Pelota y país en Cuba: ¿simple coincidencia?

Vicente Morín Aguado

Photo: Juan Suárez
Foto: Juan Suárez

HAVANA TIMES — Una selección de Béisbol cubana perdió tres encuentros consecutivos en la Serie del Caribe, sin alcanzar la segunda fase del torneo. Esta debacle se une a resultados anteriores, unánimemente considerados muy por debajo de las expectativas, según especialistas y aficionados si se habla de lo que en mi país es sencillamente La Pelota.

Expertos y población en general, consideran estancada la economía nacional, con precios galopantes en la mayoría de los productos de consumo popular, mostrando una cuesta abajo en cuanto a los esperados beneficios del proceso de reformas llamado aquí “Actualización”.

¿Simple coincidencia? NO. La Pelota refleja, de algún modo, la realidad nacional. Vamos a recordar detalles puntuales de la historia propia y cercana.

En el archipiélago mayor del Caribe, la Pelota es un orgullo del país, elevado hasta lo sublime por la triunfante revolución. Un lanzador pinareño llamado José Ariel Contreras Camejo fue exaltado a la condición de “héroe nacional”, comparado públicamente con el General Antonio Maceo, considerado el más importante de los militares cubanos durante las guerras de independencia.

Contreras había derrotado a un equipo de peloteros norteamericanos. Posteriormente emigró a los Estados Unidos, convirtiéndose en millonario.

Foto: Juan Suárez
Foto: Juan Suárez

La orgullosa camiseta roja con las cuatro letras poseía todos los títulos oficiales del Béisbol mundial. Hoy no posee uno sólo.

Alrededor de 1992, desapareció el Campo Socialista europeo, con la URSS en primer plano.

Las olimpiadas de Barcelona, en esa fecha, pusieron fin a un desfase histórico heredado desde los tiempos del Barón Pierre de Cubertain: El amateurismo.

De acuerdo a su romanticismo, el renovador de los Juegos Olímpicos preconizaba la práctica deportiva como una actividad no rentada, ejercida en las horas de asueto de las personas, con el fin de forjar, según sus palabras, mentes sanas en cuerpos sanos.

El Socialismo había reclamado la condición Amateur de sus deportistas, argumentando que no estaban ligados a los circuitos comerciales altamente cotizados de la actividad atlética. Sin embargo, los competidores soviéticos, cubanos y de otros países de igual proyecto socio-económico y político, dedicaban al deporte la mayor parte de su vida, con absoluto apoyo estatal, incluyendo salarios determinados en sus países.

Al eliminarse la incongruencia histórica de la condición Amateur,  la mayoría de las competiciones oficiales del mundo comenzaron a nutrirse con las mejores luminarias del deporte. Como indicaba la práctica diaria, todos los atletas de alto rendimiento, en cualquier lugar del planeta, eran realmente profesionales.

Cuba, sin embargo, no fue parte del llamado efecto dominó que derribó en poco tiempo al socialismo europeo. Cuba, agrego, tenía una ganada fama de éxitos deportivos asombrosos al comparar su escaso territorio, población y estándares internacionales de consumo por habitante.

La enumeración de razonamientos explicando el porqué de nuestros fracasos beisboleros es tan larga como el total de opiniones argumentando qué debemos hacer para avanzar hacia un país próspero y sustentable.

Abruma la cantidad de criterios, posibles soluciones y lógicas más o menos argumentadas. No hay claves definitorias en cuanto a la solución de los problemas en discusión. Prima la improvisación y el desconcierto.

Hay coincidencias importantes: tanto en la Pelota como en la vida nacional, sobredimensionamos los éxitos, sin valorar adecuadamente el sustento de tales logros, magnificados hasta el infinito.

El equipo de Villa Clara. Foto: www.avn.info.ve
El equipo de Villa Clara. Foto: www.avn.info.ve

Teníamos y mantenemos aún una economía por encima de nuestra capacidad real de producción. El fin de la URSS nos obligó a insertarnos en el mundo, explotando la crisis actual.

Los repetidos triunfos del Béisbol, maximizados hasta la saciedad por la prensa nacional y los líderes revolucionarios, nos hicieron creer que habíamos alcanzado los niveles superiores del  Béisbol en el planeta. Paulatinamente, al insertarnos obligadamente en contextos deportivos antes vedados a nuestros atletas y aficionados, vamos aceptando la nueva realidad.

