana “a veces es difícil pensarlo. Cuando te has pasado toda tu vida aprendiendo una cosa, los americanos son el enemigo, no estudies inglés, no viajes, y la tortilla de repente se voltea, empiezas a creer que todo se basa en una mentira”.

Otra fuente dijo: “No estoy realmente interesado en saber por qué vendrá, sino más bien en cómo el pueblo verá la visita… cómo lo recibirán. Obama representa mucho para el pueblo cubano, ya que también es nuestro presidente. Él gobierna la mayor comunidad de cubanos que viven fuera de Cuba”.

Los Obama serán recibidos con esperanza y alivio, pues para el pueblo esta visita simboliza que los cambios reales están en el horizonte, una conexión fortificada entre las dos mayores comunidades de cubanos en el mundo, y lo más importante un punto de no retorno para los futuros candidatos para la presidencia de los Estados Unidos.

¿Pero será el mundo testigo de un momento punto de inflexión?

Es demasiado pronto para decirlo. Lo que queda claro es que esta visita continuará siendo tema de conversación en las próximas cuatro semanas – en la televisión cubana, en la internacional, en las calles de La Habana y de Miami, y el Presidente será recibido en marzo con expectativa, banderas, y también cierto recelo.

3 thoughts on “Política y promesas: la visita de Obama a Cuba

  • No creo que la situacion de Venezuela y de Maduro en particular vaya a interferir la agenda con Obama. Si leyeron el reciente discurso de Malmierca en su reunion con funcionarios de la camara de Comercio de USA, para mi quedo claro que Cuba esta tratando de ampliar las relaciones comerciales y no depender de un solo pais o mercado. Ya bastante tuvimos con ser dependientes a traves de la historia de Espana, USA, URSS y mas recientemente, Venezuela.

  • Ya Raul entrego a Maduro. El viaje de Obama no se preparo la semana pasada. Ya la seguridad americana debe estar paseandose por Quinta Avenida

  • La visita de Obama a Cuba ocurrirá o no en dependencia de los acontecimientos en la convulsa Venezuela. Imaginemos que Maduro no quiera entregar el poder si lo destituyen desde la Asamblea Nacional o los militares le den un golpe de estado. Que actitud adoptara Raúl Castro cuando Maduro comience a quejarse de que todo se gestó desde el imperio?

    Y si se diera el caso que Maduro causara derramamiento de sangre reprimiendo al pueblo tirado para la calle y Cuba le da asilo político? Me pregunto como reaccionará Obama?

    Yo recomiendo esperar unas semanas más antes de seguir imaginando a Obama paseándose por La Habana, no vaya ser que muchos se queden vestidos sin poder ir al baile. No he visto un análisis en la prensa sobre este escenario inmediato que para nada es descabellado.

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