Si resulta más difícil esa paz interior tan necesaria para superar los obstáculos, es porque los mejor informados conocieron y conocen las evidencias, pero les acompañan muchas razones que impiden debatir estos asuntos cruciales como debiera ser.

Aún así, recordando al Gran competidor que fuera Ernest Hemingway, tan cercano a nosotros, El ser humano no está hecho para la derrota.  En las pistas, el ring o la arena, hemos combatido con dignidad por las mejores causas posibles, como buenos atletas, en este andar infinito, nos merecemos una auténtica victoria.
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Vicente Morín Aguado: [email protected]


19 thoughts on “Pelota y país en Cuba: ¿simple coincidencia?

  • el 10 febrero, 2014 a las 9:23 am
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    Isidro, te veo de “assisant-manager” de un nuevo equipo de pelota.

  • el 9 febrero, 2014 a las 11:57 pm
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    Pues nada…a empezar de nuevo, y que Dios nos coja confesados…

  • el 9 febrero, 2014 a las 12:26 pm
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    STRIKE!!!!!!!!!. Jorgealejandro, tu mejor lanzamiento de la temporada. Pero aunque se las tires por debajo del brazo y suavecita; NO LA VEN. Necesitan cambiar el equipo y crear uno nuevo. Traer jugadores de afuera. Ni siquiera tienen que ser extranjeros. Basta con cubanos, que si tenemos verdaderos Champion Bates y jonroneros, ( Tony Oliva, Palmeiro, Canseco, etc), y en la Grandes Ligas. Habrán hasta saranpeonados de todo tipo , que nos acusaran de que “rodando y rodando”, volveríamos al pasado con el propósito de meterle miedo a la gente. Tampoco te asombres, si desde las gradas haya gente que te griten;- “¡Oiga, Oiga! ¿Que quiere usted decir con eso de “normal”? Explíquese”……. Si los fanáticos de este tipo siguen aumentando, entonce si que apaguen las luces del estadio y váyanse.
    ~

  • el 9 febrero, 2014 a las 7:22 am
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    No Pedro, ese no es la causa de la debacle. El hecho de que muchos se vayan y del otro lado se conviertan en estrellas demuestra exactamente lo contrario:

    Cuba sigue dando peloteros de primera calidad

    El problema no está en los atletas sino en cómo les tratan y cómo los organizan.

    Estoy seguro que si los managers de cualquier otro equipo de esa copa, asumiese la dirección del equipo Cuba sin el lastre que significa esa filosofía arcaica, Cuba volvería a brillas como equipo.

  • el 9 febrero, 2014 a las 2:10 am
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    …Cuba poseia todos los titulos oficiales “amateur” del baseball mundial….te falto lo de amateur es alli donde Cuba ganaba, siempre se midieron con universitarios asi de sencillo y no les dio pena que un muchacho (que podria ser nieto de Muñoz) y de contra manco de una mano los tuvo hasta el 9no perdiendo el titulo…o no recuerdan a Abbott?

  • el 8 febrero, 2014 a las 6:28 pm
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    Lo que hay que hacer es volver a un país normal dondecada cosa ocupe su lugar: la familia, la cultura, la política… todo interconectado, pero en su lugar; y cada uno decidiendo sobre su propia y pequeña libertad individual, que es la única manera de pensar en la libertad colectiva.:

  • el 8 febrero, 2014 a las 6:14 pm
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    La pelota significa mucho para el pueblo cubano es parte de su esencia, las malas actuaciones de nuestro equipo en los últimos años es el reflejo de muchas cosas nefastas que se han hecho.
    Se ha limitado las voluntades de las personas (incluyendo a los peloteros) ahí están los resultados.
    La decadencia social va aparejada con el beisbol, como mismo quieren hacer reformas para actualizar ese desastre social que han engendrado, tendrán que reformar muchas cosas en el deporte, comenzando por la pelota.
    Pueden empezar por algo muy básico muy ligado al ser humano. No limitar voluntades.

  • el 8 febrero, 2014 a las 6:04 pm
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    lo que hay que hacer es volver al profesionalismo

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